MUCHOS PERSEGUIDOS POLITICOS MEXICANOS SE REFUGIAN EN ESTADOS UNIDOS SIN PEDIR ASILO

MUCHOS PERSEGUIDOS POLITICOS MEXICANOS SE REFUGIAN EN ESTADOS UNIDOS SIN PEDIR ASILO
Gerardo Albarrán de Alba
EL PASO – En Estados Unidos y en México, como en algunos otros países, la gente cree que la posibilidad de recibir el asilo político sólo se da en un contexto de guerra civil o de un régimen totalitario, “y eso no es así”, asegura el abogado Carlos Spector, activista de derechos humanos en programas de la iglesia católica estadunidense y defensor de la causa que llevó al chihuahuense Ernesto Poblano Fernández a obtener el asilo político en este país
“El asilo político es un derecho universal incorporado desde hace años en las leyes estadunidenses y es un derecho que incluye a los mexicanos, aunque éstos no lo sepan”, sentencia
“El problema con México es que siempre hemos tenido una historia de asilo informal; el mexicano no se ve obligado a pedir asilo político en Estados Unidos, aun cuando lo necesite, porque todo lo que tiene que hacer es cruzar la frontera y buscar refugio con algún pariente, algún amigo o algún conocido Para los centro y sudamericanos no es tan fácil”, aclara Spector
Algo hay de eso:
—Aquí, en El Paso, Mariano Azuela escribió Los de abajo, a principios de siglo
—Los hermanos Flores Magón se refugiaron durante 1906 y 1907 en esta zona, desde donde enviaban el periódico Regeneración —que se editaba en una pequeña comunidad llamada Lordbourg— a los principales centros mineros del norte de México
—Francisco I Madero redactó en San Antonio, Texas, el Plan de San Luis, y desde ahí cruzó con ocho hombres la frontera, internándose en Chihuahua en marzo de 1909
Hasta 1911, muchos revolucionarios se internaron en Estados Unidos, para huir de Enrique C Creel, feroz cazador de insurgentes que creó una red de espionaje en territorio estadunidense para perseguir a cuanto magonista había
En 1913, Pascual Orozco se exilió en Texas, donde se reunió meses después con Victoriano Huerta, en El Paso, quien venía de Europa tras de pasar por Nueva York Huerta fue apresado en El Paso, al intentar reingresar en México, y murió asesinado en un rancho texano Su tumba está en El Paso
Un año antes había cruzado la frontera Francisco Villa, luego de escapar de una prisión y de padecer un largo peregrinar, hasta que llegó a las costas de Colima, donde se embarcó a Mazatlán, viajó en tren hasta Nogales y cruzó a Tucson, Arizona, donde se reunió con el gobernador sonorense José Ma Maitorena, quien lo financió Villa volvió a México y, tras de tomar a Oginaga, en 1914 provocó la huida hacia Estados Unidos de tropas huertistas
Felipe Angeles, una vez derrotado, se exilió en Nueva York, donde formó la “Alianza Liberal”; al volver a México, en 1919, fue aprehendido y fusilado
Adolfo de la Huerta, al fracasar la llamada “revolución huertista”, se refugió en Los Angeles, California, donde abrió en 1927 una escuela de danza y música, con cuyos productos sobrevivió
La revolución armada virtualmente concluyó en 1934, cuando el general Lázaro Cárdenas, presidente de México, mandó al exilió al caudillo Plutarco Elías Calles, quien voló primero a Texas y de ahí, en otro avión, llegó a Los Angeles
Aquí, esta ciudad texana de El Paso “ha sido la tabla de salvación de muchos mexicanos”, coinciden varios historiadores chihuahuenses consultados, quienes aseguran que en el último cuarto de siglo la frontera entre los países ha mantenido su dinamismo
En 1968, después de la masacre del 2 de octubre, decenas de líderes estudiantiles se refugiaron en Estados Unidos cruzando como turistas o como ilegales Muchos ya no regresaron jamás a México, y algunos aún viven en lugares tan distantes como Chicago
Durante los procesos electorales en los estados fronterizos, muchos militantes de partidos de oposición —particularmente del PAN— han tenido que cruzar furtivamente la frontera para escapar de órdenes de aprehensión giradas en su contra, como es el caso de las últimas elecciones locales en Sonora, donde media decena de panistas de Puerto Peñasco —incluyendo al candidato a alcalde— se refugió en el sur de California, el año pasado
“Si hay o no hay represión política en México, es algo que yo no digo que así sea per se; el asilo político es un recurso que los mexicanos deben saber que existe, y punto Es todo El problema es que, por diversas razones, no lo saben, y seguimos viendo casos de asilo informal de mexicanos y eso sigue escondiendo una realidad en términos de represión política”, sostiene Spector