Encubierto, envolvió discursos, discusiones, quejas y esperanzas

Encubierto, envolvió discursos, discusiones, quejas y esperanzas
Estados Unidos no necesitó representantes para hacerse sentir en Guadalajara
Lucía Luna, Felipe Cobián y Carlos Acosta
GUADALAJARA – De principio a fin estuvo presente en la Primera Cumbre Iberoamericana Causante de buena parte de los males de la región, pero también tabla de salvación para muchos, Estados Unidos no necesitó de representantes en la reunión para dejarse sentir
No podía estar, pues sus orígenes son distintos de los aquí reunidos el jueves y el viernes de la semana pasada Pero estuvo: aunque encubierto, permeó los discursos, las discusiones, las quejas y las esperanzas
Si en la víspera se generalizaba el ánimo festivo por el reencuentro de pueblos hermanos, en la propia inauguración de la Cumbre se manifestó implacable la presencia del país que no ha sido ajeno al deterioro económico, político y social en que se hallan sumidos los países —salvo España y Portugal— cuyos dirigentes se reunieron por vez primera en la historia de la región
Desde el inicio de la Cumbre, lo mandatarios latinoamericanos hicieron sentir, aunque más por omisión que por alusión directa —Fidel Castro fue el único que lo hizo así—, el peso que ha tenido, y tiene, Estados Unidos en sus respectivos países
Fuera de la excepción cubana, ninguno mencionó por su nombre a Estados Unidos No podían ser explícitos: muchos, la mayoría, ven en ese país la fuente ineludible de créditos e inversión que requieren para salir del atolladero en que se encuentran, y que dibujaron de múltiples formas
Ganaron la prudencia y la diplomacia, pero no lograron ahuyentar el fantasma de Estados Unidos, que se coló por todas partes Uno a uno, los discursos de la inauguración fueron la puerta de entrada para que en la Cumbre de Guadalajara no estuviera ausente
Sexto en el micrófono, Fidel Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, fue el único de los 23 oradores que hizo una referencia explícita a la presencia de Estados Unidos en la región En medio de total expectación —ningún otro mandatario logró atraer la mirada unánime del auditorio durante toda su exposición—, el comandante fue al grano y dibujó a Estados Unidos y las grandes potencias como los causantes de los males mayores de América Latina:
“Hemos sido divididos, agredidos, amputados, intervenidos, subdesarrollados, saqueados: convertido a oro físico el total del valor de las divisas convertibles netas que salen de América Latina cada año, es superior al de todo el oro y la plata que España y Portugal extrajeron durante 300 años”
Y también, en su clásico estilo: “Las grandes potencias no tienen amigos, sólo tienen intereses El mundo marcha en dirección todavía peor: la hegemonía política mundial por una superpotencia que muchas veces se ha excedido en el uso de la fuerza”, dijo
Por lo mismo, declaró rotundo que no se hacía ilusiones por fórmulas de solución como la Alianza para el Progreso, el Plan Baker, el Plan Brady o “la última de las fantasías, una Iniciativa para las Américas”
MENEM Y BUSH
Pese a que apenas en octubre pasado dudaba de los beneficios de la Iniciativa de las Américas por falta de contenidos concretos y porque no se ajustaba a las necesidades de la región, Carlos Saúl Menem, mencionó explícitamente la propuesta del presidente George Bush que, dijo “ha generado una lógica expectativa en toda América Latina; la mera posibilidad de un acuerdo de alcances globales que enlazaría a las tres Américas en un gigantesco proyecto de integración industrial y comercial es, por supuesto, bienvenida; en tanto la igualdad —eso sí aclaró— entre los Estados y los beneficios de tan formidable asociación resulten beneficios compartidos”
Paradójicamente, el presidente argentino se quejó de la “discriminación” comercial de nuestros productos y las dificultades para acceder, en igualdad de condiciones y con plena competencia a nuevos mercados” Pero inmediatamente agregó que “tampoco nos excusamos con echarle las culpas a protagonistas ajenos” y pidió actuar “¡Por Dios, sin complejos de inferioridad!”
