La renuncia de González Guevara, respuesta al discurso de Salinas en la Asamblea

La renuncia de González Guevara, respuesta al discurso de Salinas en la Asamblea
“El PRI sólo podrá cambiar cuando tenga autonomía respecto del Presidente de la República”
Francisco Ortíz Pinchetti
A los 71 años de edad y durante uno de sus habituales paseos matinales por los viveros de Coyoacán, Rodolfo González Guevara tomó la decisión de poner punto final a una carrera política de 44 años dentro del Partido Revolucionario Institucional
“Llegó el momento en que realmente me avergonzaba ser miembro del PRI”, dice al comentar las razones de su renuncia, anunciada el jueves 13
Dos veces diputado federal, presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, y líder de la mayoría priísta, presidente del PRI en el Distrito Federal durante diez años, subsecretario de Patrimonio Nacional, secretario general del Departamento del DF, director del CEPES capitalino, subsecretario de Gobernación, González Guevara considera que su dimisión es en parte “mi respuesta al discurso del presidente Carlos Salinas de Gortari” en la clausura de la XIV Asamblea Nacional del PRI
El Presidente, dice, “no tenía ninguna razón, ninguna justificación en hechos ni en juicio político para lanzarme esa diatriba”
Impulsor en 1986 de la Corriente Democrática del PRI —de la que luego se deslindó—, creador y coordinador de la Corriente Crítica a partir de 1989, el viejo político sinaloense precisa:
“Presenté mi renuncia con el objeto de fortalecer y ampliar la acción de la Corriente Crítica dentro y fuera del PRI y para pulsar la posibilidad de constituir un nuevo partido político”
Entrevistado en la biblioteca de su casa en Coyoacán horas después de conocerse su renuncia, González Guevara dice ante los grandes óleos de Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero y Lázaro Cárdenas que adornan las paredes del estudio, que la simulación, la mentira, la manipulación y el burocratismo han corroído al PRI, cuya democratización se antoja ahora “practicamente imposible”
Firme, sentencia:
“Mientras subsistan los sectores no podrá haber democracia interna en el partido”
—¿Se han debilitado?
—En absoluto Los sectores, y particularmente la CTM, tienen hoy más fuerza que nunca
FARSA ESPECTACULAR
El martes 11 de septiembre, luego de tomar durante su caminata por los viveros la decisión largamente aplazada, González Guevara regresó a su casa y dijo a su mujer: “Chata, voy a renunciar al partido” Al día siguiente redactó una carta dirigida a Manuel Garza González, presidente del XXXIX Comité Distrital del PRI en el DF Escribió:
“Como no se ha formado el Comité Seccional número 134 correspondiente a la sección electoral donde tengo mi domicilio, me dirijo a usted para comunicarle que a partir de esta fecha dejo de ser miembro del Partido Revolucionario Institucional, en virtud de que con la presente carta hago de su conocimiento mi renuncia a seguir perteneciendo a dicho partido
Las razones de esta decisión son las siguientes:
“A) Estoy convencido de que la estructura sectorial constituye el impedimento central para lograr la democratización del PRI y por lo mismo obtener su autonomía del Gobierno de la República;
“B) Mis convicciones ideológicas y políticas tienen como base fundamental las ideas de la revolución mexicana, contenidas, entre otros artículos, en los siguientes: 3, 27 y 123 de la Constitución de la República: el partido, con independencia de lo que disponen sus documentos básicos, en la práctica, actúa en contrario;
“C) La XIV Asamblea Nacional ha resultado la peor mascarada del PRI en su larga historia
“No tengo razón alguna para continuar como miembro del partido
“Pido a usted, como dirigente del Comité Distrital de mi domicilio, tramite mi baja del registro en el padrón del partido, en caso de existir, ante el órgano superior que corresponda”
El también exembajador de México en España, comenta ahora:
“Presenté mi renuncia ante el presidente del Comité Distrital para decirle a Luis Donaldo Colosio: así deben hacerse las cosas, senador”
—¿Determinó el resultado de la XIV Asamblea su decisión de renunciar?
