“Soy un hombre al servicio del Estado”

“Soy un hombre al servicio del Estado”
Fausto Zapata invita a Nava a un debate sobre San Luis; el pasado “no es materia electoral”
Elías Chávez
SAN LUIS POTOSI, S LP- Ante el milagroso Señor del Saucito, don Fausto Zapata Delgadillo encomienda a su hijo, arropado en una cobijita azul:
“Encamínalo, ayúdalo a ser hombre de bien”
Cincuenta años después, Fausto Zapata Loredo —ahora con bleizer azul, como la cobijita— quiere realizarse, ser hombre de bien a través de su vocación, la política, a la que define así:
“La política es, ante todo, la búsqueda incesante del bienestar colectivo: aquí encuentra su fundamento moral”
El mes pasado Zapata invitó a Salvador Nava a debatir públicamente sus programas de gobierno Aparentemente Nava rehuyó el debate, aunque posteriormente aceptó, a condición de discutir no sólo programas de gobierno, sino también sus respectivas “historias políticas”, para que el pueblo sepa si puede confiar en los candidatos y en sus palabras, porque “palabras sin actos, sin hechos que las respalden, sólo son eso, palabras vacías”
Pero el ahora candidato del PRI a gobernador no quiere saber del pasado, de cuando hace 22 años, siendo diputado federal y simultáneamente jefe de prensa de la Confederación Nacional Campesina, su jefe, Augusto Gómez Villanueva, lo envió a la Secretaría de Gobernación a conversar, en secreto, con Luis Echeverría:
“Usted —dijo Zapata a Echeverría— será el próximo Presidente de la República y quiero ponerme a sus órdenes”
Echeverría asumió el poder, Gómez Villanueva obtuvo la Secretaría de la Reforma Agraria y Zapata Loredo la subsecretaría de la Presidencia, donde manejó la información oficial y se convirtió en uno de los hombres más poderosos del país
Ahora, su contrincante en la lucha por la gubernatura, el doctor Salvador Nava Martínez, se queja de que los medios de comunicación colectiva en San Luis Potosí están muy cerrados para él De esta cerrazón responsabiliza a Zapata
“Yo —responde Zapata— no lo creo así Lo que sucede, quizá, es que el doctor Nava establece un contraste, porque durante todo el tiempo que no hubo candidato del PRI, los medios locales solamente hablaban de él, del doctor, cuya imagen ciertamente es importante en la entidad Ahora los medios también hablan de mí, pero eso no significa que haya una preferencia Yo diría que ha habido un buen grado de imparcialidad”
—El doctor Nava establece, como condición para el debate, ventilar sus respectivas “historias políticas” Usted, licenciado Zapata, ¿cómo manejó y/o manipuló la información durante el gobierno de Luis Echeverría?
—Eso está escrito, obra en la memoria pública y privada de mucha gente Hice las cosas lo mejor que pude En la política no se pasa sin dejar huella Hubo cosas que hice bien, otras que no, pero a final de cuentas no creo que eso sea relevante para la contienda actual Lo que está a debate no es la forma en que yo manejé hace 20 años una responsabilidad política Lo que está a debate es qué pensamos hacer los contendientes respecto a San Luis Potosí Son ámbitos distintos, circunstancias distintas
AL SERVICIO DEL ESTADO
—Sí, licenciado, distintas son las circunstancias y las formas en que han gobernado Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, pero a todos estos presidentes usted ha servido con igual entrega e igual pasión Echeverría fundó y agrandó empresas paraestatales, y lo acusan ahora de haber creado un Estado obeso Salinas de Gortari, por el contrario, lo está adelgazando y para ello privatiza empresas paraestatales
—Mire —frena Zapata al reportero—: yo sirvo al Estado mexicano Hace 25 años que sirvo lealmente al Estado mexicano Lo hago con lo mejor de mi capacidad, con absoluta dedicación, sin reticencias, sin límites, sin taxativas: soy un hombre al servicio del Estado Esto explica el curso de mi vida publica y creo que de los cinco Presidentes a los que he servido, excepto Díaz Ordaz, todos los demás podrían dar testimonio de mi lealtad al Estado Eso es lo que he hecho E insisto: lo haya hecho bien o mal, eso no es materia, no es sustancia, no es la litis de la cuestión potosina Son cosas distintas Lo que aquí importa es determinar si mi respetado adversario está dispuesto o no a ir a un debate público Eso es todo Si él aduce, como excusa para no ir al debate, razones de mi servicio al Estado, yo creo que no es pertinente Y si tiene otras razones para no ir al debate, bueno, pues yo las respeto Pero la litis no se centra en mis servicios al Estado mexicano
