CARTA DE SINDICALISTAS DEL INAH
Señor Director:
En la sección de cultura de la revista Proceso, (No 834 del 26 de octubre de 1992, pp 48-51), el periodista Gerardo Ochoa Sandy publica un artículo en el que lleva a cabo un juicio imparcial en contra del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
El artículo induce al lector a pensar que el proceso de “cirugía mayor” realmente conduce, detrás de una cortina de humo, a legitimar una amenaza en contra de los trabajadores del INAH
Esa opinión conllevaría a subordinar el patrimonio cultural a la iniciativa privada, modificando el marco jurídico que rige la protección del patrimonio cultural y las atribuciones del propio Instituto a Nivel nacional, para favorecer el coleccionismo y la privatización de ese patrimonio
Para cualquier lector es obvio que sin fundamentos no se deben juzgar las labores de investigación del INAH, la calidad de éstas y mucho menos juzgar a sus trabajadores El autor ignora que hemos sido responsables de haber conservado con magros recursos y presiones diversas, todas y cada una de las más de cuarenta zonas de monumentos históricos declaradas a nivel federal, y otras como patrimonio de la humanidad; de la totalidad de los museos nacionales, regionales y de sitio; del total de zonas arqueológicas abiertas al público así como de los sitios en proceso de investigación y exploración; de la numerosa producción de libros, artículos y ensayos; además de la formación de especialistas en antropología, historia, lingüística, antropología física, arqueología, museología, restauración y conservación de bienes muebles e inmuebles y museografía Hablamos de la ENAH y la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, mismas que se han extendido junto con nuestros Centros Regionales y museos para dar respuesta a los requerimientos locales en los aspectos culturales que nos competen
Además los trabajadores hemos participado en la defensa tanto del marco jurídico del patrimonio cultural como de la rectoría técnico-académica en materia de conservación y restauración de patrimonio cultural: Ley Orgánica del INAH, 1985; adendas a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, respecto de lo paleontológico en 1986; impugnación a la Ley General de Museos en 1988; refutación a la iniciativa de reformas a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos en 1991; aportación en la Ley de creación de la Sedesol en 1992 Además hemos trabajado con las fracciones parlamentarias de la Cámara de Diputados, a fin de proponer reglamentaciones que involucren, de manera efectiva, a la sociedad civil, a los gobiernos de los estados y a los municipios en la protección y conservación de ese patrimonio (ver noticias periodísticas del 16 de octubre de 1992 y archivo de la Cámara de Diputados, así como el Proyecto de Reorganización del trabajo institucional presentado por los Administrativos, Técnicos y Manuales del INAH)
Sin aportar datos concretos afirma que existe una falta de productividad y que se abandonan los proyectos de investigación ¿Acaso el periodista ha tenido la oportunidad de revisar las evaluaciones bianuales de los trabajadores del INAH? ¿Sabe el número de investigadores nacionales que prestan sus servicios en el Instituto? ¿La cantidad y la calidad de las publicaciones del Instituto? ¿Evaluó las labores de difusión museográfica, o a través de guías, conferencias, mesas redondas, congresos nacionales o internacionales del cuerpo colegiado tan duramente criticado? ¿Está al tanto de los trabajos de rescate arqueológico e histórico en inmuebles y zonas del país? ¿De las condiciones desfavorables en las que, no obstante y por profesionalismo, se efectúan estas tareas? ¿El número de trabajadores Administrativos, Técnicos y Manuales que participan en la salvaguarda del patrimonio cultural?
El artículo, con la presentación de dos casos de coleccionistas, que por la acción de un conjunto de factores, entre ellos la acción represiva de la PGR terminaron en suicidio, pretende hacer una apología del coleccionismo sin señalar que esta acción está reglamentada
¿A qué sindicato se referirá el colaborador de Proceso? ya que tanto el de académicos como el de Técnicos, Administrativos y Manuales hemos sido los primeros en exigir presupuestos para atender y mejorar nuestro trabajo; hemos denunciado destrucciones al patrimonio cultural aún en contra de autoridades gubernamentales y del INAH (ver línea ocho del Metro, Los pecios de Santa María de los Juncales en Veracruz, Xochicalco, Cacaxtla, la Alameda, Centros Históricos y Tlatelolco) Y en este sentido queremos aclarar que el INAH no es sólo zonas arqueológicas y monumentos históricos, ni cuida colecciones privadas, el INAH es ante todo una institución de investigación, conservación, difusión y docencia en los campos de la Antropología y la Historia
Otra afirmación del periodista es que “el propio sindicato se reunió también apenas la semana pasada con la lidereza de los maestros Elba Esther Gordillo, (y que ésta) los espantó: ‘la reforma del INAH será mucho mayor que lo que fue la del INBA'” Ninguna de las dirigencias sindicales del INAH hemos sostenido reuniones con la lidereza nacional ¿Constituye esto una velada amenaza para los trabajadores del INAH? En todo caso, ¿cuál es la finalidad de este artículo tan débilmente sustentado? ¿Es realmente un afán de cambio para mejorar lo que anima a Ochoa o sus intenciones son las mismas que han impulsado a otros sectores durante el último año a llevar a cabo este tipo de ataques contra nuestra Institución, casi con los mismos argumentos y hechos?
