EL PAN, PRESENCIA Y ACCION: CASTILLO PERAZA
Señor director:
Quisiera, después de saludarle, hacer algunas precisiones en relación con la nota relativa al Partido Acción Nacional y firmada por los reporteros Pascal Beltrán del Río y Rodrigo Vera, publicada en el No 642 de la revista que usted dirige y que es hoy de lectura obligada para quienes tratamos de contribuir en algo a la transformación democrática de nuestro país
Es posible que yo no haya sido capaz de expresarme con claridad o que un error involuntario de Pascal Beltrán del Río esté en el origen de una afirmación que se me atribuye en el reportaje, y que estimo no haber hecho Me refiero a una frase entrecomillada (p22) y, por tanto, aparentemente dicha por mí: “Al carecer nuestros partidos de ideario propio en el terreno de la economía”
Creo haber dicho, por el contrario, que el problema de los partidos de inspiración doctrinal cristiana, como lo es el PAN, es que, dueños de un patrimonio doctrinal en esa materia, le ha faltado encontrar las formas concretas de proponer soluciones No siempre, por supuesto, ya que en las plataformas políticas y en no pocas iniciativas de ley, se ha intentado con buen éxito “aterrizar” los principios doctrinales relativos a la economía y la actividad económica Es el caso de las iniciativas sobre reparto de utilidades y congestión de empresas que, lamentablemente, no fueron aceptadas en su momento por razones de diversa índole y han sido “congeladas” o, como es común, retomadas más tarde —previa “mano de gato”— por el partido oficial y presentadas como del Ejecutivo y, finalmente, aprobadas En el interior mismo del partido, ha sido criticada esta deficiencia en las formas de aplicar a lo concreto principios doctrinales que si existen y se conocen
Por otra parte, quisiera señalar que no encabezo ninguna corriente interna, como se indica en el reportaje a que me refiero Lo que sí es cierto es que, junto con otros miembros del PAN —algunos de ellos muy jóvenes y muy brillantes— comparto el respeto y el estudio de los aportes doctrinales que hizo el partido cuando militó en él el Lic Efraín González Morfín y que se han sólido agrupar bajo el nombre de “solidarismo”
Finalmente, creo de justicia señalar que Acción Nacional no ha sido sólo “crisis permanente”, sino también —y esto es mucho más importante— presencia y acción, pensamiento y palabra democráticos constantes durante cincuenta años de la vida política nacional Con todas las dificultades que esto ha entrañado en un medio antidemocrático, hemos vivido la democracia internamente y, a pesar de nuestras fallas, hemos logrado mantener viva y actuante a esta institución que, en la actualidad, representa a un número importante de mexicanos que le han dado su voto Acción Nacional, como usted bien sabe, no nació homogéneo ni con el propósito de homogeneizar a sus miembros Sencillamente, como lo indicó Gómez Morín en la asamblea constituyente, ha tratado de poner, por encima de las diferencias intelectuales, la unidad de las voluntades en torno a una tarea: colaborar en la solución de lo que Gómez Morín llamó el “dolor” de México y que, ayer como hoy, se sintetiza en dos palabras: miseria económica y opresión política
Atentamente
Dip Carlos E Castillo Peraza








