El juego en casinos, pista para detectar evasores
La red de fiscalización de Hacienda no tiene límites, ni de procedimiento ni de distancia
Carlos Acosta y Homero Campa
Empecinada en el “todos a pagar”, la Secretaría de Hacienda no se detiene: de la cacería y la persecución de los contribuyentes ha pasado ya al espionaje fiscal Mediante una amplia gama de facultades, teje una red de información con la que todo ve y todo sabe de ellos: cuentas bancarias, ingresos, gastos, transacciones comerciales, socios, viajes y hasta diversiones en ferias y casinos; todo ello en México o en el extranjero
Nada se le escapa y en nada repara en su búsqueda de posibles evasores Ante la mínima presunción, pone en acción todos sus recursos: vigila, monitorea, cruza información, la triangula, audita, inspecciona y, amenaza:
Desde principios de junio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por medio de su Dirección General de Auditoría Fiscal Federal, envía “cartas-invitación” a miles de presuntos evasores En ellas los conmina “a cumplir correctamente con sus obligaciones fiscales a partir del ejercicio de 1989”
Y les advierte, en el cuerpo de la carta, que es invariable para todos: “La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha establecido procedimientos de verificación masiva para comprobar el correcto cumplimiento de las obligaciones fiscales Dentro de estos procedimientos se encuentra el del intercambio de información fiscal, así como el de revisiones a contribuyentes y representantes de casinos
“Con los procedimientos antes señalados se obtuvo, entre otra información, la relacionada con viajes realizados, erogaciones efectuadas en casinos, cuentas bancarias nacionales y del extranjero, etcétera”
Luego de la advertencia, les dice que “pueden acogerse al beneficio que otorga el artículo 64 del Código Fiscal de la Federación”, que facilita la corrección de cualquier falla u omisión que hubiera podido tener en sus declaraciones fiscales pasadas (“Ya lo pasado pasado”, dice el eslogan de los publicistas de Hacienda) Sin embargo, previene que tiene sólo “un plazo de 15 días contados a partir del siguiente día hábil al en que reciba para que presente su declaración (normal o complementaria) a través de la cual cubra correctamente sus impuestos” E indica que debe enviar copia sellada de su declaración ante la representación fiscal federal que corresponda a su domicilio
Firma: el director general de Auditoría Fiscal Federal, CP Alfredo Solloa Junco
Y para que el destinatario de esta “invitación” no tenga dudas de que Hacienda lo tiene perfectamente ubicado, agrega al final de la carta el número de sus cuentas bancarias, la clave del banco o bancos donde tiene sus depósitos y el número del registro de su empresa
Son miles los que han recibido el mensaje Tan sólo en Jalisco, Hacienda envió en la primera quincena de junio unas 500 cartas Sus destinatarios son supuestos jugadores y apostadores en los casinos de Las Vegas, Estados Unidos, donde gastaron cantidades que fueron de los 50,000 a los dos millones de dólares
Y serán, probablemente, muchos miles más los que reciban esta “invitación”, pues no son pocos los mexicanos que van a Las Vegas El Departamento de Estadística del Centro de Convenciones de Las Vegas, Nevada, calcula que entre 250 y 270,000 mexicanos jugaron el año pasado en por lo menos alguno de sus 91 casinos Esto es, que en promedio dos de cada diez mexicanos que van a los Estados Unidos en calidad de turistas asisten a ese centro de diversión
COLABORACION DE WASHINGTON
Los medios con que Hacienda se informa de los mexicanos que juegan en los casinos son, por lo menos, dos: uno, acude a las representaciones que esos casinos tienen en México y les aplica una auditoría De esa manera se entera de quiénes apuestan, cuánto, cuáles son sus ganancias, sus pérdidas, sus deudas y el crédito que les otorgan en hoteles y en los propios casinos Como las representaciones están en México, quedan sujetas a la legislación mexicana y, por tanto, ni los hoteles ni los casinos de Las Vegas lo pueden impedir o protestar ante las solicitudes de Hacienda
De acuerdo con información recabada por Proceso en Las Vegas, el otro medio consiste en que todo jugador que realiza una operación por 10,000 dólares o más está obligado a llenar en el mismo casino una forma con sus datos personales: nombre, dirección, teléfono Si el jugador gana una apuesta igual de 2,500 o más dólares, se le descuenta 30% de impuestos Para ello, tiene que identificarse con pasaporte y visa De acuerdo con Joannie Hammeck, vocera de Impuestos y Licencias del Departamento de Control de Juegos de Azar del estado de Nevada, esta información pasa a la “Internal Revenue Service” (IRS), oficina del Departamento del Tesoro estadunidense
