“MEXICO, POTENCIA REGIONAL”; EN TRES DECADAS, LA DEFENSA HA COMPRADO MAS DE 2,000 MILLONES DE DOLARES EN ARMAS CONVENCIONALES

“MEXICO, POTENCIA REGIONAL”; EN TRES DECADAS, LA DEFENSA HA COMPRADO MAS DE 2,000 MILLONES DE DOLARES EN ARMAS CONVENCIONALES
Sanjuana Martínez
MADRID – Para la modernización del Ejército Mexicano se han invertido, en las últimas tres décadas, poco más de 2,000 millones de dólares en la compra de armamento de tipo convencional
Estados Unidos, España, Francia, Canadá, Alemania, Israel, Holanda, Singapur, Suiza y el Reino Unido son los países que más equipo bélico han vendido a México en ese lapso, según un estudio del Instituto Internacional de Investigaciones sobre la Paz de Estocolmo, un organismo independiente que, desde 1966, se dedica a investigar los conflictos y la cooperación sobre la paz y la seguridad en el mundo
El principal proveedor del Ejército Mexicano es Estados Unidos, aunque la mayor parte del equipo es de segunda mano Entre 1962 y 1992, le vendió armamento por más de 1,152 millones de dólares, consistente en morteros pesados 116 75 mm; tanques Stuart M3/5; doce bombarderos B-26 Invader; dos Boeing 727; 84 helicópteros (desde los 205 UHID hasta los más nuevos); 69 vehículos de transporte aéreos (Hércules, Dakota, Skymaster, Commandery Jetstart); 83 aviones ligeros tipo Bonanza Muskterr Sport; 45 Jets Trainer; quince carros blindados; doce carros de combate Tiger 2, y tres radares
España, segundo proveedor de México, suministró equipo para la Marina por 323 millones de dólares Destacan barcos Bazán y Casa Aviocarn, así como 10 vehículos de transporte especiales denominados C-212-200 y seis Halcón Class-OPV
A Francia, el Ejército Mexicano le compró en el mismo período armamento con valor de 152 millones de dólares Sobresalen: Manurhin M-621 de 20 mm, con producción de municiones en cada unidad; misiles antitanques Milán; morteros Thompson-Brandt, medianos y pesados; vehículos tipos Panhard VBL y ERC-90; carros blindados ERC-90 Lynix (80); y Trainer Cap-10 (20), así como helicópteros tipo SA-330L Pluma
De Suiza, el gobierno mexicano adquirió equipo bélico por 98 millones de dólares: armas manuales SIG Sauer; carros blindados Mowag, y aviones de combate Pilatus, entre otras unidades Estos aviones fueron tema de discusión y protesta del Parlamento suizo, por haber sido utilizados en el enfrentamiento con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, pese a que la venta se hizo para fines pacíficos
De acuerdo con La Revista Española de Defensa, el gobierno mexicano asignó en 1991 a la Secretaría de la Defensa Nacional un presupuesto de 709 millones de dólares, a pesar de “su declarada política neutralista” La publicación apunta que México es “considerado militarmente una potencia regional, que se asigna el derecho de observador influyente e interesado en toda el área centroamericana”
Editada por el Ministerio de Defensa Español, en su número 64, la revista asegura que la vinculación de México con Estados Unidos “supone militarmente para México una serie de ayudas importantes, a través del Plan de Entrenamiento y Educación Militar Internacional (IMET) y los fondos del Sistema de Financiación de Ventas Militares al Exterior”
Añade:
“Desde 1987, México adquirió, por la asistencia militar de Estados Unidos, helicópteros Bell 212, aviones de transporte C-130 y aviones de entrenamiento T-23, así como camiones de transporte, vehículos para todo terreno, municiones y sistemas modernos de transmisiones Además, entre 1988 y 1990, envió a 149 oficiales y especialistas a estudiar a Estados Unidos”
El IMET es clave en el aumento del acceso norteamericano a las fuerzas armadas mexicanas Es la piedra angular de los programas militares de Estados Unidos en todo el mundo Proporciona entrenamiento a personal castrense y civil en instalaciones de la Unión Americana y otros países, explica la publicación
