Secuestrado en 1984 y perseguido el viernes 22
“Ningún gobernante puede esgrimir ausencia de responsabilidad”: Aguilar Zínser
Manuel Robles y Rodrigo Vera
Afirma Adolfo Aguilar Zínser:
“Los capitanes de la modernización económica son también los generales del autoritarismo y de la represión política ”
Agrega que, por ello, “las fuerzas autoritarias no son antagónicas con quienes tienen en sus manos las riendas del gobierno”
El periodista e investigador —que el viernes 22 de junio, al salir de su oficina, fue perseguido por dos sujetos que viajaban en un viejo automóvil, en la avenida Revolución— habla así del “Clima de hostigamiento” a que ha sido sometido por las esferas gubernamentales
Y al preguntarle su opinión sobre lo dicho por Jorge G Castañeda, según el cual él, Lorenzo Meyer y Aguilar Zínser son identificados como “enemigos del Presidente” por la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia, (Proceso 712) Aguilar Zínser sostiene:
“Creo que el actual gobierno se ha metido en una mecánica que, como ningún otro gobierno en la historia reciente de México, busca enemigos Porque se siente amenazado en su integridad política Los anteriores gobiernos se habían ufanado de su invencibilidad y éste nace con serios cuestionamientos, que lo hacen susceptible y vulnerable a la crítica”
Aclara, además, que el actual gobierno “hace descansar su capacidad en los apoyos externos que pueda obtener y, por lo tanto, es susceptible de lo que se diga de él en el extranjero”
En su opinión, Castañeda es indudablemente el crítico mexicano “que más auditorio tiene en el extranjero”, principalmente en Estados Unidos Dice que, en esa medida “el gobierno identifica a Castañeda como un enemigo”
Y al referirse a su caso y al de Meyer, sostiene que ambos tienen años de escribir y de hablar en foros norteamericanos, “por lo que el gobierno ha mostrado un grado de irritabilidad muy grande, por lo que nosotros o cualquier otro pueda decir de él Lo trágico para el gobierno es que carece de voceros internacionales creíbles: o se cree la voz oficial del Presidente y sus representantes o no se le cree al gobierno de México Pero, en el extranjero, es difícil creer en las versiones oficiales sobre lo que ocurre en nuestro país
“En cuanto a la dimensión interna, pienso que éste es un gobierno muy inseguro respecto a los críticos a quienes no puede asimilar dándoles algo a cambio de su silencio Y esto no es algo característico de una o dos personas Es la tendencia, el signo hacia donde se dirige la crítica en México”
Aguilar Zínser ve, además, “un rezago muy grande en la madurez política del gobierno y de la crítica social a las acciones gubernamentales, así como al estado lamentable de la desigualdad social y de control político que se vive en el país” Asegura que “esa es una situación en la que el propio gobierno se ha colocado” y “lo que nosotros identificamos como violaciones graves a los derechos humanos, son y serán no la excepción, sino la norma de la vida política del país, a menos que se diera un verdadero cambio político”
Considera que Meyer, Castañeda y él mismo, son “vistos por la generación que gobierna a México, como parte de una élite privilegiada, tanto por nuestras vinculaciones internacionales, como por el contexto de oportunidades que hemos tenido de acceso a la educación”
De ahí, dice, esto lleva al grupo que está en el poder “a pensar que nosotros tenemos una actitud irreflexiva y que no tenemos razones para criticar, señalar y denunciar, cuando realmente lo que ocurre es que, ante una sociedad tan estratificada, donde existen tanta marginación y desigualdad, nosotros estamos simplemente observando y analizando lo que ocurre en México y rompiendo con los silencios cómplices, con las cautelas y los acomodos, que han sido característicos en el pasado de la crítica en México”
NO ES MIEMBRO ACTIVO DEL PRD
Signatario de la convocatoria de creación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Aguilar Zínser se declara “simpatizante del cardenismo”, aunque afirma no haber participado en ninguna otra actividad de ese partido Dice:
“No sé si el haber firmado la convocatoria me haga miembro del PRD, lo que, sin embargo, hice con la plena convicción de la necesidad de que hubiera un partido de oposición que conjuntara las fuerzas que participaron en la campaña a la Presidencia del Frente Democrático Nacional”
