“Estamos pendientes de si Zedillo se desvía de los asuntos que le corresponden…”

“Estamos pendientes de si Zedillo se desvía de los asuntos que le corresponden
Elba Esther Gordillo enjuicia: “Inadecuada conducción del modelo educativo”
Alberto Aguirre
Inadecuada conducción del modelo educativo, carencias de recursos e infraestructura, incomprensión por parte de algunos gobernadores, falta de consulta al magisterio, Normales abandonadas, desvaloración de los maestros, poca participación de los padres de familia
Hasta ahora, la modernización educativa —punto medular de la política del gobierno salinista en esa materia— tiene todas las características de un fracaso
Elba Esther Gordillo, dirigente nacional de los maestros, otorga sin embargo el beneficio de la duda y espera que con la superación de las deficiencias pueda salirse del atolladero
“Creo que el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica va a funcionar porque existe la conciencia de que la educación es fundamental, no porque las cosas se estén haciendo muy bien o porque la conducción sea buena, sino porque estoy segura de que todos los mexicanos tenemos conciencia de lo importante que es esto”
A punto de cumplir cuatro años al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la maestra Gordillo reconoce que las actividades de la Secretaría de Educación Pública están permeadas por un futurismo inevitable, ante la indiscutible calidad presidenciable de su titular Y advierte:
“No tenemos ningún candidato y no queremos ninguna aventura política, pero si observamos que el secretario Zedillo está desviándose de los asuntos de la agenda educativa, haremos los señalamientos correspondientes”
A lo largo de hora y media de entrevista, en una mesa del restaurante Sanborcito de la colonia Polanco, la dirigente magisterial asegura que el acuerdo modernizador —la propuesta con la que Zedillo llegó a la SEP, para sustituir a Manuel Bartlett— “no fue algo que propusiera el SNTE; lo negoció, no lo resistió Sin embargo, no es una panacea; era un requerimiento, una medida administrativa para desburocratizar al sector”
Sobre el estado actual de la educación en México y los retos por venir, dice: “Si ahora hiciéramos una evaluación del sistema educativo mexicano, podríamos decir que en educación básica hemos tenido un avance, pero que tenemos rezagos monstruosos —y es urgente revisarlos— en educación media y superior, en los tecnológicos, en los Cebetis, en toda el área tecnológica y en las escuelas normales, que están en total abandono”
Con la agenda permanentemente saturada y compromisos a deshoras, Elba Esther por momentos pierde la paciencia Da órdenes a sus colaboradores —que apurados y nerviosos se equivocan una y otra vez—, toma el teléfono celular para atender sus “citas políticas” y saluda alegremente a una decena de clientes del restaurante
Elba Esther se refiere, sobre todo, al último año de trabajo Y divide en dos la gestión sexenal en materia educativa: antes y después de Zedillo, porque, reconoce, en los primeros tres años del sexenio la disputa del SNTE con la SEP fue constante y desgastó mucho a ambas partes
Al llegar Zedillo, las cosas cambiaron: “Siempre ha privado una relación de respeto y buena fe”, pero se han dado “encuentros y desencuentros”
CARRERA MAGISTERIAL
El Acuerdo para la Modernización de la Educación Básica, puesto en marcha el 18 de mayo del año pasado para lograr “la consolidación del sistema educativo nacional”, establece estas premisas fundamentales:
A fin de corregir “el centralismo y el burocratismo”, el gobierno federal signó convenios con los gobiernos estatales para transferir el manejo operativo y administrativo del sistema educativo a las entidades federativas; además, planteó la reformulación de los contenidos y materiales educativos —planes, programas de estudio y libros de texto— para la educación básica, y se propuso “redimensionar” la función magisterial, a fin de atribuir a los maestros “el reconocimiento social que la sociedad les debe”
