Carta de la SRE y respuesta de Lucía Luna

Carta de la SRE y respuesta de Lucía Luna
El viernes 5 de noviembre llegaron a la redacción de Proceso dos cartas enviadas, a título personal, por el embajador Héctor Cárdenas, presidente de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano, y por el cónsul de México en Berlín, Luis Cabrera Cuarón Posteriormente se agregaron cinco más, remitidas por el licenciado Carlos Reta Martínez, director general de Información de la Secretaría de Relaciones Exteriores, firmadas por José I Piña Rojas, Rosalba Ojeda, Jaime Alvarez Soberanis, J Rafael Cervantes Villarreal y Federico Salas Lotfe Todas manifiestan su inconformidad con el reportaje publicado en el número 887 sobre irregularidades dentro del Servicio Exterior de Carrera y hacen precisiones sobre sus casos específicos
Señor director:
El suscrito, presidente de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano, recogiendo la opinión de numerosos miembros de carrera del Servicio Exterior, manifiesta a usted su desacuerdo con el contenido de la nota de la periodista Lucía Luna, intitulada “Diplomáticos de carrera, sacrificados por el uso político del Servicio Exterior”, publicada en el último número de Proceso
El artículo citado dice basarse en cartas anónimas de algunos miembros del Servicio Exterior Dicho anonimato resta autoridad a las aseveraciones que contiene esa nota No obstante, sin ser mi deseo entrar en una polémica estéril, procedo a aclarar algunos puntos que considero han sido distorsionados y que llevan un mensaje tendencioso, además de que ofenden la honorabilidad de diversos compañeros del Servicio Exterior
En primer lugar, durante la presente administración se ha realizado un esfuerzo sin precedentes para modernizar y profesionalizar, aún más, el Servicio Exterior Mexicano Para el efecto, se han hecho encuestas a nivel general dentro del Servicio Exterior a fin de conocer las opiniones de los miembros respecto de las políticas de ingreso, ascenso, rotación, capacitación y mejoramiento de prestaciones Los resultados de esas consultas han sido indefectiblemente de apoyo a los mecanismos que han sido adoptados Dichas políticas, siempre perfectibles, reflejan viejas aspiraciones del Servicio Exterior de carrera y las necesidades propias de los tiempos que vivimos Estas adecuaciones coinciden, por cierto, con lo que ocurre en casi todos los servicios exteriores del mundo
Es evidente que, como en todo proceso de reforma, no ha faltado quien se sienta afectado en sus intereses personales Sin embargo, ese sentir no refleja la opinión de la inmensa mayoría, que se ha manifestado en favor de las políticas instrumentadas por la Secretaría en los aspectos antes señalados
A manera de ilustración, podrían citarse algunos datos estadísticos que reflejan los avances de esta administración En los últimos cuatro años han ingresado en el Servicio Exterior de carrera, por concursos de oposición, más de 300 profesionistas provenientes de todo el país, cifra sin precedente Igualmente, por primera vez en la historia, se han celebrado concursos de méritos para ascenso que han estimulado la competencia y al propio tiempo han permitido una evaluación más objetiva e imparcial de la capacidad y desempeño de los funcionarios de carrera La antigüedad en el Servicio no constituye el único factor que se considerar para efecto de promociones del personal de carrera
A través de estos concursos han sido ascendidos, en los últimos cuatro años, 248 funcionarios en distintas categorías La transparencia de este mecanismo no está a discusión, si se considera la solvencia moral y trayectoria profesional y académica de los diversos jurados Más de 60 funcionarios han fungido como sinodales de los exámenes de ascenso
Por lo que se refiere a los traslados de personal, en los últimos cuatro años se han instrumentado, por primera vez, programas de rotación que consideran, además de las necesidades del servicio, las preferencias de los funcionarios y sus especialidades, a efecto de evitar que los interesados se vean afectados en su vida profesional y familiar En la generalidad de los casos, se ha procurado que los traslados se realicen durante el periodo de vacaciones escolares
