El gobernador interino, otro hombre del centro
Salinas viajó a elevar a Zapata y luego lo citó en Los Pinos para derrumbarlo
Gerardo Galarza y Pascal Beltrán del Río
SAN LUIS POTOSI – El presidente Carlos Salinas de Gortari vino hasta el auditorio “Miguel Barragán” para atestiguar la asunción de Fausto Zapata Loredo a la gubernatura del estado Y Fausto Zapata Loredo viajó hasta la residencia oficial de Los Pinos para enterarse de que ya no era gobernador
Catorce días como gobernador constitucional del estado libre y soberano de San Luis Potosí, de los que sólo pudo despachar uno en el Palacio de Gobierno de esta capital
Profusamente cuestionados los resultados oficiales de las elecciones del 18 de agosto, Zapata y los priístas potosinos confiaban en el apoyo del presidente de la República para neutralizar las crecientes protestas de los opositores agrupados en la Coalición Democrática Potosina (CDP)
Vino el presidente el 26 de septiembre Aplaudió a Zapata en su discurso de toma de posesión Pero también aceptó recibir a seis representantes de la CDP que le entregaron un documento, en el que le expusieron evidencias de lo que siempre consideraron fraude electoral Pareció una cortesía presidencial
Más todavía, cuando el presidente Salinas de Gortari habló en un acto preparado a última hora para reiterar su apoyo a Zapata, no sin dejar de hacer advertencias al nuevo gobernador y a los opositores y con ello, ahora se sabe, dejar una puerta abierta
La doble advenencia:
“El gobierno de la República no avalará actos arbitrarios que lastimen la pluralidad de San Luis Potosí o que pretendan desconocerla Tampoco tomará decisiones bajo presión de grupos que actúen al margen de la ley o que pretendan trastocar el derecho”
Zapata y los priístas, felices Y aún más, cuando el presidente circunscribió, como ellos, el conflicto poselectoral de la entidad a la capital potosina Salvador Nava Martínez, el legendaria opositor, y sus simpatizantes habían afirmado que si el priísta llegaba a tomar posesión, el estado se volvería ingobernable
Dijo también Salinas de Gortari: “En San Luis Potosí sólo se podrá avanzar con respeto hacia las fuerzas reales del estado, con un buen gobierno, preocupado por ganar autoridad para transformar una dura experiencia política y la conocida tenacidad social en avances ejemplares y duraderos Esa es la responsabilidad del gobernador Fausto Zapata”
En catorce días, entonces, no hubo buen gobierno, no se ganó autoridad y la conocida tenacidad social se mantuvo y creció en actos de: repudio y presión contra el gobernador constitucional declarado así por el Congreso local después de que se reconocieron como válidas y legitimas las elecciones, con un resultado oficial de 329 292 votos en favor del PRI contra 70,646 de la CDP
HISTORIA DE UNA ELECCION
Los de este año fueron los comicios más disputados en la historia política de San Luis Potosí debido, sobre todo, a la candidatura de Salvador Nava, dos veces alcalde de la capital potosina y candidato a la gubernatura en 1961, en un proceso electoral que culminó con la represión gubernamental ante las protestas de los navistas que, como ahora, se sintieron defraudados
La candidatura de Nava levantó expectación Antes de aceptarla puso una condición irreductible: la poco probable unidad de la oposición independiente Simpatizantes navistas formaron un grupo llamado Oposición Abierta, cuyo objetivo fue, precisamente, unificar a los rivales del PRI El proyecto original incluyó al PAN, al PRD, al PDM, al PARM y a la organización del navismo, el Frente Cívico Potosino Finalmente, el PARM no participó
