AFLORAN LAS DIFERENCIAS INTERNAS: RESBALON PERREDISTA EN EL DIA Y EL LUGAR DE LA APOTEOSIS DE CARDENAS EN 1988
Pascal Beltrán del Río
Si el 18 de marzo de 1988 significó el despegue definitivo de la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en ese año electoral, el 18 de marzo de 1994 fue de desencuentros y desaguisados A una asistencia menor a la calculada por los organizadores del mitin conmemorativo de la expropiación petrolera, en el Zócalo, se sumó una divergencia que rebasó cualquier expectativa: Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo riñeron públicamente en torno de la estrategia del movimiento que ambos iniciaron hace siete años y medio
Igual que hace seis años, el aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos llegó en un momento clave para el neocardenismo En 1988, el hijo del general venía de descubrir su arrastre en uno de los feudos de su contrincante Carlos Salinas, La Laguna; esta vez, Cárdenas lo había experimentado, algunos días atrás, nada menos que en el alma mater de su oponente Luis Donaldo Colosio, el Tec de Monterrey Pero si aquella vez el 18 de marzo levantó la campaña de Cárdenas, ahora le puso una estocada
La colocación de los templetes, en abanico, permitía avizorar una concurrencia modesta en la Plaza de la Constitución, el viernes 11 Sin embargo, fue aun menor a la esperada: apenas unas 15,000 personas Eso, a pesar de que el mitin se inició con hora y media de retraso, lapso en que los estrategas de la Alianza Democrática Nacional buscaron las razones del desaire “Lo que ocurre —decía uno— es que este es el tercer mitin que realizamos en México en 40 días No, la gente no aguanta eso Habrá que cambiar de táctica”
El acto se inició con una larga exposición de Heberto Castillo en torno del uso de los energéticos En su discurso, que asemejó una cátedra, el ingeniero filtró lo que después sería la razón del escándalo: su posición acerca de las negociaciones para una nueva reforma electoral, cuyo documento final consideró tramposo El acuerdo tripartito había sido suscrito por el senador Porfirio Muñoz Ledo, pero poca gente hizo caso del reclamo de Castillo
Dos discursos, a cargo de los invitados internacionales Pablo Medina, de Venezuela, y Julio Anguita, de España, más poéticos que políticos, hicieron crecer el tedio, aunque la multitud, escasa para el Zócalo, poco se dispersó La gente esperaba la intervención de Cárdenas, pero le hicieron soplarse el corrido de Amparo Ochoa sobre la expropiación
Todo ocurrió después
Fuera del programa, según algunos organizadores, el senador Porfirio Muñoz Ledo tomó la palabra Apoyado en algunas notas, inició su discurso de modo cadencioso Habló del modelo de Lázaro Cárdenas Lo consideró “una modernización, desde abajo, que beneficia a todos”, que diferenció de la “modernización que viene de fuera y que se da contra todos” Opinó que el país vive hoy “la más profunda contrarrevolución”, propiciada por el régimen, que “nos ha llevado al proyecto exactamente contrario al de Lázaro Cárdenas” El gobierno, continuó, sólo ha conseguido “la autodenigración del pueblo mexicano, la cancelación de su derecho a realizarse por sí mismo”
Entonces, entró en materia: “Nuestra lucha se da por recuperar, en el nivel de nuestros días y en las necesidades de esta hora, el programa de Lázaro Cárdenas, el proyecto histórico del país Estamos ante la oportunidad de que haya por primera vez una alternancia en el poder y que Cuauhtémoc Cárdenas llegue a la Presidencia” Dijo que la reforma electoral, preparada en negociaciones que duraron seis semanas, significaría “avances sustanciales”
Se refirió a algunos de sus aspectos: Se dará un “equilibrio favorable a los ciudadanos” en los organismos electorales; se castigarán prácticas “aparentemente inocentes, como las operaciones tamal”; se transparentará la designación de funcionarios de casilla En suma, expresó, la tercera reforma política del sexenio “no es ciertamente lo que desearía el PRD, pero es lo que hemos demandado desde 1989” Su éxito será completo, añadió, “si logramos que quienes sean representantes ciudadanos sean verdaderamente la voz del pueblo de México”
Y mientras se presagiaba la tormenta, remató: “Por mi parte, refrendo la voluntad indeclinable con que asumí mi mandato (como presidente del PRD) Cumpliré con mis principios, mi palabra, en la congruencia y en la dignidad, con la causa de la democracia, hasta el límite de mis fuerzas físicas, políticas y morales”
