Cine propio, gimnasio propio, avión propio, imperio propio
“No Tengo lujos; únicamente cubro mis necesidades”: Mario Vázquez Raña
Francisco Ortiz Pinchetti
Mario Vázquez Raña suelta la risotada cuando escucha que en un libro francés sobre los 200 hombres más ricos del mundo se le cataloga como “el ciudadano Kane de México” El dueño de 70 periódicos, una agencia internacional de noticias, estaciones de radio y televisión, dice “no no no” mientras mira la brasa de su largo habano recién encendido “Yo soy el hombre más sencillo del mundo”
Amigo de Jefes de Estado —entre ellos los presidentes de México, Luis Echeverría para acá—, magnates, políticos, artistas e intelectuales en 150 países del orbe, presume él mismo; presidente también del Comité Olímpico Mexicano, de la Organización Deportiva Panamericana, de la asociación mundial de comités olímpicos nacionales —”el líder más grande que hay en el movimiento olímpico internacional”, se autocalifica— Vázquez Raña solo tiene una desgracia es querer mucho a la gente
En una entrevista sin prisas, iniciada en su despacho del COM, continuada a bordo de su camioneta tipo “van” escoltada por cuatro guaruras, concluida en sus oficinas de la Organización Editorial Mexicana (OEM), habla de las olimpiadas, del deporte, de la prensa, del dinero, del poder
Dice, que dadas, las circunstancias del deporte mexicano, la participación de nuestros atletas en Seúl fue todo un éxito y acepta que la descalificación de los marchistas mexicanos fue justificada, pues le fueron presentadas pruebas fotográficas de las faltas que cometieron y que ellos acabaron por aceptar Insiste en que el problema del deporte mexicano no es fundamentalmente económico y culpa a Guillermo López Portillo —a quien llama “loco”— de haber dado al traste con el Instituto Nacional del Deporte, idea suya, cuyo funcionamiento adecuado “nos habría convertido ya en una potencia deportiva”
Vázquez Raña, el periodista, dice que de haber corrupción en la prensa mexicana “yo no la vivo” y alardea que él al acabó con el embute en el Comité Olímpico, donde antes “se repartían sobres” Asegura que en sus periódicos nunca oculta una nota, aunque “procuro una crítica con delicadeza, muy realista llamémosle así”
Acerca de su riqueza, niega ser poseedor de una fortuna como la que se le atribuye (unos 550 millones de dólares) “Vivo con comodidades, pero sin lujos” dice Y confía: “Fíjese que ni me gustaría tener mucho dinero”
Impecable en el vestir —traje café claro, corbata oscura, camisa ligeramente crema, un emblema olímpico de oro en la solapa— con ademanes de gran señor, amable aunque seco Mario Vázquez Raña, de 55 años de edad, es la imagen viva del triunfador Con igual desenfado describe sus propiedades que se dice amigo al mismo tiempo del papa Juan Pablo II y de Fidel Castro, de los presidentes de Corea del Norte y de Corea del Sur, de George Bush y de Michael Dukakis, de Miguel de la Madrid y de Carlos Salinas
“Nadie tiene realmente el poder”, postula “El poder que uno tiene es aquel que no usa Es como una canasta de manzanas; en el momento en que pides un favor tienes que sacar una manzana; pides otro favor, sacas otra manzana, porque debes otro favor Yo no le debo nada a nadie Ni dinero ni favores”
EL TRIUNFADOR
Dieciséis años ha estado Mario Vázquez Raña al frente del Comité Olímpico Mexicano (COM) Desde ahí, se ha proyectado internacionalmente hasta convertirse, como él lo dice, en “el más grande líder” del olimpismo mundial Sin embargo, para el deporte mexicano las cosas no parecen haber mejorado en ese lapso
“Mientras no se le ponga atención a la niñez —ataja— nunca tendremos un gran deporte Ese es el meollo He dicho muchas veces que el Comité Olímpico es como una universidad, a la que las federaciones deportivas envían a sus atletas durante 30, 60, 100 días para prepararlos antes de ir a una competencia equis; pero, ¿qué profesionistas podemos sacar de una universidad sino tenemos kinder ni primaria ni secundaria ni preparatoria?”
