Testimonios sobre la matanza de Guadalajara
Los asesinos forcejearon con el cardenal y su chofer antes de acribillarlos
Alberto Aguirre, Felipe Cobián y Guillermo Correa
GUADALAJARA, Jal – Considerado uno de los hombres más importantes de la Iglesia católica en México, el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo se levantó muy temprano el lunes 24 de mayo, en su residencia conocida como La Quinta 244, de la calle Morelos, en el centro de Tlaquepaque
“Todo indicaba —cuentan sus empleados— que iba a ser un día normal para el señor Posadas: a las siete de la mañana se metió a nadar un rato; se desayunó y después se preparó para celebrar, a las diez horas, la misa que acostumbraba oficiar en la capilla de su residencia, aledaña a un convento de franciscanos Lo acompañaron tres monjas; la hermana Felisa Sánchez, entre ellas, que era una de sus principales auxiliares”
Cerca de las 11 horas se fue a la catedral, donde recibió a varias personas Poco antes de las tres de la tarde, regresó a comer a la finca Después, con su chofer —Pedro Pérez García—, se dirigió al aeropuerto para recibir al nuncio apostólico, Jerónimo Prigione, quien llegaría alrededor de las cuatro
Apenas el automóvil Grand Marquís había entrado en el estacionamiento del aeropuerto internacional de Guadalajara, alrededor de las 15:45 horas, cuando el cardenal y su chofer fueron acribillados
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Cuenta un viajero que en el momento del crimen se hallaba en la terminal aérea: “alrededor de las 3:45 de la tarde, salíamos hacia el estacionamiento, que se encontraba lleno En el exterior vi una corretiza en los momentos que entraba el Grand Marquís blanco del arzobispo Muchos, como siete, salieron corriendo hacia el carro Recuerdo bien que el cardenal tenía un pie fuera del coche Ellos lo observaron, lo identificaron, pues vieron perfectamente su traje oscuro y su pectoral”
Cuando el arzobispo trataba de incorporarse de su asiento para salir del coche, se encontró de repente frente a sujetos fuertemente armados Su reacción fue protegerse, tratando de cerrar la puerta Pero un atacante, situado al lado derecho del Grand Marquís, se lo impidió Con la mano izquierda dio un gran jalón para abrirla, se auxilió con la metralleta, interpuso la pierna derecha y, de arriba hacia abajo, a bocajarro, le vació el cargador
“No creo que haya habido confusión —dice el testigo— Yo estaba como a 20 pasos del auto Vi cómo, cada vez que recibía los disparos, se estremecía el cuerpo de don Jesús”
El cuerpo de Posadas Ocampo cayó sobre su lado izquierdo, en el asiento, con 14 impactos de bala, la mayoría en el lado derecho del tórax y sólo uno en la pierna”
Casi simultáneamente se produjo un forcejeo con el chofer “Trataron de abrirle la puerta, y éste quiso arrebatarle a uno su metralleta, pero también lo acribillaron Todo sucedió rapidísimo, pero al tiempo que nos cubríamos la cabeza con las manos y nos echábamos al suelo, vi que los atacantes sacaron del coche un portafolios negro y corrieron A dos mirones también les tocó”
Otro testigo coincide y agrega: “eso sí, la policía no intervino para nada durante el tiroteo Como que dejaron que todo pasara Hubo histeria, gente desmayada Sentí que la balacera había durado más de hora y media”
Uno más: “creo que todo fue con alevosía y ventaja, porque no llegaron corriendo a rociarlo Primero lo identificaron Vi a cuatro gatilleros, dos en cada puerta, y otros dos por delante Al primero que le dieron fue al cardenal Los atacantes eran altos; algunos con pantalón de mezclilla y camisa a cuadros Uno traía un celular Ninguno de ellos con pelo largo ni ropa oscura, como dicen las autoridades que andan los narcos”
