INSTRUCTIVO DE LA ADESE PARA INTENTAR CONTRARRESTAR LAS INFINITAS FORMAS DEL FRAUDE
Salvador Corro
La Asamblea Democrática por el Sufragio Efectivo (ADESE) integrada por representantes de todos los sectores (artistas, intelectuales, líderes políticos y sindicales, entre otros), elaboró un Manual de vigilancia y defensa del voto, en el que desmenuza las prácticas que emplea el PRI y propone formas para evitar el engaño electoral
Los mecanismos del fraude electoral, señala ese organismo, se han ido perfeccionando y rompen el orden constitucional al mismo tiempo que crece la irritación social
En síntesis, se pueden ubicar en dos niveles los recursos que emplean el gobierno y el partido oficial para realizar el fraude El primero comprende:
Robo de urnas; alteración de actas, uso de computadoras para imponer padrones amafiados; anulación de votos de los partidos de oposición; intimidación de funcionarios de casillas; persecución de representantes de partidos y candidatos; brigadas volantes para votar en forma múltiple e ilegal y para aterrorizar a los electores de la oposición; policías y soldados “al servicio de la imposición”; gobernadores, alcaldes y presidentes de juntas electorales; compra de cierta prensa y aturdimiento de la opinión pública, mediante el empleo de la radio y la televisión, principalmente
El otro nivel comprende la manipulación de la Comisión Federal Electoral, por medio del secretario de Gobernación; un Código Federal Electoral; que “renueva las prácticas fascistas” y da todas las facilidades al PRI; un Registro Nacional de Electores que propicia el fraude cibernético; un Tribunal de lo Contencioso Electoral controlado por funcionarios priístas; calificación de elecciones en forma amañada y un Colegio Electoral que impone candidatos
La ADESE quedó constituida en febrero pasado y su comité ejecutivo lo integran: Porfirio Muñoz Ledo, Luis Sánchez Aguilar, Carlos Monsiváis, Carlos Imaz, Arnoldo Martínez Verdugo, Ricardo Pascoe, Alejandro Gurza, Javier Livas, Julio Faesler, Norberto Corella, Rogelio Sada y Enrique Krauze
El manual señala que a diferencia de lo que ocurre en las democracias donde los procesos electorales “son cuestiones de los partidos”, en nuestro país, “por obra y gracia del Código Electoral, el partido del gobierno siempre tiene la mayoría automática en el seno de le Comisión Federal Electoral, amén de que también votan representantes de las Cámaras de Diputados y senadores, también comprometidos con el gobierno”
El recurso más refinado y eficaz es el fraude “cibernético”, que se realiza por medio del Registro Nacional de Electores
Este sistema —explica— se basa en el empleo científico de computadoras y otros medios de informática electrónica Hace seis años se llamó “la gran acción ciudadana” hoy es “suma de voluntades” El proceso está a cargo del secretario de Gobernación en turno Incluye: repetición de nombres, emisión de credenciales de elector duplicadas, credenciales con nombres de occisos o de nonatos Para cada distrito o sección electoral, calificado de “difícil” o “crítico”, hay falsos electores que, según convenga, pueden aparecer una vez cada diez, veinte, o treinta nombres de acuerdo con el programa de cómputo Las computadoras también excluyen, en distritos, “críticos” o “problemáticos”, a personas de reconocida filiación opositora también, por medio de la cibernética, se inventan direcciones, con electores falsos, y en direcciones reales se infla el número de electores proporcionando credenciales multiplicadas, para votantes priístas
Según el manual, combatir este sistema de fraude es prácticamente imposible Se establece una “carrera infernal” entre los cazadores de fallas y los hacedores de las mismas Cuando un partido opositor logra detectar una irregularidad y la denuncia ante el registro Nacional de Electores las autoridades suelen agradecer la colaboración y argumenta que hay “fallas y errores de dedo” y no de mala fe Y prometen corregirlas para el siguiente padrón Generalmente, los partidos cuentan con recursos rudimentarios, mientras que el registro emplea equipos computarizados modernos y recursos humanos ilimitados, pagados por el gobierno De esa forma, la oposición puede denunciar una y otra vez esos vicios y el gobierno siempre estará en posición de “corregir” cada padrón y hacer uno nuevo, en la inteligencia de que el definitivo no lo conocerán los partidos opositores Y si lo conocen, no tendrán la capacidad de revisarlo y depurarlo oportunamente, porque se entrega con poca anticipación
Eso ocurrió en el presente proceso
