“Lo mejor, siempre, es la negociación; no sé hacer otra cosa”

“Lo mejor, siempre, es la negociación; no sé hacer otra cosa”
“Las Cosas son muy claras: o no cree en las libertades o no cree en ellas”: Camacho
Carlos Marín
Negociador desde el principio del sexenio en todo tipo de conflictos, aun en asuntos ajenos a la administración de la ciudad, Manuel Camacho Solís es enfático en lo que se refiere a su papel de mediador, paralelo y acaso más activo que el de su responsabilidad como jefe del Departamento del Distrito Federal:
“Lo mejor, siempre, es la negociación Además, no sé hacer otra cosa”
Con el Zócalo sembrado de petroleros corridos, estudiantes de Sonora (cuyo problema se diluyó el viernes 28), perredistas y el plantón de ambulantes en el portal de su oficina, Camacho parece no estar preocupado y ni siquiera inquieto por el inminente arribo a la Plaza de la Constitución de nuevos y multitudinarios contingentes de inconformes:
“Y seguirán viniendo otros grupos, con y sin partido”, comenta, en referencia a los marchistas del Partido de la Revolución Democrática que vienen a protestar contra la versión oficial de los resultados electorales en Michoacán
“Esto no debe extrañarnos, y más vale que aprendamos a vivir así El país todo está cambiando y en el cambio hay que tener presente lo fundamental; porque las cosas son muy claras: o cree uno en las libertades o no cree en ellas Y si uno cree en las libertades, hay que defenderlas con inteligencia”
Ante la reactivación de marchas y plantones que vienen ocurriendo, “lo inteligente es negociar”, dice
Finalmente, reconoce, por más que le den gusto algunas de las obras hechas bajo su gestión, “cuando uno cruza lo realizado con la realidad social, con los ingresos de las familias, con los problemas que persisten en la ciudad, con la angustia de los desempleados esto cimbra a cualquiera Salvo a los que no quieran ver la realidad”
—Los comerciantes organizados en cámaras, la televisión privada otra vez, entre otros, sugieren medidas directas y expeditas para terminar con el caos que a ratos se vive en puntos clave de la ciudad
“Si caemos en la interpretación de que estas movilizaciones constituyen un fenómeno inmanejable, caeríamos también en el recurso de la represión como única fórmula Pienso que la solución total se da únicamente en el totalitarismo Yo prefiero, invariablemente, el camino de la negociación”
De los capitalinos que padecen el colapso vehicular, llegadas tarde a donde sea, o la pura fobia a lo que huela a disidencia por causa de las marchas, el funcionario dice:
“No quiero que me teman No pienso que me quieran mucho Lo más que quiero es tener una relación tranquila con los habitantes”
Días turbulentos en la ciudad que gobierna Frescos, de la semana anterior, el efímero plantón de choferes ante Los Pinos y un zafarrancho entre policías y manifestantes del Movimiento Proletario Independiente
De actitud y palabras que derraman entusiasmo por el respaldo que acaba de darle su jefe, el Presidente de la República, en un recorrido por la colonia Roma y un baño de pueblo en el barrio de Tepito, Camacho vende su disposición a la entrevista:
“No es cualquier cosa Pregúntese cuántos y quiénes hablarían con ustedes en la circunstancia en que estoy”, responde, cuando se le pregunta si ya se acostumbró al ambiente de opositores y pobres que acampan frente a su balcón
Ese miércoles 26 de la semana pasada, en una caminata de verbena seguida por reporteros, fotógrafos y cámaras de televisión, dijo Carlos Salinas de Gortari:
“La Ciudad de México es una ciudad muy tranquila, en donde se está trabajando en diversas tareas Hay que salir a caminar por ella Es una gran ciudad: hay un deseo de trabajar, de vivir en armonía, de progresar, y para esto la vamos a seguir apoyando decididamente Además, Camacho está haciendo un trabajo muy eficaz, muy dedicado y muy comprometido”
