EN PUEBLA NO HACEN CASO A LA CNDH
Señor director:
Para las autoridades del gobierno de Puebla las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) no tienen ninguna validez
Así lo hacen sentir tanto el gobernador constitucional de ese estado, Maríano Piña Olaya, como su procurador General de Justicia, Humberto Fernández de Lara, y aun el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Geudiel Jiménez Covarrubias, quienes no han hecho caso de la recomendación 63/91 del 25 de julio del presente año, firmada por el visitador Jorge Madrazo
No sólo han ignorado a la CNDH, sino que las amenazas y violación a los derechos humanos de Francisco Osorno Pinzón siguen latentes, pues tiene que seguir escondiéndose ante el miedo de que lo vayan a asesinar
132 hectáreas de tierra son la manzana de la discordia Desde hace años las ambiciona Enrique Camarillo Domínguez, hijo de uno de los principales caciques de Atlixco, Puebla, Eleazar Camarillo Ochoa, diputado priísta por el cuarto distrito de esta entidad
Agricultor de toda la vida, Francisco Osorno Pinzón es copropietario, con otras 59 personas, de 294 hectáreas de tierras de temporal y riego pertenecientes a la exhacienda de Xalpatlaco, Atlixco, Puebla
En 1988, Camarillo Domínguez demandó un juicio contra 17 de los 60 copropietarios, para quedarse con 132 hectáreas que, aducía, le habían vendido en 1975 Sin embargo, por diversas circunstancias, esas 17 personas nunca habían podido escriturar Fallado en su favor, dicho juicio incurrió en diversas irregularidades
Por lo menos, de la recomendación 63/91 enviada por la CNDH, tanto al gobernador como al presidente del Tribunal Superior de Justicia, se desprende que tres de los supuestos vendedores no pudieron hacer ninguna operación de compraventa en 1975, porque fallecieron entre 1946 y 1958; por lo tanto, tampoco pudieron haber recibido “en forma personal” la notificación de presentarse al juicio celebrado en 1988 En igual circunstancia se encuentran Carmen Aldeco de Osorno y Cruz Salinas, quienes fallecieron en 1982 y 1980, respectivamente, entre otros puntos oscuros en el proceso
Francisco Osorno Pinzón tampoco recibió “personalmente” dicha notificación y se enteró de que el señor Camarillo Domínguez había ganado el juicio cuando éste intentó tomar posesión de las tierras
“El 30 de septiembre de 1989 (Osorno Pinzón) denunció formalmente ante la Procuraduría General de Justicia del Estado a los señores Isaías Osorno Aldeco (su primo, quien retuvo en su poder las notificaciones), Juan Jiménez Rojas y demás personas que resulten responsables de los delitos de encubrimiento, fraude, falsificación de documentos y falsedad en declaraciones judiciales, iniciándose la averiguación previa número 1652/89/D”, se lee en la segunda hoja de la recomendación de la CNDH
A pesar de que la CNDH envió su recomendación el 25 de julio de este año a las autoridades poblanas, y en la que solicitó que la “respuesta sobre la aceptación de esta recomendación, en su caso, nos sea informada dentro del término de 15 días naturales”, o que enviaran las pruebas correspondientes en los siguientes 30 días naturales, no ha habido ningún interés en ella
Tan es así que esa comisión boletinó el pasado 24 de septiembre una información de prensa en la que solicita información, “en atención al seguimiento de la Recomendación No 63/91 referente al caso del señor Francisco Osorno Pinzón”, al Procurador General de Justicia del Estado de Puebla, Humberto Fernández de Lara
No sólo se encuentran empantanados la denuncia que presentó en 1989 y el juicio de amparo tramitado por Osorno Pinzón, sino que han aparecido nuevos dueños de la copropiedad
Profesores rurales demostraron a Fovissste ser propietarios de parte de estos terrenos en litigio, para que esa institución les otorgará créditos para la construcción A pesar de que se enviaron a Carlos Orozco de la Isla, subdelegado de Fovissste en Puebla, documentos e información sobre la situación de dichos terrenos desde agosto pasado, los mentores ya están construyendo
Las irregularidades aparecen de nuevo
En el juicio seguido por los profesores para demostrar su propiedad, argumentan que el señor Isaías Osorno Cabrera le vendió a la “Asociación Atlixco 90” cuatro hectáreas de la exhacienda, “en forma verbal”, en 1987
“Atlixco 90”, como su nombre lo indica, nació el año pasado, y el señor Osorno Cabrera, según el acta de defunción 00219, falleció el 4 de abril de 1988 ¿Cómo pudo vender en 1987, en forma verbal, a una asociación que no existía?, o ¿cómo pudo un muerto vender a una asociación que empezó a existir en 1990?
Atentamente:
Licenciado Dantón Huerta Morales








