SALINAS, UN REFORMADOR QUE NO HA REFORMADO LEYES

SALINAS, UN REFORMADOR QUE NO HA REFORMADO LEYES
Enrique Maza
Hasta ahora, es posible que el mayor éxito de Carlos Salinas de Gortari, como Presidente de México, haya sido la imagen de líder modelo del Tercer Mundo que ha adquirido en los Estados Unidos Washington, Wall Street y algunos medios de comunicación pintan unánimemente a Salinas como un reformador y un modernizador, una especie de Gorbachov latino, decidido a librar a México de la corrupción, de la ineficiencia y del gobierno de un solo partido
Pero la imagen de Salinas en México es menos favorable Los mexicanos no ven en él a un reformador democrático, sino a un tecnócrata elitista que quiere alinear al PRI con el sector privado, para salvar el sistema corporativo, cada vez más obsoleto, que ha gobernado a México desde que se fundó el partido
Así dice la revista World Policy Journal (Revista de Política Mundial), en su número de otoño de 1989, Vol VI,N4, en un artículo de Andrew Reding titulado “México bajo Salinas: una reforma de fachada” Reding es miembro del World Policy Institute (Instituto de Política Mundial), que publica la revista, e investigador decano del Council of Hemispheric Affairs (Consejo de Asunto Hemisféricos) En el consejo de redacción de la revista, entre otros, está Richard Barnett, investigador y autor de libros como Global Reach (Alcance Global) y The Giants (Los Gigantes), que fueron de los primeros análisis sobre el poder de las trasnacionales
La revista World Policy Journal es editada por el Third World Policy Institute, Instituto de Estudios Políticos del Tercer Mundo, de Nueva York, que reúne a un grupo notable de intelectuales progresistas de Estados Unidos
Andrew Reding es el especialista en México y en Centroamérica Se graduó en la Facultad Wilson de la Universidad de Princeton en la carrera de Relaciones internacionales
Reding, en su largo artículo —44 páginas de la revista— repasa los diez primeros meses de la “contradictoria” presidencia de Salinas Sus actos aparentemente audaces, que tanto han impresionado a los extranjeros, solo han sido ” en la visión de los muchos mexicanos, concesiones bajo presión, intentos de salvar el sistema como un todo deshaciéndose de sus elementos menos esenciales”
Dice Reding que la brecha entre la imagen de reformador que Salinas tiene en el extranjero y la realidad dentro de México ” se vuelve obvia cuando se analizan los hechos Muchos de sus actos “reformistas”
a los que se han dado una publicidad agresiva se contradicen como acciones menos divulgadas, pero igualmente significativas y hace la lista Por ejemplo: reconocimiento de la victoria panista en Baja California y fraude electoral en Michoacán; remoción de algunos líderes corruptos y rechazo de la democracia sindical, entre otras
cosas por la imposición de nuevos líderes sustitutos llevada a cabo por el mismo salinas a su propia conveniencia; propósitos de modernización y democracia, y uso de métodos anticonstitucionales, como la utilización del ejército en acciones policiacas Y así otras contradicciones
Aunque se pudieran pasar por alto estas inconsistencias —dice Reding— habría otra razón poderosa para dudar de Salinas como reformador: no ha intentado transformar el sistema político actual basado en el uso arbitrario del poder presidencial; las acciones reformistas de Salinas son aisladas; no las acompañan esfuerzos complementarios que permitan anclarlas en una reforma legal e institucional completa A pesar de la mayoría priísta en las Cámaras, ” el récord legislativo de Salinas permanece en blanco”
Añade Reding: “El récord contradictorio de Salinas no tiene sentido, si no se contempla en el contexto de una crisis continuada de legitimidad, que lo confronta a él en particular y al PRI en general
En el corazón del problema está la convicción generalizada de que Salinas de su cargo a un fraude electoral que es de conocimiento común ”
Reding recuerda que el periódico Los Angeles Times, en agosto pasado condujo una encestar en México Menos del 25% de los mexicanos cree que Salinas haya ganado las elecciones
Desde el principio de su Presidencia Salinas dejó bien claro “que enfretaría su problema de legitimidad apelando a los sectores más conservadores de la población mexicana” Y ese rumbo —concluye Reding— han tomado muchas de las acciones de Salinas, desde la invitación a seis prelados eclesiásticos a su toma de posesión De los seis, cinco son del sector más derechista de la iglesia Otro signo fue conservar a Arsenio Farell en la Secretaría del Trabajo Fue el hombre que aplastó a los obreros y desbandó a los sindicatos Y otro fue el nombramiento de Fernando Gutiérrez Barrios como secretario de Gobernación Era el hombre que estaba al frente de la Dirección Federal de Seguridad en octubre de 1968 Era el hombre que gobernaba Veracruz cuando se llevó a cabo el inmenso fraude electoral contra Cuauhtémoc Cárdenas del año pasado Apertura hacia la derecha, por un lado, y mano dura, por el otro lado, son estrategias gemelas de Salinas, el hombre que “carece de legitimidad electoral y de base popular”