Y agrega que debido a sus actividades académicas no le ha sido posible dedicarle más tiempo a ese partido
“No me considero miembro activo del PRD, ni un participante directo en el proceso de su creación, aunque simpatizo con él y, en lo particular, con Cuauhtémoc Cárdenas, con quien colaboro y he colaborado personalmente en tareas de reflexión intelectual”
Dice:
“Cuauhtémoc Cárdenas nos deja la convicción de que es posible disentir sin inmolarse, que es posible creer y participar en la construcción de otras opciones para México, sin caer en el martirologio Y lo que el gobierno quiere hacer es señalar que la búsqueda de esas opciones y el ejercicio de esas posibilidades, si conducen al martirio, al ostracismo, a la marginación”
Aclara que su identificación con el cardenismo le ha valido ser víctima de “campañas de descrédito”, como la que padeció en l988, cuando funcionarios del gobierno lo acusaron públicamente de haber montado un aparato publicitario en Washington, durante las actividades que Cárdenas efectuó ese año en Estados Unidos, cuando Aguilar Zínser colaboró y asistió a los actos encabezados por el dirigente perredista en la capital estadounidense, en Nueva York y en Boston
En Washington, Aguilar Zínser era investigador de un centro de estudios internacionales, por lo que Alfredo Gutiérrez Kiecheener —entonces representante de Pemex y funcionario de la embajada de México en Washington— lo acusó en El Universal de utilizar su actividad académica “como parte de un complot del PRD para desacreditar al gobierno mexicano y al PRI” Gutiérrez Kiecheener —dice Aguilar Zínser— envió
un memorándum al partido oficial, parte del cual fue publicado en la columna “Frentes Políticos” de Excélsior Según el investigador, la intención del diplomático fue desacreditarlo ante ese centro de investigación
“Pero no surtió efecto Los directivos sabían perfectamente que se trataba de una campaña de descrédito personal”
Ahora Aguilar Zínser dice:
“Nunca he negado que aconsejé y colaboré en la visita de Cárdenas, la cual fue una oportunidad para que personas influyentes del gobierno de Estados Unidos dialogaran directamente con él y conocieran sus puntos de vista Pero ello, de ninguna manera, tuvo que ver con mis actividades dentro del instituto”
— Se le acusa de ser amanuense de Cárdenas
— Esas acusaciones empezaron en 1988 No son ciertas Yo soy amigo de Cárdenas Y mi colaboración con él ha sido siempre abierta y basada en coincidencias, no mediante convenios, contratos o vínculos conspiratorios
“En todo caso, en lo que a mí respecta, siempre que ha habido una crítica para descalificarme, ésta procede de algún funcionario gubernamental, el cual no discute puntos de vista, sino que intenta desacreditarme y que, además, no se identifica públicamente como tal”
“Añade que fueron los casos de Gutiérrez Kiecheener y Marco A Bernal, oficial mayor de la Sedue, que escribió varios artículos en Excélsior haciéndole los mismos cargos que ahora se hacen a Castañeda y Meyer, críticas que anteceden a las realizadas por Romeo Flores Caballero (secretario de Relaciones Internacionales del PRI) y Juan Bustillos, en El Universal”
Y se remonta a julio de 1984 , en pleno gobierno de De la Madrid, cuando fue secuestrado en su domicilio particular, por un grupo armado que, dice, se lo llevó vendado y con lujo de fuerza “a un sitio de tortura, que supongo tenía una vinculación con las Secretarías de Gobernación o de la Defensa”
Para Aguilar Zínser, el secuestro se debió a una serie de declaraciones y artículos suyos publicados en la prensa mexicana, en la internacional y por organismos humanitarios sobre el tratamiento dado a los refugiados guatemaltecos en Chiapas, cuando se les reubicó en Campeche y Quintana Roo
De su secuestro cuenta:
“Ahí me tuvieron toda la noche y buena parte del día siguiente Y fui testigo, con los ojos vendados, de cómo torturaban a otras personas, hombres y mujeres, algunos de ellos extranjeros En todo ese tiempo yo no fui torturado, pero me golpearon y me preguntaban: ¿Quién eres tú? ¿Quién te crees? ¿Cómo te llamas? El mensaje para mi era muy claro: era, para decirlo en términos eufemísticos, una visita al calabozo del palacio, para mostrarme cuál era el tratamiento que recibían quienes disentían o denunciaban”
