Alarma por un trabajo periodístico
En su irritación, la DEA no toma en cuenta los derechos de México
Carlos Puig
WASHINGTON – La reacción en los Estados Unidos rebasó los límites del azoro y la sorpresa La publicación en Proceso de los nombres de los agentes de la DEA que actúan en México bajo cobertura diplomática, irritó al gobierno estadounidense a tal grado que la propia Drug Enforcement Administration la consideró como “un acto irresponsable, que eventualmente podría “amenazar la seguridad” de sus agentes
Hasta la casa Blanca, por medio del vicepresidente Dan Quayle —cuya presencia en México, la semana pasada, coincidió con la del director de la DEA, Terrence M Burke—, expresó “molestia” por la difusión de los nombres de los agentes y de sus lugares de adscripción en territorio mexicano
Periódicos y cadenas de televisión estadounidenses reaccionaron igualmente con prontitud y recurrieron a Proceso en busca de una respuesta a lo que se manifestaba como desconcierto: por qué se decidió publicar la lista y por qué en estos momentos, en medio del escándalo suscitado por el secuestro y el traslado subrepticio de Estados Unidos del médico mexicano Humberto Alvarez Machain, presuntamente involucrado en el asesinato del agente antinarcóticos Enrique Kiki Camarena
Las respuestas que obtuvieron los medios de comunicación estadounidenses, de este semanario, coincidieron: la lista de nombres fue considerada de interés periodístico y por eso se publicó
Hubo versiones de que había alarma entre los agentes de la DEA citados en el reportaje de Raymundo Riva Palacio (No 703) e inclusive se llegó a informar que todos ellos dejaron sus centros de operación y se concentraron en la oficina de la DEA en Houston
En realidad, acostumbrada a trabajar en Latinoamérica —sobre todo en los paises andinos— como una policía antinarcóticos paralela, preocupada por las consecuencias de sus actos sólo en cuanto afecten a los suyos, la publicación de los nombres de sus agentes en México tomó a la DEA por sorpresa
La reacción oficial de la agencia antinarcóticos estadounidense se limitó al siguiente párrafo, que una y otra vez fue leído por los funcionarios de prensa de la DEA a los periodistas: “Esta es la primera vez que algo así sucede en la historia de la DEA Fue un acto irresponsable que potencialmente podría amenazar la seguridad de nuestros dedicados agentes destinados en México”
El boletín provocó reportajes impresos y televisivos que cubrieron desde el mero hecho de la publicación de la lista hasta interpretaciones de los motivos y repercusiones que lo publicado por Proceso pudiera tener
Desde la primera información del caso en Estados Unidos, publicada por el Washington Times, el lunes 23, hasta las notas aparecidas el viernes 27, después de la visita de Quayle a México, los medios estadounidenses, salvo contadas excepciones, prefirieron centrar su enfoque en la seguridad de sus agentes, en lugar de plantear el problema del papel que tiene la DEA en el extranjero
En ninguna de las notas periodísticas se reparó en el hecho de que a diferencia de Perú o Colombia, el acuerdo oficial de los Estados Unidos con México (ver recuadro), no permite que los agentes de la DEA hagan algún tipo de trabajo de investigación, sino que están ahí como enlaces de información
Asumiendo lo contrario, en el noticiario nacional de la CBS el lunes 23 por la noche, la reportera Rita Braver interpretó que “incidentes como la publicación de la lista muestran que la susceptibilidad en México puede hacer más difícil que agentes de la DEA sigan trabajando ahí”
Interesados en razones políticas y no en los motivos periodísticos, únicos que pensaron en la decisión de Proceso, según se explicó en varias entrevistas, la docena de periodistas estadounidenses que llamó a las oficinas de este semanario en México y Washington, buscó y después reprodujo conexiones inexistentes entre un acto profesional y el secuestro de Alvarez Machain o el “sentimiento nacionalista” mexicano