No hay dinero, resume “Nosotros damos a las federaciones,, en promedio, entre 15,000 y 18,000 dólares al año para deporte internacional Esa suma es ridícula, absolutamente insuficiente El año pasado el presupuesto total del COM fue de un millón de dólares: lo mismo que el Comité Olímpico Italiano gasta cada 20 horas El resultado es que estamos limitados en todo: no tenemos medicina del deporte, no tenemos suficientes entrenadores Nuestro deporte es un deporte de buena fe, de tiempos libres”
Y si no hay dinero para hacer un deporte competitivo, agrega, “tenemos que aguantarnos con el nivel que tenemos y ni modo”
—¿Puede o no hablarse de un fracaso mexicano en los juegos olímpicos de Seúl?
—Si analizamos cómo estamos, con qué contamos, yo digo que fue un éxito Aunque me critiquen, tengo que decirlo No estoy conforme, pero estoy contento muy contento De 90 atletas que llevamos, 31 quedaron entre los quince mejores del mundo en su respectiva especialidad; es decir, la tercera parte de nuestra delegación quedó dentro del selecto grupo de los quince mejores del mundo Creo que esto debe de ser motivo de orgullo para México
Respecto a los marchistas, dice que hubo problemas extradeportivos que afectaron la preparación de nuestros atletas Cuenta:
“Entre Ernesto Cantú y Raúl González hubo un pleito muy grande Los tuve que llamar, como a niños Luego, Raúl se fue de secretario del Deporte a Nuevo León De allá lo corren porque se metió en problemas Entonces vuelve, se reintegra a caminar En todo esto perdimos casi un año Pasa el tiempo Medio entrenaba, medio no entrenaba Más política que entrenamiento, mientras vienen los muchachitos de atrás, empujando duro Luego viene el candidato y Raúl se va al PRI Se arma una revolución, porque ya todos querían ser políticos Más perdida de tiempo Hasta que les digo: o entrenan o no van a los juegos olímpicos Entonces se hizo un plan y a él se apegaron los que fueron a Seúl; pero ya era tarde”
Vázquez Raña rechaza también las acusaciones de legisladores panistas en la Cámara de Diputados respecto a un supuesto “despilfarro” de recursos económicos con motivo de la participación de la delegación mexicana en los juegos olímpicos
“Yo les contesto: señores, no costo un solo centavo Y no nada más eso: quedan a favor del Comité Olímpico más de 3,000 millones de pesos Aquí están las cuentas, al detalle Todo, por nombre, cada gasto, cada ayuda, todo”
A la ignorancia atribuye ese y otros “ataques” que se le hacen “A mi me culpan de todo lo malo que ocurre en el deporta mexicano”, se queja “Y es porque no se entiende cuál es la función del Comité Olímpico El COM solo agarra lo ya hecho para pulirlo, para prepararlo y mandarlo internacionalmente A mi me gustaría trabajar con los niños; pero no puedo hacerlo porque estatutariamente no me corresponde”
Para eso, para trabajar con los niños, con los adolescentes fue ideado y fundado el Instituto Nacional del Deporte, explica “Yo convencí al presidente Echeverría Lo echamos a andar Y ¿qué pasó después?: viene el cambio de gobierno, entra un señor loco, Guillermo López Portillo, y acaba con el deporte Se olvida de las bases que tenía el Instituto, de sus objetivos Comienza a meterse indebidamente con las federaciones, conmigo, con todo Hace un destrozo Hasta que el presidente López Portillo, su primo, lo corre, lo manda a la trompada por malos manejos Y cierra el Instituto Se crea entonces la Subsecretaría del Deporte, pero tampoco cumple la función que debiera
EL MAGNATE
Mientras Vázquez Raña habla y habla del deporte, “mi más grande pasión”, el escenario de la entrevista cambia: de la amplitud fría y austera de su despacho en el COM, en Lomas de Sotelo, al jardinado , elegante espacio de sus oficinas de presidente y director general de Organización Editorial Mexicana, la antigua Cadena García Valseca, en San Rafael
En Torno de un jardín central , en el que hay una fuente, el refugio del magnate en el tercer piso del edificio incluye el despacho propiamente dicho, la sala de juntas, el comedor, la sala de descanso, el bar, el gimnasio, el sauna y un pequeño departamento con recámara, estudio y peluquería: todo para él
“Al principio éramos cinco socios Ahora estoy sólito Ahorita no hay aquí nadie más que tenga un clavo Solamente yo”
—¿Todo suyo?