Con agenda permanentemente saturada y compromisos recorridos hasta las deshoras, documentos por conocer o revisar en el coche (al que llegan con el mismo ceremonial con que serían llevados a un escritorio) para aprovechar los minutos de viaje (seguro y sin congestionamientos), Camacho Solís responderá las preguntas con cierto desparpajo, como si su confianza fuera plena en el compromiso de fidelidad al sentido de sus declaraciones Y a veces, consciente de la insuficiencia de algunas contestaciones, pondrá énfasis en el punto final y sonreirá ufano, como si dijera “sé que quiere más, pero de esto no me sacará nada”
EL PELIGRO DE LA REPRESION
—Allá afuera están los petroleros y los ambulantes Este fin de semana llegarán más perredistas, y septiembre está a la puerta En el Zócalo se vive el Grito permanentemente
“Las cosas que ocurren en la ciudad nos deben preocupar y concernir Las responsabilidades que tiene el gobierno son muy claras y cada uno hace lo que le toca hacer Desde mi punto de vista, se han logrado importantes resultados en las principales áreas del gobierno Cuando los problemas llegan al Zócalo, cuando se convierten en protestas en esta ciudad, a nosotros nos interesa, nos preocupa que se busquen las mejores soluciones”
“Hay días como éstos en que la irritación es lo que más se percibe
“La tranquilidad de la ciudad a veces está ligada a procesos que no son nada más los servicios públicos de la ciudad (de poco más de 200 manifestaciones que hubo el año pasado, 140 nada tenían que ver con el DDF) En realidad estamos actuando como actuaría cualquier autoridad política en cualquier parte del país, como actuaría un presidente municipal, como actuaría un gobernador, y claro, en la medida en que es en la capital, pues se puede llamar más la atención”
—Más allá de los casos específicos ¿no le parece que así se refleja un problema económico y social del que el gobierno es factor decisivo? ¿Cómo ver, cómo interpretar lo que está pasando?
“Esto lo podemos ver con dos ópticas: o como problemas en los que necesitamos aclarar su origen y ver su significado, o percibirlo como una ola creciente y sin salida Yo creo que ver las realidades de la sociedad con este segundo enfoque es inconveniente y muy peligroso
Eso siempre ha llevado al totalitarismo Y no nos lleva a nada porque finalmente los problemas no son así Cada uno tiene sus propios tiempos, sus causas, su dinámica, sus liderazgos Las posiciones radicales, salvo en una situación de absoluta descomposición de un régimen político, terminan por quedar aisladas”
Esquivo a la crítica de su gobierno, Camacho no renuncia a la academia:
“En la democracia se usa la razón, las cosas se establecen en sus justas proporciones y, a partir de ello, van encontrándose las soluciones Nosotros hemos tratado de circunscribir cada uno de los asuntos a su justa dimensión, sabiendo de antemano que hay coincidencias, que puede haber asuntos relacionados entre sí Pero antes que nada, debemos tomar en cuenta que son fenómenos muy complejos, en los que tenemos que ver cuál es su origen y buscar su adecuado encauzamiento”
—Usted ha intervenido en conflictos que no tienen que ver directamente con su responsabilidad ¿Ha debido sugerir soluciones a conflictos que competen a otras dependencias? Fue el caso de los maestros, cuando se ocupó de lo que debió enfrentar Manuel Bartlett, para hablar de los primeros plantones, o ahora de los petroleros y perredistas, por citar los más recientes En algunos de sus colegas en el primer piso del gobierno ¿falta capacidad o imaginación para resolver problemas?