—La personalidad de usted, como político, no se circunscribe a San Luis Potos Hay temas de interés nacional que rebasan su confrontación con el doctor Nava y que no debemos soslayar
—Sí, sí —acepta Zapata con gran dominio sobre sí mismo, tranquilo, sin siquiera alterar el tono de voz, siempre suave—, pero yo quisiera delimitar, deslindar, la cuestión de San Luis Lo del debate no fue un desafío al doctor Nava, sino una invitación Y si la invitación es o no aceptada, yo respeto las razones del doctor para aceptarla o no Pero traer a colación, en torno a esta invitación, otras cosas distintas
RESPETO A LOS PRINCIPIOS
—Le ruego hagamos abstracción de San Luis Permítame hacerle preguntas de interés más general En el próximo número de Proceso se publicará una entrevista en la que el licenciado Luis M Farías narra que el presidente López Mateos intentó abolir el embute y así se lo ordenó al entonces secretario de Gobernación, Díaz Ordaz, pero que finalmente no lo lograron Usted, licenciado, como responsable de la información en el sexenio de Echeverría, ¿qué hizo al respecto?
—Mire: hay partes del servicio del Estado que pasan por un principio de lealtad y de discreción Y yo no voy a violar ninguno de esos dos principios Yo hice las cosas en el sentido en que se venían haciendo de tiempo atrás No hubo nada extraordinario en ellas Y no quiero agregar m á al respecto Tengo memoria, pero ésta no debe ser explícita por ahora
—En uno de los carteles de su propaganda electoral usted define que la política es, ante todo, la búsqueda incesante del bienestar colectivo ¿No sería bueno, licenciado, en esa búsqueda incesante del bienestar colectivo, que su memoria se haga explícita y se empiecen a ventilar estas cosas?
—Sí, sí Yo creo que ese momento va a llegar Y creo que va a llegar porque la sociedad avanza muy rápido hacia espacios más abiertos de discusión Proceso mismo y otras publicaciones son extensiones sorprendentes de claridad y libertad de expresión que no existían hace quince años Paso a paso tendremos que hablar de estos temas Creo que hacia allá vamos, involuntariamente En lo que a mí toca, quizá en su momento seré más explícito
VOCERO AMENAZADOR
Hace casi quince años Fausto Zapata Loredo fue cómplice, según testimonio de varios periodistas, del golpe a Excélsior ordenado por el presidente Echeverría Y después del golpe, ya siendo senador electo por San Luis Potosí, continuó siendo vocero del Presidente para amenazar:
A través de Ricardo Garibay, Zapata mandó decir, al grupo dirigente que había salido de Excélsior, “que nos va a dar, a todos y cada uno de nosotros en nuestra santísima madre () Partidera general de madres va a haber si continuamos creyendo que podemos insultar así como así al Presidente de la República” (Los Periodistas, de Vicente Leñero, Editorial Joaquín Mortiz)
Y cuando el reportero le recuerda estos hechos, el candidato a gobernador responde:
—Los principales protagonistas de aquel episodio saben que yo no tuve una responsabilidad directa
—Entonces, además de Echeverría ¿quiénes tuvieron responsabilidad directa?
—Sí lo sé, pero yo no puedo ser situado en una posición en la que entre en conflicto la discreción de un servidor de Estado y la posible necesidad mía de dar una explicación pública Yo estoy convencido de que los principales protagonistas saben que yo no tuve una responsabilidad directa Y ya Probablemente sepa quién la tuvo o cómo se gestó aquello, pero no ha llegado el momento de que yo sea más explícito E insisto: nada de esto parecería ser materia de lo de San Luis Potosí, y no quiero introducir al debate sobre San Luis, conocimientos, datos que tengo justamente por mis servicios al Estado Introduciría elementos totalmente distintos a la realidad potosina No creo que eso sea pertinente para lo que estamos tratando
—Bien, licenciado, hablemos de San Luis El lunes pasado —29 de abril— usted se reunió a comer, en San Luis, con empresarios potosinos, a fin de integrar un comité de financiamiento para su campaña electoral También asistieron, como invitados especiales de usted, el señor Antonio Ariza y los exbanqueros Manuel Espinosa Yglesias y Carlos Abedrop En 1982 el presidente López Portillo decidió, así lo dice en sus memorias, nacionalizar la banca apoyado en información que usted, entre otros, le proporcionaron Inclusive, usted investigó en Estados Unidos y elaboró listas de sacadólares El Presidente dijo que las daría a conocer, pero ni él ni usted lo hicieron ¿Por qué? ¿Y por qué usted, ahora, se reúne y apoya en estos señores acusados de haber saqueado al país?