Los testigos entrevistados por los reporteros de Proceso, bajo la petición de no dar a conocer sus nombres, opinan que por las condiciones en que se dieron los hechos, el asesinato fue premeditado Sostienen que fue mucho después cuando los agentes judiciales comenzaron a disparar, “pero hacia arriba del aeropuerto”, porque “dizque había un francotirador” Y aseguran que esto fue más bien para proteger la huida de los agresores
“La verdad —dice un testimonio más— es que los agentes judiciales distrajeron la atención, disparando en sentido contrario Les dieron tiempo para que huyeran, pues si hubieran querido atraparlos, lo hubieran hecho”
En el aeropuerto civil, a menos de 500 metros del internacional, está el hangar de la Procuraduría General de la República (PGR), donde permanentemente se encuentran agentes policiacos y aeronaves, particularmente helicópteros, que, inexplicablemente, no entraron en acción sino hasta mucho tiempo después
Lo mismo pasó con el cuerpo de seguridad del aeropuerto, el grupo de agentes judiciales federales destacados en la terminal y los agentes aduanales
Por si fuera poco, hay testimonios de trabajadores, taxistas, empleados de comercios y de viajeros en cuanto a que, horas antes de los hechos, se notaba en pasillos y salas “un ambiente tenso”, provocado por la presencia de mucha gente armada
Una afanadora del aeropuerto, que hacía el aseo en la parte superior, recordó minutos después de la agresión, llena de nerviosismo, haber visto a un sujeto con aspecto de policía salir corriendo y armado de la sala de llegada nacional “Corra y tírese al suelo, me gritó, y luego escuché las ráfagas de metralletas”
En el interior del baño de mujeres, cerca de la escalera intermedia, los reporteros pudieron observar 12 impactos de bala en el techo, y dos personas de limpieza informaron que de ahí los agentes federales se llevaron algunas armas Otro empleado de la terminal asegura que se encontraron credenciales de una corporación policiaca
Una versión más sobre los hechos fue proporcionada por varios taxistas, quienes aseguran que el tiroteo se inició desde afuera, poco después de que una pareja de sujetos hablaba por radio o celular Recuerdan que otros se encontraban en el interior de dos autos compactos, tipo Tsuru o Jetta
COMPLICIDAD Y CONFUSION
Momentos después, dijo uno de los trabajadores, “vi que al menos dos pistoleros sacaban sus metralletas y disparaban hacia la entrada del edificio, aparentemente contra tres hombres que habían ya cruzado la calle El que parecía ser el jefe gritó: `¡saquen las armas!’, y se metieron Al mismo tiempo, escuché los disparos con que ultimaron al cardenal”
Sobre la fuga de los responsables, trascendió que unos lo hicieron incluso abordando atropelladamente el vuelo 110 de Aeroméxico con destino a Tijuana Otros lo hicieron por la zona de los talleres de aerocares; algunos más se mezclaron entre la gente y la mayoría escapó en automóviles
Después del tiroteo, todo fue confusión Elementos de la Policía Judicial se presentaron 20 minutos después La terminal aérea fue cerrada durante más de tres horas, mientras se levantaba a los cadáveres Los pasajeros y trabajadores fueron desalojados poco a poco Y se detuvo a algunos para ser interrogados
Un agente del Ministerio Público y alrededor de diez agentes estatales comenzaron a “marcar” los vehículos que fueron alcanzados por las balas; entre éstos, 23 que fueron abandonados por los narcotraficantes Al mismo tiempo, numeraron los 38 impactos que recibió el Grand Marquís En eso estaban, cuando llegó otro grupo de agentes judiciales federales, quienes de inmediato, en forma prepotente, se hicieron cargo de la investigación
Mucho después se presentó un helicóptero de la Policía Federal de Caminos que sobrevoló —durante más de dos horas— la terminal aérea Ninguno de los 15 helicópteros que se ubican en el hangar de servicios aéreos de la PGR fue destacado en esas maniobras Dos aviones procedentes del Distrito Federal, uno de Mexicana y otro de Aeroméxico, fueron regresados a su lugar de origen
