Resistencia de priístas a reconocer su autenticidad

Resistencia de priístas a reconocer su autenticidad
El texto con corchetes del TLC, negociado en Dallas, llegó al Congreso por vía privada
Gerardo Galarza
Por vías no oficiales llegó al Congreso mexicano el texto “encorchetado” del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, tal como quedó después de las negociaciones realizadas en Dallas, Texas: el documento que ningún legislador mexicano había tenido en sus manos, pese a múltiples exigencias, y al que sólo algunos congresistas estadunidenses tuvieron acceso, previo proceso de certificación de nivel de confidencialidad
Minutos antes de las once horas del miércoles 25 de marzo, en el salón de sesiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, siete miembros de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC) se acercaron a Fernando Ortiz Arana, presidente de ese órgano legislativo y líder de la Cámara de Diputados, y le entregaron 478 páginas —fotocopias, en inglés y todas ellas con la leyenda “confidential” en la parte superior derecha— que contienen los resultados de las negociaciones del TLC hasta la reunión de Dallas, el 21 de febrero pasado
El gran secreto había terminado en México con un paquete transportado por la empresa de mensajería Federal Express
Ortiz Arana recibió el documento Los miembros de la RMALC entregaron otro igual a Rosalbina Garavito, coordinadora parlamentaria del PRD, y prometieron copias a las fracciones del PAN y el PPS
Cinco horas más tarde, en la misma sesión, Garavito llevó el asunto a la tribuna de la Comisión Permanente y los priístas Javier Garduño Pérez y Miguel Alemán Velasco buscaron salidas
“No es un documento obtenido por medios ortodoxos y realmente documentos así obtenidos, con toda firmeza lo afirmo, no tienen ninguna validez, si no es un documento oficial No sabemos si ese documento es oficial Se dice que es oficial, pero pues por la forma como se obtuvo, desgraciadamente no podemos considerar que sea un documento en donde nos podemos basar para hacer un análisis”, dijo el diputado Garduño Pérez, presidente de la Comisión de Comercio
El senador Alemán Velasco no puso en duda la validez del documento y hasta ubicó la “filtración” en el propio Senado de la República —”porque seguramente se filtró del Senado y fue a dar a ese grupo”— y dijo que era un documento rebasado, porque después de la reuniones de Dallas ha habido otras negociaciones Aseguró que los senadores mexicanos lo conocían y que están informados de todo lo que ha ocurrido en las negociaciones, pero no pueden decirlo porque “no es posible dar a conocer en este momento cuáles son las cartas con las que está jugando México”
Ese mismo día, sin embargo, en Canadá y en Estados Unidos ya había confirmaciones oficiales de que el “texto de los corchetes” era auténtico
La filtración ocurrió en Ottawa y se ubica a la fuente como ligada al gobierno de aquel país, donde el tema del libre comercio es polémico, dados los efectos del que ya existe entre Estados Unidos y Canadá desde 1988
El primer signo de una eventual filtración se dio la semana antepasada, cuando el equipo de negociadores canadienses permitió que un reportero del Toronto Star viera el documento Quien lo hizo no aceptó que el periodista sacara copias o tomara notas directamente, por lo que la información publicada fue muy pobre
El jueves 19 de marzo, la organización canadiense “Common Frontiers” recibió una copia completa del texto de Dallas, al igual que la “Pro Canadá Network”, red de organismos no gubernamentales que se opuso al tratado entre su país y Estados Unidos Ese día los miembros de “Common Frontiers” —organismo civil que agrupa a organizaciones ecologistas, sindicales y populares, opuestas al TLC— se pusieron en contacto con sus colegas de Estados Unidos y México (la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio y la Fundación Lázaro Cárdenas)
CAMlNO A MEXICO
El documento de Dallas llegó a México al mediodía del sábado 21 de marzo, en un paquete enviado por Federal Express A partir de las cuatro de la tarde, miembros de RMALC y de la Fundación Lázaro Cárdenas (FLC) comenzaron a llamar telefónicamente a los medios de información nacionales: prensa, radio y televisión y a corresponsales extranjeros, para invitarlos a una conferencia de prensa, dos horas y media después
La RMALC fue fundada en abril de 1991 y agrupa a unas 80 organizaciones mexicanas de lucha por los derechos humanos, ecologistas, sindicales y sociales, tales como la propia FLC, el Frente Auténtico del Trabajo, los sindicatos de la Secretaría de Pesca, de Telecomunicaciones, de la UNAM, secciones del SNTE, el Pacto de Ecologistas, organismos de mujeres, el Equipo Pueblo, la Asamblea de Barrios, la CIOAC, Servicios de Información Procesada, Cencos, la Universidad Obrera Vicente Lombardo y otros organismos no gubernamentales