“Lo que sus admiradores extranjeros no reconocen es que su política
y su reclamo mismo del derecho a la Presidencia se oponen a los deseos de la mayoría de los mexicanos Y, por eso, el interés de Salinas de hacer más estrecho, no más ancho, el territorio de la participación política y de la democracia”
La razón de ser del PRI ha sido “impedir que la mayoría mexicana llegue al poder”
“Como en otros Estados de un solo partido, donde se usan las elecciones y los sindicatos como medios de control social de las clases trabajadoras, la represión de la actividad política masiva ha producido al menos la apariencia de pasividad entre la población Puesto que al pueblo no se le han dado opciones intermedias entre el sufrimiento pasivo del status quo y la violencia revolucionaria, ha optado por lo primero, sobre todo porque el Estado tiene el monopolio aplastante de la fuerza”
El movimiento de oposición en México —analiza Reding— esta todavía en su infancia y eso limita su habilidad de afirmarse a sí mismo, de montar una demostración suficientemente formidable de esfuerzo y de reclamar la posición que merece y le corresponde “Por lo pronto, hay una especie de empate entre un gobierno con poder, pero sin legitimidad, y una oposición con la legitimidad, pero una potencia muy limitada para traducirla en poder Es un equilibrio inestable Al rehusarse a compartir el poder, el PRI magnifica los avances de la oposición y los convierte en un reto del sistema En ese proceso se desacredita todavía más”
Para Reding, hay algo todavía mas grave “Al negar a la mayoría de la población sus derechos económicos y políticos básicos y al hacer imposibles los medios democráticos para alcanzar el cambio social que desesperadamente se necesita, Salinas y el PRI se están arriesgando a la violencia social”
Y, “lo quieran o no, la política y las actitudes de Estados Unidos hacia México están contribuyendo a ese equilibrio precario Al presentar a Salinas como un lider modelo del Tercer Mundo y alentar la conciencia de que los grandes problemas de democratización, de represión y de satisfacción de las necesidades sociales básicas tiene “poca importancia, los funcionarios de Estados Unidos sólo están retrasando las reformas inevitables”
Entre tanto, piensa Reding, los liberales estadounidenses guardan silencio, ya se por ignorancia de los sucesos mexicanos, ya sea por renuencia a lastimar las sensibilidades mexicanas ante cualquier intervención de Estados Unidos en sus asuntos “Sin embargo, Estados Unidos está en posición privilegiada para apoyar los derechos humanos y la democracia en México, porque la vulnerabilidad doméstica de Salinas lo ha obligado a buscar el apoyo de Estados Unidos
—incluyendo el alivio de la deuda— y eso lo ha expuesto y lo ha hecho suceptible a la influencia de Estados Unidos
En varias ocasiones ha demostrado su deseo de no incurrir en la desaprobación de Estados Unidos Cuando Bush intentaba, a mediados de mayo, que la OEA actuara contra el general Noriega de Panamá, México rompió sus precedentes y votó por condenar a Noriega por fraude electoral Ese voto fue extraordinario por dos razones Primero, porque México ha sido tradicionalmente el más celoso guardián de la autodeterminación latinoamericana y debió haber exigido, como solía hacerlo, una condena igual de la intervención de Estados Unidos en Panamá, que incluyera los diez millones de dólares que la CIA hizo llegar a la oposición panameña Segundo, por que puso a México en la ridícula posición de condenar en otro país lo que practica en su propio seno Otro caso en que Salinas se dobló ante la presión de Estados Unidos fue el reconocimiento del triunfo panista en Baja California”
Pero Estados Unidos ha sido incongruente en la aplicación de sus principios “Si el presidente Bush va a seguir insistiendo en que se respete la voluntad popular en Panamá, ¿cómo puede no insistir en que se respete la voluntad popular en México? Y, si Baja California fue la prueba de la voluntad democratizadora de Salinas, ¿cómo pueden no ser pruebas, y más decisivas, Michoacán y Oaxaca, donde la amenaza política al sistema era mayor? Estados Unidos está aplicando una doble medida y apoya la democracia solamente donde y cuando favorece a sus aliados políticos Eso compromete seriamente su credibilidad en América Latina
“Pero Estados Unidos se juega algo más que su credibilidad, México es nuestro vecino más estratégico, un vecino que nos ha bendecido con más de medio siglo de relativa estabilidad y tranquilidad en nuestro flanco sur Ahora está en peligro esa estabilidad Como la Casa Blanca insiste sin descanso en otras partes, el garante más confiable de la estabilidad a largo plazo es el pluralismo político basado en elecciones libres y en sindicatos independientes Ese es también el camino más seguro para erradicar el autoritarismo y la corrupción, que son los más grandes obstáculos para la genuina modernización y para la reforma de la sociedad mexicana”