La formación diplomática, innecesaria

La formación diplomática, innecesaria
Improvisados, desplazan a los profesionales del Servicio Exterior
Carlos Fazio
Tres secretarios de Estado del sexenio de Miguel de la Madrid, un exsecretario de Gobernación incorporado al mundo diplomático hace seis años, el expresidente ejecutivo de Televisa, un exsecretario particular del presidente Lázaro Cárdenas y hasta el último director general de Investigación y Seguridad Nacional forman parte de las nuevas promociones en el Servicio Exterior Mexicano (SEM), cuando aún faltan por decidirse los nombramientos en un par de embajadas importantes
A tres meses y medio de iniciado el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el movimiento en el cuerpo diplomático ha sido lento, aunque trajo algunas sorpresas Entre ellas, tal vez la que más escozor causó en el servicio exterior, es la llegada de dos hombres de Televisa: Miguel Alemán Velasco y Agustín Barrios Gómez, en momentos en que los funcionarios de carrera abogan por una racionalización de los nombramientos especiales —que, arguyen, “obedecen a presiones políticas”—, basada en un “claro espíritu de democratización, equilibrio, equidad y transparencia”
¿Qué es el Servicio Exterior Mexicano y qué tareas realizan tanto la Secretaría de Relaciones Exteriores como las embajadas y consulados? De acuerdo con la Ley Orgánica que rige la institución, es “el órgano permanente del Estado específicamente encargado de representarlo en el extranjero y de ejecutar la política exterior del Gobierno Federal, así como de promover y salvaguardar los intereses nacionales ante los Estados extranjeros u organismos y reuniones internacionales”
En la actualidad, México sostiene relaciones con 145 países y tiene cinco representaciones permanentes ante organismos internacionales De esos países, solamente en 67 tiene embajadores residentes, de los cuales 37 están acreditados en forma concurrente ante otros gobiernos En la rama consular, sólo existen 17 cargos de cónsul general, el más alto del escalafón Según un informe del embajador Antonio Dueñas Pulido (revista Proa número 15), la distribución geográfica de los países con los que México sostiene relaciones es: 31 en América, 28 en Europa, 44 en Africa, 37 en Asia y Medio Oriente y cinco en Oceanía
Esta realidad, que denota una política exterior pluralista tanto en lo bilateral como en lo regional y global, presenta la necesidad de fortalecer los cuadros diplomáticos que constituyen el órgano de ejecución de la diplomacia mexicana Pero la cuestión encierra una contradicción: el único servicio civil de carrera que existe en México, ha observado una tendencia a reducir el número de sus integrantes
Según estudio de Javier Cerritos, miembro del SEM adscrito a la embajada de México en Israel, la rama diplomática se redujo de 335 miembros en 1983 a 325 en 1987; la rama consular bajó de 117 funcionarios a 106 en el mismo periodo y la rama administrativa registró un decremento de 59 personas en esos cinco años En total, la reducción del número de miembros de carrera en el SEM se elevó, en un quinquenio, a 80 funcionarios (71%) Además, como señala Cerritos, “contrariamente a las necesidades de nutrir a cuadros del SEM de carrera para afrontar más eficazmente la creciente complejidad internacional, la tendencia ha sido a la inversa”
Por otra parte, hay interrogantes que sexenio a sexenio rebotan entre los diplomáticos mexicanos Por ejemplo: ¿el personal de carrera del Servicio Exterior debe especializarse o ser generalista? ¿Se desempeñan mejor los diplomáticos de carrera o los de extracción política?
