DEMANDA UN PRESO SE REVISE SU CASO

DEMANDA UN PRESO SE REVISE SU CASO
Señor director:
Durante ocho años fui gerente del Banco de Crédito Rural del Istmo (Bancrisa) en algunas sucursales de Chiapas y Oaxaca En 1982 recibí mi cambio de Puerto Escondido, Oaxaca a Pichucalco, Chiapas Cuando llegué ahí imperaba la corrupción: existía el nepotismo y el compadrazgo El alcohol, incluso, era factor determinante para las negociaciones corruptas Diariamente se veía a los empleados del banco en las cantinas rodeando a productores o a “clientes agradecidos” por alguna gestión
A raíz del desastre del volcán Chichonal, el presidente José López Portillo proyectos de rehabilitación de zonas y de campesinos afectados La estrategia era simple: el gobierno del estado adquiría los terrenos para los asentamientos y Bancrisa aportaba los créditos para la ganadería y la agricultura
Sin embargo, algunos empleados bancarios aprovecharon la oportunidad para hacer negocio El gobierno federal autorizó el quebranto o la cancelación de los adeudos para los afectados por los daños, lográndose que también fueran indemnizados por la Aseguradora Agrícola y Ganadera (ANAGSA) Sólo que el banco jamás hizo llegar estas indemnizaciones Dispuso que se abonaran a la cartera o a la “deuda quebrantada” Se propició, de esta forma, que el personal que tenía acceso a los trámites del seguro actuara por fuera en componenda con los representantes o beneficiados para pagar los alcances que supuestamente estaban liberados de adeudos
En esta fase me vi involucrado en un supuesto fraude, ya que por mi firma de “Visto Bueno” se libraron los pagos durante mucho tiempo, sin percatarme si los recursos eran o no entregados a los beneficiarios o a personas distintas
En noviembre de 1984 fui separado de la gerencia de Pichucalco, Chiapas El cargo lo recibió un sobrino de la esposa del gobernador Absalón Castellanos Domínguez, entonces gobernador de la entidad En 1985, después de una auditoría practicada en esta sucursal, se juzgó administrativamente mi caso Fui sujeto a una suspensión sin goce de sueldo en apego al reglamento bancario
La nueva administración de Bancrisa, a cargo de Ignacio Tinajero, se dedicó a la rapiña y al desfasamiento del personal para repartirse entre amigos los puestos En esta estrategia los hermanos Reyes Piedra, funcionarios de la institución bancaria, mandaron a hacer un nuevo dictamen de mi caso para cesarme y despedirme del banco sin dar lugar a explicaciones
Recurrí al Tribunal Federal del Trabajo, el cual, después de tres años de juicio, resolvió a mi favor y dictaminó que el banco me reinstalara y pagara los salarios caídos, las prestaciones y las gratificaciones que, en suma ascendían a 27 millones de pesos, aproximadamente
Fui temporalmente reinstalado en la subgerencia de Crédito de Bancrisa No me pagaron los salarios caídos Para ello, se revivió el supuesto fraude que por ocho millones se cometió al banco Se emprendió una acción judicial y se solicitó mi detención Los empleados que resultaron responsables huyeron, previamente pagaron cuatro millones cada uno a Bancrisa, que adujo que el fraude era de 20 millones, pero sólo pudo demostrar un faltante de cuatro Para salir librados los empleados me incriminaron con declaraciones prefabricadas, que sólo engrosaron mi expediente penal
Fui detenido violentamente al salir del trabajo en octubre de 1988 Fui despojado de mi coche y otras pertenencias Actualmente estoy recluido en el penal de Cerro Hueco, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Afirmo categóricamente que es falso el delito del que se me acusa 15 años he servido a Bancrisa, ocho de ellos como gerente de distintas sucursales Durante ese tiempo financié y autoricé con mi firma más de 3,000 millones de pesos con toda transparencia De mi rectitud puede hablar mi currículum y el hecho de que no poseo riqueza alguna Pido a las autoridades penales y del Banco que conozcan mi caso y reparen esta injusticia
Atentamente
Luis Alberto Díaz Rodríguez