CARTA A UN MEDICO
Señor director:
Con el deseo de que esta carta llegue a las manos de un médico que nuestro hijo necesita:
Los seres que más ama uno en la vida, estarán de acuerdo con nosotros, son nuestros padres y nuestros hijos Por ello lo que hoy sucede a nuestro hijo es algo tan terrible que el sufrimiento que nosotros, sus padres, estamos pasando es nada comparado con su sufrimiento En la vida no hay nada más doloroso que estar viendo sufrir a un ser querido
Nuestro hijo es un joven de 23 años, sano, deportista, cuya mayor satisfacción era ser voluntario de la Cruz Roja local Recuerdo con orgullo cuando rescató un cadáver de un pozo, donde nadie más se atrevió a entrar Y cómo olvidar cuando salvó a una niña de ahogarse, sujetado por cuerdas por sus compañeros socorristas, aquí también nadie más se atrevió, sólo él, aun cuando no sabe nadar
Nunca recibió por ello una distinción, posiblemente porque su acción fue espontánea, limpia y nunca la buscó Por las noches veía a su novia, con quien tenía proyectos para casarse ahora en junio; tenía muchos sueños, pues su vida comenzaba Pero todo esto cambió a partir del 15 de enero, cuando supuestamente sufrió un accidente
De un grupo de personas que hacían un trabajo con gasolina, solo él recibió quemaduras, las cuales son de segundo grado, en un brazo y en la espalda Una hora más tarde, angustiados, los familiares lo llevamos a un hospital, en el trayecto iba consciente, hasta bromeaba Ahí nuestro problema, que era simple, negligentemente lo convierten en un problema que acaba prácticamente con su vida, ya que lo anestesiaron con tal ineptitud que: a) le provocaron un paro cardiorrespiratorio; b) atacaron deficientemente el paro, tardando demasiado, por lo que al no llegar oxígeno a su cerebro le provocaron lesiones irreversibles, colocándolo en estado de coma y con convulsiones, y se nos dice simplemente que así reaccionó a la anestesia Sólo que esto se viene abajo porque, en Morelia, estando inconsciente, es sometido a dos operaciones, para lo cual es anestesiado y no presenta ningún problema, y c) se jugó con la vida de él y con nosotros, pues se nos decía que todo iba bien, y fue hasta nueve horas después cuando se nos dijo que había problemas, pero se nos ocultó siempre la gravedad del caso En ese momento exigimos su traslado, en Morelia
En menos de tres minutos, un médico controló sus convulsiones Aquí, como puede verse, hay dos culpables, que en la investigación penal respectiva tendrán que salir: quién lo quemó y el culpable de negligencia médica, que prácticamente acabó con su vida
La denuncia penal no la hemos puesto, porque ahora nos interesa más salvar su vida y atenderlo día y noche, debido a su estado de inconsciencia Pero esperamos que en su momento se haga justicia
Como podrá ver, doctor, es un caso especial, lleva 50 días inconsciente, son 50 días en que está luchando por vivir, y ¡nosotros no podemos dejarlo solo en su lucha! Y aunque somos humildes profesores, tenemos nuestra casa para venderla y podemos conseguir el dinero necesario para ir hasta donde esté usted, aquí en México o fuera de él Tan sólo le pedimos a usted que, por favor, se comunique a nuestro teléfono (por cobrar) y nosotros iremos Nuestra necesidad es que recobre su conocimiento, pues, como usted sabe, la falta de movimiento por su estado de inconsciencia le está trayendo cada día más complicaciones, que tarde o temprano acabarán con su vida y nosotros no podemos ser tan cobardes e inhumanos para permitir que esto pase
Atentamente:
Profesores Antonio, Rosalía y Raymundo Serrano García
Miguel Carrillo Oriente número 57
Teléfono 91-725-359957
Zitácuaro, Michoacán