En este punto, señala Elba Esther Gordillo, “uno de los grandes desalientos, inconformidades e irritaciones del magisterio ha sido que no se le valore en los ámbitos salarial y social, que se marginara su vocación de enseñar, pero también su vocación de aprendizaje y de superación profesional”
El convenio para la Carrera Magisterial, firmado el 7 de enero pasado, es la última manifestación del Acuerdo y busca “fortalecer la educación nacional, a través del reconocimiento e impulso a la profesionalización del magisterio y del mejoramiento de las condiciones de vida y profesionales de los trabajadores de la educación”
Las críticas al programa de la Carrera Magisterial se centran en dos aspectos: el poco presupuesto —800 millones de nuevos pesos— que dejará fuera del programa a más de 125,000 maestros con opción a inscribirse en su primera etapa; y la posibilidad remota de establecer —a corto plazo— un sistema real de capacitación, superación y actualización magisterial
Elba Esther hace hincapié en la supuesta revaloración de la función magisterial que se logra con el nuevo programa: “Quien diga que la Carrera Magisterial es la panacea, está equivocado Es sólo una estrategia, que garantiza que el gremio asuma el compromiso que tenemos de elevar la calidad, y que, por ende, obtenga beneficios”
El Acuerdo establece que todas las instituciones dedicadas a la formación magisterial pasean a la jurisdicción estatal, y los gobiernos estatales asumieron la responsabilidad de integrar el sistema correspondiente La SEP no cuenta con un sistema organizado para la impartición de cursos sobre superación, capacitación o actualización magisterial; en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) —que ha cambiado cuatro veces de rector en el actual sexenio— tampoco existen esquemas operativos que pudieran hacer cumplir los requisitos establecidos en la Carrera Magisterial, y el SNTE tiene un incipiente programa de mejoramiento académico
En este sentido, observa la dirigente, “tenemos una seria preocupación por el sistema de educación normal, su reorganización, su currícula, sus contenidos y programas de estudio Por ejemplo, la Universidad Pedagógica Nacional está en circunstancias deplorables”
“En el fondo —dice Gordillo—, las divergencias con la SEP prevalecen y la lucha del sindicato por mejorar sus condiciones de trabajo continúa En este sexenio, el maestro de educación básica —aclaro, no de educación media y superior— ha logrado incrementos importantes, pero no hemos resuelto el problema sindical, no lo hemos resuelto En eso radican las divergencias y sentimos que no hay respuestas aún, no porque la SEP no la quiera dar, sino por los enfoques de cómo hacer las cosas, por las visiones de cómo se pueden hacer”
—¿Cómo describiría su relación con el doctor Zedillo? ¿Cómo han sido esta negociación, estos encuentros y desencuentros de los que usted habla?
—Lo conocí antes de que fuese secretario de Educación; tuve la oportunidad de platicar varias veces con él; creo que es una persona educada, cortés, muy decente Es un hombre propio, un servidor público que tiene preocupación por la educación, que está haciendo sus cosas con responsabilidad Y concretaría una cosa: hemos tenido los encuentros y desencuentros normales en la relación de una dirigencia sindical y un funcionario público Pero siempre ha privado en los dos —al menos de mi parte— buena fe En conclusión, le diría: ambos sabemos cuál es nuestra responsabilidad, en cada uno de nuestros ámbitos, y ambos pretendemos cumplir con lealtad nuestro compromiso, sin que erosione nuestra relación personal
—Acerca del papel y la valoración del sindicato en el proceso educativo, ¿el SNTE ha perdido en lugar de ganar?