Además, informaciones obtenidas en los hoteles Holliday y Golden New, de Las Vegas, indican que los datos también llegan a las embajadas de Estados Unidos en el mundo, ya que al término de un año el jugador extranjero puede recuperar la mitad de lo que pagó de impuestos si presenta la copia de su recibo a la embajada estadunidense en su país
Con la firma de un acuerdo entre México y Estados Unidos para el Intercambio de Información Tributaria, la Secretaría de Hacienda puede solicitar a su homólogo, el Departamento del Tesoro, información diversa en materia fiscal, que puede incluir la de mexicanos que han obtenido ganancias en los casinos de aquel país
El acuerdo, firmado en la ciudad de Washington el 9 de noviembre de 1989 por el secretario de Hacienda, Pedro Aspe, y del Tesoro, Nicholas Brady, y ratificado por el Senado mexicano el 19 de diciembre, establece que ambos países podrán intercambiar “información para investigación o persecución de delitos fiscales o delitos que contravengan la administración tributaria”, así como “prevenir la evasión y el fraude en materia tributaria”
Con este acuerdo cualquiera de los dos países está facultado para —si así se le solicita— examinar libros, documentos, registros y los bienes que sean necesarios para sacar adelante la investigación; también podrá interrogar y obligar a toda persona que cuente con información a prestar la declaración que exija el solicitante En suma: el acuerdo abre las puertas a Hacienda para que haga sus pesquisas en Estados Unidos
Los límites del convenio se refieren a información que ponga en peligro la seguridad nacional, contravenga las disposiciones legales de cada país o divulgue secretos empresariales, industriales, comerciales y profesionales
John Lyons, jefe negociador de Tratados Fiscales con el Extranjero, del IRS, afirma que el acuerdo no incluye los casinos, “ni nosotros tenemos especial precaución con ellos Es muy difícil, si no imposible, saber cuánto dinero gana o pierde un mexicano en Las Vegas Si lo hiciera con una tarjeta de crédito estadunidense, o con cheques de viajero de algún banco, sería más fácil Pero lo que se gaste en efectivo, es imposible saberlo Además, no tenemos ninguna facultad para recibir las listas de los turistas que llegan a Las Vegas, a menos que lo solicitemos expresamente por una investigación específica”
Con Lyons coincide Mark Stervens, presidente del Casino del hotel Riviera, de Las Vegas —ambos entrevistados por Carlos Puig, corresponsal de Proceso en Washington— quien afirma no haber recibido petición alguna de autoridades mexicanas o estadunidenses sobre información de su clientela “Sería desleal de nuestra parte convertirnos en vigilantes de nuestros clientes; no es nuestro trabajo Ellos vienen, se divierten y lo que hagan con sus responsabilidades fiscales después de sus ganancias o pérdidas aquí, es su problema”
Sin embargo, Hacienda se mueve: consigue la información con las representaciones de los casinos, la confronta con sus viajes al extranjero, que quedan registrados en la Secretaría de Gobernación —con la que se coordina— o con las agencias de viajes, así como con los gastos hechos en el extranjero vía sus tarjetas de crédito
De hecho, son varios los mecanismos que utiliza la dependencia que encabeza Pedro Aspe para detectar a posibles evasores
—Recurre a los bancos para pedir información no sólo fiscal, sino de movimientos de capital, de los clientes que presumiblemente son contribuyentes irregulares Es tal la cantidad de información requerida por las autoridades fiscales, que los funcionarios bancarios se quejan constantemente Arguyen que deben destinar tiempo y empleados para atender las solicitudes de Hacienda
—Puede obtener, con anuencia de las autoridades fiscales norteamericanas y en casos específicos, información sobre las cuentas de mexicanos en bancos y casas de bolsa en Estados Unidos (Como en el caso reciente de algunos miembros de la Asociación Nacional de Actores, cuyos ingresos por presentaciones en aquel país serán investigados)
—Mediante las tarjetas de crédito se percata de los gastos efectuados dentro y fuera del país
—Tiene acceso a las casas de cambio, que están obligadas a informar sobre los clientes que compran arriba de 10,000 dólares
