Entre vampiros
Francisco Ponce
Es cierto: el mundo se comporta al revés
Y los grandes atletas, en lugar de obtener triunfos cristalinos, se enredan con los esteroides anabólicos, otra de esas groserías cinetíficas para engañar a la sociedad
Estado de Ben Johnson
O el caso también de la Griffith Joyner
Pues qué lástima, ya que de nada sirve la droga, sólo para engañarse a uno mismo Por eso, para que nuestros vecinos estadunidenses dejen ya de criticarnos por las otras drogas —aquellas que sus jóvenes consumen sin ser atletas— el deporte mexicana establece ya un centro antidoping permanente
Sabemos que nuestros competidores están curados de espanto en cuanto a las sustancias prohibidas Imagínese: un eminente médico mexicano, el doctor Eduardo Hay, además de ser miembro permanente del Comité Olimpico Internacional, es parte de la comisión Médica del COI en torno de este basurero químico
Cuando uno ve que los atletas mexicanos, desprotegidos casi siempre, pero con toda dedicación y esfuerzo y todo el apoyo de generaciones fuertes —los mayas, los olmecas, los toltecas nuestros mexhicas también— son ganadores sin necesidad de esteroides anabólicos, anfetaminas y otras tantas torpezas
Sólo quienes no se repetan a sí mismos, cometen la exquivocación del doping Como algunos fortachones quienes sueñan con cuerpos egocéntricos, todo un culto a la divinidad personal
Los atletas mexicanos entrenarán en el Centro Ceremonial Otomí, para que su sangre se oxigene a más de 3,000 metros de altitud sobre el nivel del mar
Es la mejor ayuda para el organismo: sangre nueva,sin, claro, necesidad de ser vampiro
Lo malo es que dentro del deporte mexicano, existen otros vampiros: los dirigentes
Y ya los hemos visto: fracaso tras fracaso
¡Ah!, pero eso sí: nadie tiene derecho a criticar a los federativos Porque, luego luego, se lanzan en contra de las personas que sí trabajan Y las amenazas con desconocerlas de por vida Les dicen personas non gratas
Es lo que el titular de la Federación Mexicana de Natación, Rafael Hernández, tiene en mente contra Nelson Vargas, porque éste se atrevió a comentar el fracaso de la citada organización
Para el dirigente, poco importa la trayectoria del profesor Vargas, como tampoco la de Felipe Tibio Muñoz, ganador de medalla olímpica en los Juegos de 1968
Claro: me imagino que debe ser muy difícil ser presidente de una federación deportiva nacional sobre todo porqie es un trabajo ingrato: son demasiadas exigencias y no hay paga Sólo penas, muchas penas
Sin embargo, cuando se ejerce el control de la federación, todo resulta más fácil cuando se trabaja intensamente, los resultados salen a la luz pública
_