Curiosamente, en lugar de que el estacionamiento fuera desalojado, conforme pasaba el tiempo llegaba más gente: había alrededor de 70 personas, entre pasajeros, agentes de las distintas corporaciones policiacas y periodistas La zona no fue acordonada hasta dos horas más tarde, cuando un batallón de efectivos de la decimoquinta zona militar llegó y restringió el acceso
A las 5:35 horas se produjo otro incidente: dentro de la terminal aérea, muy cerca de la sala de vuelos internacionales, se escucharon varias detonaciones, y la gente que permanecía en el lugar huyó corriendo para todas partes La confusión aumentó Los agentes, con sus armas desenfundadas, apenas pusieron atención en el hecho Resultó, según ellos, ser una “falsa alarma”
Poco antes, habían llegado dos funcionarios de la PGR que se hicieron cargo del operativo Ordenaron que los cuerpos del cardenal y de su chofer fueran trasladados a la Cruz Roja y los vehículos llevados a los separos de la Procuraduría de Justicia de la entidad
A las siete de la noche fue reabierto el aeropuerto “Miguel Hidalgo” Los pasajeros del vuelo de Mexicana procedente de la ciudad de México, que habían permanecido hasta esa hora en plataforma, comenzaron a salir Entre ellos, el nuncio apostólico, Jerónimo Prigione, que allí se enteró de que el arzobispo de Guadalajara había sido asesinado
Elementos de las corporaciones judiciales y del ejército permanecieron en la terminal aérea “resguardando el lugar”
INVESTIGACION FULMINANTE
Según las primeras indagaciones de la PGR y la Procuraduría de Justicia de Jalisco, dadas a conocer 28 horas después, el cuerpo del cardenal presentaba 14 heridas con proyectil de arma de fuego, y el de su chofer diez Ambos fueron encontrados en la parte delantera del Ford Grand Marquís, blanco, con placas de circulación HTT1619 del estado de Jalisco y con impactos de bala en ambos lados
A diez metros aproximadamente de donde se hallaba el vehículo del arzobispo, “se encontró otro automóvil marca General Motors Century, color azul, con placas de circulación JPG 779, en donde, en el asiento delantero, se encontraba otra persona ya sin vida, que fue posteriormente identificada como Martín Alejandro Aceves Presentaba cinco heridas”
Como a 25 metros, continúa el informe, se encontraron los cadáveres de Ramón Flores Flores y José Rosario Beltrán, originarios de Sinaloa Y todavía con vida fueron recogidos, en módulos de acceso a la terminal aérea, Francisca Rodríguez Cabrera y su sobrino Juan Manuel Vega Rodríguez
Desde un principio, las autoridades de la PGR y el gobierno de Jalisco aseguraron que la muerte de todos los mencionados “se debió a que se encontraban en el lugar de los hechos de manera accidental”, y que los asesinatos fueron “a consecuencia del enfrentamiento de dos grupos de narcotraficantes, y presumiblemente opuestos”
Indicaron también que los occisos Ramón Flores Flores y José Rosario Beltrán Medina “pertenecen a uno de esos dos grupos contendientes”
Todo lo anterior, dijo el procurador de Justicia de Jalisco, Leobardo Larios Guzmán, “se basa en que informantes de la PGR afirman que vieron en el aeropuerto a un hermano de `El Güero’ Palma y de `El Chapo’ Guzmán” (sic)
El primer informe de la PGR habla de otros vehículos hallados en el estacionamiento del aeropuerto, en cuyo interior había “fusiles AK-47, de los comúnmente llamados `cuernos de chivo’; un rifle M-16; tres pistolas calibre 9 milímetros, 45 y 38 súper; nueve granadas de fragmentación; seis chalecos antibalas; 70 cargadores de calibres armas AK-47, 45, 9 milímetros y 38 súper; 789 cartuchos útiles de diversos calibres; dos scanner y cuatro teléfonos celulares”
