EL GRUPO ANTICASTRISTA DE MAS CANOSA YA TIENE OFICINA EN MEXICO; LA ENCABEZA ANTONIO PLANOS

EL GRUPO ANTICASTRISTA DE MAS CANOSA YA TIENE OFICINA EN MEXICO; LA ENCABEZA ANTONIO PLANOS
Carlos Puig
WASHINGTON, DC – La más radical y poderosa organización de cubanos en Estados Unidos, la Fundación Nacional Cubano Americana, cuyo líder, Jorge Mas Canosa, se reunió en agosto con el Presidente Carlos Salinas, tiene un “capítulo” mexicano que se dedica a promover “el rescate de Cuba para la democracia y la libertad”
El capítulo mexicano, como lo hace la oficina estadounidense, se dedica a repartir información, coptar formadores de opinión y tratar de influir en decisiones gubernamentales y privadas respecto a la isla, con el fin de aislar al gobierno cubano
Mas Canosa, quien se ha autonombrado representante del pueblo cubano, dice en sus documentos: “Después de 22 años de comunismo en Cuba, el pueblo cubano requería en Washington, capital del mundo libre, de una representación profesional” Las pretensiones de Mas Canosa y sus declaraciones respecto del papel que, según él, jugará el exilio en “la nueva Cuba libre”, le ha ganado el apodo del “presidente Mas Canosa”, entre miembros de la comunidad cubana que no está de acuerdo con la fundación
El 4 de agosto Carlos Salinas se reunió con Mas Canosa, quien también visitó a su representante en México, Antonio Planos, director de la rama mexicana de la Fundación, quien despacha en su oficina en Ingenieros Financieros Asociados
René Solís, uno de los directores de la organización y de los colaboradores cercanos a Jorge Mas, dijo al corresponsal: “No podemos ni confirmar ni negar la reunión No puedo comentar nada”
La Fundación fue iniciada en 1981, con la llegada al poder de Ronald Reagan y ante el enojo de la ultra derecha cubana por el acercamiento que la administración Carter había tenido con Castro
Mas Canosa y sus seguidores formaron una organización que recibe dinero de la National Endowement for Democracy, así como de grandes corporaciones y de una parte del exilio cubano La Fundación cuenta con un Comité de Acción Política que dona dinero a políticos que defienden sus intereses y fue clave en el lanzamiento de Radio y Televisión Martí, cuyos consejos preside Mas y que transmiten mensajes anticastristas a la isla, pese a la molestia del gobierno cubano
La fundación también distribuye información entre periodistas, políticos y forjadores de opinión, acusando a Castro de todo, desde narco, financiador de la OLP y financiador de los movimientos independentistas en Puerto Rico, y de intervención en cualquier país centroamericano
La reunión de Mas con Salinas fue inesperada, porque la Fundación ha sido crítica de México por su posición amigable con Cuba después de la revolución Pero fue una más en las giras de Mas Canosa por el mundo para visitar a líderes y convencerlos de que no hablen con Castro, como lo hizo en 1989, cuando visitó a Hungría y Polonia, donde lo recibió Lech Walesa
El “presidente Mas Canosa” ha planteado la siguiente agenda para Cuba:
“Separación inmediata del gobierno de Cuba de Fidel y Raúl Castro Amnistía general Respeto a los derechos humanos, civiles y políticos Pluralismo político, partidos y elecciones libres”
Mas Canosa se cree el presente y el futuro de Cuba y no duda en afirmarlo: “Los cubanoamericanos hemos podido fortalecer el embargo contra Cuba comunista; crear radio y televisión Martí Contribuir a que terminaran las aventuras militares de Castro en Africa; y en adición (sic), poseemos los recursos, conocimientos, créditos y el acceso a los centros de poder en las capitales de Occidente que pudieran contribuir a la reconstrucción de la Nación cubana”
Todas las encuestas publicadas señalan que por lo menos la mitad del exilio en Miami está a favor de un diálogo entre exilio, disidentes y el gobierno castrista
La fundación también ha sido representante de la intolerancia de un ala de la comunidad cubana en el exilio para con la otra Americas Watch acaba de publicar el informe Diálogo Peligroso, en el que documenta los “ataques contra la libertad de expresión en la comunidad cubana en el exilio” y en los que la Fundación es protagonista