—Todo
Y todo es 70 periódicos, que se editan en 26 estados de la República, que suman 22 millones de ejemplares, que consumen 75,000 toneladas de papel al año, que forman la cadena periodística más grande del mundo
—Acaba de aparecer en Francia un libro (Los más ricos del mundo, editado por la revista L’Expansion) en el que usted aparece como el quinto más rico de México, con una fortuna de 3,200 millones de francos (unos 550 millones de dólares)
—Que me den el diez por ciento— bromea Vázquez Raña Luego añade: “Yo nunca fui un hombre rico Tengo 46 años de trabajar sin parar Comencé a los nueve años Y no me da pena: al contrario He trabajado de día y de noche Cuando compré esto (la OEM), aquí se perdían muchos millones de pesos diarios Pude sacarlo adelante Tuve que vender muchas cosas para sacar esto adelante Esto me costó 16 millones de dólares cash y otros 84 millones de dólares que era lo que debía la compañía Había 33 periódicos, de los cuales funcionaban 28 Tuve que comprar casi todas la rotativas, porque las que había eran unos vejestorios Y me metí a trabajar aquí como si estuviera trabajando para comer
La compra ocurrió en 1976, unos meses antes de que terminará el gobierno de Luis Echeverría Vázquez Raña era entonces, junto con sus hermanos —los Hermanos Vázquez— uno de lo más prósperos industriales y comerciantes en el ramo de los muebles Dejo todo eso para meterse a la prensa ¿Por qué?
—Si me lo hubiera preguntado durante los primeros ocho años, le habría contestado que por tonto, que había sido un error Mientras me rascaba la cabeza para poder pagar y salir adelante, echaba maldiciones a mi decisión de comprar esto Ahora puedo decirle que estoy encantado, que soy el hombre más feliz del mundo
—Y según el libro, uno de los 200 más ricos del mundo
—Yo pienso que nadie sabe quién es el hombre más rico ni quién es el hombre más pobre Creo que el hombre más rico es aquel que tiene su primer millón de pesos o su primer millón de dólares y sabe que cuando se muera no se lo va a llevar El hombre debe de trabajar y debe vivir Yo sé trabajar y sé vivir
Como si quisiera enfatizar su dicho, extiende ambos brazos y respira hondo Luego toma un puro, lo enciende y platica:
“Mi casa no es lujosa, pero tiene todas las comodidades Creo que la casa es una de las modestas que hay ahí en el pedregal de San Angel; pero si quiero cine, lo tengo; si quiero gimnasio, lo tengo; si quiero alberca, la tengo; si quiero un jardín, lo tengo Lo que no tengo son lujos Aquí mismo, en mi oficina, tengo también todo eso ¿Por qué?: Porque se vivir
“¿Cuentas en el banco? Yo no tengo un centavo fuera de México Es fácil entenderlo: todo el dinero lo invierto En efectivo, no sé, puede ser que ahorita en la caja tenga yo 20 mil millones de pesos, diez mil millones, no lo sé Nunca lo checo; pero están en el negocio”
Vázquez Raña parece hacer un inventario:
“Tengo buen transporte, si Por necesidad tengo buen avión (un jet Falcon) Yo sin avión soy hombre muerto Creo que me las arreglaría mejor sin auto que sin avión
“tengo un rancho, en Puebla, que lo tengo porque no le he podido vender Tengo una casita que la acabo de comprar porque me gusta mucho montar, una chocita aquí en Tres Marías, con caballerizas Y voy los sábados o los domingos a montar un rato, cuando tengo tiempo Tengo mi casa del Pedregal Tengo unas casas en Insurgentes que las tengo deshabitadas Era donde vivíamos antes Por cariño las tengo, desocupadas, porque ahí vivieron mis papás y todo eso ¿Qué más? ¿Coches?: catorce quince coches para toda la familia
