Los cargos en su contra en Estados Unidos, aún vigentes

Los cargos en su contra en Estados Unidos, aún vigentes
Resucitan a Nazar; no importaron las acusaciones de represor, de torturador, de informante de la CIA
Carlos Marín
Regresa Miguel Nazar Haro: el mismo que fue director de la Federal de Seguridad; el mismo acusado de torturador y represor ante organismos de derechos humanos nacionales e internacionales; el mismo señalado como informante de la CIA; y el mismo que tiene en Estados Unidos un juicio pendiente como presunto responsable de complicidad en el robo y contrabando de autos
El mismo, también, a quien algunos —como lo escribió Manuel Buendía— consideran, pese a todo, el mejor policía de México
Involucrado por la justicia estadounidense en una gigantesca operación comandada, sobre todo, por agentes de la DFS para robar automóviles y camionetas del otro lado de la frontera para transportarlos y utilizarlos ilegalmente en México, Nazar Haro se vio obligado a renunciar a su cargo el 13 de enero de 1982, apenas iniciado el último año de gobierno de José López Portillo
Casi siete años después, el boletín número 002 de la Dirección de Comunicación Social de la Secretaría General de Protección y Vialidad causó asombro la tarde del viernes 16 de diciembre:
“Por acuerdo del C Jefe del Departamento del Distrito Federal, Licenciado Manuel Camacho Solís, el C Javier García Paniagua, secretario general de Protección y Vialidad, extendió el siguiente nombramiento:
“El señor Nazar Haro fue designado director general de Servicios de Inteligencia”
El exjefe de la DFS salió del ostracismo para ocupar un cargo inexistente hasta la llegada de García Paniagua a la SGPV El boletín oficial no preciso las funciones exactas del nuevo cargo Tampoco lo hizo el jefe del DDF, Camacho Solís, en su comparecencia del domingo 18 ante la Comisión del DF de la Cámara de Diputados Un intento adicional se frustró cuando la mayoría del PRI rechazó la solicitud de presentación de García Paniagua en el seno de la Asamblea de Representantes
El nombramiento de Nazar Haro fue motivo de escándalo público Partidos de oposición, militantes políticos, agrupaciones de defensa de presos y desaparecidos políticos, diputados y asambleístas recordaron el turbio pasado del nuevo colaborador de la policía capitalina Se multiplicaron los testimonios en contra suya como responsable de ejercer la tortura como herramienta de confesión
Ante las impugnaciones a la designación, Camacho sólo pudo aducir:
“Yo creo que necesitamos actuar con firmeza frente a la delincuencia Si ponemos gente que no tiene ninguna experiencia, si queremos entrenar ahorita personal podemos pasarnos tres o seis años en lograr resultados”
Nazar Haro cometió, de hecho, rebeldía en contra de la justicia de Estados Unidos, pues se negó a comparecer en la audiencia que le fue fijada, por los cargos mencionados para el 3 de mayo de 1982 Consultadas por Proceso al respecto, fuentes de la embajada de Washington en México indicaron que los cargos contra Nazar —inclusive el de violar la orden de arraigo— están todavía vigentes “Si Nazar cruza la frontera sería detenido para obligarlo a comparecer ante la Corte de San Diego donde está pendiente su juicio” indicaron
Guillermo X García, corresponsal del New York Times en México, obtuvo a su vez una breve declaración de Nazar Haro sobre su caso en Estados Unidos Según el periodista, el director de Inteligencia de la SGPV dijo que “nunca tuve ningún problema” con la justicia estadounidense “No sé nada de eso”, agregó