Las cuestiones relacionadas con el personal del Servicio Exterior son examinadas por la Comisión de Personal, integrada mayoritariamente por funcionarios de carrera del SEM Dicha comisión basa sus recomendaciones al secretario de Relaciones Exteriores en las atribuciones que le confieren la Ley Orgánica del Servicio Exterior y su Reglamento Este ordenamiento prevé, igualmente, el recurso de petición y revisión de los funcionarios que, en algún momento, pudieran sentirse afectados por las decisiones de la Secretaría
Por último, deseo señalar mi asombro ante el ostensible menosprecio que refleja el artículo en cuestión, al considerar ciertos destinos, por su lejanía o importancia, como adscripciones de bajo nivel Al respecto, cabe reiterar que México ha mantenido tradicionalmente el principio de igualdad entre los Estados y, por lo tanto, los funcionarios diplomáticos nos desempeñamos con la misma vocación de servicio en cualquiera de las representaciones de nuestro país en el extranjero
Embajador Héctor Cárdenas
P de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano
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Señor director:
En atención a los comentarios aparecidos en el último número de Proceso en torno del Servicio Exterior Mexicano y con objeto de aportar algunos elementos que permitan orientar la opinión de sus múltiples lectores, a continuación hago llegar a usted los siguientes comentarios
Desde el inicio de la presente administración, la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha propuesto elevar la calidad y la eficacia del Servicio Exterior Mexicano (SEM) a través de su modernización y fortalecimiento
El objetivo de modernizar y fortalecer al Servicio Exterior implica llegar al siglo XXI con un cuerpo de profesionistas mejor preparados y más capacitados para afrontar con éxito los retos del futuro Los cambios vertiginosos de la actual dinámica mundial exigen la actualización constante y la mayor profesionalización de los diplomáticos mexicanos, con la finalidad de promover y salvaguardar con eficacia los intereses nacionales
Por ello, y atendiendo a la estrategia mexicana de fortalecer su presencia en el exterior, se han instrumentado en los últimos cinco años diversas políticas que tienen el firme propósito de hacer del Servicio Exterior una institución cada vez más sólida y de la más alta calidad, en beneficio de nuestro país
Estas políticas responden a viejas aspiraciones de la mayoría de los miembros de carrera del Servicio Exterior y están fundamentadas en la letra y el espíritu de la Ley que las rige
La modernización de nuestro Servicio Exterior ha comprendido, entre otras, las siguientes medidas:
1- La Secretaría de Relaciones Exteriores ha realizado cuatro concursos públicos de ingreso en el Servicio Exterior, en los que han participado más de 3,500 profesionistas de todo el país Por esta vía, se han incorporado a las filas del Servicio Exterior más de 250 nuevos funcionarios, a los cuales se sumarán otros 50 aspirantes que actualmente realizan el curso de formación diplomática en el Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos
2- Se han llevado a cabo cuatro concursos de méritos para ascenso a las categorías de primer secretario, consejero y ministro El desempeño profesional y estos concursos, que estimulan la competencia, determinan ahora las promociones de los diplomáticos mexicanos en esas categorías
Como resultado de estos concursos, han ascendido en los últimos cuatro años 248 funcionarios: 43, a la categoría de ministro; 74, a la de consejero; y 131, a la de primer secretario
3- A fin de evitar el desarraigo de los miembros del SEM, desde hace tres años se puso en marcha el programa de rotación anual de personal de carrera Se ha procurado que los movimientos de personal entre la Cancillería, las embajadas y consulados de México se realicen en períodos que no afecten la educación de los hijos de los miembros del SEM
Como resultado de este programa, una tercera parte del personal del SEM ha cambiado de adscripción
4- Además de las actividades de capacitación que ha emprendido el Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos, la Secretaría ha impulsado un programa de actualización y desarrollo profesional, mediante el cual más de 100 funcionarios han recibido apoyo para realizar estudios de posgrado, cursos y seminarios de especialización en México y el extranjero Se pretende que podamos contar con un cuerpo diplomático a la altura de las necesidades de nuestro país