El mismo 25 de mayo, el gobernador Carlos Rivera Aceves solicitó a la Presidencia de la República y a la Secretaría de la Defensa Nacional que elementos de la decimoquinta zona militar “patrullen permanentemente las entradas de carreteras al estado de Jalisco”; ordenó que las policías locales hagan lo mismo en los accesos a la ciudad de Guadalajara y se pronunció, incluso, por la instauración de la pena de muerte en la entidad
Un día después, el subprocurador general de la República, Antonio García Torres, y el procurador de Jalisco, Leobardo Larios Guzmán, insistieron en su versión de que los culpables del crimen son las bandas de narcotraficantes mencionadas El propio funcionario federal dio lectura a un boletín de prensa de la PGR en que se relatan los últimos enfrentamientos entre los grupos rivales
García Torres aseguró que, hace dos semanas, Alfredo Araujo “El Popeye”, gatillero al servicio de los hermanos Arellano, contrató a un grupo de pistoleros que habían sido reclutados en Tijuana y que viajaron a esta ciudad con la misión de localizar y matar a “El Chapo” Guzmán
Detalló: “elementos de la PGR, actuando con toda celeridad y debido a las declaraciones del detenido Jesús Alberto Bayardo, se trasladaron a la ciudad de Tijuana, Baja California, sede del grupo de los hermanos Arellano, en persecución de los autores materiales de los homicidios y en investigación de los autores intelectuales” A través de los primeros indicios, dijo, se logró identificar domicilios de la banda agresora:
“Entre las 15 personas que viajaron a Guadalajara para cumplir la misión encargada por Ramón y Benjamín Arellano están, aparte del detenido, Juan Carlos Mendoza Castillo, Enrique Gómez Prado y Juan Peinado García —mexicano residente en San Diego, California— De los restantes miembros de la banda se dispone ya de fotografías y otros elementos de identificación”
Mencionó también la ubicación de cinco casas de seguridad en Tijuana, donde se aseguraron, afirmó, cinco armas largas AK-47 (cuernos de chivo), granadas fragmentarias, pistolas, más de 2,000 cartuchos, droga y autos blindados
Destacó, por sus características, la residencia de Benjamín Arellano Félix en la calle Laredo, número 14, colonia Cacho Sur en Tijuana, que “ocupa toda una manzana y tiene puertas y ventanas blindadas”
Informó, además, de la solicitud del gobierno mexicano de contar con el apoyo del Departamento de Justicia de Estados Unidos, a fin de capturar a los integrantes de la banda que se encuentran en ese país
Y desde ese momento, el subprocurador general de la República anunció una recompensa de 15 millones de nuevos pesos para quienes, guardando el anonimato, proporcionen datos que lleven a la aprehensión los principales jefes narcotraficantes
El procurador jalisciense, Leobardo Larios Guzmán, dijo que se contaba con los elementos suficientes para afirmar que la balacera en el aeropuerto de Guadalajara se debió “a que el grupo de los Arellano Félix intentó asesinar a `El Chapo’ Guzmán”
Y quiso explicar por qué los pistoleros “confundieron” al cardenal, aduciendo que el Grand Marquís blanco “es muy parecido a la clase de automóviles que les gusta usar a los narcos” Además, sostuvo, su vestimenta motivó la confusión, porque “varios narcotraficantes acostumbran usar también trajes de vestir negro”
El informe insiste en que los homicidas fueron contratados en Sinaloa y Baja California, por lo que “no reconocieron al cardenal”
Aceptó, además, que “nadie evitó la entrada de nueve vehículos blindados, con alrededor de 15 pistoleros a bordo, al estacionamiento del aeropuerto
“Lo que se estaba preparando —reiteró— era el asesinato de `El Chapo’ Guzmán, quien siempre anda custodiado por aproximadamente diez guardaespaldas muy armados Quienes lo querían `cazar’ iban preparados para un fuerte enfrentamiento”