Hombre y funcionario discreto, si los hay, Nazar Haro constituyó siempre una personalidad poco conocida A tal grado que su primer apellido, por razones ignoradas, se escribe rutinariamente en forma equivocada: se le dice Nassar, así, con doble ese Sin embargo, lo correcto es Nazar, con zeta Por lo menos así decía su papel membretado de la DFS y así lo mencionó, igualmente, el boletín oficial que dio a conocer su nombramiento
Del libro Los años sucios, de Rafael Rodríguez Castañeda, que publicará próximamente la editorial Grijalbo, reproducimos algunos fragmentos de testimonios y documentos que muestran facetas del hombre que colaborará con Javier García Paniagua al frente de la policía del Distrito Federal En su mayor parte, estos materiales fueron recogidos por el autor en los informes de organismos de derechos humanos, como Amnistía Internacional; de agrupaciones de juristas, y de entidades de lucha en favor de presos y perseguidos políticos Otros provienen de fuentes directas, como el FBI y al Corte de San Diego, en Estados Unidos; o la Procuraduría General de la República y la Cámara de Diputados, en México
* * * * *
Desde que inició su carrera policiaca en la Federal de Seguridad, Nazar Haro había mostrado que no sabía equivocarse Al más puro estilo del sistema mexicano, desde el poder Nazar actuaba sin más restricción que la que podía imponerle su fidelidad a la autoridad, en su caso el secretario de Gobernación y el Presidente de la República No ofrecía explicaciones Simplemente cumplía su compromiso con ellos: vigilar, golpear, en aras de proteger al sistema que lo encumbró al poder policiaco Temido y respetado, Nazar Haro —como sus antecesores al frente de la Policía Política mexicana— sobrevivió a todo tipo de críticas y cambios de autoridades y de gobiernos Era número uno en su misión y su misión era garantizar la seguridad del Estado En 1981, sin embargo, el hombre de 52 años cometió no sólo un error sino un exceso Y su fin dio comienzo Eran los años de desenfreno feliz, contagioso, de la administración de José López Portillo Nazar Haro, el policía por antonomasia, el Jefe con mayúsculas, el hombre de confianza de presidentes y secretarios de Estado, se vio involucrado en un vulgar contrabando de autos robados y tuvo que renunciar silenciosamente, sin palmadas en la espalda, sin aplausos públicos, a la DFS Atrás quedaban 30 años de servicio de este organismo a todo un estilo de ser policía
Nazar fue pieza importante en la guerra sucia mexicana Como otros policías y militares, recibió preparación especial en la Escuela de las Américas, en la Zona del Canal de Panamá, en la cual el Pentágono ha entrenado generaciones completas de las fuerzas de seguridad de los países latinoamericanos Ahí estudio Nazar cursos de antiguerrilla y se interesó particularmente en la penetración del comunismo en Centroamérica Años más tarde, esta especialización lo ayudó a convertirse en pieza clave de la CIA en México Ahí, también, se dio forma a su segunda gran vocación: el anticomunismo, que marcó su trayectoria dentro de la DFS, como agente, como subdirector y como director
Su estilo policiaco se caracterizó por el dominio de los hilos del poder, por el conocimiento de la psicología humana, por su carácter implacable No se le conoce una sola entrevista periodística
en relación con sus actividades policiacas Era discreto y su acción, fulminante Su estilo estaba marcado, sin duda por quienes fueron sus maestros y protectores en las tareas policiacas: Fernando Gutiérrez Barrios y Javier García Paniagua
* * * * *
Un cuarto todo pintado de negro Rodeado de agentes, en la cara la luz de reflectores fuertes Ahí conocí el vocabulario de la tortura: le decían “fotos” a los golpes; y según su intensidad, eran “infantiles”, de “certificado” y de “pasaporte” Las de “pasaporte” eran golpes de a deberás, lo juro Seguí el interrogatorio Más fotografías de supuestos o reales miembros de la Liga Hasta vi la mía, por cierto muy vieja, de cuanto estudiaba en el CCH De pronto
