El informe, la calificación electoral, la vigilancia…

El informe, la calificación electoral, la vigilancia
Cómo ha vivido el diputado Montes, desde el presidium, el tormentoso período de sesiones
Gerardo Galarza
Presidente de la Cámara de Diputados, sentado en el lugar más próximo al que ocupó el presidente de la República para leer su informe de gobierno, Miguel Montes García se convirtió de pronto, el primero de septiembre, en una figura nacional cuando la oposición hizo notar lo vigoroso de su presencia parlamentaria y estremeció al Palacio Legislativo y al país mismo
Impugnado y criticado, Montes ha vivido y ha visto, desde lo alto de la tribuna legislativa, largos momentos de tensión, de agresión, de rabia, de euforia, de todo lo que en conjunto constituye una especie de ‘destape’ democrático dentro de la Cámara de Diputados
Le ha tocado, en suma, ejercer la presidencia de la Cámara en un septiembre tormentoso
Ahora, cuando las tormentas políticas aún no se alejan de San Lázaro, el legislador guanajuatense afirma que durante el VI informe de Miguel de la Madrid lo único que pensó fue “que tenía la responsabilidad de cuidar el orden de la sesión, que no se desviara la naturaleza de las instituciones Yo ratifico que mi actuación no quiso proteger al presidente de la República No Si el señor presidente de la República hubiera intentado contestar a una interpelación, le hubiera dicho que no”
A las 13:48 horas del 1o de septiembre ocurrió el décimo tercer intento de interpelar la presidente Miguel de la Madrid Entonces, Montes García ordenó a la secretaría de la Cámara de Diputados leer los artículos 209 y 210 del reglamento, para advertir sobre la posibilidad de imponer el orden mediante el desalojo de los legisladores rijosos No fue necesario: los legisladores del FDN abandonaron el recinto como protesta Estos fueron los hechos
Montes García explica que ordenó leer los artículos —que también se refieren al comportamiento de las galerías— porque a su juicio sólo así son entendibles Deja claro que está consiente de que lo establecido en caso de que en el desorden haya delitos, no puede ser aplicable a los legisladores, quienes gozan de fuero constitucional y para ser consignados ante un juez es necesario que primero ocurra su desafuero “Esa parte es imposible que se le aplique a un legislador”, pero sí la parte del artículo 210, que habla del desalojo, “en mi opinión”
Asegura: “Mi intención fue hacer notar que la obligación de guardar el orden por el presidente del Congreso puede llegar al extremo, no deseado ni deseable, de tener que desalojar a algún diputado de la Cámara Pero ese hubiera sido el último extremo, no deseado ni deseable, repito Usted recordará que expliqué que la única arma, la única fuerza que tenía el presidente de la Cámara para imponer sus resoluciones, era la fuerza de la razón y la voluntad y responsabilidad de los ciudadanos diputados”
Y afirma: “creo que nunca hubiera llegado a ese extremo (desalojar legisladores), aún suponiendo que el desorden hubiera aumentado No me lo han preguntado y antes de que lo haga le digo: yo hubiera dicho al ciudadano presidente de la República que, a juicio de la presidencia del Consejo, había cumplido con su obligación constitucional de rendir su informe y que quedaba a su criterio, dado el desorden que había en la sala, la decisión de continuar o no en ella Eso es lo que hubiera hecho No podía hacer otra cosa”
—La sesión del jueves 8, la correspondiente a presentación del dictamen de la calificación de la elección presidencial, fue también muy desordenada Es evidente que no existían condiciones reglamentarias ¿por qué no invocó esos artículos para imponer el orden?