El funcionario estatal en ningún momento mencionó a los agentes de la Policía Judicial del destacamento de la PGR que en forma permanente se encuentra en la terminal aérea
Pero persistió en que las investigaciones se comprueban “con todas las evidencias que tenemos y que son confirmadas por las pruebas obtenidas en las casas de seguridad encontradas en Tijuana”
Pese a que se había convocado a “conferencia de prensa” y a pesar de las abundantes lagunas que dejaban, los funcionarios no aceptaron preguntas de los reporteros Apenas terminaron su informe —14 cuartillas en total—, literalmente huyeron del salón, ubicado en la Casa Jalisco
El 26 de mayo la PGR fortaleció su versión al distribuir un documento que contiene los principales hechos delictivos entre las dos bandas
CONTRADICCIONES
Dos días después la PGR confirmó que algunos de los criminales huyeron a bordo de un vuelo comercial de Aeroméxico, el 110, con destino a Tijuana, el cual partió de Guadalajara casi 40 minutos después de los hechos
De acuerdo con el testimonio de la tripulación del vuelo, cinco minutos antes de las 16 horas, ocho sujetos subieron apresuradamente al avión Dijeron que de la torre de control detuvieron el vuelo, “ya que había habido un incidente afuera de la terminal y porque faltaban varios pasajeros”
En el avión, tres sujetos ocuparon lugares de primera clase y los demás se fueron a la zona de turistas Llevaban dos maletas grandes de lona negra Uno de ellos, dijeron las azafatas, respondía al nombre de “Carlos” y era protegido por los demás Los agentes de la PGR mostraron al personal del avión fotografías de los narcotraficantes, y uno de ellos, a quien le daban protección, coincidió con las características de Francisco Javier Arellano Félix
ESCEPTICISMO EPISCOPAL
“La mayoría de los obispos y el pueblo no creen en la versión oficial sobre el asesinato del cardenal Posadas Ellos dicen que es una hipótesis la versión de que el arzobispo fue confundido con un mafioso; argumentan que es un primer avance en la investigación Pienso que ni ellos mismos están seguros sobre esto”, dijo el viernes 28, en Monterrey, Adolfo Suárez Rivera, presidente del Episcopado Mexicano
Entrevistado por el corresponsal Antonio Jáquez, el también arzobispo de la capital de Nuevo León manifestó: “lo que pedimos es que haya una investigación adecuada que llegue al fondo del asunto para que el pueblo tenga una explicación clara y satisfactoria pues, de lo contrario, se perdería la confianza Esta clase de investigación requiere tiempo No debemos apresurarnos a señalar irresponsablemente a nadie”
La opinión de Suárez Rivera es compartida por el arzobispo de Hermosillo, Carlos Quintero Arce; el obispo de Ciudad Juárez, Juan Sandoval Iñiguez; el vocero del Episcopado y obispo de Cuernavaca, Luis Reynoso Cervantes; el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano y obispo auxiliar de esta ciudad, Ramón Godínez Flores, y por otros prelados que optaron por el anonimato
Juan Sandoval Iñiguez: “es imposible que los narcotraficantes hayan confundido al cardenal Juan José Posadas con `El Chapo’ Guzmán, cuando el arzobispo era muy conocido, además de que su pectoral y forma de vestir lo caracterizaban como el religioso que era”
Luis Reynoso Cervantes: “no se excluye que la muerte del Cardenal haya sido un atentado Ojalá hubiera sido un accidente, pero los disparos a quemarropa hacen pensar otra cosa
“Quisiera seguir creyendo que fue un accidente, pero me hace dudar que a un metro y medio de distancia se le haya vaciado una metralleta”, añadió luego de encabezar —el 26 de mayo— la procesión de Cuernavaca a la Basílica de Guadalupe para oficiar una misa anual
El sucesor del obispo Sergio Méndez Arceo fue más allá en sus apreciaciones El gobierno federal, dijo, requiere hacer una mejor selección de su personal en la Policía Judicial y redoblar las operaciones de vigilancia en las fronteras y las grandes ciudades, así como eliminar “de una vez por todas la corrupción infiltrada en los organismos de seguridad pública