—Aquí hay dos visiones, y yo creo que las dos tienen razón: una, que dice que por la firma del Acuerdo el sindicato perdió peso, y han de tener razón si se refieren a que se perdió el peso del inmovilismo, y en eso sí perdimos Desde antes de que se firmara el Acuerdo tuvimos visión clara de que el SNTE tenía que cambiar, que no podía ser un sindicato al que se le respetara por su fuerza vertical, pesada, sino que el papel del sindicato al que aspiramos y que hemos aspirado siempre los maestros es otro: un sindicato que sea respetado por la sociedad, un sindicato que tenga una vida democrática real como medio, no como fin, y la democracia como medio que es para los trabajadores de la educación; que participen más en los asuntos educativos, que participen más en la cuestión sindical, que estén más enterados de lo que pasa en uno y otro espacio; que se interioricen más en la cuestión docente que en la política, sin que neguemos que nos gusta hacer política, pero que nuestra prioridad sea la educación; que se interese más por la vida sindical
“Estamos convencidos de que el sindicato de antes se acabó, y de que el modelo vigente está en la búsqueda de su fortalecimiento Estamos ante un sindicato que tiene conciencia de los cambios, que sabe que la globalización le presenta retos muy grandes, que el libre mercado nos impone condiciones muy difíciles de negociación, que exige una nueva actitud sindical y que nosotros la sumimos con seriedad, sin evadir riesgos, pero también conscientes de que tenemos —numérica e intelectualmente— una gran capacidad de saber, de dar respuesta a cualquiera de los retos que se nos presenten”
Puntualiza sobre lo que define como “nueva estrategia” del SNTE:
—”Tenemos que partir de que el mandato del Congreso de Tepic (febrero de 1991) aún no se ha cubierto En Tepic se habló de que no deberá haber ningún maestro que gane de tres a cuatro salarios mínimos; ya estamos arriba de los tres, pero no hemos llegado a los cuatro, en términos generales y como mínimo Entonces, nosotros seguiremos luchando porque no haya ningún maestro que tenga menores percepciones Las negociaciones tienen mucho que ver con la pérdida del poder adquisitivo En el SNTE no hablamos de porcentajes
La demanda es sobre salarios mínimos, y tenemos muy claro que ningún trabajador puede ganar menos de cuatro salarios mínimos Nuestra estrategia salarial está en dos ejes: por un lado, la Carrera Magisterial y, por otro, cumplir con el pliego petitorio de Tepic”
Elba Esther considera que no basta el nuevo “aprecio social hacia el maestro”, ofrecido por el presidente Salinas de Gortari como recompensa por el esfuerzo de los trabajadores de la educación:
—Hay que decir que si tomamos en cuenta la apreciación de algunos funcionarios de la SEP, que han dicho que la Carrera Magisterial cumple con la oferta de revaloración del maestro, vemos que esto es un poco impuntual
“Creo que la revaloración del maestro debe darse en un proceso integrado Está, primero, en la Carrera Magisterial, pero también en la implantación de un salario profesional para los maestros, y eso no ha cumplido; está en que tengamos canales, conductos, instancias, en los que la voz de los maestros sea escuchada en materia educativa Es decir, ¿cómo puede usted hablar de revaloración sólo porque le paga bien al maestro, pero no se le permite que opine sobre lo que es su fuente de trabajo?”
Explica: “En el momento en que el maestro tenga canales de expresión para comunicar sus experiencias, que el maestro tenga la opción de aplicarlas y tenga canales para que pueda hacer sus propuestas a las autoridades, sería distinto y en eso tampoco nos han cumplido
“Cuando logremos esto: Carrera Magisterial, espacios de discusión de la cuestión educativa, que la autoridad haga suyas nuestras propuestas, sin rubores lograremos la revaloración Pero, además, el otro espacio de revaloración no es sólo del gobierno, es de la sociedad: que los padres de familia vean en el maestro a alguien de confianza, y que los maestros vean en el padre de familia lo mismo, porque son un binomio insustituible Ambos tienen el compromiso de vigilar que lo que se hace en materia educativa se cumpla, y tal pareciera que trabajan en constante disputa Queremos que haya un reencuentro de los maestros y los padres de familia, un nuevo diálogo que tenga como eje fundamental, como preocupación fundamental, a los jóvenes y a los niños”
LA FEDERALIZACION, NEGATIVA