—Mire, ésta es una de las cosas que hay que entender: otra de las obligaciones del presidente es cuidar que se cumpla la orden del día Pienso que es una obligación fundamental A mi juicio fue notorio que una parte de la asamblea — y además lo han confesado, no estoy inventando— tenía el propósito de que no se cumpliera la orden del día y que para cumplirlo llega a tomar la tribuna, al escándalo, al ruido
“Otra parte de la asamblea, que después supimos a ciencia cierta que era la mayoría, queríamos que continuara la sesión y se cumpliese con la orden del día Pero así como se había tomado la tribuna para que se suspendiera la sesión, hubo otra toma para que la sesión continuase, y continuó”
Luego recuerda las tácticas de la oposición: la búsqueda de la falta de quórum —”era curioso y divertido: estaban y no estaban porque no contestaban a la lista, pero se asomaban por las puertas”— y posteriormente su regreso a la sesión cuando “ellos pensaron que íbamos a continuar con la calificación global del dictamen, porque nos habíamos constituido en sesión permanente y volvieron atropelladamente al recinto”
Esto —agrega— “da una idea de lo atípico, para no emplear otra palabra, de la sesión Entonces, la conducta de quien la dirigió, y seguramente de todos los demás diputados, fue también atípica, correspondiente a lo que estaba ocurriendo en el salón de sesiones”
EN SU PROPIA DEFENSA
Miguel Montes García, de 50 años de edad —”dicen que yo nací viejo”— ha estado en el centro de los debates y los enconos desde que fue elegido presidente de la Cámara de Diputados para septiembre “Sólo son las circunstancias”, dice y desdeña el que sea punto de atención
Pero lo es y se ha convertido en uno de los personajes centrales: el lunes 12, representantes de la oposición parlamentaria pidieron una moción para que fuera relevado en la presidencia, al considerar que su actuación había violado la Ley Orgánica de la Cámara y si reglamento interno El mismo se defendió, luego de que si correligionario José Luis Lamadrid pidió que el asunto se fuese turnado a comisiones y él exigió que no La moción de la oposición no prosperó y sí, al contrario, dejó satisfacciones a Montes García por el hecho de que unos 40 legisladores panistas se abstuvieron de votar y Manuel Marcué Pardiñas (FDN) votó a su favor
Nació en Degollado, Jalisco, pero desde niño ha vivido en el estado de Guanajuato y su vida privada y pública la ha hecho aquí, por lo que en los hechos es guanajuatense Es abogado, especialista en asuntos laborales, que perteneció al bufete “Trueba, Montes y Espinosa” Dos veces ha sido diputado local y fue presidente de la Gran Comisión del Congreso de Guanajuato en la LI Legislatura (1979-82)
Durante la gubernatura de Luis H Ducoing fue el titular de la Dirección General de Educación Pública y luego secretario particular de Gobierno Esta es la segunda ocasión en que es diputado federal y la primera que preside la Cámara En 1982 fue director general de Gobierno de la Secretaría de Gobernación Fue oficial mayor del Senado
En Guanajuato tiene reconocimiento en la oposición: cuando fue líder del Congreso estableció las sesiones públicas e instrumentó las medidas para que los empleados del Congreso y los propios diputados dejaran de cobrar sus salarios en la Tesorería del Estado —dependencia del Poder Ejecutivo— y también promovió que el Comité de Administración de la Cámara local estuviera integrada pluralmente (PRI, PAN, PPS), lo que no ha podido ocurrir todavía en la Cámara federal, donde el manejo financiero sigue siendo coto exclusivo de la mayoría priísta
Y aquí Montes García prefiere no emitir juicio alguno sobre la posibilidad de que la oposición tuviera acceso a ese comité: “No es lo mismo la administración de una Cámara local que la de la federal El presupuesto de una Cámara local es muy reducido
En Guanajuato representaba el 026% del presupuesto estatal” Ignora si podría complicarse el manejo del presupuesto a nivel federal “No me toca contestar esto”
Tiene fama de “enérgico, pero no intolerante” Dice: “Bueno, soy exigente conmigo mismo Tengo sentido del orden en mi trabajo, mi persona y mi despacho Tengo la mente abierta a cualquier opinión ajena Me tocó vivir los momentos del nacimiento de la Reforma Política (la LOPE, las modificaciones a la Constitución, la Ley de Amnistía) y viví cerca de gente con verdadero oficio político: Jesús Reyes Heroles, José Luis Lamadrid, Rodolfo González Guevara, Antonio Rivapalacio, Enrique Alvarez del Castillo, Pericles Namorado Aprendí la obligación de la tolerancia”
Accesible y amable en el trato, Montes García dice que en la presidencia de la Cámara de Diputados se ha sentido “muy solo” y que “definitivamente sí” ha sentido miedos y dudas Aclara que habla de él y no de otros presidentes de la Cámara “Cuando hablo de miedos no estoy hablando de temores o pánicos cervales No, he tenido el temor de equivocarme y de que mi actuación no parezca lo que debe ser: actuar con imparcialidad y cumplir mi obligación de conducir el debate He tenido temor de no tener capacidad para hacerlo Nos han tocado momentos difíciles Y he tenido dudas de interpretación de normas tan amplias, por lo que he consultado a personas que yo considero con experiencia y conocimientos o he recurrido a la aquiescencia de la asamblea”