5- Actualmente, todas las misiones de México en el exterior cuentan con un sistema de información que les permite mantenerse actualizadas sobre los asuntos más relevantes del acontecer nacional Ello permite realizar una representación más puntual y oportuna de los intereses de México ante otros países
Numerosos miembros del Servicio Exterior han expresado sus opiniones sobre éstas y otras importantes cuestiones relacionadas con la carrera diplomática y con la necesidad de mejorarla y fortalecerla Estas inquietudes contribuyen a la formulación de las políticas de personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores
El Servicio Exterior Mexicano está consciente de que al esfuerzo de los mexicanos corresponde una más activa y moderna diplomacia, capaz de transformar —con eficacia e imaginación— los desafíos de los cambios mundiales en favor del desarrollo nacional
Por ello, el compromiso fundamental de la Cancillería es y seguirá siendo cumplir la tarea de consolidar un Servicio Exterior cada vez más profesional y eficiente Nos anima el propósito de que nuestra diplomacia continúe siendo un factor central en la vinculación de México con el mundo
Embajador José I Piña Rojas
Director General del Servicio Exterior y de Personal
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Señor director:
Me refiero al artículo aparecido en el número 887 de la revista Proceso que usted dirige, intitulado “Diplomáticos de Carrera, Sacrificados por el uso político del Servicio Exterior” que elaboró la señorita Lucía Luna
En ese trabajo se contiene una afirmación falsa respecto a mi persona, que desorienta al público lector, ya que yo no fui ascendido a consejero en marzo de 1992, sino que lo era desde el 1¼ de mayo de 1980, según se comprueba con el respectivo oficio que obra en mi expediente personal de la Secretaría y que con gusto puedo poner a su disposición
Por otra parte, difícilmente podría sostenerse que mi ingreso en el Servicio Exterior haya sido por designación política, puesto que, como se lee en el oficio firmado por el entonces canciller, don Jorge Castañeda, citado en el párrafo anterior, para tal efecto aprobé un examen
Jaime Alvarez Soberanis
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Señor Director:
Respecto del artículo publicado en el último número del semanario Proceso, “Diplomáticos de Carrera sacrificados por el uso político del Servicio Exterior—, me permito hacer algunos comentarios y precisiones, ya que en él se me menciona
La lectura del artículo en cuestión da la impresión, totalmente errónea, de que no se han respetado los reglamentos y las instancias que rigen el Servicio Exterior En ese sentido no estoy de acuerdo, la crítica me parece totalmente injustificada
Se señala que he ocupado tres puestos: “encargada de Asuntos Políticos en Estados Unidos y asesora de la oficina del Secretario, así como de la Dirección General— Quiero aclarar que me incorporé al Servicio Exterior en abril de 1982 Colaboré en la Embajada de México en Washington hasta enero de 1985, primero con el embajador Bernardo Sepúlveda, como primer secretario, y después con el embajador Jorge Espinosa de los Reyes, como consejero político Regresé a Tlatelolco en febrero de 1985 y fui asesora del secretario de Relaciones Exteriores Bernardo Sepúlveda hasta 1986 en que dejé la Cancillería; volví a ella en diciembre de 1988, nuevamente como asesora, esta vez del secretario Fernando Solana En enero de 1990 fui nombrada directora general para América del Norte, puesto que desempeñé durante cuatro años ocho meses Desde septiembre del presente año, ocupo el cargo de jefe de Cancillería en la Embajada de México en Bélgica
Se señala también que Héctor Romero Barraza y Eréndira Paz Campos “al contrario de los antes mencionados, sí entraron al servicio después de egresar del Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos
Rosalba Ojeda
Bruselas, Bélgica
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Señor director:
En referencia al artículo sobre el Servicio Exterior Mexicano (SEM) de la reportera Lucía Luna, aparecido en la página 26 del número 887 (1o noviembre 93) de la revista que usted dirige, mucho le agradeceré dar cabida en su publicación a los siguientes comentarios y precisiones