—¡Atención! Ahí viene el jefe
Todos se pusieron de pie Y entró a quien llamaron Señor o Jefe, así como con mayúsculas Me hizo las preguntas de rigor y me propuso un trato
—Te doy un boleto de avión al país que gustes a cambió del paradero del Piojo y de la Morena Tú ya caíste, sálvate, nos importan ellos No me digas nada ahora Piénsalo
Y se fue Después vino lo peor Me llevaron a ver los cadáveres Estaban en el estacionamiento Tres compañeros Tere, Brenda y un cuate desconocido para mí Las mujeres con el tiro de gracia en la cabeza, sus cuerpos sucios, ya rígidos De nuevo al cuarto
Ahí estaba el Señor
—Pinche guerrillero Nos quieres ver la cara, te vas a morir No quiero más mentiras Tú eres Eladio Torres, alías la Viborita —a continuación todos mis datos, con una exactitud asombrosa— Ya sabemos, pues, quién eres, pero queremos que tú mismo lo digas Y además, todo lo que sabes Muchos amigos tuyos, que los tuvimos aquí, nos contaron de ti, aunque unos, como tus compas de la Casa del Estudiante, nos dijeron puras mentiras Y no queremos que te vaya igual
Sacó una pistola de nueve milímetros, cortó cartucho
—¿Vas a cooperar, sí o no? Me vas a decir todo o te mueres en este momento A pesar de la fuerte luz de los reflectores, en el instante en que el Señor se puso frente a mí colocando el cañón de la pistola sobre mi sien derecha, pude distinguir su tez blanca, sus ojos claros, inconfundibles Me parecieron eternos los momentos hasta que escuche el golpe del martillo al jalar Miguel Nazar Haro el gatillo No tenía tiro en la recámara
* * * * *
Fui de los que agarraron por esos días, por ahí de los últimos de enero de 75 Sí, los de la Federal de Seguridad No recuerdo bien si fue el mismo día o al otro en la madrugada, cuando me llevaron a una oficina donde estaban Romero y Joel A éste lo estaban torturando bien feo Lo tenían desnudo y mojado y le daban toques con un cable que habían zafado de la lámpara Pretendían que confesara que pertenecía a la Unión del Pueblo Y que dónde estaba su hermano, que les dijera Quien dirigía el asunto y hasta gozaba con aplicar la tortura era el que le decían el “teniente” Joel comenzó a tener una especie de parálisis y como que ya no podía respirar Le dejaron de aplicar los toques y le dieron de puntapiés y golpes para “que dejes de hacerte pendejo” Pero no reaccionaba Entonces fue cuando a los demás nos sacaron rápidamente Pasaron varios días de más golpes, toques y amenazas De ahí salieron declaraciones de lo que sí y de lo que no Pero a Joel no volví a verlo Supongo que eran de él unos quejidos lastimeros que se oían cuando había silencio Tengo la impresión de que era un domingo cuando dos agentes fueron por mí, al cuartito minúsculo donde me tenían
—Ahora si te llevó la chingada, ahora si vas a decir hasta lo que no
Y me llevaron a la oficina de Nazar, entonces el subdirector de la DFS Ahí estaban el “teniente” y otros policías Dirigió personalmente las torturas y las amenazas Nazar, quien constantemente presumía de su preparación antiguerrillera en Panamá
—Mira Flaco, hijo de la chingada, ahora mismo me vas a decir qué agente de la DFS trabaja para ustedes, o a quién sobornaron y cuanto dinero le dieron Lo que has pasado no es nada a comparación de lo que viene, si no hablas
Nada de eso sabía yo, por supuesto, y de entrada me pareció puro cuento Me señaló al “teniente”, que estaba así como asustado
—Estando de guardia a este imbécil se le escapó Joel ¿A dónde fue Joel? ¿A quién crees que recurra? Por lo pronto, para que lo sepas, el “teniente” va a responder por su error Ya ha sido degradado
