Ayer y hoy

Ayer y hoy
Francisco Ponce
TIJUANA – Sólo tienen en común el aferrarse a su época: los sesenta
Porque, aunque se conocen, pues ambos viven en esta próspera ciudad, Guillermo Ayón Higuera fue campeón nacional medio en boxeo y actualmente es juez internacional, en tanto que Eduardo Silvestre fue Mr Universo en fisiculturismo y ahora es próspero hombre de negocios
Ayón tiene 35 años metido en los cuadriláteros, a pesar de los reclamos constantes de su esposa Luz María Cuevas y de sus hijos Memo, Rosa Irene y Alejandro
Para quien conoce el medio deportivo y la cautivadora enajenación que este produce en algunas personas, es fácil entender que el profesor y biólogo Memo Ayón siga viviendo en conflicto por estar poseído por el deporte
“Así ocurre”, me dice “Una vez que se mete uno, ya no puede salir en realidad, entré al boxeo para poder estudiar e hice 50 peleas, de las cuales perdí sólo ocho”
Quizá podría no explicarse su conducta, si recordamos que don Guillermo peleó contra cuatro de los más notables peleadores de la época de los sesenta, todos ellos campeones mundiales
Por ejemplo, en 1963 empató con el norteamericano Dennis Moyers en diez episodios Ya en 1964 recibió una gran oportunidad al enfrentarse en Roma al italiano Nino Benvenuti, ante quien perdió por nocaut en cinco, el 28 de febrero Y en 1965 sufrió otro nocaut ante el cubano Luis Manuel Rodríguez, en Los Angeles, en tres rounds, el 16 de julio Memo asegura que los nocauts fueron técnicos, por sus débiles cejas
Su gran victoria se logró aquí, el 24 de mayo de 1965, ante un señor legendario llamado Sugar Ray Robinson, por decisión en diez asaltos Claro, fue el año del retiro del Sugar —quien comenzó su carrera en 1940—, pero victoria al fin
Eso le sigue dando una razón de seguir en el boxeo Y no debemos buscar más explicaciones, a pesar de que Memo Ayón define al boxeo como “la destrucción física y mental del individuo” Y de estimar que en la actualidad “hay algunas peleas de campeonato mundial que son puro show”
Eduardo Silvestre —tiene un gimnasio en San Ysidro, California— surgió a fines de los cincuenta cuando estaba de moda aquella publicidad del método de Charles Atlas —Tensión Dinámica— que prometía hacer de un enclenque un adonis
Aquella publicidad mostraba al flaquito con su novia en la playa y un fortachón lo empujaba y se llevaba a la chava Entonces, ¡Oh maravilla! el flaquito hizo tensión dinámica, golpeó al fortachón y recuperó a su chica
Eduardo Silvestre, nacido aquí, en 1931, realizó su trabajo a pulso No luce tan exageradamente fuerte como los de las revistas actuales, pero estima que en México han acabado con el fisiculturismo por disputa de grupos dirigentes en el DF
Silvestre fue Mr Universo en 1959 y 1960 Y lamenta que hoy no sea como ayer: “Los esteroides pueden acabar con todo esto”, me dice