Apremiado por la necesidad de nuevos créditos e inversiones, durante los últimos meses Menem no ha vacilado en hacer público su alineamiento con la Casa Blanca Envió un contingente militar a la zona del Golfo Pérsico, visitó en Washington a Bush con una zalamería que fue comentada por varios diarios estadunidenses y en la Cumbre circularon fuertes rumores de que era el portador de una misiva del presidente norteamericano para Fidel Castro, hecho que Menem negó públicamente en Guadalajara
Nadie más mencionó la iniciativa de Bush, pero la mayoría de los asistentes se quejó de una forma u otra de la desigualdad imperante entre el Norte y el Sur, pidió mejores oportunidades en los mercados internacionales, rechazó las injerencias externas y pidió un orden mundial más justo y equitativo
El presidente del Brasil, Fernando Collor de Mello, de quien se rumoró también en un momento que había recibido una carta de Bush para Fidel Castro, fue, contrariamente, bastante crítico en su exposición: “Nos preocupa particularmente —dijo— el hecho de que al finalizar la bipolarización ideológica surja una nueva clase de bipolarismo que divida a las naciones en ricas y desarrolladas, poseedoras del capital y la tecnología y aquellas faltas de capital, sin acceso a las nuevas formas de conocimiento y por eso incapaces de transformar el dramático panorama social en que viven”
Y advirtió, además, que “si pretendemos construir un mundo de paz, un mundo políticamente estable, debemos buscar soluciones urgentes, realistas y solidarias, para ese enorme problema de la distancia cada vez mayor que separa a los países del Sur de las naciones del Norte”
LO INNOMBRABLE
En el mismo tono, el presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, quien se destacó durante su primera gestión por su abanderamiento del Tercer Mundo y que inició su segundo mandato con una explosión social conocida como “el caracazo”, llamó a la revisión de “las viejas y anacrónicas formulaciones de los principios rectores de las relaciones internacionales”
Desde su perspectiva, “la integración es el instrumento para que el nuevo orden económico internacional no sea el diseño que el Norte tiene para el Sur, sino el camino que el Sur tiene para sí mismo”
El presidente de Ecuador, Rodrigo Borja, consideró que “ni el sistema capitalista de mercado ni el sistema socialista de economía dirigida y de propiedad estatal han demostrado ser perfectos”, pero destacó que “al desvanecerse la guerra fría y bajar la tensión entre las grandes potencias y sus núcleos de influencia, ha quedado en mayor relieve la contradicción Norte-Sur y la ausencia de equidad en las relaciones entre los países avanzados y los países en vías de desarrollo”
Pidió, por tanto, “un nuevo orden económico internacional que haga justicia a los países pobres, que distribuya con equidad los beneficios del progreso y que les permita participar en la percepción del ingreso mundial”
Todas alusiones que, en el continente americano tienen indudablemente como destinatario concreto a Estados Unidos
Mucho menos concretos, tratando evidentemente de no comprometerse pero filtrando alguna queja, varios otros gobernantes latinoamericanos dejaron entrever su deseo de un cambio en las relaciones con el norte continental
Patricio Aylwin, de Chile, optó por pedir un desarrollo compartido e hizo énfasis en la renovación y el reforzamiento de los organismos multilaterales, particularmente las Naciones Unidas, para garantizar un orden internacional más justo Lo mismo hizo el presidente de Paraguay, Andrés Rodríguez, quien no tuvo empacho en elogiar el “florecimiento de la democracia”, a pesar de que fue acusado pocos días antes de asistir a la Cumbre de estar preparando un autogolpe de Estado para eliminar la oposición política en su país
LA ETERNA INTROMISION
Comprensiblemente atado por sus compromisos con Washington, Alfredo Cristiani, de El Salvador se limitó a señalar que “hasta ahora la voz de nuestra América ha sido la de los marginados y los insatisfechos”, y pidió apoyo para la resolución del conflicto armado en su país
Calderón Fournier, de Costa Rica, no perdió la oportunidad para lanzar una crítica a Fidel Castro al señalar que “hay quienes se aferran ciegamente al dogma del mundo que desaparece”, pero criticó la democracia formal de las elecciones, tan difundida por Estados Unidos como el paradigma de la libertad, al destacar que “no queremos una democracia vacía sin sustento, donde los pueblos simplemente voten cada cuatro, cinco o seis años en medio de la miseria y la ignorancia”
A Alberto Fujimori, del Perú, cuyo país se debate entre la miseria, el cólera y Sendero Luminoso, le dio por atribuir los males de nuestros países al endeudamiento y al armamentismo Jaime Paz Zamora, de Bolivia, aunque proveniente de un partido tradicionalmente de izquierda, pero ahora supeditado al Fondo Monetario Internacional y con la DEA y las fuerzas especiales de Estados Unidos metidas en su territorio para combatir el narcotráfico, prefirió irse por las ramas y achacar sus desventajas al pasado colonial
En temas específicos sí hubo algunos pronunciamientos más claridosos aunque siempre sin nombre a la eterna intromisión estadunidense
