ABSTENCIONISMO, FRAUDES, BROTES VIOLENTOS,COMPONENDAS, EN LAS ELECCIONES EN CATORCE ESTADOS

ABSTENCIONISMO, FRAUDES, BROTES VIOLENTOS,COMPONENDAS, EN LAS ELECCIONES EN CATORCE ESTADOS
Pascal Beltrán del Río
Fraudes, abstencionismo elevado, negociaciones secretas y hechos violentos caracterizaron el año electoral que finalizará en los próximos días con la calificación de los comicios de Guerrero y Michoacán
Aunque el reconocimiento oficial del triunfo panista en Baja California —uno de los cinco procesos con los que empezó la lista de elecciones en catorce estados— pareció presagiar un cambio en la política electoral del PRI y del gobierno, las votaciones subsecuentes confirmaron el estancamiento del Estado mexicano en este terreno
Fruto del descontento por los resultados de las elecciones presidenciales de 1988, el abstencionismo alcanzó, entre los quince procesos electorales, un promedio de 70% en algunos estados, como sucedió en las elecciones legislativas de Veracruz, rebasó el 80% Y según la oposición, persistieron los vicios de la alquimia: manipulación del padrón y credenciales electorales, robo y relleno de urnas, falsificación de documentos de cómputo, amedrentamiento y soborno
Para el PRI, las cifras finales de las distintas elecciones —ocho de ellas en entidades donde el PRI perdió la elección presidencial o sintió muy cerca los pasos de la oposición política— auguran mejores épocas Al menos así lo dijo el Presidente de la República, quien, ante priístas ganadores en los comicios, el miércoles 13, aseguró que la votación del PRI había pasado de 54 a 65% Añadió que ”de 253 diputados locales de mayoría relativa, 233 correspondieron como victorias a nuestro partido” y que “de más de 1,100 alcaldías, el PRI ganó en 1,007 de ellas”
Pero para hacerlo, el partido de gobierno sudó en serio Miles de millones de pesos invertidos (se calcula que sólo en julio, en Michoacán, el PRI gastó 150,000 millones) y la maniobra, muchas veces burda, de los procesos, fueron necesarios para lograr el rescate electoral de las regiones y entidades que rechazaron, en 1988, la candidatura de Carlos Salinas de Gortari Donde esto no resultó suficiente, el PRI debió aceptar derrotas como nunca las había tenido en elecciones estatales
Fue el caso de Baja California donde el PRI perdió la gubernatura la mayoría en el Congreso local y dos de los cuatro municipios de la entidad Oaxaca, donde en las elecciones del 6 de agosto, dejó 31 municipios en manos de la oposición (y podría perder algunos más cuando se computen los resultados de diez municipios que debieron tener, el domingo 17, elecciones extraordinarias) Michoacán estado en el que, a pesar del fraude perdió la mayoría absoluta en la Legislatura local, y, por lo menos, 54 de los 113 municipios Puebla, donde 25 municipios —Tehuacán y San Martín Texmelucan, entre ellos— serán gobernados durante los próximos tres años por las oposiciones de izquierda y derecha
En otros estados, la vieja práctica del carro completo pudo ser llevada a cabo sin mayores problemas En Campeche (2 de julio), Tlaxcala (19 de noviembre), Zacatecas (2 de julio) y Aguascalientes (lo de octubre), botines tradicionales del PRI, el partido oficial no tuvo dificultad para ganar todas las posiciones en disputa
En algunos más, donde la oposición ha tenido importartes avances, prácticamente lo hizo también: Durango (12 de julio), tres de 39 municipios, reconocidos a la oposición; Veracruz (3 de septiembre), de todas todas para el PRI en los 24 distritos electorales; Chihuahua (2 de julio), apenas un diputado de mayoría para el PAN, y ninguno de los 67 municipios de la entidad para este partido que, en 1986, disputó la gubernatura al PRI; Tamaulipas (26 de noviembre), tres de 43 alcaldías para la oposición y un escaño de mayoría para el PARM, en el Congreso estatal; Sinaloa (15 de octubre), dos distritos de mayoría y la alcaldía de Mazatlán, reconocidos a Acción Nacional
Para nada sirvieron las impugnaciones de la oposición Cuando mucho, para conseguir la anulación de los comicios en unos cuantos municipios Y esto, sólo después de los brotes de violencia que aparecieron en siete de los catorce estados que tuvieron elecciones en 1989
Desde golpes hasta balazos, con saldos de decenas de lesionados y unos veinte muertos —incluyendo candidatos de la oposición—, hubo en las elecciones de Baja California, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Sinaloa Michoacán y Guerrero En las últimas cinco entidades hubo muertos
El 27 de agosto pasado, tres militantes del PRD fueron asesinados en la población de Tepeojuma, en la sierra sur de Puebla En Oaxaca, la violencia surgida por irregularidades en el proceso del 6 de agosto, provocó la anulación de la elección en diez municipios de la Mixteca, los valles centrales y el Istmo Sobresalen los crímenes de Nochixtlán (Proceso 673) y Santo Domingo Ingenio, donde el sábado 9 cuatro coceistas resultaron muertos y seis heridos, cuando participaban en un mitin para exigir al gobierno estatal el cumplimiento de acuerdos relacionados con la disputa por el municipio entre el PRI y el PRD
En Sinaloa, las elecciones del 15 de octubre desembocaron en golpes entre priístas y panistas, la represión de un plantón de militantes de Acción Nacional frente a la casa del gobernador Francisco Labastida (6 de noviembre) y la quema parcial del palacio municipal de Culiacán, el 29 de noviembre Al día siguiente un cadáver fue encontrado en el inmueble (Proceso 680, 683 y 684)
Pero son los michoacanos y guerrerenses quienes han vivido la violencia de manera más cercana Enfrentamientos entre priístas y perredistas, en ambos estados, han dejado heridos y muertos En pleno centro de Morelia el 15 de agosto, manifestantes del PRD protagonizaron una batalla campal con un grupo de choque del gobierno estatal En diversos municipios de Guerrero y Michoacán —Chilchota, Charapan, Huiramba, Tuzantla, Taretan, Uruapan, Benito Juárez, Atoyac de Alvarez y Teloloapan, entre otros— corrió la sangre, en 1989, por conflictos políticos