Según supe después le hicieron el mismo teatro a Nicéforo Y Joel está entre los desaparecidos
* * * * *
El 22 de septiembre de 1977, el rector de la Universidad de Oaxaca, Felipe Martínez Soriano, interpuso un recurso sosteniendo que 46 miembros de la Universidad habían sido arrestados ilegalmente y que sus vidas posiblemente habían corrido peligro El mismo rector fue secuestrado el 7 de febrero de 1978 junto con Arturo Cortés Gutiérrez, director de la Escuela Preparatoria No 5 y dirigente del Movimiento Democrático Universitario La esposa de Cortés Gutiérrez, Mirna Gómez Zárate —de 19 años— y la madre del mismo —señora Gómez Zárate de Cortés— también fueron detenidas Según testigos presenciales del hecho, esta última fue torturada y posteriormente se le acusó de actividades terroristas, aunque salió en libertad bajo fianza Martínez Soriano quedo en libertad más tarde Declaró que lo habían tenido preso en el Campo Militar Número Uno de la ciudad de México y que había sido torturado allí por el jefe de la Dirección Federal de Seguridad, Miguel Nazar Haro Agregó que había sido obligado bajo tortura a firmar una carta de renuncia a su puesto de rector de la Universidad; declaró también que Miguel Nazar Haro controlaba once centros no oficiales de detención en la ciudad de Oaxaca
* * * * *
—No publiquen los nombres y les prometo investigar De antemano les digo; nada es cierto, en México no se violan los derechos humanos
Hay delincuentes y hay delitos, y éstos se castigan conforme a la ley
Jesús Reyes Heroles se levantó de su escritorio y estiró bruscamente la mano para despedir a sus interlocutores Para él, el asunto estaba terminado El grupo de juristas de varios países encabezado por Daniel Jacoby, se retiró con la promesa a cuestas Y sólo con eso se quedo: con la promesa de una investigación que nunca se hizo
Por primera vez, un equipo de investigadores extranjeros había contado con la colaboración de las autoridades mexicanas para estudiar las denuncias sobre presos políticos, torturas y desaparecidos Pertenecían a tres diferentes organismos: la Federación Internacional de los Derechos Humanos, el Movimiento Internacional de Juristas Católicos y la Liga Internacional por los Derechos del Hombre, con sede, respectivamente, en París, Roma y Nueva York Pasaron varias semanas en México Pudieron entrevistarse, además de Reyes Heroles, con el subsecretario Gutiérrez Barrios, con autoridades estatales, con jefes policiacos y con grupos pro derechos humanos en México, al terminar, elaboraron un informe de 32 cuartillas y dos anexos más una carta de seis cuartillas dirigida a Reyes Heroles
—Corroboramos lo que en México era un secreto a voces: hay persecución, hay torturas, hay desapariciones Pero eso no es lo más importante: comprobamos la participación directa, personal, de altos funcionarios gubernamentales en actos de tortura
Daniel Jacoby se detuvo Hablaba con el reportero Carlos Marín, en su oficina de la FIDH en París
—¿Altos funcionarios? interrogó el reportero
—Funcionarios de primer nivel
—¿Quiénes son?
—Le doy los nombres con el compromiso de que no los revele Reyes Heroles tiene nuestro informe y sabe los nombres de por lo menos tres funcionarios que torturan Pero nos pidió —y respetamos el acuerdo— no hacerlos públicos mientras él realiza la investigación Le dimos todas las pruebas
Han pasado más de ocho años Que se sepa Reyes Heroles jamás emprendió investigación alguna, y ni siquiera informó de pláticas con los juristas
—El compromiso —le digo ahora a Marín, coordinador de Producción de Proceso— puede considerarse más que caduco ¿Puedes decirme qué nombres te dio Jacoby?