Cuando el Zócalo ya estaba en tinieblas, vino el turno de Cárdenas El exgobernador de Michoacán traía un texto escrito de 18 cuartillas Nada modificó en su lectura Al entrar en la página 8, abordó el tema electoral
Afirmó: “Hemos reclamado una reforma a la legislación que permitiera tener una autoridad electoral independiente de los poderes del Estado y que por su independencia ofreciera seguridades de una conducción imparcial de la elección En las negociaciones se encontraron resistencias irreductibles para mantener en el órgano electoral la participación de los poderes Ejecutivo y Legislativo
“La autonomía de la autoridad conductora del proceso en los tres niveles electorales constituye, a nuestro juicio, la condición para que otras reformas pudieran tener plena efectividad Reconocemos los esfuerzos que se hicieron, con el mejor ánimo de acuerdo, de manera muy especial por quienes representaron al PRD, que pusieron toda su imaginación y empeño, pero hubo modificaciones fundamentales a las que no pudo llegarse
“Bienvenidos los avances que puedan darse, pero los anunciados no serán suficientes para garantizar la independencia e imparcialidad de la autoridad electoral, objetivo tras el que fuimos al suscribir los acuerdos del 27 de enero En estas circunstancias, como candidato que ha recibido la confianza de numerosas fuerzas y de millones de mexicanos que valientemente y con lealtad luchan por la democracia, consciente de mi responsabilidad ante el país, ante ustedes y muchos más en toda la República, quiero decirles que no puedo avalar una decisión equivocada, que así la veo, porque eso sería traicionar mis propias convicciones al dejarnos atados, sin la posibilidad siquiera de señalar o denunciar resultados viciados, favorezcan a quien favorezcan, que pudieran surgir de una elección conducida con parcialidad Nada desearía con más fuerza que esto no fuera así Pero esta es hoy mi apreciación del problema y debo presentárselos con toda franqueza”
Finalizado el discurso de Cárdenas, Muñoz Ledo aplaudió sin convencimiento, ya cuando las ovaciones de la concurrencia se apagaban El senador trató de acercarse a Cárdenas, que recibía felicitaciones de algunos colaboradores, pero fue detenido por Alfonso Vaca, secretario particular del candidato presidencial Un “espérate, espérate”, se leyó en los labios de Vaca Sin embargo, Muñoz Ledo insistió en avanzar y llegó por fin hasta Cárdenas Ambos se dieron la mano fríamente, sin mirarse, incluso volviendo los rostros en direcciones opuestas
Esquivos, Cárdenas y Muñoz Ledo intentaron esconder lo inocultable El senador defeño dijo que la posición de “el candidato” se explicaba por ser un hombre “agraviado por el fraude de 88” y negó que hubiera divergencias entre ambos “Son dos posturas concurrentes, complementarias”, aseveró
—¿De quién es la decisión equivocada a la que usted se refirió? —se preguntó a Cárdenas
—De quienes no aceptaron ir más a fondo en esta reforma y básicamente de estar avalando esta reforma que nos podría dejar amarrados moralmente Y yo no puedo, en este caso, atar al movimiento democrático del país a una decisión que puede tener resultados no sólo inciertos en las condiciones actuales de una elección que se conduzca de manera totalmente parcial y amañada
—¿No puede esto prestarse a una ruptura en el PRD?
—No lo creo, pero sí muestra que a veces hay posiciones y apreciaciones distintas
Otra fue la postura de Pablo Gómez, presidente del Consejo Nacional perredista y excandidato a la presidencia nacional del partido “Hay una crisis abierta en este momento —comentó—; una crisis que yo espero que resolvamos en los próximos días, por las vías democráticas”
El también exaspirante a la dirigencia del PRD, Heberto Castillo, opinó: “Todo parte de un solo hecho: Porfiro, a pesar de ser un hombre talentoso y bien intencionado, no tiene por costumbre consultar a nadie, resuelve todo de modo personal En el PRI, sólo le tenía que rendir cuentas al Presidente; aquí, ni a Cuauhtémoc consultó, y se fue por la libre Firmó algo de lo que nadie en el partido estuvo enterado A nadie consultó, ni siquiera al candidato”
—Poco antes del último Congreso Nacional del partido, usted dijo que Cárdenas apoyaba a Muñoz Ledo para convertirse en presidente del PRD ¿Qué piensa ahora?
