PRIMERAS NOVELAS EN EL 93
Jorge Munguía Espitia
Es importante atender a las primeras novelas que se publican porque en ellas se detectan las temáticas, técnicas e influencias que con el tiempo diferenciarán a una generación de escritores y a una etapa de la literatura En el año de 1993 se dieron a conocer varias obras primigenias relevantes que a continuación se repasan
La novela más destacada es sin duda alguna Siglo de un Día, de Enrique Lizalde, reconocido poeta que después de 16 años de trabajo da a conocer esta espléndida obra El profundo conocimiento del lenguaje le permite a Lizalde estructurar una historia atractiva y verídica, a partir de la toma de Zacatecas por las fuerzas villistas, así como la reflexión que ha hecho sobre la sociedad mexicana lo lleva a plasmar una visión crítica del movimiento revolucionario de 1910 La madurez intelectual, el oficio y la paciencia del autor constituyen una enseñanza que habla de la necesidad de meditar y trabajar con tiempo la obra literaria para evitar producciones fallidas
Bernardo Lima en El Fuego ha Terminado trata las consecuencias de pertenecer a la generación del 68, mediante una narración directa y sin concesiones Eloy Urroz dio a conocer Las Leyes que el Amor elige, una novela bien lograda en donde reflexiona sobre los afectos, sin quedarse en las convenciones fútiles Esto lo lleva a adoptar una estructura narrativa compleja Ernesto Alcocer publicó También se llamaba Lola, una historia contada a partir de varias voces que captan las diferentes caras de los acontecimientos relatados Nóstoc, de Jorge Arvizu, cuenta los sucesos que viven un grupo de personas en el extranjero La compleja trama que utiliza y el uso de varios idiomas hacen interesante la novela pero poco accesible para el público lector
Aunque el texto de Luis Humberto Crosthwaite El Gran Preténder se imprime en 1992, de hecho apareció en librerías durante el 93 En esta novela el autor con un manejo económico de la prosa y recuperando el habla de los cholos, narra la vida de un barrio de Tijuana para mostrar las causas de la inconformidad y la subversión de los jóvenes marginados a través del lenguaje, el vestido y sus actitudes Mención aparte merece Umbral Travelers and Adventures, de Ana García Bergua, quien con gran ironía cuenta las maneras en que se manifiesta el amor fraternal en una familia de refugiados españoles La fantasía le permite a la autora crear un ambiente mágico que hace que lo maravilloso pase a ser una parte de la realidad, y así penetrar en las profundidades del alma para entrever los caminos que eligen los sentimientos para expresarse
En este brevísimo repaso sobre las obras aparecidas en el año de 1993 es posible observar dos tendencias Una que busca recuperar el ayer Los novelistas están preocupados por abordar críticamente el pasado, no como una moda, sino como una necesidad que permita interpretar el sentido de los acontecimientos fundamentales que determinan la actual situación política y cultural La segunda busca sondear el alma humana para entender los afectos y las formas como se manifiestan La complejidad de este tema ha llevado a que los autores busquen técnicas y enfoques novedosos y/o recurran a la fantasía
En el año recién transcurrido aparecieron buenas primeras novelas que apuntan hacia una revitalización de la literatura mexicana, al enriquecerse con preocupaciones de orden histórico y ampliarse al terreno de lo quimérico, hecha por escritores bien dotados “con inteligencia y corazón en sus debidas proporciones”, como decía Alfonso Reyes