El embajador emérito y excanciller Jorge Castañeda, quien hasta fines de este mes representará al gobierno mexicano ante las autoridades francesas, considera que “la carrera diplomática es una carrera técnica que requiere de conocimientos especializados” Esto, que según Castañeda parece obvio, no es, sin embargo, “aplicado o siquiera reconocido generalmente en México” Por el contrario, agrega, “se considera que para ser diplomático basta tener una cultura general y una inteligencia mediana”
A su juicio, México carece de un servicio de carrera operativo Con un agravante: “los ‘de fuera’ son casi o igualmente numerosos que los de carrera Esto impide la continuidad, la experiencia acumulativa, así como la estabilidad del Servicio” La necesidad de contar con un servicio diplomático profesional conlleva, para Castañeda, mejorar el sistema de rotación en las adscripciones y en los ascensos, aprovechando de manera más racional la experiencia adquirida y las calificaciones específicas de los funcionarios, para desempeñar mejor las tareas que se les asignen
En este sentido, el actual embajador de Berlín (RDA), Raúl Valdez Aguilar, planteaba ya desde la época que fungía como presidente de la Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM), la necesidad de “superar o evitar que designaciones políticas, por respetables que sean, menoscaben el sistema de rangos o jerarquías, que caracterizan a cualquier Servicio Exterior” Decía: “Que no haya, hablando en términos familiares, quienes suban por el elevador, mientras otros tengan que hacerlo, paciente y penosamente, por la escalera” (Proa número 1, febrero-marzo 1982)
El tema de los nombramientos de personal especial (artículo 13 de la Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano), motivó un editorial de la Carta Asem, en diciembre de 1987, titulado “El SEM y los enroques sexenales”, que atribuía al “clientelismo, amiguismo y nepotismo” muchos de los nombramientos políticos de la diplomacia mexicana
Un posterior editorial de Proa —que es la publicación oficial de la ASEM—, que abogada por la unidad del cuerpo, recordaba la “excepcionalidad” del artículo 13 y explicaba que “la eventual repetición de dicha experiencia, claramente implicaría consecuencias muy desfavorables para la institucionalización que pretende ser una de las características fundamentales del Servicio Exterior Mexicano”
Hace dos semanas, al participar en la Tercera Etapa del Foro de Consulta Popular sobre Factores Externos y el Contexto Internacional, el actual presidente de la ASEM, Daniel de la Pedraja, propuso ante Miguel González Avelar, actual titular del Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos (IMRED), doce puntos tendientes a la modernización del Servicio Exterior
Uno de ellos plantea que los nombramientos especiales de funcionarios no de carrera “deben ser objeto de una cuidadosa decisión, ya que muchos de ellos obedecen a presiones políticas y no se justifican operativamente” “El impacto que estos nombramientos tienen en el presupuesto regular de la Secretaría de Relaciones Exteriores es considerable y su número incide sensiblemente en una parálisis del normal movimiento escalafonario, además de que deforma el proceso de rotación geográfica y temática de los miembros permanentes del SEM En este punto, debe decirse que otros gobiernos han establecido porcentajes máximos para este tipo de nombramientos temporales con el loable propósito de consolidar la profesionalidad de su cuerpo de representación exterior”
En otro punto, De la Pedraja expuso que los nombramientos de los jefes de misión “deberán tomar en cuenta, de manera prioritaria, como lo señala nuestra Ley Orgánica, los antecedentes curriculares de los miembros de carrera del SEM, para evitar cuellos de botella en la cúspide del escalafón y las consecuentes deformaciones de la pirámide escalafonaria”
LOS POLITICOS LLEGARON YA
En este contexto, las primeras designaciones del canciller Fernando Solana no logran escapar a la tendencia que se manifestó en los últimos sexenios
Un ejemplo significativo es que cinco exsecretarios de Estado durante el sexenio de Miguel de la Madrid estén hoy incorporados a la SRE Ellos son: el exsecretario de Educación, Miguel González Avelar, titular del Instituto Matías Romero; el de Hacienda, Gustavo Petricioli, embajador en Washington; el de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda, jefe de misión en Londres, y el de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Eduardo Pesqueira Olea, designado representante permanente ante la FAO El quinto, quien fue enviado al exterior por el propio De la Madrid y todavía en funciones, es Alfredo del Mazo, extitular de Energía, Minas e Industria Paraestatal y aspirante fracasado a la silla presidencial, quien ocupa la representación en Bélgica