La Comisión Federal Electoral había tomado el acuerdo de entregar a los partidos los discos de las computadoras que contenían toda la información del padrón Sin embargo, en vez de facilitar el trabajo ya que con esos discos y con el apoyo de computadoras se podría hacer una verificación, entregó la información por escrito De esa forma los partidos recibieron cerros de hojas que materialmente no pudieron revisar por no tener tiempo ni recursos materiales Para evitar esta maniobra, la ADESE propone integración de un Centro Nacional de Depuración del Padrón
La ADESE para los casos de las casillas “madrugadoras” y las “urnas embarazadas”, recomienda que los representantes de los partidos de oposición estén puntualmente, para que puedan verificar las urnas y protestar, por escrito, en caso de que las urnas contengan boletas
De las casillas “caminantes”, que son instaladas en lugares cercanos “por ahí cerca, argumentando que el propietario de la casa cuyo domicilio se publicó oficialmente, siempre no la prestó, o que la escuela estaba cerrada o cualquier otro pretexto, se debe actuar de la siguiente manera: no retirarse por que no se encontró la casilla, no aceptar el cambio de domicilio, y levantar actas”
Es muy socorrido también el uso de “ejércitos galopantes” de votación, que agrupados ordenadamente, conocidos también como votantes en “carrusel”, constituyen grupos de 100 a 200 personas que van de una casilla a otra El secreto es votar registrándose en las “listas complementarias”, siempre cuidando que no rebasen el diez por ciento del padrón Generalmente sus votos son reconocidos por la Comisión Federal Electoral Precisamente una de las formas de neutralizar esta maniobra es no aceptar los acuerdos de última hora de dicha comisión En el peor de los casos, exigir que todos los representantes de la casilla en su aprobación para que los que no aparecen en las listas puedan votar
Es común que haya la expulsión de representantes de casillas, sobre todo en los lugares en donde se espera una votación contraria al partido oficial El pretexto puede ser porque no acredita personalidad, porque hay vicios en la documentación, etcétera Los partidos de oposición están en la mejor posición para vigilar todas las casillas Y la mejor forma de evitar la expulsión es que haya dos o más representantes, firmar las actas de instalación y no caer en la provocación
El manual también previene sobre la falsificación de actas, que hacen en “laboratorios de alquimia electoral” (apoyados por medios electrónicos e instantáneos); la anulación de votos; las imprentas clandestinas y los “hornos crematorios”, donde se eliminan los votos contrarios al partido oficial
Otro recurso es el de la tinta que sí se borra y permite a grupos de personas votar una, dos, tres, o las veces que sea necesario Por medio de sustancias químicas, se puede borrar la tinta indeleble
La ADESE considera que “más que la desobediencia civil o la resistencia pacífica, finalmente, sólo la más amplia movilización popular puede conjurar el fraude electoral, antes, durante y después de la elección del 6 de julio”
Propone que se integren brigadas ciudadanas para que realicen “rondines’, hagan plantones ante las casillas donde haya problemas y, sobre todo, donde los funcionarios no faciliten copias de las actas de escrutinio, pieza clave para la defensa legal del voto
“Así como opera de una defraudación legal y constitucional, también se ejerce un fraude informativo No hay igualdad de oportunidades, ni siquiera proporcionalidad en materia de comunicación social”
En la medida de que la oposición crece le cuesta más al PRI sostener una campaña Según el Instituto Mexicano de Opinión Pública, se calcula que la actual campaña oficial “le cuesta al pueblo de México dos billones de pesos, equivalentes, aproximadamente, al uno por ciento del presupuesto federal del presente año; y a cuatro veces el presupuesto total de la UNAM para este ciclo”
La ADESE inició la elaboración de un ” Registro Público Nacional de las grandes operaciones de defraudación electoral en México” Tiene consignados ya quince casos, a partir de 1964, cuando se llevó a cabo la operación denominada “trueno”, en San Luis Potosí En esa ocasión —dice— se despojó a Salvador Nava candidato del PAN a la gubernatura en favor de Manuel López Dávila, del PRI
Posteriormente, en 1968, se efectuó la operación “túnel”, en Mexicali, Baja California; Norberto Corella candidato del PAN a la alcaldía, fue despojado En su lugar se nombró un Consejo Municipal controlado por el partido oficial
En 1969, la operación “mayab”, en Yucatán; el candidato a la gubernatura por el PAN era Víctor Correa Racho y el PRI, que obtuvo el cargo, Carlos Loret de Mola
En Nayarit, la operación “fakir” contra Alejandro Gascón Mercado del PPS, para entregar la gubernatura a Rogelio Flores Curiel
En Sonora, en 1985, la operación “niño”; en Nuevo León, “Kaput”; en Chihuahua, “multiplicación”; en Sinaloa, “Ministro” En Monclova, el año pasado, la operación se denominó “Carambola” y en este año, en el mismo lugar, la operación “Reconquista”








