Sin amor
Francisco Ponce
Mañoso o no, la realidad es que el juicio contra Mike Tyson fue otra de las locas aventuras americanas
En aras de una sospechosa moralidad, la modelo fingió Y el campeón, oriundo del ghetto neoyorquino, en apariencia un hombre sin alternativas, cruzó la distancia más espeluznante de su propia historia: eludió el conflicto de clase
Pero retoma, desafortunadamente, sus orígenes Y vuelve al lugar natural de su existencia: la prisión, cuna de su cotidianidad
Paradójicamente, alguien de su mismo color lo reubica en su circunstancia Y lo hace de la forma más ignominiosa: como violador
Qué paradoja
Pero en fin: desde que se alejó de la tutela de José Torres y familia, y de los señores Cayton y Jacobs, Mike Tyson emprendió la estampida hacia el fracaso Primero, su tragedia en ocho meses de matrimonio con la Givens Luego, la pálida sombra del promotor Don King y su comparecencia en la corte de Indianápolis, donde apareció como un vulgar rufián
Es lo malo de no saber crecer
Ahora sufrirá las consecuencias
Ni hablar
Porque, desde luego, nació en una sociedad desprovista de amor Su religión era la delincuencia; el penal, su segundo hogar
El boxeo lo sacó de la ignominia Como a muchos otros muchachos pobres Pero hasta allí: no más Porque, finalmente, de todos modos Juan te llamas
Ahora, en marzo próximo, quedará definida su situación Y a pesar de todo regresará al penal, de donde, qué triste es decirlo, nunca debió haber salido Imaginemos a este pequeño que, como ca”
De todas maneras se iba el viernes La China al Tajín,, “”así que no voy a poder ir” Además dice, ‘hubo un malentendido: me dijeron si necesitaba boleto, y como yo padezco el síndrome del gafete, me dije que no, ¿para qué voy a ir si a lo mejor no entro”
No obstante, la exdiputada está “muy contenta de que se