Finalmente este artículo expresa las opiniones y perspectivas de un grupo minoritario que ve al patrimonio cultural como un botín y al INAH como un estorbo a eliminar, como un cuerpo que mediante “cirugía mayor” puede quedar listo para ser socio de las aventuras de privatización de empresas, consorcios y “heróicos coleccionistas” cuyo desinteresado objetivo pretende ser “la salvaguarda de nuestro patrimonio histórico y cultural”
Comité Ejecutivo D-II-IA-1
Académicos del INAH
José Antonio Contreras
Víctor Hugo García Chávez
Comité Ejecutivo D-III-24
Organización Nacional de
Trabajadores Técnicos
Administrativos y Manuales
Cupertino Reyes Vargas
RESPUESTA DEL REPORTERO
Señor director:
El reportaje publicado hace dos semanas en la sección cultural de Proceso no es un ataque al INAH El reportaje de Proceso documenta la crisis del INAH con base en tres casos a los que los firmantes en su réplica restan importancia por omisión o por desdén: la calca del reglamento de San Cristóbal de la Casas a cinco ciudades de Guanajuato, el desmantelamiento del retablo de Acolman supuestamente en restauración desde hace 32 años, los suicidios de los coleccionistas Miguel Malo y Omar Jiménez inducidos por las tropelías del INAH y la PGR
El reportaje tampoco “expresa las opiniones de un grupo minoritario que ve el patrimonio cultural del INAH como un botín” El reportaje se remite a tres foros y/o actos públicos recientes y a la lectura del “viejo” y “nuevo” INAH realizadas entre abril y octubre del actual por la directora del Instituto, Teresa Franco, por el director del INBA, Gerardo Estrada, y por el presidente Salinas
Y, desde las primeras líneas, al proyecto de descentralización de Lázaro Cárdenas, fundador del INAH
El reportaje no desdeño las limitaciones económicas del Instituto Se documentó detalladamente que a pesar de las aportaciones federales, en el INAH existen “carencias presupuestales”, a los investigadores les pagan “salarios de hambre” y la aportación de la IP es a la hora de la verdad proporcionalmente mínima e insuficiente
El reportaje no redujo al INAH a las zonas arqueológicas y a los monumentos históricos Es ahí donde se localizaron los ejemplos más representativos de la crisis y ahí también por donde soplan las propuestas de cambio no necesariamente en una sola dirección
Luego entonces el reportaje ni se suma a los “intereses” de “sectores” ni está “débilmente sustentado”
En la parte más amplia de la réplica los firmantes optan por darle la vuelta al eje del reportaje —otra vez: los vientos de reforma, los casos más representativos de la crisis— Glosan así una larga serie de logros que atribuyen a los esfuerzos de sus representados “los trabajadores” en general No me toca a mí sino al lector juzgar la validez del autoelogio abstracto Pero el que generaliza, absuelve
Y de paso se preguntan si sé tal y cual Si respondo sí, mal Si no también Sólo puedo decirles que estoy trabajando sobre el tema desde hace tiempo y que el reportaje —otra vez— no tuvo por finalidad detenerse en los entretelones de la academia
Lo de la reunión con Elba Esther no es una “velada amenaza” Fue un hecho Y en este país el derecho a la libertad de reunión se cumple ejerciéndolo
Por lo demás no está mal que participen en los diálogos formales e informales sobre el futuro del INAH junto con las autoridades del propio Instituto y del INBA, la Comisión de Asentamientos Humanos de la Cámara de Diputados, el PRI, el PRD, la Sedesol, la SEP y algunos gobernadores y asesores de la Presidencia
Gerardo Ochoa Sandy
Posdata: No soy colaborador de Proceso, soy reportero Mi texto no es un artículo, es un reportaje