Un cáncer en la próstata puso en riesgo la candidatura de Nava Durante su tratamiento, en el Instituto Nacional de Nutrición, el entonces posible candidato opositor fue visitado por el presidente Salinas, interesado en su estado de salud Al ser dado de alta, Nava recibió una llamada telefónica del presidente con el mismo motivo Recuperado, la coalición opositora terminó por lograrse
En tanto, la designación de Gonzalo Martínez Corbalá como director general del Infonavit, en los primeros días de este año, sobrecalentó el ambiente político potosino Martínez Corbalá era uno de los más fuertes aspirantes a la nominación priísta
El 23 y el 24 de febrero, PAN, PRD D y PDM celebraron sus convenciones estatales y designaron candidato a Nava, no obstante que la ley electoral estatal fue modificada para impedir las candidaturas comunes, en un esfuerzo por evitar la postulación del oftalmólogo Los partidos políticos, así, decidieron llegar a una coalición nunca antes conseguida en el país
El 28 de febrero, el propio Martínez Corbalá destapó, mediante un fax, enviado desde su oficina del Infonavit, a Fausto Zapata Loredo como “el candidato de la unidad”, aun cuando el PRI estatal había anunciado una consulta a las bases para nombrar aspirante a la gubernatura En su fax, Martínez Corbalá hacía notar que la oposición ya tenía candidato y destacaba las presuntas virtudes políticas de Zapata para enfrentarlo
Pese a la evidente capacidad de convocatoria de Salvador Nava, los priístas y su candidato afirmaban que la fuerza del navismo se reducía a la capital del estado y que era una candidatura “para mayores de 40 años” La contienda electoral se volvió áspera, tanto como la disparidad de recursos de ambos candidatos El priísta derrochó dinero en propaganda, en prensa, en actos, en acarreos Vivió en la suite presidencial del hotel más caro de San Luis El opositor trabajó en la austeridad: su equipo de campaña recolectaba fondos, hacía rifas, vendía artículos publicitarios, hasta los carteles, y organizaba cenas en las que se cobraba la entrada
Momentos álgidos se dieron constantemente cuando los priístas acusaron a sus contrarios de intolerantes y violentos Todos los días se hablaba de violencia Los navistas, por su parte, acusaban a los priístas de corruptos y de instigadores de la violencia
Se propuso un debate entre candidatos Zapata acusó a Nava de rehuirlo; éste lo negó, pero dijo que su aceptación estaba condicionada a que en ese debate se discutiera la historia política de los aspirantes Zapata se negaba a hablar de su pasado; decía que lo importante era el futuro Nava sostenía que cualquiera podía hablar de programas de gobierno, pero que el pasado político de quienes los propusieron los avalaban En contra de Zapata jugaba su pasado echeverriísta y lopezportillista “No se puede ser honesto hoy y corrupto ayer”, decían los navistas
Contra los pronósticos priístas, Nava logró demostrar que no sólo tenía fuerza en la capital Zapata recorrió varias veces el estado La popularidad de Nava crecía Una muestra de temor se dio cuando el Consejo Estatal Electoral acordó no incluir la palabra “Nava” en el logotipo de la CDP que aparecería en las boletas electorales Ambos aspirantes cerraron sus campañas en la Plaza de los Fundadores y la llenaron Nava, con la simple convocatoria; Zapata, con acarreo
Las elecciones fueron muy concurridas Apenas dos horas después de iniciadas las votaciones, Nava y la CDP denunciaron la intención del fraude electoral: múltiples irregularidades en la instalación de las casillas; rechazo o expulsión de representantes opositores; actas de cómputo absolutamente falsificables, que se sumaron a las deficiencias de un padrón electoral cuya selectividad fue documentada en un estudio realizado por investigadores de la UNAM