“Y tengo claro, todo lo que abarca Organización Editorial Mexicana Ni un centavo más Nunca he tenido siquiera la curiosidad de hacer un avalúo de esto, porque lo negocios de la comunicación vale cuando hay un idiota que los paga; pero de acuerdo a la inversión, no deja el dinero correspondiente”
—Y la UPI
—Claro la UPI: la UPI es mía
En efecto, Vázquez Raña adquirió en 41 millones de dólares la agencia estadunidense de noticias United Press International Tuvo problemas serios durante la adquisición Hubo un juicio que ganó Y luego hubo que enfrentar la oposición de los clientes de la UPI y el descontento de sus propios empleados Finalmente, dejó en otras manos la operación de la agencia
“Lo que pasa —explica ahora— es que yo no podía estar en Estados Unidos más de cierto tiempo al año, porque si no lo vuelven a uno causante de impuestos en Estados Unidos Por eso hice un convenio con una compañía para una especie de manejo-arrendamiento, que vendría a ser, digamos un alquiler La compañía sigue siendo mía Más ahora: yo tenía el 95%, ahora tengo el 97%”
El habano en la mano derecha, la izquierda sobre el afilado, cuidadísimo bigote, comenta:
“Yo siempre juré y perjuré que jamás invertiría fuera de México Nunca; pero como la agencia es un medio de comunicación y todo se liga, me decidí a comprarla La verdad, la verdad, es que yo compré UPI para traerme la central para México La idea era ésa; pero fue imposible: patearon Los gringos patearon Si yo me la hubiera traído para México, se habría muerto en 24 horas”
EL PERIODISTA
Vázquez Raña asegura que si tuviera un trabajo que no le gustara, “aunque ganara cien veces más que aquí, yo estaría aquí” Le agarró gusto al periodismo, dice
“Mientras fui industrial y fui comerciante , fui feliz Cuando me vine para acá, los primeros años fui feliz a güevo , si a fuerzas Porque salía o perdía todo Si ahora ahí vamos Si ganamos o no ganamos, no me preocupa Lo que no quiero es perder Yo tengo setenta periódicos En 14 de ellos pierdo dinero ¿Porque no los quito?: porque a lo mejor con la ganancia de dos o tres cubro esa pérdida Tengo 22 periódicos, o 24, que son unos señores periódicos, unos señores periódicos
—¿Qué diferencia encuentra entre vender muebles o refrigeradores y vender periódicos?
—Es muy diferente Muy diferente Mire: yo me tenía como un hombre de números Y aquí resulta que, cuanto más vendo, más pierdo, si vendo muchos periódicos, se pierde más dinero Para mi esto ha sido una escuela
—¿Cómo se convirtió en periodista?
—Yo nunca dije que era periodista Para eso hay que nacer Hoy puedo decir que soy periodista, porque mi criterio es un criterio muy sano: critico mucho, pero siempre con delicadeza A mi nadie me puede decir que yo me he ido hasta la cocina No es mi sistema Si tuviera un solo periódico, a lo mejor sí, me iba hasta la cocina; pero ésta es una organización y yo mismo tengo que darle respeto, seriedad y mucho cuidado
—¿Usted toma las decisiones editoriales?
—Al cien por ciento Yo hago el periódico Aquí suben el subdirector, el director regional, el vicepresidente, a la ocho de la noche, y aquí tomo las decisiones Casi se puede decir que yo formo: esto aquí, esto aquí, esto aquí
—¿Censura?
—Nunca Ningún periodista de los que escriben aquí puede decir que yo le borro Le he borrado cuando dice majaderías, o cuando dice a mi no me gustan mucho los adjetivos
—¿Nunca escribe?