Entre los quince nombramientos de cónsules y embajadores, figuran varios casos por designación “política” El más destacado, y que incluso logró formar ya el expediente más voluminosos de los diplomáticos entrantes, es el del embajador en Washington, Gustavo Petricioli, profesional de las finanzas y la economía, egresado del ITAM y con una maestría en Yale
Siguiendo una tradición que se verifica con Antonio Carrillo Flores, José Juan de Olloqui, Hugo B Margáin, Bernardo Sepúlveda y Jorge Espinosa de los Reyes, los últimos seis embajadores mexicanos en Estados Unidos —incluido ahora Petricioli—, han surgido de las filas de la Secretaría de Hacienda No obstante, en contra de la interpretación generalizada de que esa “extracción” obedece a los estrechos vínculos económicos con Estados Unidos, la realidad hasta ahora ha sido que el representante mexicano en Washington no maneja directamente las negociaciones económicas con el país vecino Así como la Secretaría de Hacienda administra directamente los tratos financieros con EU —o con cualquier otro país con el que México sostiene relaciones importantes—, la de Comercio lo hace en el área comercial
En círculos de Tlatelolco se considera un absurdo el argumento de que la designación del exdirector de Nafinsa y exsecretario de Hacienda obedece a su amistad con James Baker Pragmáticamente, se parte de una realidad: en los vínculos bilaterales con Estados Unidos predominan los intereses, no los nexos de amistad
El “affaire Petricioli” en la Cámara de Diputados, donde la oposición formuló imputaciones en su contra por omisión y falta de buena atención en el caso del fraude de las casas de bolsa, que concluyó con la exoneración de los diputados del PRI, dejó expuesto moralmente al embajador mexicano ante la Casa Blanca, quien, eventualmente, podría ser descalificado en su autoridad, a futuro, por miembros de la clase política norteamericana
LOS MUCHACHOS DE TELEVISA
Otra “golondrina sexenal” en el Servicio Exterior que ha dado de qué hablar es Miguel Alemán Velasco, designado por el presidente Salinas como embajador especial, con principal dedicación a la promoción turística de México en el extranjero
Al respecto, las secretarías de Relaciones Exteriores y Turismo acordaron establecer una mayor coordinación institucional para fortalecer la promoción turística del país en el mundo Solana ofreció a Carlos Hank González la infraestructura del sistema consular para intensificar las tareas de promoción y difusión turística y se preperará al personal consular para el desempeño de tales actividades
Según admitió el propio Alemán, no será un embajador itinerante ni plenipotenciario, sino que se encargará de asuntos muy concretos, de duración y circunstancias muy específicas
El expresidente ejecutivo de Televisa, vicepresidente y subdirector del diario Novedades, fue ratificado el primero de marzo en la Comisión Permanente del Congreso, pese a las impugnaciones en las diputaciones del PAN, PMS y PPS, que exhibieron la “incompatibilidad” entre la misión diplomática y la “imagen distorsionada” que de México ha hecho Televisa con los contenidos “mentirosos” de sus noticieros, cargos que Alemán negó
Previamente, el principal impugnador, Jesús Ortega, subcoordinador de la fracción parlamentaria del PMS, había calificado la designación de Alemán Velasco “como una grave concesión al monopolio Televisa, y una más, en términos genéricos, a los grandes capitalistas privados” Ortega dijo que no era posible poner en manos de quien quizá es el principal inversionista privado en el ramo turístico del país, la responsabilidad “del fortalecimiento turístico de México”
Ante la Comisión Permanente, Alemán Velasco se comprometió a ser “embajador de la mexicanidad”; trabajar por “la modernidad y el cambio”; se autoelogió al afirmar que “contar con un empresario en las filas del gobierno será muy positivo” y convino en que es preciso desterrar “la imagen del mexicano —un indígena— sentado junto a un nopal”
En su nueva función, Alemán ya viajó a Palma de Mallorca —donde se encontró con el secretario de Turismo, Carlos Hank González—, Berlín y Nueva York En círculos diplomáticos mexicanos fue muy comentada la versión sobre el por qué de su nombramiento, atribuida a Emilio Azcarraga: “Como el profesor Carlos Hank no sabe inglés, por eso lo designan” (Proceso 638)
Quien no sólo sabe inglés sino que se ha autodestapado como un hábil negociador en materia de deuda externa, es Agustín Barrios Gómez, la otra cuota de Televisa al Servicio Exterior Mexicano
