SOBRE EL 68

SOBRE EL 68
Señor director:
Al leer la entrevista a Luis M Farías en la revista Proceso 884 y las declaraciones de Enrique González Pedrero y Alfonso Martínez Domínguez con relación a los acontecimientos de 1968, en Proceso 885, deseo expresar algunos comentarios, a propósito de conocer la verdad de estos sucesos
Contaba con 17 años de edad y habiendo terminado de estudiar la secundaria, me di a la tarea de inscribirme en la Escuela Normal para Maestros o en la Preparatoria número 5; habiendo sido rechazado en la Escuela Normal para Maestros y no haber podido hacer el examen de admisión en la Preparatoria número 5, porque las fechas de los exámenes fueron simultáneas, fue necesario esperar una nueva oportunidad
En la colonia Gabriel Ramos Millán, donde crecí, mis contemporáneos, muchachos más o menos de la misma edad, que todavía no terminaban la secundaria, algunos eran desempleados o subempleados, así que era relativamente fácil saber qué tipo de actividad laboral realizábamos
Por los meses de julio y agosto de 1968 algunos de esos compañeros nos comentaban: ” en la Ciudad Deportiva te enseñan karate, a utilizar los chacos y el kendo; además, te pagan, y te pagan bien son soldados y policías los que nos instruyen”
Así pasó el tiempo, y a finales de 1972 y principios de 1973 se mencionó: “nos van a liquidar, porque ya no hay trabajo” Y efectivamente les dieron su liquidación
Pero eso no fue todo sino que a la mayoría de ellos los ubicaron en dependencias del gobierno; por ejemplo, en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la SCOP en ese entonces, de agentes de tránsito o guardaespaldas disfrazados de chofer de algún funcionario del gobierno Por lo anterior, puede inferirse que:
—Había un presupuesto para cubrir buenos salarios de estos elementos, llamados “halcones”, para golpear a estudiantes
—Que había autorización de “alguien”, desde el inicio de los acontecimientos de 1968 hasta principios de 1973
Y las preguntas:
¿Qué funcionarios del ejército y de la policía capitalina coordinaban estos cursos de instrucción militar?
¿Quién dio la orden de ubicarlos en dependencias del gobierno y con muy buenos salarios?
Atentamente
Armando Mendoza Hernández