—Fernando Gutiérrez Barrios, Miguel Nazar Haro, y Raúl Mendiolea Cerecero
El informe de los juristas apuntaba que la “gran mayoría de los que pudieran ser entrevistados aseguran que fueron detenidos por la llamada Brigada Blanca, grupo clandestino, organizado difusamente, que según estos testimonios está compuesto por agentes de la Dirección Federal de Seguridad, la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia y la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación y por diferentes policías estatales y municipales”
* * * * *
La mexicana es una sociedad rigurosamente vigilada
De ahí nace la eficacia del aparato estatal para reprimir la disidencia Sin duda, un trabajo de vigilancia, de persecusión y de capturas requiere de una estructura sofisticada de espionaje Con ella contó la Dirección Federal de Seguridad que, a la vez, formaba parte de esa misma estructura
A través de la Secretaría de Gobernación, el gobierno mexicano vigila con rigor a los ciudadanos en cuya actividad está interesado Dispone de ojos y oídos que todo lo ven, todo lo oyen, todo lo informan, a lo largo y ancho del país Actividades políticas, sindicales, estudiantiles, religiosas, movimientos populares y campesinos, todo lo que tenga algún interés público —y hasta actividades privadas— está sometido a vigilancia oficial Hasta 1985, el espionaje interno estaba a cargo de los agentes tanto de la Dirección Federal de Seguridad como de su complemento dentro de Gobernación, la Dirección de Investigaciones Políticas Ambos organismos contaban con una extensa red de agentes, subagentes, investigadores, comisionados y simples “orejas” que hacían una cobertura de vigilancia e información prácticamente nacional Entre todos ellos aportaban elementos para ir integrando los “expedientes” de organismos y de personas disponibles para cuando fueran requeridos por funcionarios de la propia DFS, de Gobernación en general, de otros organismos policiacos y, por supuesto, de otras dependencias del gobierno federal
Cuando Nazar y su grupo daban un golpe era porque contaban con un respaldo informativo más que suficiente Gobernación disponía de agentes e informantes infiltrados en los partidos políticos, en escuelas y universidades, en sindicatos independientes, en organizaciones populares, etcétera Todos ellos elaboraban reportes diarios sobre lo que acontecía en sus “fuentes” de información Con esos datos se preparaban informes diarios —en dos versiones, una extractada y otra amplia— a la manera de un verdadero periódico, pero obviamente con detalles más precisos y, si se podía, de tipo confidencial, los infiltrados actuaban, en la práctica, como reporteros y los verdaderos periodistas llegaron a conocerlos familiarmente Se le identificaba como los reporteros del Bucareli News
* * * * *
Nazar disponía de un eficaz sistema de espionaje telefónico, el cual, se supone, aún existe y se utiliza Durante la guerra sucia, la intervención de números telefónicos por Gobernación era frecuente y aún descarada Periódicos, partidos políticos, embajadas, sindicatos, oficinas de funcionarios públicos, casas de líderes políticos, domicilios de dirigentes empresariales, eran supervisados a través de la grabación subrepticia de las conversaciones telefónicas Un primer equipo técnico de intervención telefónica de Gobernación fue instalado durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, con ayuda de la Agencia Central de Inteligencia La CIA facilitó el equipo, la asistencia técnica, las conexiones y los transcriptores Y la Federal de Seguridad aportó los agentes que se encargaron de efectuar las conexiones y de mantener en funcionamiento los puestos de escucha y de grabación
Gobernación mantuvo el sistema en funcionamiento Posteriormente, en los años setenta, el aparato se amplió En el espionaje a cargo de la DFS no se respetaban signos ideológicos ni tipos de actividades
* * * * *