Metida de lleno en la renovación de las comités seccionales en todo el país, Elba Esther Gordillo comenzó este mes una gira que la llevará a cubrir todo el país; empezó por Tlaxcala, Nuevo León, Veracruz y Chihuahua Pero los informes que ha recibido y lo que ha visto, han provocado que el SNTE reclame a la SEP por los resultados negativos de la federalización:
“Hay muchos intereses del otro lado: los hay en funcionarios menores, en muchos casos, pero nos ha tocado enfrentar a gobiernos estatales que no nos entienden Ernesto Ruffo, gobernador de Baja California, se enfrentó al SNTE hace medio año, cuando hubo una lucha por una iniciativa de ley que nos afectaba y a la que nos opusimos; entonces constriñó el problema a una cosa político-electoral, y esto es falso Lo que pretendió Ruffo fue atentar contra los derechos de los trabajadores de la educación, cuando el acuerdo decía que no se podría conculcar ningún derecho del trabajador, y se intentaba destruir todo el sistema de prestación social, porque no tenía dinero el gobierno; lo entendemos, pero no era la forma y dimos la pelea con todo”
Considera que la reorganización del sistema se distorsionó, “porque se incurrió en el error que ya preveíamos: la desatención de la educación pública por el gobierno federal”
Cuenta lo que sucedió en Chiapas, siendo gobernador el actual Secretario de Gobernación, Patrocinio González Garrido:
“Dimos la lucha en Chiapas en razón de que decían que no nos podían dar el incremento salarial por quién sabe qué razones, y tuvimos que pelear para obtener la respuesta; pero peleamos con el uso de la razón, apelando a la buena voluntad de los gobernantes, buscando el diálogo, y quiero decir que los gobernadores actuaron con madurez y se solucionaron los problemas Ahora, en Nuevo León tenemos una negociación de mes y medio, porque el Issteleón tiene problemas de dinero; queremos ver qué pasa: si es culpa de los trabajadores o si se debe a ineficiencias del gobierno, o bien, si es una realidad económica y se descapitaliza el gobierno con la oferta, pero de eso a que yo meta una ley y busque restar fuerza al sindicato, como intentó el gobernador Rizzo, es una aberración”
Añade: “El Acuerdo nos ha puesto ante problemas serios, porque se están dando disputas por el control político de las secciones sindicales Sí tenemos dificultades, y muchas ¿Incomprensiones? Las hay, pero hay también satisfacciones Creo que vamos en el camino adecuado y, obviamente, con todos los riesgos y dificultades que eso conlleva”
La entrevista se realizó el jueves 18, nueve meses después de la firma del Acuerdo y a once de que Ernesto Zedillo llegó a la SEP Bajo esa perspectiva, Elba Esther analiza el avance del Acuerdo:
“El magisterio acogió al Acuerdo con confianza; sin embargo, generó dudas en la conducción sindical y en la garantía de que se respetaran preceptos y principios sustantivos de la doctrina de la educación pública En el terreno sindical, hubo el temor de los maestros de que fuera el acta de defunción, la muerte del sindicato
“Desde el inicio del acuerdo, algunos gobernadores quisieron mandar iniciativas para hacer sus sindicatos independientes, lo que por fortuna se corrigió por la intervención de la autoridad federal, y logramos conciliar; otros gobernadores quisieron impulsar iniciativas de ley para afectar los derechos sociales, es decir, como hay homologación, en algunos estados la fórmula era: Vamos a bajar al SNTE a lo que los sindicatos estatales tienen como prestaciones; querían bajar las prestaciones, para que ya no las demandáramos Creo que esto es muy deshonesto, que se jugar sucio; la verdad, no se hacen así las cosas, y fue donde tuvimos dificultades
“Entonces, tuvimos que entrar a negociaciones y buscamos lo que conjuntamente fuera viable para ambas partes, para no descapitalizar a los institutos estatales También tuvimos problemas por el nombramiento de funcionarios En algunos estados el SNTE no propuso a nadie (para ocupar las carteras de secretarios de Educación en las entidades), pero algunos gobernadores quisieron colocar a personas muy afines con su política personal, sin ningún conocimiento de la educación Tuvimos el caso en Coahuila, por ejemplo, pero allí entramos a una negociación y se resolvió
“Nosotros planteamos, y seguimos planteando y vamos a insistir, en que esos puestos de dirección administrativa se otorguen por examen de oposición
“Finalmente, en algunos estados hay problemas, pues los que dirigen la educación son los que antes encabezaron la disidencia magisterial, como los casos de Oaxaca, Chiapas y el Distrito Federal”