A la medianoche del 18 de agosto Zapata se declaró amplio triunfador La oposición dijo que, según sus cuentas aventajaba al PRI La CDP decidió no recurrir a las autoridades electorales locales para exponer sus inconformidades, por considerar que ellas mismas propiciaron y cobijaron el fraude Y de inmediato anunciaron que su camino sería la resistencia civil pacífica para impedir, primero, la toma de posesión de Zapata y, de ocurrir ésta, la posibilidad de que gobernara
LA MOVILIZACION
A partir del 25 de agosto Las protestas de la oposición comenzaron La Plaza de Fundadores se llenó nuevamente en un mitin de repudio a los resultados oficiales y a Fausto Zapata Una semana después, una manifestación silenciosa y un acto en el que el alcalde capitalino, el panista Guillermo Pizzuto, anunció que sólo reconocería a Nava como gobernador de San Luis Potosí Mítines cada tercer día Un plantón permanente de mujeres en el kiosco de la Plaza de Armas, iniciado como “jornadas de ayuno y oración” Recolección de firmas para enviar cartas al presidente y al propio Zapata Colecta para comprar un boleto de avión, sin regreso, para el candidato del PRI Bloqueo de carreteras El último informe de gobierno de Leopoldino Ortiz Santos, el 18 de septiembre, se volvió un escándalo luego de que un grupo de mujeres navistas aporreo cacerolas durante casi cuatro horas
El repudio popular que había anunciado Salvador Nava
Tensos fueron esos días en San Luis Las dudas sobre los resultados oficiales fueron creciendo, aquí y en el resto del país Datos de la oposición y de organismos independientes las reforzaban Zapata no daba la cara Viajó a la Ciudad de México Visitó Los Pinos De su audiencia con el presidente dio noticia un boletín de la Dirección General de Comunicación Social de la Presidencia de la República, que informó que Zapata fue felicitado por su triunfo electoral por Salinas de Gortari
Dos días antes de la toma de posesión oficial, Nava viajó a la Ciudad de México, citado “a través de amigos mutuos” por el secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios Este lo llevó a Los Pinos A decir de Nava, el presidente le preguntó sobre sus actividades de protesta y mostró preocupación al respecto Nava insistió en que en San Luis Potosí hubo fraude Fue escuchado pero no obtuvo respuesta El excandidato opositor había dicho, mucho tiempo antes, que iba a aceptar la postulación porque confiaba en la palabra presidencial de que ahora sí, en México el voto popular sería respetado Días antes de esa entrevista, Nava había pedido perdón a los potosinos por haberles infundido esa misma confianza, pero también reiteró la decisión de los opositores de seguir con la resistencia civil y anunció su marcha hacia la Ciudad de México
Había incertidumbre y tensión en San Luis Potosí
Pese a que los navistas anunciaron que no harían manifestación alguna mientras Salinas de Gortari estuviera en esta capital, por la toma de posesión de Zapata El presidente, el gobernador saliente y el entrante, el líder nacional del PRI, entre otros, arribaron en helicópteros al auditorio “Miguel Barragán”, sede del Congreso local, el jueves 26 de septiembre Esa noche, en un acto multitudinario, Nava rindió protesta como “gobernador moral y legítimo de los potosinos” Ahí advirtió: “Nuestro objetivo será impedir, día a día, que el usurpador pueda gobernar Nuestro objetivo será impedir, noche a noche, que el usurpador pueda siquiera soñar con gobernar Es imposible gobernar a un pueblo en contra de su voluntad”
La mañana del día siguiente, las mujeres navistas iniciaron su plantón en todas las puertas del Palacio de Gobierno Con el explícito apoyo del presidente, Zapata comenzó a intentar gobernar: el primer día de labores no pudo asistir a su despacho oficial Y de ahí en adelante