“Yo trato de ser cuidadoso de que las cosas que hago contribuyan a la mejor solución de los problemas, informando siempre al Presidente de la República, buscando siempre la mejor coordinación, y el mecanismo ha funcionado Las cosas se han ido resolviendo
“El actual gobierno tiene algunas áreas en las que se da cierto nivel de coordinación y una enorme confianza Uno percibe, por ejemplo, sin ser parte de las discusiones, que en el caso de la economía hay una gran confianza en la forma como se actúa allí Creo que ésa es una buena forma de trabajo
“Me parece también que el Presidente tiene una enorme confianza en el área de la política, de la gobernación del país, y en la Secretaría de Gobernación se están dando las respuestas”
—¿Para qué interviene usted entonces?
“Con nosotros pasa que en la ciudad convergen muchas cosas y se puede dar la confusión de todo momento Uno mismo se podría confundir Pero ya la tengo muy clara: no es un asunto en el que esté apenas empezando
“Buscamos intervenir para tranquilizar las cosas, para contribuir a resolverlas Pero contestando directamente su pregunta, si alguna de las áreas considera necesaria mi intervención, pues lo hago Y si existe la facilidad de conocer, de hablar con alguien, si esto sirve a un propósito de solución, desde luego que lo hacemos: pero en función del interés de las áreas del gobierno y de los intereses del propio gobierno Ciertamente es una tarea compleja En esta ciudad se presentan problemas de la más diversa índole, pero creo que finalmente el presidente Salinas nos ha marcado a todos sus colaboradores inmediatos, con mucha claridad, nuestros espacios Y sólo en esos espacios nos movemos”
—¿Cuál ha sido su intervención en el caso de los petroleros que están allá abajo? Ellos se quedaron sin trabajo y dicen que Pemex los transó
“En este caso, hemos participado en calidad de testigos y hemos logrado una buena coordinación Tenemos, además, una buena relación con quienes están en la plaza Si la gente viene marchando desde lejos, me parece una acción de elemental humanidad que se le pueda prestar un baño, o que pueda recibir atención médica Esta es una obligación moral de éste y de cualquier otro gobierno
“Lo importante no es únicamente respetar las garantías de expresión y petición públicas, sino establecer un clima de buena fe en todos quienes participamos en estos procesos Y todo lo que provenga de la buena fe, es positivo”
—Esto provoca malestar en otros sectores, los de la receta del desalojo
“En buena medida uno de los cambios importantes que han ocurrido en México es que todo mundo se expresa y trata de empujar sus propias opiniones, sus posiciones, y creo que esto constituye, no lo voy a negar, una dificultad para el gobierno; pero es una dificultad que hace que el gobierno sea absolutamente útil y necesario para conciliar puntos de vista que a veces resultan absolutamente disímbolos Y es lógico: lo que a unos beneficia, a otros perjudica; el punto de vista de unos es exactamente contrario al de otros Si nosotros, quienes tenemos a cargo la autoridad, caemos en cualquiera de esas dinámicas, en ese momento se paraliza el proceso, se exacerban los conflictos y ya no hay manera de resolver nada En cambio, lo que procuramos es suavizar las tensiones”
—En estos días el solo caso de Michoacán ilustra que hay tensiones en aumento Y que estas tensiones vienen de Morelia al Palacio Nacional ¿Cuál es en este caso su propuesta?