—En gran medida La asamblea no resolvió nada Vino a confirmar la estructura sectorial del partido Fue, como digo en mi carta, una gran mascarada Una farsa espectacular
“La Asamblea conoció, al son de la ‘ola’ por cierto, lo que los coordinadores de mesa le informaron: ambigüedades, generalidades; nada concreto Y todo intencional, hasta la distorción del sonido para que no se entendiera lo que los lectores decían, para evitar que algún delegado notara que lo que se había aprobado no aparecía ahí Cuando termino la lectura, aquello que nadie oyó ni entendió fue aprobado por aclamación Claro, después el sonido se compuso y funcionó perfectamente cuando hablo el presidente Salinas y cuando Colosio clausuró la Asamblea”
Los delegados, abunda, no supieron lo que habían hecho; “habían acordado autorizar a una comisión redactora para que aprobara lo que ella considerara conveniente Es decir, lo que la cúpula del partido decida”
Por eso califica a la Asamblea como la peor mascarada en la historia del PRI “En esencia, ha sido lo mismo desde siempre, en todas las asambleas del partido: pura simulación, pura manipulación; pero ahora, además, se montó todo un espectáculo, como no se había hecho antes Nunca se había recurrido al truco del sonido, ni a la ‘ola’
—¿Hubo en algún momento la voluntad de realizar un cambio verdadero?
—No La única forma en que el partido cambie realmente es que tenga autonomía al respecto del Presidente de la República Y la única forma de que obtenga esa autonomía es la democracia interna Esta se dará solamente cuando el partido sea un partido de ciudadanos, que tenga estructurados sus cuadros a través de un padrón exacto, correcto, completo de quienes son sus miembros, para que sólo éstos participen en las asambleas
“Sigo pensando que el Presidente de la República debe ser el líder del partido, pero un líder que se gane el liderazgo con trabajo político y no que imponga el liderazgo como Presidente de la República, llamando al presidente del partido a acuerdo para darle las consignas que debe instrumentar”
—¿Hasta qué punto el resultado de la Asamblea invalida las propuestas democratizadoras hechas por Salinas de Gortari desde su toma de posesión?
—Uno de los postulados presentados por el presidente Salinas al Consejo Nacional del PRI fue precisamente el de la descentralización del partido, la autonomía del partido respecto del gobierno
Esto no se ha dado, no ha operado Y no ha operado porque no basta la decisión del Presidente, si acaso existiera esa decisión Se requiere que haya priísmo, que es uno de los objetivos de la Corriente Crítica: contribuir a que se forme conciencia priísta para que los militantes luchen dentro del partido contra los enemigos del cambio, que naturalmente son los líderes de los sectores, una gran cantidad de gobernadores, todo lo que es la burocracia priísta que esta en espera de ir ascendiendo en su carrera política a base de antidemocracia
“Ese otro ingrediente indispensable, el de una corriente interna, no se dio en la asamblea Y no se dio porque la mayoría de los delegados que asistió a ella carece de disciplina política, de capacidad política, debido a que no están en un ambiente democrático que permita formar lo que se llama conciencia política”
—¿Qué papel jugó el llamado Movimiento para el Cambio Democrático?