Zapata dijo que nada ni nadie le impediría gobernar el estado Las mujeres navistas, “plantadas” en serio Nava, caminando; su marcha crecía rumbo a la Ciudad de México Llamaba la atención Cada día se incrementaba el número de reporteros que la “cubrían” Aunque esporádicamente, también había corresponsales extranjeros De igual manera, agentes de la Secretaría de Gobernación informaban permanentemente sobre el avance de la caminata Nava había anunciado que el lo de noviembre, en el Zócalo de la Ciudad de México, leería un documento que ya comenzaba a ser llamado “el nuevo el Plan de San Luis”
—¿Será un mensaje para el presidente de la República? —se le preguntó en el segundo día de su marcha
—No sera un mensaje al presidente Será un mensaje a la nación
NO FUE IRREVERSIBLE
No parecía haber salida, aun cuando la prensa potosina publicó que “fuentes cercanas” al gobierno de Zapata informaron que “muy pronto” habría una “solución política fuerte” al diferendo potosino Se pronosticaba que esa “solución” se daría a conocer el lunes 7 o el martes 8 Se supuso que sería una respuesta política al documento que los navistas habían entregado al presidente de la República El tono de la prensa local auguraba un dictamen favorable a Zapata, el primero que habló de esa respuesta Con optimismo, Zapata había dicho que del análisis de ese documento habría una conclusión y añadió: “Admitámosla y pongámonos a trabajar”
Para los navistas la única solución posible era que Zapata dejara la gubernatura Parecía imposible Nava y sus seguidores resistían y presionaban con mayor fuerza El Presidente de la República había advertido que su gobierno no tomaría decisiones bajo presión La advertencia presidencial daba la impresión de ser irreversible
El martes 8, 24 horas antes de que fuera convocado al salón “Lázaro Cárdenas” de la residencia oficial de Los Pinos, Fausto Zapata llamó a una conferencia de prensa Los rumores se desataron Sin embargo, sorprendió a los cerca de 40 reporteros y fotógrafos que acudieron presurosos a la Casa de Gobernadores
“A sus ordenes señores”, dijo de entrada Entonces, los reporteros comenzaron a preguntar
¿Tiene el apoyo del presidente? se le preguntó
Zapata hizo una mueca de enfado Una especie de expiración sonora antecedió a lo que trató de ser una sonrisa “Por supuesto que sí”, contestó, desplomando los hombros
“Iré a Palacio de Gobierno cuando así convenga a mis intereses”, dijo Insistió en llamar al diálogo a sus opositores, que siempre se negaron por considerarlo un gobernador ilegítimo; ofreció sumar navistas a su equipo de gobierno; reiteró que la inconformidad era de un pequeño grupo y circunscrita a la ciudad capital, lo que “no altera para nada a operación de gobierno ni pone en dificultad la misma Espero que tenga una solución en un tiempo razonable”
La solución había de llegar al día siguiente Ni la llovizna ni el frio impidieron que las navistas llegaran puntuales a su plantón La mañana fue tranquila Ciertamente, había rumores Se afirmaba que representantes de autoridades federales habían tenido contacto con Nava o, cuando menos con sus representantes, en el transcurso de la marcha Nava siempre lo negó Sin embargo, ese día en su marcha había otro ambiente Al mediodía se supo que Fausto Zapata se había trasladado a la Ciudad de México, en un viaje no previsto En el Palacio de Gobierno y en la Casa de Gobernadores nadie sabía, o quería, informar de las actividades del gobernador:
Horas antes, su secretario de Finanzas, Manuel Algara, había ofrecido una conferencia de prensa para anunciar apoyos federales al gobierno estatal; el nuevo coordinador regional del CEN del PRI, Marcos Carrillo Arenas — acompañado por Carlos Armando Biebrich, representante personal de Luis Donaldo Colosio y compañero de Zapata en el gobierno de Luis Echeverría— decía que el gobernador potosino “triunfó por amplia mayoría”; el líder estatal del PRI, Juan Ramiro Robledo, completaba: “Nuestro partido no contempla ni por asomo la posibilidad de un interinato”