Nombrado cónsul general en Nueva York, el consulado con mayor peso político, este hombre amante de las condecoraciones —recibió tal distinción de cinco gobiernos— se inició como cronista de sociales en el periodismo, fue dueño de restaurantes y clubes nocturnos, fundador y vicepresidente de El Heraldo de México e hizo carrera en el consorcio privado de la televisión donde, hasta su designación, ejercía la dirección de Opinión de Televisa y la vicepresidencia del Consejo de Administración de Cablevisión SA Además, entre febrero de 1977 y marzo de 1983 fue embajador en Canadá (entonces, su ingreso al Servicio Exterior motivó que el internacionalista Edmundo Hernández Vela comentara que la diplomacia mexicana era “una coladera, a donde cae de todo” y que “la selección de embajadores no sigue un criterio de calidad, sino de improvisación”), y luego en Suiza, hasta mayo de 1987
Personalidad adversa a la fórmula del embajador Valdez Aguilar quien define como propio del carácter de la diplomacia la “discreción” con que se debe actuar en ese ámbito, Barrios Gómez ha logrado molestar y escandalizar a los miembros del Servicio Exterior con frases locuaces, como que en 1982, con la suspensión de pagos, México agarró a los acreedores “con los dedos en la puerta” o aquella —insólita a juicio de varios diplomáticos—, de que será “el peón de brega” del secretario de Hacienda, Pedro Aspe, para que luego éste llegue como “matador” a Nueva York a solucionar el problema de la deuda externa (Proceso 644) El comentario generalizado es que nadie en Wall Street va a recibir a Barrios Gómez para hablar de la deuda
En algunos círculos de Tlatelolco no se cree que este hombre que suele presentarse irónicamente como “Agustín Barrios Gómez, de Africa Latina” y que considera a México como “un paisito”, pueda cumplir cabalmente con los lineamientos de una política exterior nacionalista como la mexicana En lo que sí existe consenso es que su actuación estará íntimamente vinculada con los negocios de Televisa Para muestra, un botón: fue el propio Barrios Gómez quien anunció que en 1990 el consorcio televisivo organizará una gran exposición de arte mexicano en el Museo Metropolitano de Artes de Nueva York
Junto con Petricioli y Miguel González Avelar, otro exsecretario de Estado del gobierno de Miguel de la Madrid se incorporó al elenco exterior mexicano: Eduardo Pesqueira Olea, extitular de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos
Pesqueira fue ratificado por la Comisión Permanente como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Pero tampoco escapó a las impugnaciones de la oposición, que lo acusó de haber dejado un desastre en el campo y haber colaborado “para llevar a cabo el fraude electoral en 1988” Su designación a la FAO, organismo con sede en Roma, se considera un “premio de consolación” El delegado de México ante la FAO también lo es ante el Fondo Internacional de Desarrollo Agropecuario, el Consejo Mundial de la Alimentación y el Programa Mundial de Alimentos La conocida afición de Pesqueira por la gastronomía de altura, ha hecho comentar en Tlatelolco que se le ha encontrado una misión a su medida
Otra promoción “de fuera” fue la del economista Alfredo Phillips Olmedo, el exdirector del Banco de Comercio Exterior, quien ocupará el cargo de embajador en Canadá Con estudios en Londres y Cambridge, Inglaterra, y un posgrado en la Universidad George Washington, Phillips Olmedo hizo carrera en la Secretaría de Hacienda e integró diversos comités del FMI y del Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento
Canadá, destino del nuevo embajador, ocupa el quinto lugar en importancia entre los países acreedores de México, con 5,000 millones de dólares —entre el 6 y 7% del total de la deuda externa mexicana— y tiene con Estados Unidos un Acuerdo de Libre Comercio que sería un punto de partida, a futuro, para incorporar a México a un Mercomún Norteamericano
UN CARDENISTA Y UN EXPOLICIA
Por su simbolismo, la designación de Raúl Castellano como nuevo embajador en La Habana fue tal vez la más “política” Con 87 años y una vasta experiencia al lado de hombres como los generales Lázaro Cárdenas y Miguel Henríquez Guzmán, Castellano, representante en la Asamblea del Distrito Federal al momento de su nombramiento, tal vez viva en Cuba la culminación de su carrera política Su edad fue vista por el propio Castellanos como un obstáculo cuando Salinas le ofreció el cargo Hasta su última modificación, la Ley Orgánica del Servicio Exterior fijaba en 65 años la edad para jubilarse, pero después quedó liberada a la discrecionalidad del Presidente de la República en la nominación de embajadores y cónsules generales De lo que no queda duda es que, en su nueva responsabilidad, Raúl Castellano tendrá en Cuba una dura prueba: la misión estuvo encabezada por el diplomático “más joven” en La Habana, Rodolfo Echeverría, y por el “mejor embajador”, Gonzalo Martínez Corbalá, según Fidel Castro