La Brigada Blanca era el más puro estilo de Nazar Haro Todo tenía que ser rápido, exacto, perfecto, sin huellas Yo lo conocía muy bien, me hice a su lado en la Federal de Seguridad La idea de crear el grupo especial fue suya Quiso sacar a la DFS de la mira pública, de las críticas por la lucha antisubversiva Y además organizar de mejor manera esta misión separada un poco de las otras actividades de la DFS La Brigada Blanca tenía algo así como 225 agentes La mayoría proveníamos de la Federal de Seguridad Recuerdo, veintitantos de la Judicial Federal, setenta y tantos de la Policía Militar Federal Eso recuerdo Yo me integré por ahí de diciembre de 1979 Me envió directamente Nazar, mediante memorándum dirigido al mayor Cavazos Juárez, a quien designaba como Comandante de la Novena Brigada de la DIPD Me asignaba al Campo Militar Número Uno, “hasta nueva orden” Junto conmigo llegaron otros compañeros Recuerdo por ejemplo, a José Hinojosa Gallo y Aurelio Lozano Los agentes de la Brigada trabajábamos lo mismo en el local de la DFS que en el Campo Militar Podría decirse que en la DFS eran los interrogatorios preliminares, las averiguaciones, y en el campo la cárcel Aunque a veces procedíamos a la inversa Aparte de las órdenes precisas que nos daban, podría decirse que en la Brigada Blanca teníamos estas tareas, comunes todos: localizar las casa de seguridad de los guerrilleros, de los subversivos como les decíamos; vigilar a parientes y amigos de los presos llamados políticos y de los que teníamos detenidos en averiguación; ejercer un estricto control de domicilios, lugares de trabajo y actividades políticas; identificar a los activistas en mítines, manifestaciones y otros actos obreros, campesinos o estudiantiles(carne de guerrilla, le llamábamos);vigilar a quienes teníamos detenidos en los separos de la DFS o en la prisión del Campo Militar; investigar por nuestra cuenta los hechos delictivos que nuestros jefes consideraban como ligados a cuestiones políticas Voy a tratar de reconstruir cómo estaba jefaturada la Brigada El jefe nato era sin duda Nazar Haro A él se le rendían cuentas finales Y, de acuerdo con el tipo de operación, él participaba o no directamente en ella Después venían los comandantes: el mayor inspector Marcos Cavazos Juárez como representante de la DIPD que era la corporación que ponía “la cara” de la Brigada Blanca; por la Policía Militar Federal, el Teniente Coronel Francisco Quiroz Hernández y los coroneles Luis Montiel López y Guillermo Alvarez Nahara; Por la Policía Judicial Federal, Florentino Ventura, que era el jefe de análisis técnicos y de servicios especiales de la Procuraduría General de la República; por la Policía Judicial del Distrito, Jesús Miyazawa, que como policía se había formado en la Federal de Seguridad; también eran comandantes el mayor José Salomón Tanús y Jorge Obregón Lima, que por cierto estuvieron presos por ahí de 1976 acusados de extorsionar industriales que defraudaban al fisco No digo que ganáramos muy bien, pero si nos pagaban decorosamente Y sobre todo, en la Brigada disponíamos del “botín de guerra”, es decir, el reparto de lo que sacábamos en los cateos de casas de subversivos o de sus amigos y parientes Lo de la famosa tortura , pues es cuestión de puntos de vista Nos enfrentábamos a gente muy cabrona, dispuesta a todo Querían derrocar al gobierno Era una guerra y ellos sabían tanto como nosotros que en una guerra hay que echar mano de todos los recursos Y ciertamente, traíamos nuestra escuela, cada quién de su respectiva corporación La verdad, no conozco ninguna policía del mundo que trate con guantes de seda a los delincuentes En fin, lo menos que inspiraban los detenidos era compasión Nos dijeron que había que ser duros, que eran los órdenes de mero arriba, y lo fuimos
* * * * *
En abril de 82, cuando presentó su testimonio ante el Gran Jurado para solicitar la aprehensión de Nazar Haro, Summers, agente del FBI, dio pormenores del operativo que permitió a la banda robar y contrabandear alrededor de 4000 autos en una actividad que inició a principios de 1975
El siguiente relato está basado en el testimonio de Summers:
La primera pista sobre la posible injerencia de la Federal de Seguridad nos la dio “CI” el 21 de febrero de 1981 Nos dijo que un agente mexicano, de nombre Gilberto Rodríguez, cruzaba la frontera para recibir autos robados de un tal Gilberto Peraza Mayén La operación venía de tiempo atrás Peraza Mayén, en la práctica, hacía una especie de trabajo por pedido Viajaba a México, a Tijuana, donde tenía su casa, inclusive hasta el Distrito Federal, recibía órdenes de funcionarios mexicanos de conseguir determinados autos, casi siempre nuevos y lujosos, y después el y su banda se encargaban de robarlos en el área de California y transportarlos Utilizaban a extranjeros indocumentados como conductores Peraza era un ladrón muy hábil: entraba a las agencias de autos nuevos y a las estaciones de servicios, tomaba las llaves de vehículos semejantes a los que le habían pedido, y más tarde acudía a llevárselos Posteriormente, los conductores los transportaban hacia la frontera Así pasaron a manos de agentes mexicanos gran cantidad de autos Porsche, Mercedez Benz, Ford LTD, Chrysler Le Baron, Chevrolet Caprice, Datsun 280Z, Corvettes, Pontiac Trans AM, lo mismo que camionetas Pick ups, Ford Bronco, yips, y muchas, muchas camionetas cámper, de diversas marcas, tipo Van Peraza hacía dos viajes diarios desde San Diego o desde Tijuana hasta el área de los Angeles para robar y entregar vehículos Se calcula que la banda de Peraza, que operaba por lo menos desde marzo de 1975, es responsable del robo de unos 4000 autos lujosos En junio o julio de 1979 viajó a la ciudad de México para recibir un pedido de autos Estos fueron entregados, tal como se estipuló en la ciudad de Tijuana, en las oficinas que la Dirección Federal de Seguridad tiene en esa ciudad En presencia del propio Gilberto Peraza y del comandante local de la DFS, Jaime Alcalá, Miguel Nazar Haro inspeccionó los vehículos y ordenó que sus agentes los condujeran a la ciudad de México En noviembre de 1979 una camioneta Van Dodge, color amarillo claro, fue robada por Peraza en Los Angeles Este vehículo fue entregado a Nazar Haro en su residencia de la ciudad de México, por el agente federal Cipriano Rodríguez Ahí estaba presente nuestro informante El mismo testigo pudo ver, ese día, en la casa de Nazar un Porsche 1979 color dorado oscuro, que había sido robado en agosto anterior por Peraza en Buena Park, California
Otro testigo nos dijo que el propio Peraza le contó que ese Porsche lo robaba precisamente por pedido de Nazar El 7 de diciembre de ese mismo año, un individuo acudió a la agencia Porsche de San Diego, en representación de Nazar, para comprar una pieza para el sistema de alarma de un Porsche 928 modelo 1979
ORDEN DE ARRESTO
A los alguaciles de Estados Unidos o cualquier funcionario en funciones legalmente autorizado
Por medio de la presente se le ordena arrestar a MIGUEL NAZAR HARO, y llevarlo al más cercano magistrado disponible para que responda a la acusación de: con conocimiento, voluntariamente e ilegalmente conspirar para transportar y recibir vehículos de motor sabiendo que los mismos han sido robados, en violación de USC Título 18, Sección 371
Firmaba la orden el magistrado Edward Infante El caso criminal llevaba el número 82—358 GT—01
A partir de ese momento el caso Nazar tuvo en Estados Unidos esta secuela:
—El 5 de mayo, la Corte de Distrito californiana notificó que el demandante, el gobierno de Estados Unidos, emprendía una moción de juicio en rebeldía contra Miguel Nazar Haro por no asistir a las audiencias de su juicio por los cargos de conspiración, traslado y comercio de autos robados El fiscal Peter K Nunez y su asistente Susan C Cassell, firmantes de la notificación, reiteraban que la fianza depositada por Nazar había sido condicionada a la presentación del acusado y al no acudir éste había pasado ya a formar parte de los recursos del condado de San Diego La notificación fue enviada, en nombre de la corte de Distrito, por Daniel D Santos, ciudadano estadounidense radicado en San Diego, que la mandó por correo a la casa de Miguel Nazar Haro en la ciudad de México, en la calle de Grulla número 62, a su abogado Harold Roden, en el 1801 de Century Park East, en Los Angeles, y a su aseguradora, Surety Insurance Co , en La Habra, Ca
—El 19 de mayo, la asistente del fiscal, Susan Cassell, notifica al defensor de oficio de Nazar, Joseph Milchen, que las audiencias para el juicio en rebeldía, programadas inicialmente el 24 de mayo, dentro del calendario del juez Howard Bo Turrentine, fueron pospuestas al 7 de junio dentro del calendario del juez Gordon Thompson Jr