“Ahora —opinó—, con mayor razón se requiere contar con un dispositivo de seguridad muy riguroso, pues se encuentra próxima la visita del papa Juan Pablo II a Mérida, Yucatán”
Según él, lo ocurrido el lunes pasado es “un aviso al pueblo y a las autoridades para que de una vez por todas se actúe De lo contrario —explicó—, se corre el riesgo de que surja el terrorismo”
Godínez Flores: “hubo precipitación de las autoridades para resolver el caso Los frijoles no se cuecen en tres minutos”
El obispo de León, Rafael García, coincidió con los anteriores y dijo que “querer establecer la pena de muerte es una patraña del gobierno para ocultar la realidad”
A su vez, el cardenal argentino Eduardo Pironi, representante papal a las exequias de Juan José Posadas Ocampo, que culminaron el 27 de mayo en la catedral de Guadalajara, dijo no haber venido “a predicar una resignación pasiva frente a una violencia irracional y absurda, injustificable y execrable, que todo lo destruye”
Y, frente a los restos del cardenal Posadas, mencionó que sólo caben tres actitudes “La aceptación serena y fuerte de la voluntad adorable del Padre; la esperanza evangélica de los que creemos en la resurrección, y la oración cristiana por todos los que sufren (las familias del cardenal y de todos los asesinados); la oración por aquellos que, sin darse cuenta del horrendo crimen que cometían, prepararon la víctima para este sacrificio
“Amasaron el pan, estrujaron el vino, derramaron la sangre Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen Pero tenemos derecho a conocer sus nombres y, en perfecta fidelidad al Evangelio, quisiéramos conjugar el perdón con la justicia”
ADIOS IRACUNDO
A la concelebración de la misa que antecedió al sepelio asistieron más de 70 obispos del país y el extranjero, alrededor de 800 sacerdotes; Cecilia Occelli de Salinas; el secretario de Gobernación, Patrocinio González Garrido; el gobernador interino de Jalisco, Carlos Rivera Aceves; miembros de su gabinete con sus esposas; el Congreso casi en pleno; dirigentes empresariales, líderes obreros, rectores de universidades y, entre muchos más, funcionarios municipales
Miles de personas no pudieron entrar, aunque participaron en la misa a través de altavoces y monitores que, a pesar de haber sido contratados por el arzobispado, monopolizó Televisa
La ceremonia duró dos horas y media Y la homilía estuvo a cargo de monseñor Suárez Rivera, quien tras condenar a “las redes invisibles que oprimen el derecho a la vida, a la libertad y a la tranquilidad en el orden” e invitar a hacer un frente común contra la violencia, pidió a los autores materiales e intelectuales que “reflexionen ante Dios y ante la humanidad entera”, y que “más allá de toda divergencia de ideas, somos hermanos”
Su tono de voz subió al decir: “no debemos apresurar juicios y señalar culpables irresponsablemente ante los hechos que nos han conmovido Frente a la amenaza de un severo rompimiento de la tranquilidad pública, urge responder con cordura, promover acciones visibles y eficaces que permitan que prevalezca en nuestra patria el estado de derecho, de justicia y de paz”
Más adelante, puntualizó que debe hacerse una investigación a fondo, respetando, sobre todo, los derechos humanos, y “exigiendo que todos los ciudadanos reciban una respuesta clara y creíble de estos y muchos otros hechos que han permanecido sin aclararse Urge también exigir un justicia limpia, equitativa y digna”
Se preguntó: “¿no es triste que pase inadvertida la muerte de tantos honestos y sencillos hombres de bien? ¿Habríamos que esperar la llegada de la muerte violenta de un pastor insigne de la grey católica para reaccionar?”