NI UNA CONSIGNA
Dice que no ha meditado lo suficiente sobre si ha cometido equivocaciones durante su presidencia “Es posible, no lo excluyo” y recuerda que de la única que tiene plena certeza es que en la sesión que aprobó el dictamen sobre la elección presidencial se equivocó al hacer la lista de oradores proporcionada por las fracciones de los partidos y afectó, en el orden, a la diputada Amalia García, del PMS, “quien justamente fue a reclamarme, pero también ella me relevó de que diera una explicación pública”
Y asegura que no ha recibido ninguna consigna para presidir la Cámara “Yo no creo que ningún presidente sea receptor de consignas; indicaciones sí, pero que no están reñidas no con la ley ni con el reglamento que prevén que el presidente debe atender indicaciones de los coordinadores de los grupos parlamentarios y de la Gran Comisión”
Pese a tener un lugar privilegiado el día del informe para observar al presidente de la República, Montes García asegura que no percibió gesto alguno de Miguel de la Madrid “No lo noté Mi atención no estaba puesta en la persona del presidente, sino en la asamblea Además, el atril en el que el presidente estaba leyendo, impedía ver la parte izquierda del salón Entonces, hacía verdaderas esfuerzos para ver lo más posible la sala y como estaban surgiendo intentos de preguntar al señor presidente en distintos sitios, mi atención estaba puesta en eso Le doy mi palabra de que durante toda la lectura del informe no voltee a ver al señor presidente”
Enseguida cuenta que la tensión prolongada le hizo sentirse mal físicamente —”no sé si fue una baja de presión”— lo que le provocó una serie de bostezos, “que me dio mucha pena no poder contener” Doce que también lo presionó y alteró el hecho de que se estaba rompiendo un protocolo de muchos años
No comparte Miguel Montes García la idea de que la oposición faltó el respeto al presidente como persona, en todo caso, “mi opinión personal es que se le faltó el respeto a la institución presidencial y al Congreso como institución”
Pero también matiza: “Es explicable que muchas de las personas que intentaron interpelar al presidente, no lo hicieron con esa finalidad (falta de respeto) Algunos de ellos tienen un oficio parlamentario muy reciente y están viviendo un momento muy importante para ellos Estoy seguro que no tuvieron esa intención, pero también estoy seguro de que otros, con formación parlamentaria y de servidores públicos de muchos años, sí sabían de que ésa era la intención”
Cuenta que después, el diputado Manuel Marcué Pardiñas le dijo: “Usted tiene la razón jurídica, pero no tiene razón política Eso me hizo pensar, pero creo que tengo las dos razones y lo creo con toda honestidad No ignoro que toda norma tiene un contenido ideológico y uno político, pero sí queremos que nuestro sistema se modifique, como se dijo ahora en una intervención, si queremos que el régimen presidencial tenga una Presidencia más democrática —y creo que en eso todos estamos de acuerdo— y que se cambie a una República parlamentaria, hay que plantearlo así y buscar las reformas legales adecuadas para llegar a ese fin: discutirlo, analizarlo y resolverlo Pero en este momento tenemos una República presidencial fundamentalmente y no vivimos en un régimen parlamentario y, en consecuencia, hay muchos fenómenos que dándose en un régimen parlamentario, no se dan en el nuestro La interpelación es uno de ellos y la moción de censura es otro
“Por ejemplo, hoy terminamos el análisis del informe presidencial y en que concluyó: en nada Cada quien hizo su análisis y punto”
—Fue una discusión para el Diario de los Debates
—Para el Diario de los Debates, para la historia, para el pueblo y para la opinión pública, pero no se hizo ni una aprobación ni una censura, porque en nuestro sistema eso no existe Si quieren que analicemos la conveniencia de que exista, analicémoslo, pero en el presente no existe
—En su opinión ¿serían convenientes las interpelaciones?
—No he expresado mi criterio personal sobre eso Pero digo: que se discuta, analice y resuelva
LOS JOVENES DE LOS TENIS
Montes García acepta que en ocasiones a la mesa directiva de la Cámara se le ve como una simple mesa de debates, “nadie ignora este hecho político”, pero recuerda también que la presidencia de la Cámara de Diputados tiene dos obligaciones constitucionales y legales que no duda en calificar de importantísimas: velar por el fuero constitucional de los legisladores y por la inviolabilidad del recinto parlamentario
Y eso fue uno de los puntos por los que la oposición cargó contra Montes García, por lo ocurrido dentro y fuera del recinto legislativo durante la sesión permanente en la que se calificó la elección presidencial
—Fue evidente que la noche del jueves 8 hubo un grupo de jóvenes de tenis que nada tenía que hacer en el salón, que no eran diputados, ni periodistas, ni público
Montes ataja:
“Recuerde que antes se había pedido un informe a la Oficialía Mayor (a cargo del exdiputado Angel Sergio Guerrero Mier) para que indicara cómo se había reforzado la seguridad en la Cámara No es un tema sencillo y quiero narrarlo como lo conozco”
Este es el resumen de lo que dijo el presidente de la Cámara:
La Oficialía Mayor presentó el informe y la presidencia ordenó que a cada uno de esos elementos, contratados para reforzar la seguridad, se le proveyera de identificación La Oficialía Mayor también entregó una lista de esos elementos El aumento en las medidas de seguridad desde luego no era frente a los diputados Creo que con todos los diputados estamos muy seguros Se trata de aumentarlo en relación con posibles infiltraciones externas, y todo el mundo se enteró, un artefacto que trató de introducirse al salón de sesiones El oficio, con la lista, fue entregado sin ninguna restricción al diputado Ignacio Mena (CD) Hasta aquí la presidencia tiene información
“Ahora —dice— este incidente fue magnificado por algún interés partidario”
Otro elemento diferente —dice— es la denuncia de que el Palacio Legislativo estaba rodeado por fuerzas de seguridad pública (ante la denuncia se envió a una comisión de diputados a certificarlo) “Yo insisto, y lo señalé con toda claridad: la Constitución y la ley me imponen la obligación de velar por la inviolabilidad del recinto Esto significa que ninguna fuerza armada, de policía o seguridad pública puede entrar al recinto si no es bajo las órdenes de la presidencia Lo que pase de la puerta del recinto hacia el exterior no pude ser responsabilidad del presidente Eso es responsabilidad de otras autoridades y si están o no cumpliendo con sus responsabilidades es un problema en el que el presidente de la Cámara nada tiene que ver, esa es mi opinión”
—Yo le preguntaba específicamente sobre el momento en el que los diputados Leonel Godoy (CD) y Sergio Quiroz Miranda (PPS) le reclamaron, porque habían descubierto a un grupo de muchachos atrás del frontispicio, donde están las banderas, atrás de la presidencia, ¿usted tenía conocimiento de ello?
—No tengo conciencia de ello Esa sesión fue muy tensa para todos Y especialmente para mí No fue sesión fácil No crea que me estoy haciendo el tonto o el torpe, pero créame que eso no lo registré Ahora, que sí vi elementos no normales, sí, pero yo tenía una lista de la Oficialía Mayor donde me decía que se habían contratado esos elementos de seguridad, por lo que expliqué Y yo en ningún momento hablé con ninguno de ellos
BUSCAN LA EQUIVOCACION
La del informe y la de la calificación de la elección de la elección presidencial no han sido las únicas sesiones de la Cámara de Diputados que han presentado problemas Casi todas las que se han celebrado: ha habido invariablemente retrasos en su inicio, protestas, impugnaciones a trámites, gritos reclamos al presidente Este septiembre ha sido quizá es más tormentoso inicio de sesiones de la Cámara de Diputados
Montes García tiene una explicación: Esta es una Cámara que arranca con presencias nuevas “por lo menos en lo vigoroso de sus manifestaciones”, con una oposición que quiere hacer notable su presencia y también “hay ocasiones en las que uno siente que algún compañero diputado no está buscando pedir la palabra para realizar un trámite parlamentario, sino que la pide para ver si el presidente de la mesa directiva sabe el trámite, para ponerlo en problemas, y creen que provocar una equivocación de la mesa directiva es un éxito parlamentario”
Abiertamente sostiene que el mejor orden que se puede establecer en una sesión no depende exclusivamente de la presidencia, sino de los acuerdos a que lleguen los coordinadores de los grupos parlamentarios, de minoría y mayoría, y la Gran Comisión de la Cámara Son necesarios los consensos, y explica que no se refiere a cuestiones en las que nunca, por razones partidistas e ideológicas, habrá consenso, sino aquellas que puedan facilitar el desahogo de los asuntos Por ejemplo, las sesiones en las que se analizó el informe presidencial, en las que no hubo incidentes a causa de los trámites parlamentarios
Y pese a que acepta que la ley orgánica del Congreso y su reglamento interior tienen anacronismos —”no obsolescencia”—, también afirma que pese a esos anacronismos ambas normas han podido ser aplicadas Por eso —agrega— también son necesarios los consensos en los usos y costumbres parlamentarios
Sostiene que las normas internas tienen una amplia interpretación y pone por ejemplo —que ya ocurrió— el que un legislador puede interpretar artículos para apoyar su solicitud de interpelar al presidente de la República, pero también sucede que otro diputado puede interpretar otros artículos para demostrar que no se tiene ese derecho Por ello considero que debería analizarse la posibilidad de establecer una cuerpo de expertos —”secretaría parlamentaria” o como quiera llamársele—, que no fueran legisladores, para evitar partidarismos, que tuvieran a su cargo la interpretación de las normas internas y esa fuera la válida, para ayudar al presidente de la Cámara
Y mientras, Miguel Montes García seguirá, hasta que termine septiembre, tocando la campanita para intentar poner orden, porque la tormenta todavía no termina de pasar: los coordinadores de los grupos parlamentarios y el presidente de la Gran Comisión no ha llegado aún a acuerdos sobre la integración de las comisiones legislativas, pese a que lo debían haber hecho antes del 15 de septiembre —lo que lamentó Montes en una entrevista periodística—, de acuerdo con el reglamento