Dice Americas Watch:
“La Fundación representa a líderes empresariales que parecen verse a sí mismos como los líderes de la Cuba post-Castro De acuerdo con el Washington Post, ellos creen que la proximidad, tamaño y riqueza relativa de la comunidad de Miami distingue a Cuba de los países de Europa del Este y ofrecen a la isla un paquete ya hecho de resurrección económica” Uno de los miembros del Directorio de la Fundación, Alberto Marino, dice que “hacer negocios con Cuba hoy significar no hacer negocios con Cuba después de Castro, de eso nos encargaremos nosotros” Mas Canosa dice que “se debe garantizar a los cubanos de la isla que ellos tendrán una parte importante en la reconstrucción económica y política de Cuba” Según Arthur Schlesinger, “temor al retorno de los exiliados de Miami es una de las fuentes de fuerza de Fidel Castro”
Frank Calzón, exdirector ejecutivo de la Fundación, ha sugerido que sus líderes comparten algunas de las tendencias antidemocráticas del régimen cubano que quieren derrocar: “Esa unanimidad estricta, ese rencor contra aquellos que piensan por sí mismos, ese deseo de aniquilar al adversario es un punto en común entre Castro y los líderes cubano-americanos” Este punto se sustenta no sólo en la estridente condena de aquellos que están en desacuerdo con ellos (documentado en este informe), sino en el tipo de gentes con las que la Fundación se ha asociado En 1990, por ejemplo, la Fundación formó la “Comisión de Información” y dos de sus miembros eran Guillermo e Ignacio Novo, “que habían sido acusados y sentenciados por el ataque que mató a Orlando Letelier”
La organización de derechos humanos documenta casos particulares de la intolerancia de Mas Canosa y su Fundación:
En abril de 1988, una estación de radio denunció que seis artistas cubanos, cuyos cuadros fueron exhibidos en una subasta, eran “amigos de Castro o vivían en Cuba”; los directores del museo recibieron amenazas de muerte y estalló una bomba frente al museo En 1989, la Fundación convocó a una comisión para el rescate del Museo Cubano y pidió a la ciudad que ya no rentara el terreno al museo, porque éste “representaba la traición de los principios de cubanidad en que estaba basado y porque representaba a un audaz grupo minoritario, con una agenda política que no era compartida por la comunidad en el exilio”
La campaña más fuerte de Mas Canosa, sin embargo, ha sido la emprendida últimamente contra el Miami Herald y su publicación en español El Nuevo Herald
Todo empezó cuando el Herald criticó en su editorial institucional la ley que pretende apretar aún más el embargo contra Cuba Mas Canosa estalló:
“El Miami Herald asume y toma las mismas posiciones que el gobierno cubano, pero debemos decir que hace un tiempo eran más discretos La distancia entre el Herald y Castro se ha reducido considerablemente ¿Por qué debemos soportar que el Miami Herald y el Nuevo Herald continúen su destructiva campaña llena de odio hacia el exilio cubano, cuando ellos se alimentan, económicamente, de nuestro apoyo?”
Mas Canosa y la Fundación hicieron una campaña contra el Herald, que incluyó la renta de anuncios espectaculares: “Yo no creo en el Miami Herald” y el envío de 17,000 cuestionarios para que se regresaran a la Fundación como muestra de protesta ante el diario
Mas Canosa dijo que el Herald era de “orientación comunista” A finales del año pasado Mas Canosa anunció el fin de la campaña y dijo que el Herald era “más objetivo” por ella Pero los editores del diario negaron cambios en la cobertura de los asuntos y advirtieron: “Todos los anuncios en Estados Unidos, todos los anuncios de televisión que pueda comprar, todos los analistas que pueda sobornar, todo lo que pueda gritar o blofear, no le dará al señor Mas Canosa el control de este periódico Nunca”
Mas Canosa tiene la costumbre, también, de incitar en sus apariciones en radio al “linchamiento moral” de aquellos miembros del exilio que, aunque anticastristas, no optan por la línea dura de la Fundación, como Ramón Cernuda, dirigente de otra organización de exiliados y hasta Gustavo Arcos, dirigente en Cuba de la Comisión de Derechos Humanos, al que Mas Canosa ha condenado