Define el nuevo reto para el SNTE: “Tenemos un problema real y vamos a luchar para solucionarlo: Existe la necesidad de legislar sobre la relación laboral de los trabajadores de la educación en su conjunto, de lo que el SNTE representa No se trata con esto de volver al pasado; se trata de garantizar mínimos —válidos, concertados— de derechos generales de los trabajadores de la educación en su conjunto, respetando particularidades
—¿El Acuerdo esta dando los resultados esperados?—
—Es terrible que no enfrentemos una realidad: Hemos avanzado mucho en materia educativa y en muchas cosas, pero hoy tenemos retos serios: poblacionales, de higiene, de salud, de educación sexual, de muchas cosas En este contexto, le reitero, hay ya un punto de inicio; creo que el acuerdo va a funcionar, porque existe la conciencia de que la educación es fundamental, no porque las cosas se estén haciendo muy bien o porque la conducción sea buena, sino porque estoy segura de que todos los mexicanos tenemos conciencia de lo importante que es esto En el mundo, esta es la gran discusión, y dondequiera se está discutiendo Aquí se está discutiendo; entonces, tiene que tener éxito
“Pero al final también diría: El Acuerdo o el federalismo no fue algo que el sindicato propusiera, lo negoció; la política del gobierno era esa El SNTE no se resistió Decían que nos oponíamos, a los cambios pero nosotros apostamos al cambio y, desde nuestra óptica, nos sentamos a negociar; lo hicimos de buena fe y esperamos lo mismo
“Para que el Acuerdo tenga éxito —sostiene—, es necesario que la sociedad vigile, que el sindicato vigile, que las autoridades hagan lo propio, pero cuidando que no se presenten las desviaciones que se han presentado El Acuerdo no es la panacea, lo sostendré siempre; el acuerdo era un requerimiento, una medida administrativa para realmente desburocratizar, dar una mayor decisión local; pero ahora requerimos que los gobiernos de los estados cumplan con el presupuesto, con lo que les toca hacer en materia educativa, así como los municipios Si esto no se da, estamos cojos”
Sobre las fallas en la conducción del Acuerdo, dice que “el inmediato responsable es la autoridad, porque nadie quiere sustituirlo o suplantar sus funciones El SNTE no pretende de ninguna manera sustituir la función de la SEP; estamos muy conscientes de ello Lo que queremos es que la función de la SEP sea lo más eficiente, lo más apropiada, y que lo haga bien, porque así nosotros ganamos No hay una disputa, no es un área de disputa para ver quién es el mejor
A medida que lo haga bien, nos va a ir bien a nosotros, entramos en menos disputas de orden protagónico y construimos más en lo que es verdaderamente importante: en la labor educativa
“Pero aquí viene un problema que preocupa, y hay que decirlo: Los estados no han hecho nada para generar una cultura educativa, una cultura pedagógica Hay estados con una rica experiencia en estos ámbitos, pero hay otros en los que no se tienen cuadros formados en este renglón Es donde hay más dificultades de infraestructura para echar a andar al nuevo modelo educativo Esta es una realidad nacional, pero cuando se firmó el acuerdo no nos podíamos detener a decir: Como no tenemos esto no le entramos, y dijimos: Vamos haciendo, vamos construyendo”
Sobre el debate que causaron los nuevos libros de texto, Elba Esther opina:
“Fue una batalla que dio la propia sociedad El SNTE planteó su propio punto de vista y encontramos receptividad porque, hay que decirlo, no se trata de que gane simpatías a fuerza de deteriorar a otros: eso no es adecuado Cuando el Presidente, en su informe, ordenó que se revisara todo, nos demostró la voluntad democrática de que se escuchara Lo de los libros fue una lección para todos: No se deben apresurar los tiempos y es necesario abrir mayores espacios de participación
“Creo que hubo sensibilidad en el secretario, porque se convocó ya a un concurso para contenidos, y esto nunca se había dado Creo que ese es un avance que sí hay que valorar, y no creo que haya salido nada más así, sino que es producto de lo que pasó y de la conciencia que se tiene en el gobierno de la participación democrática Son tiempos que hemos superado ya de alguna manera”
MAESTROS DE PRIMERA Y DE SEGUNDA
—Según lo que dice, con el doctor Zedillo hay mucho diálogo, mucha negociación, pero ¿hay los resultados? ¿Está satisfecho el sindicato?