El lunes 23 la única cadena televisiva que trató el caso fue precisamente la CBS, por medio de su reportera de Justicia, Rita Braver, quien después de reproducir el boletín de la DEA dijo, con la portada de este semanario en pantalla, que “entrevistado en la ciudad de México un editor de la revista dijo que la publicación de la lista no estaba relacionada con el arresto del doctor Alvarez Machain, pero que sin duda había enojo en México por el alegado secuestro”
La historia de esta entrevista es la siguiente, relatada por Enrique Maza, jefe de información:
“Se presentó en Proceso, para entrevistarme, Carolyn Lippert, productora asociada de CBS News, una división de CBS Inc La razón era el reportaje que publicamos en la revista, en el que damos los nombres de los agentes de la DEA que trabajan en México
“Su primera pregunta fue por qué publicamos ese reportaje, por qué dimos a conocer los nombres de los agentes Mi respuesta: la razón de que hayamos publicado ese reportaje fue periodística Era una noticia, era información importante Teníamos obligación y derecho a dar esa información Ese es nuestro oficio, informar
“Segunda pregunta: ¿No tomamos en cuenta que exponíamos las vidas de los agentes de la DEA? ¿No discutimos entre nosotros ese aspecto? Mi respuesta: No discutimos entre nosotros ese aspecto Tenemos todo el derecho de saber lo que pasa en nuestro propio país y, como periodistas, tenemos la obligación de informar sobre lo que pasa en este país Por lo demás, no hay agentes de la DEA en México, están registrados como diplomáticos Si están realizando actividades clandestinas que pongan en peligro sus vidas es asunto de la DEA, que se los lleve a donde no peligren
“Tercera pregunta: ¿Se trata de una venganza por el arresto de Alvarez Machain? Mi respuesta: No fue arresto, fue secuestro Y no se trata de una venganza, sino de una mera coincidencia Publicamos la información en el momento que la tuvimos Coincidió con el secuestro Nuestra motivación fue exclusivamente periodística
“Cuarta pregunta: ¿Usted no está de acuerdo con el arresto de Alvarez Machain? ¿Por qué? Mi respuesta: No estoy de acuerdo Yo no soy juez y no tengo elementos para juzgar la inocencia o la culpabilidad de Alvarez Machain Pero, aunque sea culpable, el secuestro no es el modo de llevarlo ante la justicia, porque constituye una invasión, una violación de nuestra soberanía y una violación de nuestras leyes
“Quinta pregunta: ¿Afectará esto la colaboración entre los dos paises? Mi respuesta: No lo creo El gobierno de México aceptará la explicación de la DEA de que no fueron ellos personalmente quienes secuestraron a Alvarez y todo quedará como antes Lo que no ha dicho la DEA es si le pagó a alguien para que hiciera el trabajo sucio por ellos (La entrevista fue el 23 de abril y todavía no se conocía la declaración de la DEA, publicada hasta el 24, de que habían contratado a cazarrecompensas para que secuestraran al médico, porque eso es legal en Estados Unidos)
“Sexta pregunta: ¿Trabaja para Proceso Raymundo Riva Palacio y donde obtuvo la información? Mi respuesta: No trabaja para Proceso Es free lance Cuando ofrece un material que a la revista le conviene, lo aceptamos
Dónde obtuvo los documentos en que basó su información es secreto profesional Las fuentes de información no se revelan
“Séptima pregunta: ¿Piensan los mexicanos que Estados Unidos está detrás de todo esto? Mi respuesta: No le puedo decir lo que piensan los demás, sólo lo que pienso yo Por supuesto que Estados Unidos está oficialmente detrás del secuestro, sea la DEA o sea otro el que lo haya mandado Es su modo de hacer las cosas
“Terminada la entrevista, Lippert habló a Washington Me llamaron al teléfono Oí que Lippert decía: `mejor te lo paso para que hables directamente con él’ Me pasó la bocina Era una señora Ritter o algo así No logré captar su nombre De manera rápida, casi enojada, me hizo las mismas preguntas que Lippert Le interesaba, principalmente, saber si las revelaciones de Proceso eran una venganza por el secuestro del médico Si no lo eran, qué criterio usamos para justificar la publicación irresponsable de una revelación que pone en serio peligro las vidas de los agentes de la DEA