Molesta, aunque no sorprende, el tono y los argumentos que utiliza la reportera para enderezar un ataque al secretario de Relaciones Exteriores, Fernando Solana, basado en falsedades o verdades a medias, por supuestos favoritismos en el manejo del personal de la Cancillería La reportera se convierte con gusto en la portavoz confesa de un grupo de funcionarios del SEM “envidiosos”, resentidos y “anónimo”, para citar una serie de casos particulares que, según ella y sus representados, demuestran una política personalista del secretario, que otorga ascensos a funcionarios sin méritos y no a los anónimos resentidos A todos los que menciona para justificar sus ataques, nos mete en un cajón general de favorecidos por el secretario
En mi caso particular, molesta el párrafo que se me dedica, ya que en el contexto del artículo daría la idea de que carezco de méritos suficientes para haber ascendido recientemente a ministro o para ocupar el cargo que desempeño Y aquí, porque considero injusta esa mención de “pasadita”, me veo obligado a hacer algunas precisiones sobre mi trayectoria, sin pretensiones He sido funcionario público, casi ininterrumpidamente, desde 1964 hasta la fecha Unicamente dos años y medio (89-91) estuve en actividades privadas
Toda mi trayectoria en el sector público ha estado ligada al ámbito de las relaciones internacionales, dentro y fuera del SEM En 1969 ingresé por concurso en el SEM de carrera De esa fecha hasta junio de 1977, cuando que renuncié por razones personales, recorrí el escalafón de vicecónsul a primer secretario Entre 1977 y 1988 fui subdirector general de Asuntos Internacionales de Sepafin; director de Asuntos Internacionales en Conacyt; consejero comercial (por concurso) en la URSS, tres años, y en el Reino Unido cuatro años; y, finalmente, director general del área de promoción de inversión extranjera en la Secofi En agosto de 1991 tuve el honor de que el Presidente de la República me designara cónsul general de México en Berlín, cargo en el que actualmente me desempeño
En marzo de 1992 se aprobó mi reincorporación al Servicio Exterior de carrera, con el rango de primer secretario que tenía en 1977 (¿favoritismo?) Para poder ascender a los rangos superiores dentro del escalafón, concursé y logré ascender, respectivamente, a consejero en noviembre de 92 y a ministro en septiembre de 93 Por lo tanto, de acuerdo con la lógica de la reportera, por aprobar exámenes caí al cajón de los favorecidos
Finalmente, deseo referirme a la mención que hace la portavoz de que soy nieto de Luis Cabrera y que, en el contexto del artículo, lo desliza como una muestra más de favoritismo Mis apellidos me enorgullecen y me obligan a desempeñarme con honestidad y patriotismo, y no a andar buscando favoritismos, cosa que me parece difícil de aceptar y entender para los anónimos resentidos
Mi abuelo, cuando para atacarlo le preguntaban si era poblano, contestaba: “¡Sí y qué!” Yo soy nieto de Luis Cabrera: “¡Sí y qué!”
Luis Cabrera Cuarón
Berlín, Alemania
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Señor director:
Hago referencia la artículo “Diplomáticos de carrera sacrificados por el uso político del Servicio Exterior”, que redactado por Lucía Luna aparece en la página 26 del número 887 de su revista
Dentro de las múltiples imprecisiones que contiene el referido artículo, se refiere al suscrito afirmando que tengo nueve años de servicio y que no ingresé “mediante concurso en el servicio de carrera”
Al respecto, y en virtud de que dichas afirmaciones faltan a la verdad, pido a usted se publique la aclaración correspondiente, ya que ingresé en la Secretaría de Relaciones Exteriores en octubre de 1983 y participé en el Concurso Público General de Ingreso en el Servicio Exterior de Carrera celebrado en 1990, lo que puede fácilmente comprobarse si se consultan tanto las ediciones de los diarios de circulación nacional en que se publicaron las listas de candidatos admitidos, y de los participantes que aprobamos dicho concurso, como en los propios expedientes de la Dirección General del Servicio Exterior de esta Secretaría
J Rafael Cervantes Villarreal
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Señor director:
En el artículo de Lucía Luna aparecido en su semanario el pasado 1¼ de noviembre de 1993, intitulado “Diplomáticos de carrera sacrificados por el uso político del Servicio Exterior”, se afirma que no ingresé “mediante concurso en el servicio de carrera” Al respecto, me permito comunicarle que dicha información es incorrecta Me presenté al Concurso Público de Ingreso en el Servicio Exterior Mexicano de Carrera, que fue convocado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, el 30 de marzo de 1990 Después de haber aprobado las tres etapas de dicho concurso ingresé en el Servicio Exterior de Carrera y desde esa fecha he presentado tres concursos adicionales de méritos para ascender a la categoría de ministro, que actualmente ostento
Federico Salas Lotfe
Washington, DC
Respuesta de la reportera
Señor director:
Doy respuesta conjunta a los principales cuestionamientos de las cartas alusivas a mi reportaje
En relación con las cartas enviadas por el embajador Héctor Cárdenas y el cónsul Luis Cabrera, aclaro que nunca dije que me había basado en las misivas anónimas que han llegado en forma recurrente a la redacción para elaborar mi nota Simplemente las mencioné para dar idea del descontento que existe entre muchos miembros del Servicio Exterior
El reportaje fue producto de una investigación subsecuente en la cual consulté numerosas fuentes, tanto diplomáticas como periodísticas, pero sobre todo me basé, como se desprende del texto, en documentos oficiales de la propia Secretaría de Relaciones Exteriores: comunicados internos, boletines de prensa, el Escalafón del Personal de Carrera del Servicio Exterior Mexicano elaborado por la Comisión de Personal y la Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano
Sugiero a los quejosos consultar dichos documentos para verificar los datos que se publicaron y, en caso de que éstos no se apeguen a la realidad, como ellos manifiestan, dirigirse a las instancias correspondientes, como la Comisión de Personal, para que los corrijan y actualicen
De cualquier manera, si se analizan las fechas que los propios firmantes proporcionan en sus cartas, puede confirmarse que prácticamente ninguna concuerda con lo que se establece en el artículo 38 de la LOSEM, según el cual debe darse preferencia a quienes hayan fungido dos años como agregados diplomáticos; tres como tercer secretario; tres como segundo secretario; tres como primer secretario; y cuatro años como consejero Quince en total
En cuanto al argumento recurrente de varios de los nuevos ministros, en el sentido de que ingresaron en el SEM mediante concurso público, cabe señalar que ésta es precisamente otra de las quejas de los “resentidos” que han subido penosamente por el escalafón, ya que ha permitido “regularizar” a muchos funcionarios que no iniciaron la carrera diplomática desde la base Este debería ser, sin duda, uno de los puntos a debatirse ahora que la LOSEM se encuentra sujeta a revisión
Unas últimas precisiones: el cónsul Cabrera Cuarón dice que siempre ha sido funcionario público y que “únicamente dos años y medio estuve en actividades privadas” Ser “funcionario público”, aunque sea en el ámbito de relaciones internacionales, no equivale —como él debe saber— a desempeñarse en el Servicio Exterior Tan es así, que él mismo reseña que estuvo once años —y no nueve como dice el Escalafón— adscrito a otras dependencias y “en marzo de 1992 se aprobó mi reincorporación al Servicio Exterior de Carrera”
La nota, por lo demás, no cuestionaba sus méritos personales para ser ministro, sino simplemente hacía notar la rapidez con que fue ascendido, lo que nuevamente confirma al señalar que luego de reincorporarse, en marzo de 1992, ascendió a consejero en noviembre de ese mismo año, y a ministro en septiembre de 1993 Un rango por año
En cuanto al “asombro” del embajador Cárdenas por el supuesto menosprecio que se desprende al considerar “ciertos destinos” por su lejanía o importancia, él debe saber que dentro del medio diplomático se han acuñado las expresiones de “el circuito Elizabeth Arden” y “el circuito Baygon” para referirse a las embajadas del Primer y del Tercer Mundo, por aquello del glamour, las primeras, y las cucarachas, las segundas Independientemente de que cualquier persona que sepa de política se da cuenta de que, por su importancia estratégica para México, no es lo mismo desempeñarse en Washington que en Ulan Bator
Lucia Luna