El 10 de junio el juez Thompson notifica a los fiscales que ha sido fallado el caso de juicio de rebeldía contra Nazar Haro y que el demandante, los Estados Unidos de América, pueden apropiarse de la fianza entregada por Nazar Haro y su compañía de seguros, Surety Insurance Co , o sea 200, 000 dólares
Otro episodio del caso USA vs MIGUEL NAZAR HARO 82—0358—GT—01 se cumple el 24 de junio, con la expedición de la acusación formal del fiscal Peter K Nunez contra Miguel Nazar Haro por rehusarse a comparecer ante la Corte de Distrito de San Diego, por los cargos de conspiración para transportar y recibir vehículos robados Se expide así una nueva orden de aprehensión contra el exjefe policiaco por el delito de fuga en violación de un arraigo Sin derecho a fianza Por supuesto, Nazar jamás regresó a los Estados Unidos y el arresto nunca se cumplió
* * * * *
El autor del reportaje publicado por el San Diego Unión y de la entrevista al fiscal Kennedy, el reportero Jon Standerfet, relata:
El 25 de agosto un grupo de hombres se hallaba reunido en una oficina de la embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México Su plática se refería aparentemente a dos personas: una de ellas, un policía que circulaba abiertamente en un flamante vehículo amarillo, robado meses antes en territorio estadounidense; la otra persona, la fuente de información más valiosa para la CIA y el FBI en México y América Central
Todos charlaban, en realidad, acerca del mismo hombre: el atlético jefe de la poderosa y temida Dirección Federal de Seguridad de México, Miguel Nazar Haro
Formaban el grupo: Gordon McGinley, agente especial del FBI, asignado en México en carácter de “agregado legal” de la embajada; un hombre identificado solamente con el nombre de “Max” en representación de la CIA, de la cual era agente con sede en la capital mexicana, y tres funcionarios procedentes de San Diego: el procurador James Lorenz, su asistente Douglas Schwartz y Bud Covert, de la oficina del FBI en esa ciudad del sur de California
Durante la reunión en la embajada estadounidense, Lorenz trazó un plan de persecución judicial contra Nazar Haro Aparte de los datos aportados por el confidente del FBI, Lorenz decía contar con otra prueba En una entrevista telefónica que fue interceptada y grabada, se escuchaba a miembros de la banda hablar de un viaje al norte que haría Nazar Haro, para participar en una reunión con ellos Otras conversaciones telefónicas que habían sido escuchadas por el FBI, con ayuda de su agente infiltrado Robert Montoya, revelaban que Nazar estaba totalmente al tanto del robo y contrabando de vehículos
McGinley, el representante del FBI en México, defendía vigorosamente a quién definía como su amigo Miguel Rebatió las pruebas contra el e insistió en que, de todas maneras, el jefe de la DFS era demasiado importante como fuente de información para las actividades de inteligencia de Estados Unidos como para hostigarlo con una acusación criminal menor
“Max” estaba más molesto y dejó a McGinley llevar la conversación La gente de Lorenz lo escuchó describir a Nazar en términos tales como “nuestra fuente de información más importante para México y América Central”, y persona indispensable, “al punto de que si lo perdemos sería un desastre para nosotros”
Durante la reunión en la oficina de McGinley, sonó el teléfono Contestó McGinley: “Hola Miguel Mira estoy en una junta ahora ¿Podría telefonearte más tarde?” Era Nazar Haro quién llamaba
Ocho meses después, el procurador de San Diego, William H Kennedy, declaró en una entrevista que el eventual proceso contra Nazar Haro y contra el resto de los mexicanos involucrados en el contrabando de vehículos fue frenado a instancias de la CIA y del FBI
La CIA insistió en que era el puesto que ocupaba Nazar Haro, no la persona, lo que es importante para seguir la pista de los grupos guerrilleros que tienen conexiones con Cuba y la Unión Soviética desde México
Aunque la impresión que aportaron Lorenz y sus ayudantes fue en el sentido de que Nazar era controlado y utilizado ampliamente por la CIA, su conclusión en realidad era mucho más amplia: recogieron elementos para sospechar que la CIA canalizaba decenas de miles de dólares hacia la DFS cada año y que, inclusive, funcionaba como una rama más del servicio de inteligencia estadounidense