En su etapa de mayor cabildeo, Clinton pierde votos en proporción de tres a uno
Desesperado, el gobierno salinista reabre el TLC, y cede en todo
Carlos Puig
WASHINGTON, D C- En un último y desesperado intento por asegurar la ratificación del Tratado de Libre Comercio, los gobiernos de México y Estados Unidos decidieron la semana pasada renegociar partes del acuerdo, “cerrado” hace más de un año, para complacer las peticiones de varios sectores industriales estadunidenses
Con la esperanza de atraer una veintena de votos más en la Cámara de Representantes, México hizo una serie de concesiones en sectores clave que, de hecho, fueron fundamentales en la primera negociación del Tratado, y que funcionarios mexicanos habían considerado “triunfos” de su habilidad negociadora
La desesperación de los dos gobiernos es tal que, en un hecho poco usual, La Casa Blanca envió al Congreso a un alto funcionario de un organismo de espionaje para dar sus opiniones, “que resumen las de la CIA y las del resto de la comunidad de inteligencia” en torno a lo que pasaría si el Tratado no fuera ratificado
De esta manera comenzó la etapa final para la aprobación o el rechazo del TLC en el Congreso norteamericano, en días de gran tensión para el gobierno de México, que desea culminar un proceso que se inició en febrero de 1990, cuando el secretario de Comercio, Jaime Serra Puche, y el jefe de la Oficina de la Presidencia, José Córdoba Montoya, viajaron en secreto a Washington para aceptar la vieja propuesta estadunidense de liberar el comercio entre los dos países
Las condiciones políticas imperantes en el Congreso estadunidense, donde nuevos sondeos mostraron la semana pasada que persistía la tendencia antitratado, obligaron a los gobiernos de México y Estados Unidos a reabrir las negociaciones, gracias a las cuales los únicos sectores industriales estadunidenses descontentos con la redacción final del Tratado están ahora satisfechos, excepto los relacionados con el sector energético
Las nuevas concesiones mexicanas, que serán manejadas e incluidas en el acuerdo mediante “cartas paralelas”, son en los siguientes productos: azúcar, cítricos, vegetales, vidrio plano, vino y electrodomésticos
En los tres primeros, el gobierno mexicano aceptó, mediante mecanismos incluidos en el TLC, dar mayor protección a la industria estadunidense y la posibilidad de que se restablezcan para dichos productos las tarifas arancelarias existentes antes de la entrada en vigor del TLC Esto, en caso de que una excesiva importación de tales artículos afecten a productores norteamericanos
Particularmente en cítricos y vegetales, México aceptó que las exportaciones de estos productos se rijan por mecanismos basados en precios mundiales, lo que los negociadores mexicanos habían rechazado Según un analista del equipo económico del Departamento de Estado consultado por el corresponsal, “el mecanismo, por estar basado en precios en lugar de volumen de exportación, se vuelve mucho más estricto de lo anteriormente contemplado”
En el caso del azúcar, la discusión se centró en encontrar la fórmula para definir la producción mexicana, dentro de la cual se incluyeron los endulzantes derivados del maíz, con lo que se evita que México pueda convertirse en un exportador de azúcar en los próximos años
El sector azucarero estadunidense estaba preocupado desde hace un año ante la posibilidad de que la industria mexicana sustituyera el azúcar de caña, por ejemplo en los refrescos, con jarabe endulzante derivado del maíz Esto le significaría un excedente de “hasta dos millones de toneladas de azúcar” para exportar a los Estados Unidos La nueva fórmula, acordada en la madrugada del miércoles 3, incluye a los endulzantes como parte de la producción nacional Según el texto del TLC, México necesita ser considerado como un “productor neto de azúcar más allá de sus necesidades internas” durante dos años consecutivos para poder mandar su producción a Estados Unidos, seis años después de la entrada en vigor del Tratado Con el nuevo acuerdo, México no puede convertirse en un productor neto en el futuro cercano gracias a la sustitución del azúcar de caña
En cítricos y vegetales, el nuevo acuerdo basa los mecanismos de salvaguarda en los precios a futuro y mundiales, según cada caso También incluye, por ejemplo en tomates, procedimientos más expeditos para que los productores estadunidenses puedan argumentar que las exportaciones mexicanas les han causado daños, y para que el restablecimiento de las tarifas anteriores al TLC sea más rápido México aceptó la propuesta estadunidense de que a las exportaciones de cítricos y vegetales se les apliquen tarifas más altas si las exportaciones de estos productos crecen demasiado o si los precios cambian El texto anterior del TLC permitía la reimposición de tarifas según el volumen, pero no por el cambio de precios