Añade que “el mensaje era también para decirme que yo no pertenecía a ese sitio, el cual era para aquellos que se habían colocado en una posición de confrontación o para aquellos que carecían de toda protección social Y que si no quería permanecer ahí, debería abandonar mi acitud crítica y de confrontación, que ellos suponían yo había asumido”
Al día siguiente fue soltado, envuelto en una sabana, en una calle cercana a la avenida Río San Joaquín Ese mediodía recibió una llamada del secretario de Gobernación, Manuel Bartlett “Me pedía que actuara con ecuanimidad y me aseguraba que no fueron las fuerzas de la Secretaría de Gobernación, ni ninguna otra identificable, las que me habían secuestrado
“Pero en esa misma comunicación, Bartlett esgrimió el mismo argumento que se esgrime contra Castañeda: que eran fuerzas fuera de control, que tratan de perjudicar al gobierno, lo cual coincide exactamente con la explicación dada a Castañeda por Salinas de Gortari”
Bartlett le pidió que hablara con Fernando Pérez Correa, subsecretario de Gobernación, quien le advirtió: “Tú no tienes la necesidad de decirnos nada por la vía de los periódicos Tú no te ves en la necesidad de usar a la prensa para expresar tus puntos de vista o para inconformarte Tú puedes venir, llamarnos y hablar con cualquier funcionario” Y luego le dijo “Pon por escrito tus inconformidades y reflexiones sobre el comportamiento del gobierno mexicano hacia los refugiados guatemaltecos, en un memorándum dirigido al secretario de Gobernación Y, como se trata de un trabajo intelectual, ponle precio” “Lo que me estaba diciendo, en pocas palabras, era: te pagamos para que nos critiques en privado”
ESTE PAIS YA SE ACABO
De acuerdo con el investigador, “ese país ya se acabó, ya no se puede decidir ni resolver en privado Este es un país donde las críticas ya no son las opiniones que tienen los miembros de la élite gobernante Es un país que se revuelve en grandes transformaciones sociales, en movilizaciones populares, en mecanismos de resistencia civil Es un país que ya ha dejado de pertenecer a un puñado de mexicanos
“Por eso creo que la crítica que procede de los intelectuales, a quienes el Estado todavía considera sujetos coptables, irrita tanto y genera reacciones tan airadas, como las que ha habido en relación con Castañeda, con Meyer y conmigo mismo”
Tras de relatar lo ocurrido, el investigador dice ahora a Proceso:
“Salinas de Gortari ha insistido en que los actos violatorios de los derechos humanos en México, en los que están involucradas autoridades, se cometen sin el conocimiento de las autoridades superiores del gobierno Y sin que éstas tengan el control sobre los actos de corporaciones que actúan con impunidad y al margen de la ley Considero que este es un argumento inaceptale, porque todo acto de autoridad es responsabilidad del Estado Y ningún gobernante puede esgrimir ausencia de responsabilidad, ya que esto coloca a la sociedad en la indefensión
“Si quienes me secuestraron en 1984 y amenazaron a Jorge en junio de 1990 son fuerzas que operan fuera del control del Ejecutivo federal, quiere decir que Castañeda, o yo, o cualquier otro individuo está permanentemente a merced de éstas fuerzas y que el Estado se ha declarado incompetente sobre ésa responsabilidad”
Aguilar Zínser dice, también, que el gobierno mexicano: “quiere hacer creer a la comunidad internacional que los cambios económicos y las transformaciones a la estructura del Estado, que impulsa el gobierno salinista, son de tal envargadura, que han desencadenado una verdadera lucha interna dentro del Estado, entre aquellas fuerzas que se oponen al cambio, que serían presumiblemente las responsables de las violaciones de los derechos humanos y aquellas que están favoreciendo este proceso de transformación y acompañando a Salinas de Gortari”
Ha querido, pues, dice, “utilizar el mismo argumento de disculpa de Gorbachov, pero no existe una analogía creíble entre lo que ocurre en la Unión Soviética y en México, simplemente porque en este país no ha habido una apertura política”
Sobre la persecución de que fue objeto la noche del viernes 22, Aguilar Zínser dice haber escapado cuando se metió en sentido contrario en Río Magdalena y despistó al vehículo que lo perseguía Asegura que no creyó conveniente presentar una denuncia formal, pero se lo comunicó a Luis Ortiz Monasterio, director general de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación:
“Me dijo que tomaba nota y que lo veía con preocupación”