—Obliga a las cámaras industriales y de comercio a entregarle un reporte global con información fiscal de sus socios, independientemente de la que éstos deban rendir
—Tiene a su disposición la información fiscal de los 50 principales proveedores y clientes de cada empresa, así como la información de las personas a quienes se efectuaron retenciones impositivas
Hacienda puede echar mano de alguno de estos procedimientos, cruzarlo con otro, triangularlo con dos más y realizar compulsas En todos lo casos, la información que resulte debe coincidir con la declarada al fisco por el contribuyente Si no es así la irregularidad da pie a todo un proceso fiscal y contable que puede concluir en multas, sanciones o cárcel
De igual manera, recurre a los procedimientos formales que siempre ha utilizado: la revisión de declaraciones, las visitas domiciliarias, la práctica de avalúos y la verificación física de bienes, revisiones a los dictámenes del contador público y, fundamentalmente, la aplicación de auditorías En estas últimas no hay prácticamente nada que limite la acción del auditor Comienza con identificarse, pasa a revisar los documentos y luego puede, si así lo considera, escudriñar documentos, abrir archivos, mover muebles, sellar cajones y puertas
TERRORISMO FISCAL
El último día de mayo, Eduardo García Suárez, presidente de la Concanaco, se quejó en conferencia de prensa de la forma “coercitiva” en que actúa el personal hacendario Y refirió un caso personal: en su empresa, Construcciones y Renta de Maquinaria “El Carmen”, se apostaron ocho auditores fiscales acompañados por tres individuos armados
Pero Hacienda no se inmuta ante quejas de esa naturaleza, ni acusaciones recurrentes de “terrorismo fiscal” Rubén Aguirre, director general técnico de Ingresos, de la Subsecretaría de Ingresos, bajo el mando de Francisco Gil Díaz, declaró a mediados del mes pasado: “una auditoría que lleva a la cárcel a un contribuyente ampliamente conocido, tiene un impacto cualitativamente mayor que aquellos actos que simplemente terminan en el cobro de impuestos”
Y es que, Hacienda, seguramente se siente amparada por la ley:
“Prácticamente no existen límites para la Secretaría de Hacienda cuando se trata de verificar el cumplimiento de las disposiciones fiscales y de las obligaciones tributarias”, dice el abogado Jaime Romero Anaya, especialista en derecho fiscal y coautor de los libros Vicios y errores de la Ley del Impuesto Sobre la Renta y Análisis Crítico de la Reforma Fiscal para 1987
Y describe: “La ley bancaria vigente obliga a los bancos nacionales a proporcionar información de sus clientes a la Secretaría de Hacienda En realidad no podemos hablar de un secreto bancario en forma absoluta: cuando se trate de un asunto judicial o fiscal, en donde esté involucrado un ahorrador, las autoridades judiciales y hacendarias tienen en todo momento expeditas sus facultades para solicitar y obtener de los bancos cualquier información al respecto
Lo mismo sucede con las tarjetas de crédito, “que representan, a no dudarlo, gastos o erogaciones que la autoridad fiscal puede fácilmente comprobar al través de los títulos de crédito (generalmente pagarés) que el tarjetahabiente suscribe en favor del prestador de servicios” Explica que si los gastos registrados en la tarjeta de crédito superan los ingresos declarados, Hacienda presupone que la información fiscal del contribuyente no es la correcta
Asimismo, señala el también asesor fiscal de empresas, que la Ley del Impuesto sobre la Renta, en sus artículos 58 y 112, faculta a la Secretaría de Hacienda a conocer las operaciones de los principales 50 clientes y/o proveedores de cada empresa Y al través de estos informes “es comprensible que las autoridades fiscales puedan allegarse datos sobre erogaciones relacionadas con gastos y viajes al extranjero, independientemente de que presuponga la existencia de evasión fiscal”
Sin embargo, el especialista no quiere calificar de “espionaje fiscal” los procedimientos que le dan omnipresencia a la Secretaría de Hacienda Admite, empero, “que ciertos comunicados dirigidos por la autoridad fiscal han causado una reacción psicológica contraria Muchos de los contribuyentes ven con ello amenazada su esfera individual y su respectivo acervo patrimonial Se sienten no solamente fiscalizados en el término normal del concepto, sino observados en su vida particular, al cuestionarse sus supuestos viajes al extranjero y supuestas participaciones en casinos y casas de juego”