—Yo digo que, en cuanto a educación básica, hemos logrado mucho, y sí estoy contenta con lo hecho, pero todavía tenemos niveles donde no se está haciendo lo adecuado o no se ha hecho nada, o casi nada: tecnológicos, Cebetis el Politécnico, o sea toda le educación media y la educación superior El sistema educativo se tiene que vertebrar nacionalmente, debe ser un sistema perfectamente vertebrado Ya salió educación básica, pero ahora necesitamos trabajar muchísimo en el área técnica y en contenidos y programas
“En esos niveles no estoy nada contenta: Hay mucha inquietud, fundamentalmente con homologados y escuelas normales Todo esto hay que revisarlo con mucha sensatez, y vertebrar el sistema educativo, porque, si no, vamos a hacer parches y sería una deficiencia muy grave
“En esos sectores se aprecia ya la inconformidad, y me dicen que sí hay un sindicato de primera y de segunda, porque ellos están fuera de todo acuerdo No quieren un sindicato que desequilibre su educación, porque a veces da la apariencia de que los maestros de educación básica son los únicos que existen Espero que haya una gran comprensión, porque sí alguien conoce el sector, es el secretario de Educación: su origen es el Politécnico, está vinculado con él, lo he visto con disposición
—Se viene un año eminentemente político ¿Cual será la participación del sindicato en ese contexto, sobre todo en función de que el secretario de Educación está considerado como presidenciable?
—Primero, quiero decir que habrá que distinguir muy bien cuál es la posición del sindicato en función de sus prioridades Nuestra prioridad hoy, como gremio, es la educación y el SNTE Por tanto, este año nuestra preocupación es esa: garantizar que lo que hemos negociado se transforme en hechos, en realidades
“Del secretario Zedillo, que se dice que es presidenciable, pues qué bueno, es un hombre —como se dice de muchos otros—, pero son las instancias partidistas las que decidirán Sí tenemos que decir que el secretario de Educación debe cumplir con sus obligaciones, así como nosotros nos hemos comprometido a no hacer pronunciamiento alguno sobre la sucesión presindencial Quiero decir con esto que si observamos que el secretario Zedillo está desviándose de los grandes asuntos de la agenda educativa, haremos los señalamientos correspondientes
“Nosotros no tenemos ningún candidato, ni lo queremos tener, ni vamos a dejar que algunos nos utilice Tenemos mucho trabajo No queremos ninguna aventura política, y estamos muy claros en nuestra posición Además, el estatuto dice que cada maestro participa en la posición política que quiera, y eso lo respetamos Nuestra simpatía, nuestro respeto para todos los partidos políticos, para todos los individuos; pero les exigimos que no hagan del SNTE arena política; en su tiempo y en su momento, el SNTE discutirá —a través de su comité político— las formas y estrategias políticas para participar”
—¿Y cuál es la posición de Elba Esther?
—Elba Esther Gordillo siempre quiso ser secretaria general del SNTE Durante mucho tiempo traté de prepararme, de forjarme para esto, y ya estoy Mi aspiración era ésta: ser plena, íntegramente la secretaria general; no tengo otra cosa ni otra preocupación ahora y no estaría dispuesta, por nada, a perder el respeto de mis compañeros Por lo tanto, mis aspiraciones son seguir trabajando en el SNTE y nada más Mi militancia política es clara, ni claudico ni la niego, soy priísta
—¿Y después del SNTE?
—No soy aventurera política No puedo ahora saber qué pasará ni tengo bolita mágica
—¿Seguirá haciendo política después del SNTE?
—Probablemente Dependerá mucho de que tenga una razón de ser para participar ¿En qué me gustaría participar? En muchas cosas: Quiero seguir trabajando en el ámbito internacional Me gustaría mucho discutir más las cosas del Congreso del Trabajo Me gustaría tener más opinión en las cuestiones del movimiento obrero en general Eso me motiva, me interesa