—Escribí una vez Yo hice la columna que se llamaba La Caja Negra Sigue saliendo, pero ahora la hacen otras personas Yo nunca quise que se dijera que era mía A veces era de política o de lo que más conozco de economía A veces escribo artículos para el periódico
Usted, que es el magnate de la prensa mexicana, ¿cómo describe la relación entre la prensa y el poder en México?
—Pienso que una cosa es la libertad de Prensa y otra cosa es el poder público y que los dos se deben respetar A veces creo yo que lo que dice la prensa al gobierno, el gobierno debería pagar porque se lo dice, aunque sea en contra Porque el buen político cuando hablan de él y dicen la verdad, debe aprender Es una escuela diaria Yo creo que son dos cosas diferentes, que se deben respetar mucho, pero mucho mucho, y considero que las dos cosas son muy separadas, unificadas pero separadas
—¿La prensa da poder?
—A mi me dicen: que se siente tener tanto poder Yo miro a los lados Soy el hombre más sencillo del mundo Cuanto más he logrado tener, más sencillo soy Jamás, nadie, ningún funcionario, ningún político puede decir que le pedí un favor El político que diga que le pedí un favor, miente Jamás, jamás, jamás, jamás, jamás he pedido un favor a un político Como político no Amigo sí, por eso somos amigos ¿no?: oye ayúdame en esto, en lo otro; pero a un político jamás
“Me siento contento de ser amigo de los políticos He sido amigo de Luis Echeverría, amigo de López Portillo, amigo de Miguel de la Madrid Soy amigo de Carlos Salinas; pero una cosa es su trabajo y otra cosa es mi trabajo Si quiero que mi negocio no se muera, aunque sea en contra de mis amigos tengo que hablar Aquel político que cree que la amistad es para que le oculten sus errores, no es amigo”
Piensa Vázquez Raña que el país que no tenga democracia y que no tenga libertad de expresión, “que mejor se borre del mapa, que alguien le tire una bomba atómica, que se acabe ese país”
—¿Cómo hablar de libertad de expresión en México, cuando hay una dependencia de económica vital de la prensa respecto al gobierno
—Si yo tengo los periódicos y vivo exclusivamente de lo que me da el gobierno, estoy mal Me gusta que me den publicidad del gobierno porque se la dan a los demás El día en que el gobierno diga: no le vamos a dar publicidad a ningún periódico, yo aplaudo al gobierno; pero a todos parejos, ¿eh?, nada a nadie Porque mientras le den a los demás, uno también tiene la obligación de recibir Y deben darle a todos Yo soy el más amolado, porque cuando el gobierno da una plana a los periódicos, a mi me da tres; una para la central y dos para que yo reparta; pero no me quedan sesenta y tantos periódicos sin nada Soy el más amolado de todos
—¿Está de acuerdo con las gacetillas pagadas, que no son otra cosa que publicidad disfrazada de información?
—Yo al 80% de las pagadas lo enmarco No les pongo pagada, pero las enmarco
—¿Y no debiera ponerles pagadas?
—Yo le voy a decir una cosa: ya ni hay tantas Cuando menos a mi casi no me llegan No cree que mi gente las oculte, ¿verdad? Creo que lo que facturamos de gacetillas durante todo un año en una comida me lo gasto
—El presidente López Portillo reconoció la existencia de una prensa corrupta en México ¿Usted que opina?
—Para haber algo corrupto tiene que haber dos Uno solo no puede ser corrupto Es como en un pleito: tiene que haber dos Entonces, si alguien dice que hay corrupción en la prensa, yo no lo digo, es porque hay otro corrupto
El empresario-periodista dice que, si hay corrupción en la prensa, “yo no la vivo” Asegura que las cosas “se están enderezando mucho” Se pone de ejemplo: “Para ser francote, abierto, soy el único, en el Comité Olímpico, que no doy sobre No le doy a nadie Quiere decir que yo no corrupto ni de aquel lado ni de este Ni doy ni recibo Cuando llegué al COM se daban sobres De a poquito, la verdad, no era gran cosa Dije: se acabó”
Reconoce que los sueldos de los reporteros, incluidos los que trabajan en los periódicos de su cadena, “son muy bajos, definitivamente” Comenta: “Yo les digo a mis gentes que cuando puedan tengan dos trabajos Prefiero eso a que sean corruptos”
—¿Es compatible el negocio de hacer periódicos con la obligación de informar?
