Política, economía, sociedad
El presidente impone su propio modelo del país
En casi tres años en el poder, Carlos Salinas de Gortari ha demostrado que no hay obstáculo que lo detenga en sus afanes por transformar el país en todos los ámbitos No ha tenido empacho en contradecir su discurso, en emplear la fuerza, en exacerbar el presidencialismo típico mexicano, para conseguir sus propósitos
En lo político, en lo económico y en lo social, el país se ha visto impactado por un estilo que a costa de todo quiere el cambio radical Espectacularidad, mano dura, promoción personal, impacto psicológico, mercadotecnia, ánimo legitimador, populismo, y aun suerte, han sido utilizados por el presidente Salinas para conducir al país hacia donde él quiere
El saldo, hasta el momento, le es favorable, sin importar el costo: recuperó votos, sin avance democrático en el país; mejoró la economía nacional, sin que aún repercuta efectivamente en los bolsillos de la gente; ganó presencia dentro y fuera del país, sin convencer aún
Al final, en esta primera mitad del camino, queda una gestión que ha recrudecido el poder del presidente en todos los ordenes El decide todo: cuándo ceder espacios de poder, cuándo quitar o imponer líderes, cuándo castigar y cuándo premiar, cuándo aplicar una ley y cuándo no, cuándo destituir un gobernador y poner otro, cuándo sacrificar políticos de su partido, cuándo usar a la oposición