—Porque en la política y en la vida pública o privada cada quién cumple una función Cuando usted la cumple profesionalmente y hace las cosas sin encono personal, con un sentido de servicio al Estado, no hay ofensa hacia persona alguna Lo que yo he hecho, insisto, está delimitado por las líneas que separan la indiscreción de pues del manejo prudente de lo que usted ha sabido, de lo que ha tenido noticia por su trabajo profesional Dentro de éstos límites de la discreción hay cosas sobre las cuales no puedo ni debo extenderme Pero la integridad de mi actuación quedaría demostrada por el hecho de que conservo una relación afectuosa y de respeto con mucha gente que podría haberse distanciado de mí por el ejercicio mismo de mis funciones Y no ha ocurrido eso Soy un profesional de la política que ya hizo las cosas bien al servicio del Jefe de Estado
—¿Sea quién sea?
—El Estado es uno
—Pero los jefes cambian Si, por ejemplo, el presidente Salinas o el próximo Presidente decide que el artículo tercero constitucional ya no sirve y lo deroga ¿usted, licenciado, lo seguiría sirviendo igual?
—El día que yo no esté de acuerdo con eso, tomaré otra actitud Al actual Jefe de Estado, el presidente Salinas, le sirvo con total integridad y lealtad En cuanto a elaborar una hipótesis de si el próximo Presidente derogará o no el artículo tercero, situado en una circunstancia así habría que tomar una decisión
Después de haber sido senador durante el sexenio de López Portillo, Fausto Zapata continuó al servicio del Jefe de Estado, Miguel de la Madrid, que primero lo nombró embajador en Italia y Malta, después asesor del Presidente de la República, luego embajador para asuntos especiales y, finalmente, embajador en la República Popular China A su vez, el presidente Salinas de Gortari lo designó delegado del DDF en Coyoacán, cargo al que renunció para ser postulado candidato al gobierno de San Luis Potosí
—¿Cómo funciona el mecanismo mental y anímico de un político profesional, como usted, para adecuarse cada seis años al nuevo Presidente?
REZAGO POTOSINO
—Mire: si usted está interesado en la campaña de San Luis, yo quisiera que habláramos de San Luis Ahí se está librando una campaña como no la ha habido en 30 años Hay una coalición de partidos nacionales que no se había dado desde hace varias décadas Y yo creo que lo importante es el futuro del estado Hablemos de esto Si logramos una victoria limpia y amplia sobre el doctor Nava, constituir un hito en el país la derrota de un candidato apoyado por tres partidos coaligados Y me interesa mucho dilucidar algunas cuestiones que ha manejado mal la oposición en torno al proceso electoral
Fausto Zapata habla del “rezago de los potosinos” que, en términos de producto interno bruto ocupan el vigésimo séptimo lugar en el país, que sólo contribuyen con alrededor del uno o dos por ciento al producto nacional, que la mitad de las casas tienen piso de tierra y entre el 70 y 75 % carece de drenaje En fin, que la mayoría de los potosinos no ganan ni siquiera el salario mínimo y padecen una miseria más aguda a lo que podría ser la pobreza promedio de los mexicanos
“Esta es —insiste— la materia del debate: cómo resolver los grandes problemas de los potosinos”
Gordas de horno y pulque “muchachero” contribuyen a la fama de El Saucito, barrio donde nació Fausto Zapata y en cuyo templo, hace 50 años, su padre rogó para que fuera un hombre de bien
Junto a ese mismo templo Fausto inició su campaña Y, en pleno mitin, no de los oradores, su padre, renovó su petición al Señor del Saucito:
“Quiero pedirle nuevamente que te haga un hombre de biencon las manos limpias de oro y de sangre”