—Creo que es un movimiento que no debe despreciarse Lo importante es que ese movimiento se utilice en la medida en que puede utilizarse Está dirigido por Julio Hernández López, que es, en mi opinión, un buen elemento Con Julio se puede uno entender para tomar algunas medidas de apoyo al cambio democrático, aunque limitadas, porque finalmente Julio es un funcionario del CEN del partido y tiene limitaciones
Gonzaléz Guevara piensa que quizá se malentendió cuando invitó a Hernández López a que trabajaran juntos en la posibilidad de presentar un frente común en la Asamblea “Se pensó que la Corriente Crítica se iba a supeditar ya a la estrategia de Colosio de tener un frente crítico interno que le ayudara No creo que Colosio tenga a ese Movimiento par simular el cambio Más bien lo tiene para que lo apoye en los cambios que el quisiera haber introducido en el partido Pero, claro, eso no le dio ningún resultado ni a Colosio ni al Movimiento para el Cambio Democrático Tuvieron más fuerza las explosiones irregulares, desordenadas, de los priístas que iban sueltos Entonces quedó sin ninguna significación el Movimiento”
En la clausura de la Asamblea priísta, el lunes 3 de septiembre, el presidente Salinas de Gortari fustigó duramente a los críticos del partido Dijo el mandatario: “Sí, somos una nueva generación en el poder, pero no por edad, sino por una nueva actitud Los que hoy más critican dentro o fuera del PRI las reformas que ustedes promueven son, paradójicamente, los que contribuyeron a sus mayores vicios durante su gestión en puestos de dirección”
—¿Contribuyó el discurso del Presidente a acelerar su decisión de renunciar?
González Guevara no lo piensa:
“Fue fundamental, fundamental En parte mi renuncia es mi respuesta a ese discurso El Presidente no tenía ninguna razón, ninguna justificación en hechos ni en juicio político, para lanzarme esa diatriba Con toda sinceridad, y aunque parezca pedante, creo que pocos priístas han mantenido en su lucha dentro del partido una línea recta como yo lo hice en mis 44 años de militancia Francamente me sentí muy ofendido por ese juicio del Presidente, que por lo demás nos colocó en condiciones tan difíciles dentro del partido que llegué a la conclusión de que la situación ya no tenía nada más que dar Entonces pensé que saliéndome del partido podremos impulsar un nuevo frente, que me parece todavía más importante que el anterior”
EL TIEMPO Y LA POLITICA
El notable expríista se mira entusiasmado ante las nuevas tareas que está por emprender “Con mi renuncia hemos ampliado la acción de la Corriente Crítica”, dice
Por un lado, explica, “seguiremos como Corriente Crítica, yo como su coordinador, dirigiendo la acción de los priístas dentro del partido”
—¿Cree aún en la posibilidad de lograr algo?
—Considero que las posibilidades de lograr algo positivo dentro del PRI son mínimas, por no decir que son igual a cero Sinceramente soy muy pesimista al respecto Sin embargo, pienso que la Corriente debe seguir exigiendo el cambio democrático, pero ampliando su acción dentro del partido Ya no solamente una corriente de opinión, sino una acción de lucha para que una vez que se conozcan los estatutos y demás documentos básicos, la Corriente Crítica postule candidatos a ganar posiciones en la dirección del partido y candidaturas a cargos de elección popular Esto no deja de ser una ilusión romántica, pero hay que intentarlo
Tras de reiterar que solamente él renunciará al PRI y que los demás miembros de la Corriente Crítica seguirán militando en el partido, González Guevara advierte que nadie le puede impedir que siga siendo el coordinador de la corriente y que ésta, sin que él sea miembro del partido, pueda actuar dentro del PRI “Si algo tiene que decir el partido sobre esta actitud, que se lo diga a los miembros de la Corriente que siguen siendo priístas A mi nada me tiene ya que decir, porque no tengo nada que ver con el partido”
Y, a la vez, se abrirá un nuevo frente “para atraer a los ciudadanos, sean o no miembros del PRI, para participar en la tarea democratizadora de la Corriente Crítica”
En este “frente externo”, agrega, la Corriente tendrá a su vez dos perspectivas: una, inmediata, en apoyo al Acuerdo Nacional para la Democracia propuesto por Cuauhtémoc Cárdenas, al lado del PRD, el PAN —o cuando menos el Foro Democrático panista— y otros partidos políticos y organizaciones La otra: “ver si la Corriente Crítica tiene fuerza suficiente para convocar a mexicanos a formar un nuevo partido, lo que mediremos en los próximos meses”
—¿Si vivió por décadas las simulaciones y manipulaciones que denuncia, por qué hasta ahora su desición de renunciar al PRI?