En la Ciudad de México, en Los Pinos se opinaba distinto Allá se supo primero la noticia El vespertino El Gráfico anunció la caída de Zapata, en una nota firmada por Fidel Samaniego, reportero de El Universal, encargado de “cubrir” las actividades presidenciales Aquí comenzaron las versiones
Poco después de las cinco de la tarde, un enviado de Zapata entregó al Congreso local su carta de renuncia En una hoja, con su nombre impreso sin sello ni cargo Zapata escribió:
“Octubre 9, 1991
“H Congreso del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí:
“He tomado la decisión unipersonal de renunciar, con ésta fecha, al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí
“Mi determinación de no poner nunca en riesgo las posibilidades de convivencia pacífica entre los potosinos me ha llevado a la decisión de allanar el camino, mediante mi renuncia, a una solución política de los problemas que experimenta nuestro estado
“Queda constancia en el H Congreso del Estado de la limpieza y testimonio de la constitucionalidad de la elección que me otorgó el mandato al que hoy hago renuncia expresa
“Reitero a ustedes mi respetuoso afecto y la seguridad de mi consideración atenta y distinguida”
(Rúbrica ilegible)
Antes de que se conociera oficialmente la carta de renuncia, la gente ya celebraba en los alrededores del Palacio de Gobierno Jóvenes navistas corrían por la Plaza de Armas anunciando la noticia Los automovilistas hacían sonar los cláxones Algunos, inclusive, se bajaban de sus coches para gritar su júbilo
En el Congreso del estado se anunció una sesión extraordinaria para las 8 de la noche La tribuna del recinto, parlamentario estatal, que hasta tres años antes había sido un cine en el que se exhibían películas infantiles, comenzó a llenarse con priístas que, incrédulos, llegaban en grupo a confirmar la noticia Mujeres tianguistas, que el 30 de septiembre, antes de la trifulca en la Plaza de Armas, habían insultado a las navistas del plantón hasta hacerlas llorar, ahora apretaban puños y quijadas y soltaban lagrimas de coraje
Afuera, ya corría la versión de que vendría Gonzalo Martínez Corbalá al relevo Y los cientos de navistas que se congregaron en minutos frente a la sede del Congreso local ya inventaban consignas para repudiarlo: “¡El pueblo no quiere a otro usurpador!” “¡Nava si, Gonzalo no!” “¡Repudio total a Martínez Corbalá!”
“LO TUMBAMOS, LO TUMBAMOS’
A las 19:15 llegó al edificio del Congreso el lider cameral Teófilo Torres Corzo, “Vamos a dar una conferencia de prensa” dijo mientras aceleraba el paso para zafarse de los reporteros ¿Fue renuncia o licencia? ¿Habrá sesión?” insistía los periodistas “Ahorita, ahorita les decimos” contestó
En la calle, la multitud arremetía “¡Repudio total a la prensa local!” “¡Esa rata ya corrió!”, “¡Lo tumbamos lo tumbamos!” eran algunas de las consignas que atravesaban con cada vez mayor volumen el grueso cristal, protegido por una reja, de las puertas de inmueble
Los diputados locales no llegaban, a las 8 de la noche Torres Corzo anunció en rueda de prensa: “Fausto Zapata renunció a la gubernatura del estado Nos hizo llegar la comunicación por carta El Congreso se va a reunir mañana para discutir la situación” No informó a Torres Corzo
Para entonces el Congreso local ya estaba prácticamente tomado por priístas inconformes Mario Leal Campos, diputado federal y líder estatal de PAN, fue mantenido en una oficina durante más de una hora, por priísta enardecidas que amenazaban con “darle una madriza” Las mujeres del PRI reclamaban a Torres Corzo y a Amado Vega, secretario general de Gobierno de Fausto Zapata: “Ya basta de cordura; miren nada más lo que nos han hecho ¿Qué cuentas vamos a dar a nuestra gente?”