Licenciado en Derecho, recorrió distintos puestos dentro del Poder Judicial, entre ellos, los del magistrado del Tribunal Superior de Justicia y Procurador General de Justicia del Distrito y Territorios Federales En 1939 fue secretario del Presidente de la República y posteriormente se desempeñó como Jefe del Departamento del Distrito Federal Después siguió su “aventura” con el henriquismo, y en 1981, días antes de iniciar su campaña presidencial, Miguel de la Madrid lo nombró “asesor de asuntos políticos” Fue senador por Coahuila entre 1982 y 1988 Su ratificación como embajador en Cuba, en la Comisión Permanente, contó con el consenso de todos los partidos de oposición
A Guatemala fue designado como embajador Pedro Vázquez Colmenares, constituyéndose en el segundo exdirector de Investigación y Seguridad Nacional con igual destino; el primero fue Abraham Talavera
Su nombramiento no puede soslayar la particular relación bilateral de México con Guatemala, con un ingrediente capital que ha sido motivo de negociaciones cupulares en los últimos años: la presencia de refugiados políticos guatemaltecos en los estados mexicanos limítrofes En 1982, cuando un militar gobernaba el país vecino y la afluencia de refugiados comenzó a ser masiva por la frontera sur, Miguel de la Madrid envió a Guatemala como jefe de misión al general de brigada Rafael Macedo Figueroa, sustituido luego por Talavera Fueron los años en que México definió una nueva política de Seguridad Nacional, con énfasis en ambas fronteras Ahora, la decisión de mandar al exgobernador de Oaxaca, parece responder a la tendencia de los últimos años
Al igual que otras ratificaciones de nuevos embajadores, la de Vázquez Colmenares se vio deslucida por la impugnación de los partidos de oposición: legisladores del PMS, PPS, PARM y Corriente Democrática votaron en contra, mientras que el PAN se abstuvo y Pedro Etienne, del PFCRN, abandonó el salón en el momento del voto Vázquez Colmenares, ratificado así por la mayoría priísta, fue cuestionado por el parmista Oscar Mauro Ramírez Ayala por su antecedente de “expolicía”, cargo que el nuevo embajador negó
LOS “DE ADENTRO”
Entre los nuevos nombramientos figuran varios diplomáticos de carrera o “regularizados” en el Servicio Exterior, que en el último sexenio cumplieron altas funciones en la cancillería de Tlatelolco, empezando por su extitular, Bernardo Sepúlveda, quien fue enviado a Londres
Miembro del PRI, donde fungió como secretario de Asuntos Internacionales del Comité Ejecutivo, Sepúlveda se formó como funcionario público en la Secretaría de Hacienda especializándose en inversiones extranjeras y empresas trasnacionales Fue embajador en Washington por un corto periodo, como preparación para su posterior designación como secretario de Relaciones Exteriores por Miguel de la Madrid Durante la campaña de De la Madrid fue asesor para asuntos internacionales
Ante el gobierno de la Gran Bretaña, Sepúlveda podrá ahora volcar toda la experiencia acumulada durante un sexenio al frente de Tlatelolco, aunque las relaciones bilaterales con el gobierno inglés no sean las más prioritarias para México
Junto con Sepúlveda emigrará al Viejo Continente uno de sus más cercanos colaboradores en la SRE: Manuel Rodríguez Arriaga, nombrado embajador en Noruega Rodríguez Arriaga fue secretario particular del excanciller, coordinador general de asesores y subsecretario de Cooperación Internacional, donde sustituyó a Ricardo Valero en un “enroque” muy comentado entonces Ascendió al rango de embajador, por acuerdo Presidencial, en junio de 1986 Fue consejero de Asuntos Políticos en la embajada de México en Washington
Otro promovido desde Tlatelolco fue Jorge Montaño, quien ocupará la representación permanente de México ante la ONU, en Nueva York Diplomático de carrera, Montaño fue director general para Organismos Especializados y director en jefe para Asuntos Multilaterales de la Cancillería En 1988 se integró a la Comisión de Asuntos Internacionales del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, desde donde ofició como asesor del entonces presidente electo Carlos Salinas de Gortari Su actuación en el PRI fue cuestionada por la oposición cardenista, en el entorno inmediato posterior al 4 de julio, cuando lo acusaron de promover los reconocimientos de gobiernos extranjeros a Salinas