Respecto a vidrio plano, vino y electrodomésticos, México se comprometió a que, a partir del primero de enero de 1994, comenzarán las negociaciones para acelerar la reducción de las tarifas arancelarias mexicanas a esos sectores, que la industria estadunidense había considerado muy lenta Sobre todo en el caso del vidrio, el calendario de reducción había sido considerado un triunfo del gobierno mexicano y, en particular, de la empresa Vitro Pero ahora todo se ha perdido, pues lo que se anuncia como futuras negociaciones —en privado, la oficina del representante comercial de Estados Unidos, Mickey Kantor, aseguró a los productores norteamericanos que “tiene el compromiso” de México para lograr la reducción— significa que los estadunidenses recibirán mayores facilidades para exportar a México
El secretario mexicano de Comercio, Jaime Serra Puche, quiso disimular el hecho de que todo lo anterior representa una renegociación, pues en reiteradas ocasiones el gobierno mexicano manifestó que el TLC estaba cerrado y que no aceptaría renegociar Nunca había aceptado, tampoco, que se hubiera hecho alguna concesión
Sin embargo, los medios informativos internacionales dieron otra interpretación a lo sucedido el miércoles 3 El Financial Times de Londres cabeceó así la primera plana de su edición del jueves 4: “México hace concesiones en el TLC” E informó: “Las concesiones en azúcar, aunque nominalmente fueron hechas por el sector privado mexicano, en realidad fueron ordenadas por el gobierno mexicano”
El Washington Post: “México cede en el TLC para ganar votos”; “encabezados por Mickey Kantor, los negociadores trabajaron hasta las cuatro de la mañana para asegurar las nuevas medidas, y se advirtió a los representantes mexicanos que de no llegar a un acuerdo, el TLC no sería aprobado” El New York Times: “La administración Clinton ganó nuevas concesiones a México”
El Journal of Commerce, de plano, señaló que, a pesar de las repetidas declaraciones del gobierno mexicano de que no reabriría el TLC, la situación política en el Congreso “obligó a funcionarios mexicanos a estar de acuerdo con los cambios introducidos al tratado”
GRACIAS POR LAS CONCESIONES
Pero nadie habló tan claro como el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Mike Espy, quien manifestó: “estoy muy contento porque Mickey Kantor ha recibido nuevas concesiones de nuestros amigos mexicanos”
Mientras tanto, Serra Puche repitió que “todo estaba previsto en el texto del Tratado”, que “no era una apertura del texto”, sino “precisiones a cosas que estaban confusas o ambiguas”
Pero a La Casa Blanca no le preocupan los apuros del gobierno de México para tratar de explicar lo sucedido, sino la falta de votos para ratificar el acuerdo Y aunque espera ganar una veintena de votos con estas concesiones, nada está asegurado Las últimas experiencias del gobierno de Bill Clinton en relación con ese tipo de arreglos han resultado bastante negativas; por ejemplo, cuando los dos gobiernos se comprometieron a gastar 500 millones de dólares en el Banco Norteamericano de Desarrollo, al final de cuentas sólo atrajeron un voto más en favor del TLC
Billy Tauzin, demócrata de Luisiana, uno de los líderes en la lucha de los azucareros norteamericanos, dijo el jueves 4 que, a pesar de las concesiones mexicanas, “tal vez no votaré por el Tratado El TLC provocará el decaimiento de nuestra industria azucarera; la renegociación lo único que hace es retrasarlo”
Tan preocupada está La Casa Blanca, que aceptó debatir con Ross Perot en la televisión El vicepresidente Al Gore discutiría los detalles del Tratado con el billonario texano en la cadena CNN, el domingo por la noche
Además, estas nuevas negociaciones dejan sin protección a algunos demócratas que, ante sindicatos opositores al TLC, habían justificado su posible voto en favor con el argumento de que no todo mundo había obtenido lo que quería en la negociación, mencionando a los sectores descontentos que ahora lograron lo que querían
“La señal es que, con más tiempo, todo mundo puede obtener lo que quiera del gobierno de México”, dijo al corresponsal el consejero de un senador opuesto al TLC Esto podría anticipar nuevas presiones para conseguir mayores concesiones Así, el 1o de noviembre más de 60 legisladores enviaron una carta al presidente Salinas de Gortari en la que dicen que están “preocupados” por la situación de los derechos humanos en México
Otras decisiones de La Casa Blanca en relación con el TLC se pueden traducir en la pérdida de votos a favor del Tratado Por ejemplo, el hecho de que los acuerdos paralelos no sean integrados en su totalidad en la legislación de implementación, sino que se anexen sólo como “acuerdos ejecutivos” La oficina de Mickey Kantor informó que lo único que se incluirá en la Legislación es “lenguaje que ata los acuerdos al Tratado” Pero muchos legisladores se muestran preocupados ante la posibilidad de que lo anterior permita que cualquiera de los tres países pueda salirse de los paralelos sin perder los beneficios del TLC Kantor consideró eso como “casi imposible”
Otra medida que podría costar votos es el incremento de las tarifas aplicables a viajeros Después de muchas negociaciones, se aprobó un aumento de un dólar y medio para quienes entren a Estados Unidos procedentes de otros países, y de 650 dólares para los viajeros mexicanos y canadienses