“No hay otro camino más que el de negociar y conciliar Así, una y otra vez, porque de lo contrario no hay solución a nada Una y otra vez he comprobado que el camino de la negociación da mejor resultado que el de la violencia”
El jefe del Departamento del Distrito Federal prefiere no hablar de lo que negocia cuando los manifestantes que llegan al Zócalo demandan soluciones a problemas de naturaleza distinta al gobierno de la capital, pero exalta sus artes negociadoras y lo hace sin asomo de temor al naufragio político:
“No sé hacer otra cosa Yo me inclino por ese método, y por fortuna éstas son las cosas que el Presidente de la República me ha indicado que haga y me siento muy tranquilo moviéndome en esas aguas Puedo ser como soy y en la medida en que uno puede trabajar siendo lo que es, en esa medida todo resulta mejor para uno, pero sobre todo creo que cumple mejor con el trabajo”
—Por su activismo en la negociación política, se le rastrea y se le interpreta en muchos de sus encuentros furtivos Un columnista de El Universal, Juan Bustillos, interpreta en una tomada de café con el expresidente Miguel de la Madrid una conjura futurista
“Hay muchas cosas que pasan y que pueden interpretarse de distintas maneras A mí, en todo caso, la única cosa que me preocuparía es lo que tiene que ver con la lealtad Y no tengo problema alguno porque esto está fuera de toda discusión Sé cuál es el papel que debo desempeñar y mi lealtad con el Presidente la seguiré demostrando Por eso no me preocupan esas cosas Por el contrario, creo que es muy inconveniente quedarse en este tipo de cosas, porque dejaríamos de atender los asuntos realmente importantes, incluyendo desde luego los asuntos verdaderamente políticos
“Tiene uno que armarse de una especie de coraza, en la que esas versiones no tengan mayor efecto, porque hay quienes se preocupan de más por lo que no vale la pena y dejan de atender los asuntos de fondo Aquí, en mi responsabilidad, estoy para trabajar Y, sobre todo, para cumplir
—Con su misma lógica ¿se tomaría un café con cualquiera o con los dos expresidentes anteriores a De la Madrid?
“Yo tengo que ver a mucha gente y tengo dos reglas La primera: Si a la otra parte no le interesa que se vuelva pública la reunión, lo primero que hago es respetar el trato, no sólo con la reserva de si hubo o no reunión, sino desde luego lo que se trató en esa reunión Esto da mucha tranquilidad Permite que se establezca una relación de franca confianza, porque en la tarea política no hay nada más importante que la otra parte, incluso si se trata de un adversario, sepa que uno no va a usarlo de manera sucia Que se puede ser muy discreto con lo que ahí se dijo y lo que ahí se escuchó
“Y la segunda práctica: como soy parte de un gobierno, le informo al Presidente de la República de las principales cosas que voy haciendo, porque finalmente somos un gobierno y debe haber una adecuada comunicación
“Fuera de eso, no me preocupa que me retraten con quien sea, así sea un dirigente de la oposición, siempre y cuando para esa persona esto no sea un problema, porque de lo que se trata es de contribuir a mejorar la relación y la confianza y no agotarla en una fotografía”
—¿Deja sin respuesta esta inquietud?
“En algún momento he tomado un café con casi toda la gente con la que hay que tomar un café Sería más fácil decirle con quién no lo he hecho, pero en este momento es muy importante que yo sea cuidadoso de las dos reglas que le advertí”
—De los gobernantes de primer nivel, usted es de quienes mejor conocen a la oposición El Partido Acción Nacional dice que el gobierno le arrebata planteamientos ¿Comparte esta afirmación?
“La historia de los últimos años nos muestra que alguien dice una cosa y algún partido dice que eso lo había dicho primero ¿Cuál fue el primero de los partidos que habló del estado de Anáhuac, quién lo retomó después? Al final todo deriva en un asunto de interés intelectual, porque lo importante ahora es ver cuáles son las posiciones
“Lo que creo es que en México y en muchos países hay una convergencia respecto de todo lo que es la discusión económica, cómo funciona el mercado y cómo puede funcionar mejor Ya la gente no está pensando en la planificación central ni en todas esas cosas que finalmente no dieron resultado, y en todo caso lo que habría que pensar con cuidado es qué forma de intervención pública permite corregir los excesos del mercado Esto hace que muchas de las discusiones y los temas se hagan comunes y que parezca como que ya no hay diferencias de programa Esto ocurre en todos los sistemas democráticos en donde en realidad se forma un espectro en torno del centro, que es el que termina por dominar la discusión ideológica y desde luego las opciones de voto de cada uno de los partidos”