Su jefe en la Comisión de Asuntos Internacionales del CEN del PRI, Miguel Marín Bosch, fue nombrado delegado permanente ante los Organismos Internacionales con sede en Ginebra, Suiza Marín es un experimentado diplomático de carrera con 19 años en el Servicio Exterior, graduado en Historia, en Yale, y con una maestría en la Universidad de Columbia Con un rango de embajador fue secretario particular del canciller Jorge Castañeda (1979-1982) y entre 1983 y 1988 fue delegado alterno de México ante la ONU
Otro hombre de Tlatelolco en el sexenio pasado, Ignacio Villaseñor, director en jefe para Asuntos Bilaterales, fue enviado como embajador de México en Ecuador Graduado en Ciencias Políticas en la UNAM y con estudios de posgrado en Lovaina, Villaseñor ingresó al Servicio Exterior en 1970 La mayor parte de su carrera la hizo en la Cancillería, donde fue jefe de los departamentos de Africa, Asia y Oceanía (1970); Europa (1971), y de América (1972-73); subdirector general del Servicio Diplomático y director general de Organismos Regionales En el exterior estuvo adscrito a las embajadas en Gran Bretaña y Estados Unidos
LOS “EXPERIMENTADOS”
En el elenco de los embajadores “fogueados” que acaban de rotar en sus misiones figuran Manuel Tello Macías, Mario Moya Palencia y Jorge Eduardo Navarrete
Tello, miembro de una familia de prosapia diplomática, fue nombrado embajador en Francia Con un amplio currículum en la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde fungió como subsecretario de Asuntos Multilaterales en la época de Jorge Castañeda, tiene también amplia experiencia como representante mexicano ante organismos multilaterales (OEA, Ginebra, Opanal) y fue embajador en Gran Bretaña En octubre de 1988 fue nombrado “embajador eminente”
Economista de profesión, Jorge Navarrete, también exsubsecretario de Relaciones Exteriores con Castañeda y durante un corto período con Sepúlveda, hasta que el entonces canciller eliminó la Subsecretaría de Asuntos Económicos, ha prestado servicios en la Secretaría de Hacienda, en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos y en el Banco Nacional de Comercio Exterior Desde que ingresó al Servicio Exterior, en 1972 —con un posterior examen de “regularización”—, ocupó las embajadas de México en Venezuela, Austria, Yugoslavia y Gran Bretaña, fue representante permanente ante la ONUDI y el Organismo Internacional de Energía Atómica, y alterno ante la ONU
Su nuevo destino es la República Popular China, después de que rechazó un puesto diplomático en Ginebra al que se le recortaba al GATT, en detrimento de la Secretaría de Comercio Tildado de “tercermundista”, su experiencia puede redundar en beneficios para México en un país clave de la denominada Cuenca del Pacífico
Entre los “experimentados”, otro que rota es Mario Mayo Palencia, quien incursionó como embajador especial hace tres años y medio cuando fue enviado por De la Madrid como representante permanente ante la ONU El exsecretario de Gobernación de Luis Echeverría y exdirector general de lo que era la cadena de periódicos García Valseca, será el nuevo embajador en Japón, luego de aspirar a la misión en Italia
Otros dos diplomáticos de carrera recibieron nuevos destinos: Joaquín Mercado Flores, quien irá como embajador a Jamaica, y Raphael Steger Cataño, que va a Arabia Saudita Mercado, quien ingresó al Servicio Exterior en 1954, fue antes embajador en Nicaragua, ocupó las direcciones generales del Servicio Diplomático en la Cancillería y de Naciones Unidas y desde 1983 fungía como consultor jurídico adjunto en la SRE Steger, en el Servicio Exterior desde 1975, estuvo adscrito a las embajadas de México en la URSS y Gran Bretaña y desempeñó diversas funciones en Tlatelolco
Entre las designaciones figuran las de algunos cónsules El exdirector del ISSSTE, Alejandro Carrillo Castro, fue nombrado cónsul general de la Compañía Mexicana de Aviación, Enrique Loaeza Tovar, irá a San Francisco; Francisco Martín Moreno, formado en las filas de la Secretaría de Hacienda, será cónsul en Barcelona, y Carlos Manuel Sada, un ingeniero de la Ibero, con carrera en cargos público en el gobierno del estado de Oaxaca, ocupará igual cargo en Toronto
Los primeros movimientos en el Servicio Exterior Mexicano dejaron “desocupados” a varios embajadores, algunos de los cuales se insertaron, ya, en otras estructuras del servicio público Entre los que no siguieron en la diplomacia figuran Jorge Espinosa de los Reyes (exembajador en Estados Unidos); Ignacio Ovalle Fernández (exCuba y ahora director de Conasupo); Fausto Zapata Loredo (exChina, se desempeña como delegado en Coyoacán); Diego Valadés (exGuatemala); Emilio Carrillo Gamboa (exCanadá), y el almirante Tomás Ortega Beltrán (exNoruega, quien se reintegró a la Armada de México) Jorge Castañeda, quien representó al gobierno de Miguel de la Madrid ante las autoridades francesas, regresó al país para acogerse a la jubilación