Los legisladores demócratas enviaron una carta a todos los congresistas, el martes 2, en la que advertían que la oposición aprovecharía ese incremento en las tarifas en las próximas elecciones, recordando a los votantes que “ustedes, demócratas, apoyaron un aumento de impuestos”
Los altos impuestos fueron decisivos en las elecciones del martes 2, en las que tres republicanos triunfaron ante intentos de reelección de gobernadores y alcaldes demócratas Un día después, La Casa Blanca envió a uno de sus consejeros al Congreso, para tranquilizar a los legisladores inquietos y decirles que el TLC no había tenido nada que ver en la derrota de los demócratas y que un voto a favor del Tratado no afectará sus intentos de reelección Pero un cable de la AP informó que el enviado de Clinton fue “abucheado”
LOS CONTEOS
Hasta el viernes 5, o sea doce días antes de la fecha prevista para la votación del TLC en la Cámara de Representantes, continuaban las especulaciones sobre el número de votos en favor y en contra Los opositores decían que sólo necesitaban seis o siete votos más para derrotar al Tratado, mientras que La Casa Blanca reconocía que le faltaban unos 20 para lograr la aprobación
El Bureau of National Affairs, una organización que proporciona información exclusiva para ejecutivos y funcionarios, ha realizado varias encuestas sobre el Tratado La que dio a conocer el martes 2 de noviembre ofreció resultados nada alentadores para La Casa Blanca
Después de llamar a las oficinas de todos los senadores y representantes, publicó sus resultados: 147 en contra, 44 inclinados a votar en contra, 99 a favor, 24 inclinados a votar positivamente, 112 indecisos, ocho no respondieron
Lo más importante es la comparación con la encuesta que la misma organización realizó a principios de octubre Así, en su mayoría, los que en octubre se manifestaron indecisos, ahora se han movido hacia la columna de “en contra” De hecho, en un mes, 77 representantes salieron de la columna de “indecisos”: el 71% de ellos, hacia las columnas adversas
Esto quiere decir que durante el mes en que con más fuerza el presidente Clinton hizo cabildeo ante el Congreso y en el que La Casa Blanca anunció sus progresos, en la realidad perdía votos en proporción de tres a uno respecto a los que ganaba
Esto hace que el Bureau afirme que “si la oposición en la Cámara continúa al paso de este mes, resultaría en un aplastante 278 votos en contra y 156 a favor”
Y agrega: “todavía hay suficientes indecisos en nuestra encuesta como para que La Casa Blanca pueda maniobrar y lograr una victoria; sin embargo, las tendencias que muestran las encuestas no son buenas noticias para quienes apoyan el Tratado”
LA VISION DE LA CIA
El jueves 4, ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado, compareció públicamente Richard Neu, del Consejo Nacional de Inteligencia Neu dijo que su testimonio “reflejaba la visión unánime y colectiva de la CIA y otras agencias de inteligencia, y está basado en diagnósticos realizados este año” Una semana antes, Brian Lattel, subdirector de la CIA para Latinoamérica, había testificado en privado ante el mismo comité
Neu dijo que un voto positivo para el Tratado beneficiaría directamente al partido “en el poder” en México Un voto negativo “será visto en México no sólo como un rechazo al Tratado, sino como un rechazo a todo México” Según Neu, el gobierno mexicano culparía a Estados Unidos del fracaso, pero “no tanto como para desanimar a la inversión externa” Y advirtió que la “mayor crítica será de los grupos populistas y de izquierda” Neu agregó que el presidente Salinas se vería debilitado y que la oposición se fortalecería
Neu predijo que, “a pesar de que los mercados de capital y la bolsa serían afectados, y se incrementaría la presión sobre el peso”, no se espera una crisis financiera como la de 1982 “Creemos que los líderes mexicanos serán capaces de manejar el impacto directo en la economía”, aunque advirtió que probablemente el crecimiento de la economía se vería reducido a cero
“El gobierno de Salinas probablemente ha desarrollado planes económicos de contingencia para evitar las serias consecuencias de un rechazo del Tratado Podría subir las tasas de interés y acelerar los planes para una mayor desregulación y la adopción de una ley de inversiones extranjeras más liberal”
Neu insistió en que el rechazo al Tratado sería “un rechazo para toda Latinoamérica”, pero expuso que no esperaba que se rompieran o alteraran dramáticamente las relaciones entre estos países y Estados Unidos, que se han construido en los últimos años
Sin embargo, no todo sería color de rosa con el TLC, advirtió Neu: “inicialmente amenazará negocios ineficientes, desplazará a muchos obreros y podría reforzar desigualdades sociales, económicas y geográficas Por ejemplo, serían necesarios algunos ajustes en el sector agrícola, que significa sólo el 12% de PNB, pero que emplea a una cuarta parte de la población”