EL PRD, PRUEBA DE LA MODERNIDAD
—Una tercera fuerza política, el Partido de la Revolución Democrática, encuentra en el gobierno una política sistemática de agresión y esgrime entre otras pruebas el número de militantes muertos Existe para ese partido una alta dosis de intolerancia gubernamental ¿Se tolera a algunos y se busca la desaparición de otros? O también el gobierno asimila propuestas importantes del PRD
“Habría que dicernir si lo que los partidos dicen corresponde con la realidad o no Pero diré tres cosas:
“Creo que en esta ciudad hemos podido convivir no sólo perfectamente con el PRD sino que incluso la participación del PRD en la Asamblea de Representantes, en los movimientos sociales, en las distintas expresiones de la vida política y social de la ciudad, han sido útiles para la propia tarea del gobierno, como ocurre en cualquier sistema democrático
“Dos: Independientemente del calor que tiene la discusión ideológica, de algunos asuntos que en ocasiones concentran un enorme grado de conflicto, desde mi punto de vista el PRD ha contribuido a dinamizar muchas de las respuestas oficiales, y en ese sentido ha sido un elemento de modernización de la vida política del país
“Tres: En el fondo, a la larga, el PRD va a terminar siendo lo que yo creo que ya está siendo en buena medida, una fuerza política más No podrá aspirar a quedarse con todo Tampoco creo que tenga esa intención, y que por tanto será un elemento adicional de reforzamiento del pluralismo En la medida en que lo veamos como lo que es y lo que puede ser, el PRD es un partido más del régimen de partidos, que enriquece activamente nuestro régimen de partidos Su inclusión no ha sido sencilla Ha estado en momentos llena de tensión y de conflictos; pero lo que podemos observar es que, a pesar de todas las cosas que se han dicho, ahí está el PRD, y ahí sigue, y creo que lo importante es reconocer ese hecho, porque de otra manera las cosas se vuelven más difíciles También sería un error del PRD plantear soluciones finales En ésas no puede nadie ganar, y en esa medida la propia inteligencia del PRD estará en su participación responsable en un régimen de partidos y en su contribución al desarrollo de una vida institucional Esto lo vamos a ir aprendiendo todos y estoy seguro de que eso es lo que va a ir predominando”
—Por lo pronto, ese régimen de partidos parece no funcionar De ocurrir así no tendría sentido este nuevo plantón
“Hay momentos de tensión, hay situaciones difíciles, hay cosas desagradables para todos, pero el hecho es que hay esa participación No puedo dejar de decir que a veces pensamos que la batalla que damos es la última, la única Perdemos perspectiva de lo que ha ocurrido y del horizonte en el que estamos Cada uno defiende sus posiciones y cuando no hay márgenes todo mundo se pone nervioso
“Hemos vivido tres años y medio con una nueva fuerza política, con un PAN de importante presencia Y en cada uno de los campos vamos viendo que el país evoluciona Lo que estamos viendo y discutiendo en la ciudad es una expresión de libertades; son espacios democráticos que va ganando la sociedad y también ganan los medios de información
“En todos lados tenemos dificultades, pero en todos lados tenemos espacios que se han ido ganando Todo eso que ya ocurrió permite explicar lo que hoy observamos Y creo que sería un error que por un conflicto echáramos a perder lo mucho que hay y lo mucho que puede haber”
—¿Es el riesgo con el caso Michoacán?
“Cualquiera que fuera el conflicto, en cada momento se llega a concentrar en un punto y es muy difícil llegar a una fórmula de salida Pero el encontronazo de dos trenes no debe ser ni siquiera el último recurso No debe nunca ocurrir y creo que todos queremos evitar ese tipo de situaciones”
—Para consumo de los capitalinos, está en discusión la reforma política en el Distrito Federal La intensidad con que se habla del tema tiene como antecedente el 6 de julio de 1988 En ese entonces la mayoría de los ciudadanos estaba con la oposición, lo que significó que no estaba con el PRI o estaban hartos del PRI En cuatro años se recuperaron las posiciones de su partido Y, aunque el número de votos sigue siendo en su conjunto mayor para la oposición, de hecho el PRI acaparó todas ¿Considera su principal mérito éste? ¿Fue ésta la principal instrucción del Presidente, o quizá su principal convicción, la de usted, la recuperación del voto para el PRI?