—Que Cárdenas se equivocó Aunque creo que jamás llegó a pensar que Porfirio podría hacer algo así
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Para Samuel del Villar, representante perredista en el Consejo General del IFE, no hay vuelta de hoja: Muñoz Ledo negoció por cuenta propia “Y no sólo eso —dice, al teléfono—, violó resoluciones del segundo Congreso y del Consejo Nacional y traicionó su propia conciencia”
Del Villar lee al reportero un fragmento del Programa perredista, redactado por Muñoz Ledo a mediados del año pasado: “Las autoridades electorales de todos los niveles deben ser absolutamente independientes del gobierno Ha de establecerse desde el texto constitucional el carácter autónomo de esos órganos, distintos por su naturaleza de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial Los órganos electorales se integrarán por ciudadanos de probada honorabilidad y sin filiación partidista alguna”
El haber avalado un proyecto de reforma política que deje en los organismos electorales la presencia gubernamental resulta, para Del Villar, “una enorme incongruencia en Muñoz Ledo” El exasesor del presidente Miguel de la Madrid afirma que, “desde diciembre pasado, se hizo absolutamente claro, ante diversas instancias, el tipo de reforma electoral que queríamos” Cuenta que el 10 de febrero, se reunió con Muñoz Ledo, por encargo de Cuauhtémoc Cárdenas, “para entregarle las reglas de la negociación” La postura perredista fue “traducida” en reformas de la ley electoral y entregada, tres días después, al secretario de Gobernación, Jorge Carpizo
El 19 de febrero, narra Del Villar, Muñoz Ledo envió a Cárdenas “el único informe que le haría llegar” en torno de las negociaciones Este “fue rechazado”, al igual que una propuesta posterior, elaborada por Carpizo
El 5 y 6 de marzo se celebró una reunión plenaria del Consejo Nacional perredista A decir de Samuel del Villar, hubo quejas entre los consejeros sobre el carácter secreto de las negociaciones en la Secretaría de Gobernación El órgano partidista emitió entonces un comunicado en el que exigió “una reforma electoral integral que instituya la independencia de los órganos electorales respecto del gobierno y los partidos políticos”
Según Del Villar, Muñoz Ledo se resistió a publicar el resolutivo, que finalmente se insertó en la página 50 de la edición de La Jornada del lunes 7 de marzo
Una semana después, Cárdenas instruyó a Del Villar para notificar a Carpizo que no había respondido a su escrito del 14 de febrero El secretario de Gobernación se comprometió a remitir la propuesta gubernamental de reforma electoral Sin embargo, dos días después, Cárdenas recibió un borrador “todo tachoneado”, que incluía la propuesta de reforma publicada por los periódicos “La propuesta —dice Del Villar— era absolutamente insatisfactoria”
En la sesión del Consejo General del IFE, del jueves 17, Del Villar reclamó a Carpizo el envío El funcionario, “a fin de que no se publicara una carta de Cárdenas en que se expresaba el reclamo, me confesó que el documento que habíamos recibido lo habían elaborado (el experredista) Jorge Alcocer y (el exdiputado federal del PRD) Leonel Godoy”
Durante la reunión en el IFE, añade Del Villar, “me enteré de que se estaba convocando a una reunión extraordinaria del CEN del partido y la fracción parlamentaria, y Cuauhtémoc me pidió que asistiera” Dice que la invitación no se hizo extensiva a todos los miembros de esas instancias partidarias
“Llegando allá —abunda—, supe que Muñoz Ledo había retirado el carácter resolutivo del encuentro y había dicho que sólo serviría para dar información Me retiré y, horas después, me llegó la información de que se había dado un albazo y que el CEN y algunos diputados habían aprobado la iniciativa de reforma, por encima de otros acuerdos”
El viernes 18, relata por último Del Villar, “Muñoz Ledo pidió a Cárdenas el discurso que leería en el Zócalo y, fuera de programa, pidió oportunidad de hablar”
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El senador Muñoz Ledo no quiso hacer mayores comentarios Proceso lo ubicó a la medianoche del viernes, a través de un teléfono celular, en medio de falsos rumores de que había renunciado a la dirigencia del PRD La nueva reforma política, dijo, “es una derrota para los duros de todos los partidos”, y aseguró que “responde a los principios” del PRD