En la rueda de prensa estuvieron Carlos Heredia, de la RMALC, y Jorge G Castañeda y Adolfo Aguilar Zínser, de la FLC En ella se dio a conocer el texto de Dallas Asistieron reporteros de Excélsior, La Jornada, El Nacional, Ovaciones, The News, El Sol de México y la agencia internacional Reuters
El domingo 22, salvo El Nacional, todos los medios publicaron la información, aunque el único que la consideró como la principal del día fue The News —el periódico en inglés que edita Novedades— pese a la importancia del documento de Dallas, clasificado como secreto en Estados Unidos a finales de febrero, por decisión de la embajadora Carla Hills Excélsior publicó la nota en la página cuatro El Nacional no publicó ni una línea, aunque su reportera Nelly Marcela Ojeda Castillo fue una de las más activas en la conferencia de prensa “Nos llegó a preguntar si la divulgación de ese texto no era una traición a México o si podría obstaculizar la negociación del TLC”, cuentan Aguilar Zínser, Castañeda y Heredia
El domingo por la tarde, en Washington, la organización estadunidense Citizens Trade, miembro de la red de organizaciones civiles de Estados Unidos que analiza el TLC, conocida como Public Citizens, notificó a todos los medios de información que tenía en su poder el texto de los corchetes y que al día siguiente comenzaría a repartirlo Las agencias internacionales ya habían recogido la información surgida en la ciudad de México Citizens Trade, al entregar el documento, solicitó una colaboración voluntaria de 30 dólares a cada periodista, por costos de fotocopiado Esto hizo decir al corresponsal de Unomásuno que había venta pública de las copias del TLC
En Canadá, el texto fue hecho público el martes 24 por Common Frontiers y causó reacciones airadas de ciudadanos, organizaciones civiles y congresistas El miércoles el asunto no sólo estuvo en las primeras planas de todos los periódicos, sino que fue casi exclusivo del debate en el Parlamento Los miembros de la oposición, en pleno, agitaban copias del texto frente a los ministros del gobierno de Brian Mulroney
El Parlamento canadiense dedicó jueves y viernes a discutir el documento de Dallas, acusando al gobierno conservador de haber mentido El primer ministro Mulroney ha dicho que el TLC no es importante para Canadá, ya que su comercio con México es mínimo Sin embargo, el texto filtrado revela que este nuevo tratado trilateral es utilizado para una renegociación del tratado bilateral ya existente entre Estados Unidos y Canadá
El Toronto Star dijo en un editorial:
“En la fase final de las negociaciones para llegar al acuerdo trilateral, los canadienses están otra vez en la oscuridad, sin ninguna voz en lo que suceda”
Bob Rae, premier de Ontario, la provincia más rica de Canadá, denunció públicamente al gobierno federal por “negociar el futuro de Canadá en secreto”
Para entonces, tanto en Estados Unidos como en Canadá había confirmaciones oficiales de la autenticidad del texto filtrado Tim O’Leary, vocero de la oficina de Carla Hills, aceptó su validez, aunque trató de reducir su repercusión al afirmar que era un texto de hace un mes y que hay avances posteriores En Canadá, la legitimidad del texto fue aceptada por John Weekes, jefe de los negociadores de su país
En Estados Unidos se anunciaron ya audiencias del Congreso para analizar el documento
Oficialmente, en México el silencio era casi absoluto Fue entonces cuando los miembros de la RMALC decidieron presentarse ante Ortiz Arana para entregarle una copia Fue una breve reunión, en la sala de sesiones de la Comisión Permanente Bertha Luján, de la RMALC, que entregó la copia al líder camaral, cuenta que le dijeron a Ortiz Arana que era una aportación de la sociedad civil a los legisladores mexicanos, para que conocieran lo que negocia el gobierno mexicano y que le pidieron que se entregara copia a todos los legisladores que la solicitaran Ortiz Arana —agrega Luján— respondió” muy bien, lo vamos a estudiar”
LA GRATA NOTICIA
En el boletín de prensa que la RMALC emitió para dar cuenta del hecho, estableció: “En la medida en que el Ejecutivo sólo ha informado verbalmente y no ha hecho entrega de tal documento al Congreso de la Unión, instancia que constitucionalmente es la indicada para ser informada, la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio consideró su responsabilidad ciudadana entregar el borrador para cubrir esta gran omisión del Ejecutivo