Por ejemplo, en relación con los conflictos armados, el presidente de Guatemala, Jorge Serrano Elías, considerado fundamentalmente conservador, no dudó en señalar que “represento a una nación donde el tirano, los representantes de los imperios y las luchas por la confrontación Este-Oeste han tenido siempre la intención de dividir, para reinar Hemos visto tristemente que en esta última etapa bélica unos han puesto las armas, otros el dinero, unos más las ideas; a nosotros nos ha tocado dolorosamente poner los muertos y, una vez más, sufrir el estancamiento, la miseria y el subdesarrollo”
El presidente de Honduras, Leonardo Callejas, quien heredó un país devastado por la estrategia de Guerra de Baja —y a veces de no tan baja— Intensidad contra Nicaragua, subrayó que fue decisión de los presidentes centroamericanos dar por terminada una guerra que nunca fue nuestra ni fue diseñada en nuestro ámbito político” queremos que finalicen las guerras en Centroamérica”
Joaquín Balaguer, el sempiterno dirigente de la República Dominicana y defensor hasta la represión de las políticas del Fondo Monetario Internacional, reclamó la recuperación de Puerto Rico para la comunidad iberoamericana ya que, dijo, es una isla “que salió en 1898 de manos del imperio español para caer bajo los dominios de otra nación de lengua y cultura distinta”
En el tema del narcotráfico, el presidente de Colombia, César Gaviria, aunque otra vez sin nombre ni apellido, no se tentó el corazón para delegar responsabilidades “El tráfico de la droga, alimentado por el insaciable apetito por el vicio en los países industrializados y por la voracidad sin límites de las organizaciones criminales —dijo— creció sin control”
Y agregó, rotundo, que “no puede haber privilegiados guardianes de la legalidad internacional, de la paz mundial o de los principios fundamentales Estos no son tiempos para la arrogancia Hace exactamente un mes, la Asamblea colombiana derogó la Ley de Extradición, a cambio de la cual se entregó a la justicia local el jefe del Cártel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, reclamado por Estados Unidos
Uruguay, un país que hasta el momento no se ha destacado particularmente por el tráfico de estupefacientes expresó también, a través de su presidente de la parte que le toca en el proceso del narcotráfico, “señalamos enfáticamente la mayor responsabilidad del consumo como primera causa de esta nefasta actividad” Estados Unidos es reconocidamente el país con más alto índice de consumo de drogas
Impulsados al poder por Estados Unidos, uno mediante la guerra de desgaste contra Nicaragua y otro por la invasión a Panamá, Violeta Barrios de Chamorro y Guillermo Endara, a quienes las promesas de ayuda económica de Washington no han sido cumplidas, aprovecharon el foro de la Primera Cumbre Iberoamericana para pedir un mejor trato de su pretendido protector
“En el próximo mes de septiembre —dijo Chamorro— vamos con espíritu optimista al Club de París a solicitar a los países pudientes la misma comprensión y solidaridad que los países iberoamericanos nos han brindado en el tratamiento de nuestra enorme deuda”
Endara, quien juró a voz en cuello que en el año 2000 el Canal pasaría a soberanía panameña, pidió que “los organismos internacionales de crédito reconozcan —por razones estrictamente financieras, si no morales— que un sólido gobierno democrático es menor riesgo, a la larga, que uno dictatorial Se hace necesaria una nueva política de financiamiento a las nuevas democracias, que no opere como un castigo al pueblo inocente, por los desmanes de sus pasados gobernantes”
EN LA DECLARACION FlNAL
Así como en su inicio y durante su desarrollo, en la conclusión de la Primera Cumbre Iberoamericana no dejó de estar presente Estados Unidos La Declaración de Guadalajara es, más allá de la vaguedad de propuestas, reconocimientos, aspiraciones y compromisos sin formalización concreta, un cúmulo de quejas respecto de situaciones y problemas ocasionados por Estados Unidos
Así por ejemplo, en el caso del narcotráfico, los firmantes piden responsabilidad compartida En materia de derecho internacional exigen pleno respeto a la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de los Estados, y se comprometieron a participar activamente en la reestructuración del Sistema de Naciones Unidas, “con el fin de alcanzar un orden internacional más justo y democrático”
En materia económica piden el cumplimiento de las reglas y objetivos del GATT y reprochan el proteccionismo y la discriminación en el comercio internacional Exigen, pues, “justa reciprocidad para los países que realizan esfuerzos unilaterales y regionales de apertura comercial”
En ecología, rechazan el uso y transferencia de tecnologías contaminantes
Y presencia nítida de Estados Unidos en uno de los puntos medulares de la Declaración:
“Deseamos un futuro de certidumbre, paz y seguridad para nuestros pueblos Ello sólo será posible mediante el respeto al derecho internacional y a través del desarme general y completo que desaliente el uso de la fuerza y propicie la solución negociada de controversias Frente al abuso del poder, invocamos la razón y el diálogo”