Y, finalmente, por qué no estamos de acuerdo en que se lleve a un criminal ante la justicia
“Ese mismo 23 de abril, horas después de haberme hecho las dos entrevistas, una frente a las cámaras y otra por teléfono, a las 5:30 de la tarde, en el noticiario de Dan Rather, se habló de la publicación irresponsable de Proceso y del peligro en que habíamos puesto la vida de los agentes Se usó sólo una parte mínima de mis declaraciones: fundamentalmente, que yo había afirmado que no se trataba de una venganza por el secuestro No se mencionó mi nombre”
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El martes 24, el New York Times afirmó que los agentes de la DEA en México estaban en alerta debido a la publicación de sus nombres y aunque la DEA no quiso comentar sobre la precisión de la lista obtenida por Proceso, salvo en el caso Edward Heath, quien ya no es jefe de la agencia en México, según el Times “un funcionario de la administración involucrado en asuntos de droga dijo que (la lista) estaba demasiado cerca como para que estuvieran tranquilos”
La DEA no negó que sus agentes estuvieran tomando dobles precauciones a raíz de la publicación de sus nombres, pero desmintió rotundamente que éstos hayan salido del país como lo indicó una nota difundida por la agencia de noticias de Excélsior Según esa información, el jefe de la estación de la DEA en El Paso decía que todos habían sido trasladados a Houston por razones de seguridad Empero, un vocero de la DEA en Washington dijo a Proceso que “seguramente hubo una mala interpretación de nuestro agente en Texas; nosotros seguimos trabajando normalmente en México y no se ha tomado ninguna medida extraordinaria”
El mismo martes, en una breve nota, el Washington Post reprodujo una vez más el calificativo de irresponsable que la DEA dedicó a Proceso sin incluir ninguna respuesta de la revista
Esa noche la cadena de televisión de habla hispana Univisión, en una nota de su corresponsal en la ciudad de México, Edlin Ortiz, difundió una entrevista con Rafael Rodríguez Castañeda, jefe de redacción del semanario, quien declaró: “Poner un calificativo como el de irresponsable es muy fácil No es más que una palabra La única irresponsabilidad de Proceso es con sus lectores”
Al mismo tiempo, en la ABC, durante el noticiario conducido por Peter Jennings, en la sección llamada “Agenda Americana”, se presentó el más amplio —casi seis minutos— de los reportajes sobre la tensión en las relaciones México-Estados Unidos a raíz de la aprehensión de Alvarez Machain
Sin mencionar a Proceso, el reportaje incluyó una entrevista con el procurador Thourbourgh, en la que se manifestaba deseoso de que “los más recientes incidentes no afectarán la relación entre México y Estados Unidos” Además, difundió las palabras del presidente Salinas en Los Angeles respecto a la imposibilidad de atacar la ilegabilidad “con actos ilegales”, y un comentario de Jorge G Castañeda, señalando que “desaparecidas las justificaciones tradicionales que la guerra fría daba a Estados Unidos para intervenir en Latinoamérica, la nueva justificación se llama guerra contra las drogas”
La DEA, por su parte, comenzó a especular En una entrevista con la corresponsalía de Notimex en Washington, con Dougherty, vocero de la agencia, afirmó que “según su información Proceso tuvo la lista de los agentes por un tiempo y hasta ahora había decidido publicarla” A pregunta del reportero, Dougherty no quiso comentar mucho sobre la posible fuente del documento y dijo que “a nuestro entender, Proceso se ha caracterizado por ser una revista independiente del gobierno”
A raíz de la visita del vicepresidente norteamericano a México, el tema volvió a ocupar espacios en los medios estadounidenses En una conferencia de prensa, ofrecida por Dan Quayle en Los Pinos, tras de un desayuno con Salinas, el vicepresidente respondió a una pregunta sobre la publicación de los nombres: “Nos molestó muchísimo y nos ha parecido que ha sido un acontecimiento desafortunado el que haya pasado al dominio público esta información Nosotros pensamos que la presencia de la DEA en México es constructiva” El jueves 26, en el noticiario, nocturno de CBS que dirige Dan Rather, se hizo énfasis en las palabras del presidente Salinas respecto a la necesidad de establecer nuevas reglas de entendimiento en la cooperación bilateral para asuntos de narcotráfico