“Es convicción de la Red el que negociaciones tan trascendentales como sería un eventual Tratado de Libre Comercio deban ser ampliamente difundidas y conocidas por la sociedad en su conjunto, antes de ser aprobadas”
Casi al final de la sesión, la diputada perredista Rosalbina Garavito solicitó subir a la tribuna para ofrecer “la grata noticia” de que por fin los legisladores mexicanos tenían en sus manos un documento sobre las negociaciones del TLC, al que llamó “borrador del documento del proyecto del TLC” y anunció que lo tenían tanto ella como Ortiz Arana
Garavito dijo que era esa la información que reiteradamente la oposición parlamentaria había solicitado al Poder Ejecutivo Reconoció que la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados ha solicitado información “y nos ha hecho llegar a cada uno de los legisladores la información que se ha dignado el Poder Ejecutivo, concretamente el secretario de Comercio Serra Puche Hemos analizado con detenimiento esa información y hemos considerado que ha sido realmente, y voy a utilizar una palabra fuerte, una bofetada al trabajo legislativo Han sido documentos hueros, vacíos de contenido Sabemos que igual tratamiento se ha dado a los senadores”
Dijo que la copia que ella tenía estaba a disposición de quien quisiera obtenerla “y nada más quiero enfatizar que un acontecimiento de este tipo evidencia que cuando proyectos tan importantes como un Tratado Trilateral de Libre Comercio pretenden ser monopolizados por los gobiernos de los países, sin involucrar —es el caso por desgracia de México— a la sociedad y a sus sectores, no pueden durar mucho tiempo en ese intento” Añadió que las negociaciones del TLC han propiciado intercambios horizontales entre grupos sociales de los tres países y elogió esas relaciones, que ayudaron a conseguir el texto
De inmediato solicitaron la palabra de los priístas Garduño Pérez y Alemán Velasco El primero, presidente de la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados, trató de minimizar el hecho al decir que lo informado por la perredista “ayer se dio a conocer también en los diversos medios de comunicación y por ahí apareció un documento y lo publicó, me parece, un periódico canadiense”
Aseaguró que los senadores mexicanos “han conocido el documento, vamos a decir, último antes de esta negociación que se está llevando en esta semana en Washington, pero los señores senadores conocen el documento completo y obviamente es un documento oficial” Puso en duda la legitimidad del documento entregado por la RMALC, pero solicitó a la presidencia de la Comisión Permanente que lo entregara a todos los legisladores, para poderlo comparar y terminó:
“Quiero decirles otra cosa: que dafinitivamente este documento, que nosotros yo creo que debemos analizar, es un documento que obviamente no conoce ni el Congreso canadiense, ni el Congreso de los Estados Unidos; es un documento no oficial, como lo dije hace un momento”
Mientras Garduño Pérez hablaba, Ortiz Arana Abandonó la presidencia y fue a un salón adjunto
Antes de Alemán Velasco subieron a la tribuna para quejarse de la falta de información oficial sobre el TLC los diputados Cuauhtémoc Amezcua, del PPS, y Pablo Emilio Madero, del PAN
Amezcua recordó que, a partir de enero, cuando menos en seis ocasiones su partido ha solicitado información suficiente y oportuna Dijo que, efectivamente, como había dicho Garduño, los diputados han recibido materiales de la Secretaría de Comercio y los especificó:
“Primero, copias de alguna folletería que se hizo seguramente para difusión de lo que es un tratado de libre comercio y de sus características generales, que obviamente es para difusión a otro nivel, para público no enterado en lo absoluto de este tipo de cuestiones, pero que no ofrece informción técnica ni concreta en relación con esta discusión en especial y a las posiciones de cada uno de los gobiernos
“Posteriormente se nos entregó otro legajo más amplio, que eran copias de los boletines de prensa que semana a semana enviaba la Secofi a los medios y que, obviamente, tampoco era el tipo de material que requiere el Congreso de la Unión” Después “se nos entregó un legajo bastante amplio de materiales, cuya conformación esencial lo es el material dijéramos histórico, entre ellos y sobre todo la minuta, la reproducción de las intervenciones que se dieron a lo largo del foro que organizó el Senado para debatir en torno de la conveniencia o no de un TLC”