—Desde los inicios de mi carrera política, cuando en 1952 fui por primera vez diputado federal, mantuve siempre una línea crítica dentro del partido
Invariablemente Quien conozca mi actuación dentro del PRI sabe muy bien que siempre fui un miembro de protesta, de inconformidad y de señalamiento de errores
González Guevara pregunta con una sonrisa: “¿Por qué cree usted que tengo una animadversión de Fidel Velázquez desde los primeros meses de mi ingreso al partido?”
—¿Pero por qué —se le insiste— sale ahora y no antes de la asamblea, o hace dos o tres años, cuando usted estaba ya convencido de que el PRI se había vuelto contrarrevolucionario y cuando salieron los otros miembros de la Corriente Democrática?
—Cada político —postula— tiene sus tiempos Y tiene sus concepciones y sus decisiones Yo consideré que fue un error de Porfirio (Muñoz Ledo) y de Cuauhtémoc (Cárdenas) haberse salido del partido sin ningún resultado interno, que era el objetivo de la Corriente Crítica he aclarado que la Corriente Democrática (CD) surgió primero como Corriente Crítica Y que fue Porfirio el que se adelantó al darla a conocer en Unomásuno, llamándole inclusive Corriente Democrática
Platica la historia Dice que él sugirió que la Corriente Crítica irrumpiera en abril o mayo de 1987, año preelectoral, con un documento bien meditado y aprobado por todos y con un precandidato a la Presidencia de la República, cuyo nombre también propuso: Cuauhtémoc Cárdenas “Mi idea con eso era crear dentro del partido un movimiento muy fuerte, que limitara al presidente Miguel de la Madrid la posibilidad de escoger a su sucesor sin ningún obstáculo Pero”
—Con su renuncia usted sigue ahora los pasos de los miembros de la Corriente Democrática ¿Ya fuera del PRI, en qué coincide con ellos?
—Tengo una gran coincidencia Coincido absolutamente con Cuauhtémoc y su propuesta de un Acuerdo Nacional para la Democracia Veo ahí un campo muy importante en que podemos trabajar juntos
—¿Y que lo distancia de ellos?
—Propiamente no hay distancias He recibido alguna invitación de amigos del PRD, no de Cuauhtémoc, para ingresar a ese partido Pero la he declinado y la seguiré declinando
—¿Por qué?
—Por dos razones Una sin valor político, una cuestión meramente personal: no quiero darles razóna a aquellos dirigentes priístas que me difamaron al decir que estaba provocando esto exclusivamente para que me corrieran y me fuera al PRD La otra es una razón política: la decisión del gobierno de negar el registro al PRD motivó que aceptara la transformación del PMS en PRD, dañando su imagen al presentarlo nacional e internacionalmente como continuador del Partido Comunista Mexicano Y no cabe duda que hay dentro del PRD muchos factores, personas, grupos que estorban la acción democrática del partido Solamente la personalidad de Cuauhtémoc ha podido llevar adelante al PRD Yo no tengo una personalidad como la suya
—Pese a todo, ¿no sería mejor sumarse?
—No Pienso que si tenemos posibilidades de un nuevo partido debemos intentarlo No será un partido de la importancia del PRD Será un partido modesto que tal vez pueda crecer con el tiempo Creo que en el camino podemos encontrarnos mucha gente que le de vigor a ese partido
Al final de la entrevista se pide a González Guevara su opinión sobre las recientes declaraciones del expresidente Luis Echeverría acerca de las formas tradicionales de la sucesión presidencial en la política mexicana
—Lo que dijo es absolutamente cierto —responde— Dijo la verdad El que lo niegue no se en qué país vive
—¿Qué significado puede tener que lo diga en este momento? ¿Usted cómo lo interpreta?
—No sé Luis es un hombre inexcrutable Lo único que puedo decir es que lo que dijo Luis es simplemente la verdad