La reportera, otra vez Rita Braver, volvió a relacionar las tensiones de la relación bilateral con Proceso diciendo que incidentes como la publicación de la lista demostraban que los ánimos en México no eran propios para el trabajo de la agencia antinarcóticos estadounidense En lo que hizo coincidir a Enrique Maza, jefe de información de este semanario, al utilizar, una vez más, unos segundos de la entrevista del lunes anterior; en la parte transmitida, Maza afirmaba ante las cámaras que estaba molesto por los métodos que utilizaba la DEA en el extranjero Con escenas donde se veían puestos de periódicos con la revista expuesta, Braver pasó a entrevistar a William Leogrande, especialista en relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica, que dijo que “estas cosas (el arresto y la publicación) podrían afectar gravemente la relación entre México y Estados Unidos”
NBC y ABC, por su parte, cubrieron la visita de Quayle y también centraron su cobertura en la molestia del gobierno salinista Ninguna mención a la publicación de los nombres
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Fue Cable News Network (CNN) la que aportó nuevos datos a la reacción estadounidense respecto a la publicación de los nombres de los agentes En el comentario final de su nota del viernes 27, el enviado Charles Bierbauer afirmó: “El presidente Salinas ha llamado a una vigilancia más estricta de las leyes internacionales La tensión en el caso se incrementó cuando los nombres de los agentes de la DEA en México fueron publicados aquí Funcionarios estadounidenses sugirieron que los documentos fueron filtrados por funcionarios mexicanos”
En su reseña del desayuno de Quayle y Salinas, el corresponsal del Washington Post en México, William Brannigan, volvió a mencionar a la revista diciendo que el semanario “había causado furor al publicar los nombres de los 43 agentes de un total de 57 supuestamente en México Algunos de esa lista, incluido Héctor Bellerez, de hecho ya no trabajan en México”
Cables de las agencias Reuters y Associated Press (AP), repetidos entre otros por la locutora Lolita Ayala, —en el Canal 4 de Televisa— sugirieron posibles reacciones legales a la publicación de la lista, referida la ley que aprobó el Congreso estadounidense en 1982, que manda diez años a la prisión y 50,000 dólares de multa a aquellos culpables de hacer públicos los nombres de los agentes encubiertos de estadounidenses
Esta legislación fue elaborada después de que en los años setenta, Philip Agge, agente de la CIA, renegó de la Central y publicó los nombres de sus agentes en el mundo Después del libro de Agge, fue asesinado Richard Welch, jefe de la CIA en Grecia La CIA no dudó en acusar a Agge de haber facilitado el nombre a los enemigos de Welch Tiempo después, la CIA también responsabilizó a Agge de un intento de asesinato de un funcionario de la CIA en Kingston, Jamaica
El castigo, sin embargo, nunca se ha aplicado en la práctica, a pesar de que Agge tuvo problemas mientras vivió en Estados Unidos, por lo que ahora radica en Europa, sobre todo por su relación con la libertad de prensa
En un artículo publicado en la revista Harper’s sobre el caso Estados Unidos contra Morrison, basado en la filtración por un funcionario de la Marina de unas fotografías secretas sobre bases soviéticas en el Medio Oriente, los editores de la revista neoyorquina, en octubre de 1989, señalaban que la precisión de esta ley es “casi imposible”, por la tenue línea que delimita la libertad de expresión y el atentado con lo que la ley llama seguridad nacional
“Es muy difícil no pasar la línea de la censura y sobre todo, no está claro en la legislación quién es culpable Si quien filtra el documento, quien no lo guarda del público, el periodista que escribe el asunto o el medio que lo publica o si simplemente es un acto de derecho a la información”