“Mi principal propósito ha sido buscar la tranquilidad y tener un clima adecuado en la ciudad para atender los problemas de los habitantes Esto es una cosa que cuesta trabajo porque venimos de una herencia en la que estamos acostumbrados a lo contrario Pero finalmente creo que la ciudad, la sociedad han evolucionado en esa dirección y la gente se da cuenta que aunque no se logre todo lo que quería, en la medida en que se le respeta, en que se le toma en cuenta, está en disposición de participar en el proceso y en darle un encauzamiento razonable a sus inquietudes
“Creo que la elección del año pasado es un factor que puede contribuir a facilitar una reforma Habría dos perspectivas: si se ganó, para qué la reforma Pero lo veo al revés: creo que cuando existen los márgenes que existen ahora, se está en un buen momento para establecer equilibrios de mediano plazo que garanticen una mejor gobernabilidad, más consensual, y que amplíen la capacidad de respuesta de las instituciones
“El análisis de lo que ocurrió en el 88, de lo que pasó en el 91, el saber con claridad que existen en nuestra ciudad tres importantes fuerzas políticas más otras, y que además hay todo tipo de movimientos, muchos de los cuales ni siquiera pasan por los partidos, creo que todo esto subyace en el análisis sobre la conveniencia de la reforma
“Pero finalmente caemos en la disyuntiva: ¿Qué conviene? ¿Defender lo que se tiene a como dé lugar? O pensar en el mediano plazo para que cuando cambien las circunstancias las situaciones sean más suaves, sabiendo de antemano que muchas de las responsabilidades que tendrán que enfrentarse dependerán de la capacidad de agregar las fuerzas políticas que ya existen
—Eso hacia adelante Pero en lo de la encomienda o propósito qué Usted asumió la jefatura del Departamento con una ciudadanía inconforme, decepcionada, harta, desengañada del PRI, su partido
“Para mi ha sido más importante que cualquier otro objetivo lograr la tranquilidad, la serenidad, evitar que los conflictos llevaran a anular las libertades Para mí todo empezaba por eso Sin eso no había nada Y ese empeño pudo haber llevado a uno u otro resultado electoral
“Ni nos propusimos ganar todas ni yo pensaba que se iban a ganar todas No era el propósito central lograr ese resultado, sino un clima que permitiera a todos trabajar y demostrar que se podía convivir en la ciudad”
—La reforma política, que oficialmente arrancó el martes 25, terminará con las discusiones en el Congreso, y es previsible el mayoriteo de su partido
“Esta reforma no va a terminar en el voto exclusivo del PRI en el momento en que esto se convierta en iniciativa Estamos haciendo precisamente lo contrario Buscamos hacer un acuerdo con el espíritu de tener una reforma que dure Si esa reforma no es aceptada por todas las fuerzas, esa reforma no va a prosperar El verdadero éxito de esta reforma será una reforma que no lleve a una votación de una sola de las fuerzas políticas, sino que pudiera no sólo idealmente, sino como posibilidad práctica, terminar en un verdadero acuerdo democrático Esta es nuestra intención”
—El uso de recursos públicos en las campañas del PRI es una ventaja frecuentemente exhibida
“Este es un problema real de la política y hay que reconocerlo Hay que buscar su solución El Presidente ha hecho referencia por lo menos en dos ocasiones para que se analice y encuentren fórmulas de equilibrio y de austeridad, que son muy necesarias para la vida política del país”
—Ayer dijo usted que la Ciudad de México ya ha madurado “enormemente” Me hizo pensar en la entrevista Díaz-Creelman, aquella de principios de siglo, cuando la ciudadanía era tan menospreciada
“No usé la palabra ya sino ha Tenemos toda una realidad de libertades públicas que la gente entiende y respeta, y en la que todas las fuerzas políticas han podido expresarse con niveles amplios de libertad La gente lee, escucha los medios Tenemos ya un nivel de información como se da en los países desarrollados Hay interés en los temas políticos y en los de la ciudad Tenemos gente informada Creo que los partidos han ido ocupando espacios y las instancias de participación y representación se amplían: Hay muchos grupos y se proponen cosas para la solución de problemas de colonias, de la contaminación, de servicios La sociedad va adquiriendo cada vez mayor densidad y autonomía También hay una gran aspiración a que haya orden y eficacia en la ciudad, pero eso es parte de la vida democrática a la que estamos aspirando
“También hay finura en la forma como la gente analiza lo que está sucediendo Todo mundo habla de asuntos políticos, de la inflación, lo que descubre uno donde quiera que vaya Esto es un símbolo clarísimo de madurez política”
—¿Qué le gusta de lo que ha hecho como gobernante de la capital?