Y los navistas, a celebrar Con el “liberado” Mario Leal Campos a la cabeza, marcharon a la sede del Frente Cívico Potosino, donde los dirigentes trataron de calmar el ímpetu de la gente: “El objetivo del pueblo era tirar a Zapata El Congreso tendrá que decidir sobre el resto”
El resto no era sencillo, Torres Corzo se quejaba, al teléfono, con Colosio: “Esto está peor que Guanajuato Los diputados me quieren renunciar” Aparentemente había una rebelión de diputados priístas, igual que en Guanajuato Jurídicamente, Zapata seguía siendo gobernador La Constitución local prevé la renuncia de los gobernadores por causa grave Una renuncia no es lo mismo que una licencia La renuncia, en este caso, provoca la celebración de nuevas elecciones, en un plazo de 14 a 18 meses
El jueves 10, el Congreso amaneció “tomado” por unos 150 priístas Supuestamente impedirían la sesión para que no se consumara la renuncia de Zapata Se conformaban con que el gobernador interino fuera “un priísta de reconocida militancia” Llamaban “traidores” a los diputados priístas, quienes disciplinados acudieron a la sesión, que se convirtió en un real herradero
Entre gritos de priístas de “¡soberanía, soberanía, soberanía!”, se leyó el texto de la renuncia Nadie intervino Se votó: diez a favor, tres encontra ((dos priístas y el único del PFCRN) y siete abstenciones (seis priístas y el único parmista) Ninguno de los priístas que votaron en contra o se abstuvieron quiso explicar el sentido de su voto Luego, el anuncio de lo que ya se sabía: el nombre del sustituto: Gonzalo Martínez Corbalá, quien 24 horas antes también había estado en Los Pinos y la noche previa ya había dormido en San Luis Potosí La votación fue secreta Se informó que hubo catorce votos a favor y seis abstenciones Nadie quiso revelar cómo había votado
Y ocurrió lo que tenía que ocurrir La inmediata metamorfosis Aquellos que gritaban “¡Fausto, Fausto!”, se fueron después a la cargada y peleaban lugares para estar cerca del nuevogobernador Y ocurrió también lo que ya había ocurrido:
La cargada se fue sobre las puertas de Palacio Ante el plantón de mujeres navistas en las puertas de Palacio, Martínez Corbalá dudó de entrar Pero al final entró de manera similar, por lo menos en la forma, como lo había hecho Zapata Los priístas aprovecharon para nuevamente agredir a sus contrincantes Esta vez hubo doce mujeres lesionadas, aunque la mayoría levemente Los gritos contra el gobernador interino se intensificaron: “¡Martínez Corbalá también se largará!”
Después de muchas entrevistas de prensa, ante la denuncia de dirigentes navistas que estaban en Palacio de Gobierno, Martínez Corbalá aceptó ir a ofrecer disculpas a las mujeres navistas Estas se negaban a aceptarlas Los navistas presionaron y exigieron que se investigaran los hechos y se castigara a los responsables Así lo prometió el exembajador en Chile En sus primeras declaraciones dijo que su tarea inmediata seria reconciliar a los potosinos Llamó al diálogo, a la concertación Rechazó la violencia y afirmó que no la aceptaría, viniera de dondeviniera, incluyendo a los miembros de su partido Dijo estar dispuesto a entrevistarse de inmediato con el doctor Salvador Nava Salió del Palacio de Gobierno, rodeado protegido, por dirigentes navistas
Horas más tarde, Salvador Nava fue recibido por una multitud que lo aclamaba Casi fue un desfile de la victoria “¡Nava gobernador, Nava gobernador!”, coreaban miles de personas y remataban: “¡No queremos interino, ya llegó el gobernador!” Multitud que se reunió casi en forma espontánea, sin más convocatoria que la de persona a persona La Plaza de los Fundadores se llenó nuevamente Nava habló de organizarse y prepararse para las elecciones municipales y para las extraordinarias por la gubernatura Muchos gritaban “No, no, no Nava, gobernador”
Hacía diez días que Fausto Zapata había dicho, seguro, retador, que nada ni nadie le impediría gobernar a San Luis Potosí Los navistas gritaban en las calles y en las plazas: “¡Que se vaya, que se vaya!” Luego de una cita en Los Pinos, Fausto Zapata Loredo se fue