México envía más personal a Estados Unidos para entrenamiento militar, que cualquier otro país De 1984 a 1992, unos 575 mexicanos participaron en los cursos del IMET Otros 150 se integraron el año pasado
Del equipo de la Marina, la publicación sostiene que, si bien no cuenta con los adelantos tecnológicos, “conserva en buen estado buques tipo destructores, patrulleros y cañoneras costeras”
Para combatir el narcotráfico y el contrabando, “se han incorporado embarcaciones ligeras, con armamento y medios de detección eficaces, entre los que se encuentran patrulleras de 130 toneladas armadas en el país, con licencia de la Asociated British Tool Markers, de Gran Bretaña”
En otra parte de su examen militar sobre México, la revista española afirma que “las adversas circunstancias económicas han propiciado el desarrollo de una industria de armamento nacional”, que produce pólvora, explosivos, granadas, municiones, cohetes, fusiles de asalto G-3 (con licencia alemana), bombas de aviación, lanzagranadas y cascos de acero
México construye también un par de modelos de vehículos blindados: el Sedena 1000, destinado al trasporte de tropa, y la tanqueta DN-3, para misiones de reconocimiento
Eva María Loose-Weintraub, investigadora y especialista en gastos militares del Instituto Internacional de Investigaciones sobre la Paz, de Estocolmo (SIPRI), dijo que la industria nacional de defensa en México tiene una serie de proyectos para el desarrollo de armas y equipos industrial-militar, con licencias de Francia, Bélgica, Suiza y Alemania, entre otros países
La producción nacional se ha centrado, principalmente, en el desarrollo de vehículos de armamento:
—El Lince, vehículo de reconocimiento, con chasis de Mercedes Benz, en dos versiones: el DIM-I (de reconocimiento) y el DIM-2 (transportador de armamento)
—El DN-III caballo de 4 por 4, vehículo de reconocimiento armado, basado en un modelo de chasis de VAM, 282 POP-1981 Algunos de ellos están adecuados, como el Torreón BTM (antes S-356) de SAMM (Francia) y armado con una ametralladora Browing de 127 mm y una ametralladora de 762 mm Otros tienen una ametralladora idéntica a la Mowag Roland (Suiza)
—El DN-IV, con chasis de 65, adaptado también con un FN Hersalt (Bélgica), ametralladora MAG de 762 mm y un Hecler y un Koch (FRG) ametralladora HK-21, o un fusil de 20 mm
—El DN-V, con arsenal Thyssen, Rockwell Kincmatics En versiones de reconocimiento, comando aéreo, rescate, carro blindado-mortero, al cual se le puede adaptar un arma de 20 mm, 75 mm o 90 mm
—El DN-VI, en varias versiones, incluyendo el tractor mortero de 120 mm, llamado la “Ocelota”
La Compañía Manufacturera de Productos Mendoza produce a su vez la HM-39 mm, por 19 metralletas Parabellumm, perfeccionándose su desarrollo en una versión más corta
México produce también los Thompson-Brandt Armaments (Francia), con permiso y ensamblaje belga
En noviembre de 1993, este semanario publicó el estudio Pisando firme en territorio extranjero —patrocinado por el Centro de Recursos para Asuntos Interhemisféricos, con sede en la ciudad de Albuquerque, Nuevo México—, de los investigadores Deborah Presch y Beth Sims, según el cual los programas militares de Estados Unidos en México “tienen la meta de ampliar la influencia norteamericana entre los militares mexicanos”
Este ensayo, dicen los investigadores, está enfocado desde el punto de vista del gobierno norteamericano, no sólo porque ese país es “más digno de estudio”, sino porque tiene mayores recursos y más programas dirigidos hacia México que a la inversa
“Además, como socio dominante, el activo involucramiento de Washington ayuda a dar forma a la integración en favor de Estados Unidos, al mismo tiempo que contribuye a que el partido gobernante en México, el PRI, se mantenga lo suficientemente fuerte para sacar adelante los cambios deseados en la economía de ese país”