—No se puede hacer negocio pensando como periodista Digo, si no quiere ser corrupto Por eso yo divido esto en dos campos Creo que no hay en el mundo un organización tan bien planeada Yo estoy como presidente y director general Tengo un gerente general y tengo un vicepresidente y subdirector general Este hace el periódico, sin hacer comentarios de economía con el gerente Siempre están peleados, no tienen remedio Yo los juntos, como con los dos, porque si no se matan El subdirector trata de hacer un buen periódico, sin importarle si se gana o se pierde; el gerente lo que quiere es tener ganancias, sin importarle si se hace o no un buen periódico Yo trabajo con esos dos criterios Es difícil pero funciona
—¿Y cuando tiene que optar?
—Yo siempre voy a favor de hacer el buen periódico El otro lucha abajo El hombre que más sufre aquí es el gerente
La fotografía a color del presidente Miguel de la Madrid adorna uno de los muros del comedor Hay otra foto de Miguel de la Madrid en el bar
Siempre tengo la foto del presidente “en turno” confirma Vázquez Raña, cuya cercanía con Luis Echeverría dio pie a la versión de que el expresidente era el verdadero dueño, o al menos socio, de la OEM El magnate lo ha negado reiteradamente, pero en el libro francés que se ocupa de su fortuna se asegura que Echeverría le facilitó la adquisición de la cadena, en manos entonces del gobierno, en agradecimiento porque “financió su campaña electoral”
“Nada más falso” dice Vázquez Raña “Absurdo: Echeverría no tuvo nada que ver en la operación No intervino El me animó, es cierto: éntrale, éntrale, me decía Yo no quería: que chingados voy a hacer en eso Entrale, insistía Tardé tres meses en decidirme Yo tenía dinero, porque andaba comprando la fábrica de estufas Acros Hasta que dije: le voy a entrar”
Insiste en que lo que determinó la venta de la OEM a su favor fue que aceptó y firmó la deuda de 84 millones de dólares que la empresa tenía “Llegó el idiota y firmó Y el gobierno se lavó las manos Eso fue lo determinante, no mi amistad con Echeverría Ese es un error fatal”
De vuelta la platica a su tarea periodística, explica que él fija cada seis meses la línea editorial que deben seguir todos sus diarios La secciones nacional e internacional son las mismas en todos los periódicos de la cadena; “pero el director local tiene toda la autonomía, pero toda, para manejar el periódico en lo local”
Y le gana la risa: “yo tengo periódicos de izquierda”, dice “Y tengo otros, como el de Chihuahua, que son de centro derecha Yo tengo ahí que ayudar al PAN, le ayudo Y donde tengo que ayudarle al otro lado, también lo ayudo Yo publico todo”
—En lo personal, ¿es priísta?
—Soy gobiernista, soy institucional Pienso que lo más grande que tenemos en el país es la paz social Que últimamente hemos andado medios enredados, bueno, sí; pero mientras yo no vea que hay algo mejor que lo que tenemos, seguiré siendo gobiernista Hablo cono ciudadano, no como editor ¿eh?
Vázquez Raña invita al reportero a recorrer sus oficinas Su casa-oficina El sauna está listo, caliente En el gimnasio y en el despacho principal, los muros están tapizados de cuadros: fotografías, diplomas, medallas, condecoraciones, charolas Vázquez Raña con el papa, Vázquez Raña con López Portillo, Vázquez Raña con Fidel Castro Una condecoración señala en especial: “Esta la tenemos solamente tres en el mundo: el papa, Samarach y yo”
Son 53 condecoraciones de gobierno las que tiene en su haber Las preseas deportivas, reconocimientos, regalos, son incontables “Y esto es solo parte Para poner todo, necesitaría como 500 metros de muro”, dice con admirable sencillez








