SOBRE CARLOTA

SOBRE CARLOTA
Señor director:
En su comedia carta al rey de Bélgica, publicada en Proceso (27 de septiembre de 1993), el escritor Fernando del Paso alude a una leyenda decimonónica que fue difundida como verídica: la supuesta locura súbita de Charlotte, miembro de la nobleza belga conocida aquí como Carlota Amalia, tras su fracasada aventura para implantarse como emperatriz de México, País donde detentó el trono de un régimen imperial, impuesto por fuerzas militares francobelgas intervencionistas y mexicanas conservadoras que derrotaron la resistencia del gobierno, ejército y pueblo de la república mexicana Una minuciosa investigación policiaca y otra igualmente detallada revelación de los secretos políticos, diplomáticos, financieros y militares de las potencias y sectores involucrados podrían probar una hipótesis plausible: la emperatriz pudo ser víctima de una eficaz conspiración para acallarla y, luego, ser secuestrada por su propia familia en casas de la nobleza europea, escondiéndola para siempre detrás de ese improbable cuento En éste, Del Paso encuentra un contenido melodramático digno de una tragedia griega y varios episodios de una magnifica belleza Pero la realidad pudo ser menos literaria y más política El entendible temor de la mujer por ser víctima de un envenenamiento (en México, quizás una vez al menos, se intentó trastornarla usando toloache, hierba con un alcaloide narcotizante y semillas capaces de causar trastornos mentales o alucinaciones) no hace sino dar fuerza a la hipótesis de la conspiración, de la cual pudo percatarse que estaba siendo montada, una vez que sufrió la total traición de quienes, aprovechando su ambición personal, la habían empujado a participar en el sometimiento de una nación que ya había decidido liberarse definitivamente de noblezas mesoamericanas y europeas
Un comentario más La casa real y el gobierno belgas perpetraron un delito internacional contra México al enviar sus contingentes militares para invadirlo Sus atrocidades contra el pueblo mexicano están documentadas Véase la historia de Michoacán, donde las fuerzas belgas llevaron al extremo su política militar de arrasar la tierra invadida, al quemar Zitácuaro y pueblos circunvecinos y victimar o apresar cuanto hombre y animal pudieron atrapar en la comarca Hasta la fecha, México espera indemnización por los daños causados y desagravio oficial por escrito En cambio, hoy se envía nuevo tributo de sumisión al agresor, mediante una exposición de piezas artísticas mexicanas asociada a un premeditado olvido del pasado; así, esta exposición exhibe a sus promotores
Señor director, por favor, haga usted el servicio de incluir estas líneas en “Palabra de Lector” Por ello y de antemano, mil gracias
Atentamente:
Carlos García Mora