“Percibo que hemos hecho un gran esfuerzo que no ha sido fácil Afortunadamente la mayor parte de las decisiones, cuando se repasan, dice uno: eran las acertadas Pero también aprende uno algo terrible: por más grande que sea el esfuerzo, es tanto lo que falta que queda la sensación de que lo que se hace es muy poco Quizás es una realidad en todos los países y en todas las ciudades
“Me siento contento de la situación política de la ciudad, pero también sé que no está nunca ganada, que hay que hacer lo mejor todos los días Me siento contento con la evolución de las finanzas públicas de la ciudad Tenemos las más sanas que ha habido en muchísimos años Creo que en algunos campos se han hecho trabajos muy serios Le da a uno gusto ver que se pudo salvar Xochimilco, el Ajusco, el bosque de Chapultepec o la Sierra de Guadalupe, o le da a uno gusto que algunos problemas que parecían inmanejables se les encuentra algún enfoque que permite reducirlos Entusiasma pensar que vamos a poder hacer algo importante en el Centro Histórico En la parte social, el programa de vacunas tiene el más alto nivel de cobertura en los niños, cuando teníamos 30% de niños sin vacunas un año antes Me da gusto ver que en Iztapalapa, donde se habían rezagado las inversiones, hay nuevas vialidades, un millón más de personas tiene drenaje, etcétera, todo eso entusiasma
“Pero luego cruza uno eso con la realidad social, con los ingresos de las familias, los problemas que persisten en la ciudad, y esto cimbra a cualquiera, salvo a los que no quieran ver la realidad”
—¿Cómo supone que lo ven los capitalinos?
“A mí lo que me importa es sentirme bien con el trabajo y no por ambición política No sé si me crea, pero así pienso La otra, que para otros es poco trascendente, es que me da mucho gusto poder andar solo en la ciudad Tampoco me adorno, no lo hago todo el tiempo; pero los fines de semana casi siempre ando solo con mis hijos y siento que la gente quiere platicar, que no está enojada Esto, para mí, tiene alto significado, lo aprecio muchísimo Lo hago para mantener el equilibrio psicológico”
—De aceptarse la elección de gobernador en la capital ¿le anima la posibilidad de entrarle?
“Esa reforma está todavía por hacerse con todas las fuerzas políticas y vamos a encontrar la fórmula más adecuada para el momento y las condiciones del país Desde luego que uno tiene que estar dispuesto a ir en una dirección Yo una vez quise ser diputado, pero claro que uno sabe que una elección se puede ganar o perder Yo diría que la idea hasta me agrada”
—¿Y entrarle al juego por la Presidencia también le agrada?
Manuel Camacho Solís termina de alzar de la mesa algunos papeles que diez o quince minutos antes había ido acomodando, en clara insinuación de sus prisas y la inevitable conclusión de la entrevista
—Hablemos de la sucesión en el momento oportuno ¿le parece?