Luego, el cardenal Posadas Ocampo fue despedido entre llantos, aplausos y vivas Ya en la cripta, dentro de la caja se depositaron una mitra, un rosario, monedas y escritos que hablan de la vida y obra del arzobispo Alfredo Sandoval Jáuregui, su médico de cabecera, certificó y selló el ataúd, donde también se depositaron dos rosas color púrpura
Terminado el acto, la mayoría de los obispos rechazó el establecimiento de la pena de muerte, propuesta por el gobernador Dijeron que sólo se trataba de “desviar la atención del problema” Y el vocero del arzobispado, Adalberto González, grupos de religiosos y feligreses se acercaron a los periodistas para rechazar que la muerte de su pastor fuera fruto de un error
Los jesuitas Sergio Cobo y Enrique Flota dijeron a Proceso: es cuestionable la presencia de agentes de la Judicial Federal en el lugar de los hechos; el ocultamiento de información por parte del gobierno; la presencia de gente armada con aparatos transmisores; la desconfianza hacia todo lo que dicen las autoridades y el hecho de que “tenemos una ciudad tan violenta que, si sales a la calle, te matan, y si te quedas en casa, corres el peligro de morir por una explosión”
La DEA, que realiza su propia investigación, pone en duda también que el obispo haya sido confundido nada más por vestir de negro y usar Grand Marquís, pues explica que ese modelo de auto ya no es usado con frecuencia por los narcos Aclara que si hubo confusión, fue porque llegó en el momento del enfrentamiento
CERTEZA OFICIAL
Las balas que segaron la vida del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, afirman las autoridades, provinieron de las armas de gatilleros de los hermanos Arellano Félix, que atentaron en contra de Joaquín `El Chapo’ Guzmán Loera, socio de Héctor Luis `El Güero’ Palma
Seguro de que estos dos grupos son los protagonistas del enfrentamiento en el aeropuerto, el gobierno mexicano puso precio por sus cabezas: pagará 15 millones de nuevos pesos a quien los denuncie
La certeza de las autoridades parte de las confesiones hechas por Jesús Alberto Ballardo, quien fue detenido por casualidad después de los sucesos del aeropuerto La aprehensión fue realizada por elementos de la policía auxiliar, al intervenir en un escándalo propiciado por el propio Ballardo en el hotel Plaza del Sol Ebrio y drogado, fue entregado a la Policía Judicial, a la que, entre contradicciones, dijo primero haber “llegado tarde a la balacera”, y luego manifestó que “había perdido el vuelo a Tijuana” El supuesto sicario es “alto, fornido y moreno, como de 41 años de edad Vestía pantalón de mezclilla, botas y una camiseta blanca Contó que a cambio del trabajo en que no participó había recibido ya 5,000 dólares de `El Chapo’ Guzmán
El detenido, hasta el cierre de la edición, no había sido presentado a la prensa, aunque se aseguró que por sus declaraciones se localizaron tres casas de seguridad en el poniente de Guadalajara, donde se encontraron armas de alto poder y carros blindados En ese lugar, de acuerdo con las autoridades, fue capturada una persona de apellido Pantoja
Por otro lado, el mismo día en que la PGR difundió su acusación contra los narcotraficantes, en los medios electrónicos comenzaron a repetirse —cada media hora— dos spots, que presentan sus retratos hablados En ellos se establece:
“Para el gobierno mexicano, estos narcotraficantes y sus bandas son los responsables del asesinato del cardenal Posadas y de cinco personas más”
Y también: “las investigaciones realizadas por la Procuraduría General de la República y la del gobierno del estado de Jalisco determinaron con `absoluta certeza’ que el incalificable asesinato del cardenal Posadas ocurrió como resultado de un enfrentamiento”
Los “impactos” en televisión y radio se modificaron el viernes 28 de mayo, en los que empezaron a incluirse los nombres y las fotografías de los pistoleros Juan Carlos Mendoza, Juan Peinado y Alfonso Araujo Para los posibles denunciantes, a quienes se ofrece inmunidad y el ocultamiento de su identidad, la PGR abrió dos líneas telefónicas
Los mensajes exhortan a los ciudadanos: “usted puede contribuir a combatir la violencia en la república mexicana Usted puede ayudar a que en México vivamos en paz”