Más tarde —siguió Amezcua— “hubo una reunión en el Senado, a la que fueron invitados diputados de la Comisión de Comercio, de carácter plural, y en esa reunión de manera expresa se dijo que podrían presentarse las preguntas, las dudas, las inquietudes para recabar la información, pero que el documento en concreto, el borrador del tratado, no lo conocía ni el Senado, ni se le daría a conocer tampoco al Senado, a ninguna de las dos cámaras Que éste era un documento responsabilidad exclusiva del Ejecutivo y que a ese nivel se mantendría Y desde luego, es una posición con la que nosotros no podemos estar de acuerdo”
Dijo que ahora “habrá que examinar ese documento con toda acuciosidad y habrá que debatir a partir de ese documento, a menos que el Ejecutivo nos hicieara llegar a la brevedad el suyo poropio, el que ha guardado de manera celosa en caja fuerte, como si fuera un secreto de Estado y que nos ha impedido conocear hasta hoy”
LA JUNTA DE COCOYOC
El senador Miguel Alemán dijo, “con todo respeto”, que todo lo relativo al TLC o cualquier otro tratado de ese tipo “es de la estricta competencia de la Cámara de Senadores”, que los senadores mexicanos han sido informados totalmente de las negociaciones, hasta entonces secretas, sobre el TLC, y “quiero decirles a ustedes que no es posible dar a conocer en este momento cuáles son las cartas con las que está jugando México, pero sí reiterarles a ustedes que México lo está haciendo con prudencia, con inteligencia, con cautela y con patriotismo”
Dijo que la oposición no puede quejarse de falta de información, puesto que tanto el PRD como el PAN tienen senadores (Porfirio Muñoz Ledo y Roberto Robles Garnica, respectivamente) que han compartido esa información y que hubo una reunión de dos días y medio en Cocoyoc, donde los negociadores mexicanos de las 18 mesas dieron toda la información que se les solicitó
Invitó a los diputados “a que asistan a las reuniones en donde, con mucho gusto, la información que tenemos y que está disponible, se las otorguemos y no hagan caso a organizaciones oportunistas, que más que nada nos pueden dividir, nos pueden desorientar y ahí sí podríamos cometer un error grave, que tendríamos que echarle la culpa al Poder Ejecutivo”
Ortiz Arana, ya de regreso en la presidencia de la Comisión Permanente, públicamente instruyó a la Oficialía Mayor de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados y, en particular a su titular, Aquiles López, para que hiciera llegar copias del documento entregado por la RMALC a todas las fracciones parlamentarias de la cámara
Adolfo Aguilar Zínser, Jorge G Castañeda y Carlos Heredia, entrevistados por el reportero, manifestaron que “a quienes no quieren enseñar las cartas que juegan los negociadores mexicanos es a los ciudadanos mexicanos, porque ni modo que los negociadores estadunidenses y canadienses no conozcan las exigencias de México Se trata de ocultar a los mexicanos lo que México propone, porque esa información serviría, al firmarse el texto final del TLC, para comparar y saber todo lo que se cedió y quién cedió más o quién cedió menos”
Por ello consideran de vital importancia que se haya conocido el documento de Dallas Aceptan que ahora puede parecer confuso, pero ello se debe precisamente a que no se conocen otros documentos anteriores para poder hacer una comparación “La importancia de este documento es que servirá de referencia para lo que se conozca después o para el mismo texto final del TLC Por eso había sido tan secreto, para que no hubiera aposibilidad de comparación, de saber en qué se cedió”
Niegan que el de Dallas sea un documento obsoleto o rebasado por las últimas negociaciones en Washington e insisten en que, en todo caso, permitirá la comparación “Conseguir el texto final hubiera sido poco valioso sin tener un documento de referencia”
Aguilar Zínser, Castañeda y Heredia dicen que la filtración se dio en Canadá debido al aumento en las tensiones entre los gobiernos de Estados Unidos y de ese país, a raíz de las violaciones estadunidenses a su tratado bilateral y al convencimiento canadiense de que el gobierno norteamericano no es un socio confiable, porque no respeta lo que acordó y firmó
Señalan que en México hubo un cerco informativo contra el documnto de Dallas y dicen no entender a tantos analistas y editorialistas que todos los dís opinan y escriben sobre las negociaciones basados en especulaciones y que, salvo excepciones notabilísimas, ahora que existe un documento cierto no lo utilizan para hacer sus análisis
Los tres confían en que seguirá habiendo filtraciones sobre las negociaciones del TLC y que las redes de organizaciones en los tres países puedan obtener los textos relativos a los sectores energético y automotriz, que no están contenidos en el documento de Dallas, que “de acuerdo con nuestra impresión —afirman— es un borrador del TLC, porque tiene el mismo formato que el tratado bilateral entre Estados Unidos y Canadá”