El candidato no espera la elección y negocia ya en el extranjero

El candidato no espera la elección y negocia ya en el extranjero
Camacho y Córdoba, los cabildeos económico y político de Salinas
Oscar Hinojosa
Atareado, como parece, en los arduos problemas derivados de la contaminación ambiental, el desarrollo urbano, la descentralización industrial y la reconstrucción de Tlatelolco, Manuel Camacho Solís se da tiempo para cumplir misiones especiales del candidato priista a la Presidencia, dentro y fuera del país, que lo confirman como eminencia gris del exsecretario de Programación y Presupuesto en materia política y lo enfilan hacia una posición de primera línea en el gobierno que podría llegar a encabezar Carlos Salinas
Elevado a las cumbres de la burocracia política por Salinas de Gortari, su antiguo camarada de estudios, Camacho Solís es pieza clave de una precoz y sigilosa ofensiva diplomática y política desarrollada por los hombres del candidato en los círculos políticos, económicos y académicos del exterior, que los predecesores del aspirante priísta iniciaron sólo después de que los electores habían dicho la última palabra en las urnas
Desde principios de abril, por lo menos, los hombres de Carlos Salinas salieron a cumplir sus embajadas a Europa y Estados Unidos, sobre todo, que les han llevado a establecer los primeros contactos con los hombres de George Bush y Michael Dukakis, los dos candidatos estadunidenses a la Presidencia, y a exponer y defender ante inversionistas y estudiosos europeos y norteamericanos los propósitos que tendría el gobierno del candidato oficial
En la escala más reciente de la ofensiva internacional del PRI, el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología expuso sus puntos de vista sobre la “reforma democrática” que exige el país, durante el octavo encuentro anual con periodistas, organizado por el “mexicanólogo” y director de tesis profesional de Carlos Salinas, Wayne Cornelius, en el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California
En cambio, el que se ocupa en cuerpo y alma de la ofensiva diplomática priísta es José Córdoba Montoya, eminencia gris de Salinas de Gortari para asuntos económicos y relaciones internacionales, responsable principal de las misiones exteriores realizadas sotto voce
Ni una palabra ha dicho hasta la fecha el PRI sobre las misiones al exterior encabezadas por Camacho Solís y Córdoba, pero los emisarios de Salinas se reunieron con ayudantes de Bush y Dukakis, con influyentes miembros del congreso norteamericano, con editores de periódicos, con académicos y líderes de grupos mexicano-norteamericanos, según informó el The New York Times en una información enviada por su corresponsal en México, Larry Rother
El corresponsal neoyorquino informó que en abril Córdoba Montoya y otros hombres de su equipo estuvieron en Boston y Washington para entrevistarse con representantes del vicepresidente Bush y con ayudantes del gobernador de Massachusetts, Michael Dukakis
En la capital norteamericana Córdoba se entrevistó también con el senador demócrata de Nueva Jersey, Bill Bradley, un político interesado en la deuda externa de México y en sus problemas económicos, según informó el New York Times
También reveló el diario neoyorquino la participación personal del titular de la Sedue en las misiones ordenadas por Salinas, Camacho Solís, que “probablemente tenga un importante puesto del gabinete en el próximo gobierno” informó el NYT se reunió con el representante demócrata de Texas, Jim Wright
El autor de la información advirtió que “los presidentes y presidentes electos de México esperaron hasta ocupar el puesto para entablar diálogos con sus contrapartes estadunidenses”, pero recogió también opiniones norteamericanas favorables a la ofensiva diplomática priísta
OTROS SE ESPERARON
Cada doce años la sucesión presidencial mexicana coincide con la sucesión presidencial norteamericana, sin que en el pasado los candidatos mexicanos hayan establecido vínculos con sus homólogos norteamericanos sino después del procesos electoral
En la interpretación del doctor Luis Javier Garrido, autor de un texto clásico sobre el partido oficial —El partido de la Revolución Institucionalizada— uno de los observadores más críticos de sistema, la actividad sin precedentes del equipo salinista en el exterior parece tener estas finalidades:
“Los candidatos presidenciales priístas han buscado tradicionalmente en el extranjero una cierta legitimación para el ‘sistema’ de partido de Estado y obviamente, para su propia candidatura lo que constituye el segundo objetivo de estos contactos La prensa europea y norteamericana y diversos gobiernos han cumplido ese papel de legitimación del régimen mexicano por ‘realismo político’, sin preocuparse demasiado porque su actitud fuese cada vez más intervencionista”
Con las misiones al extranjero, señaló Garrido en una entrevista, “no se trata tan sólo de tranquilizar a los bancos acreedores, a los inversionistas y al gobierno norteamericano y de encontrar una cierta legitimidad (en el exterior y en el interior del país) con el roce internacional, sino de algo nuevo: prepararse para los acontecimientos que seguirán al 6 de julio”
Lo que Salinas y su equipo buscan “al ofrecer garantías sin precedentes al capital extranjero y en particular al norteamericano, y al anunciar un viraje en la política exterior de México (de manera relevante en el área centroamericana), es apoyo ante el fraude que, inevitablemente, va a ser denunciado por las fuerzas de oposición, pretendiendo que se legitime su supuesto ‘triunfo’: de ahí el carácter discreto de estas iniciativas ‘diplomáticas'”
De las misiones a Europa el PRI tampoco proporcionó información, pero según Latin American Market, una publicación británica especializada en asuntos económicos, los emisarios de Salinas revelaron que el proceso de reprivatización de empresas públicas se acelerará tan pronto como el candidato oficial “asuma el cargo de presidente”
Los embajadores salinistas, encabezados al parecer por el propio Córdoba Montoya, dijeron en Europa que las relaciones con los banqueros extranjeros “son bastante mejores de lo que habían pensado los pesimistas” y que no habrá discriminación contra empresas extranjeras que adquieran industrias nacionalizadas en aquellos sectores de la economía en que será bienvenido el capital exterior
Las misiones a Europa y Estados Unidos confirman la relevancia de Camacho Solís y Córdoba Montoya en el equipo salinista
Jefe de ambos en los últimos ocho años, Salinas ha mantenido con Camacho Solís una relación especialmente cercana, desde la segunda mitad de los sesenta, cuando eran estudiantes de la Escuela Nacional de Economía En la producción académica de Camacho Solís se pueden encontrar referencias que documentan la afinidad y camaradería que existe entre ambos economistas
Autor de investigaciones reveladoras, como la que exhibió los mecanismos del control político de la clase trabajadora, publicada por El Colegio de México, Camacho Solís, elástico, mantuvo durante largo tiempo un pie en la academia y otro en la política hasta 1980, cuando se empieza a ocupar primordialmente de funciones burocráticas bajo la égida de Salinas
CAMACHO, A LA VERA DE SALINAS
Dirigente juvenil priísta en 1965, Camacho Solís desempeñó cargos de rango medio, pero los puestos administrativos y políticos más importantes los alcanzó, sin embargo, a la vera de Salinas de Gortari Asesor de éste en la Dirección General de Política Económica de la Secretaría de Programación y Presupuesto en 1980, saltó a la subsecretaría de Desarrollo Regional en cuanto su jefe se convirtió en titular de la SPP a principios del actual sexenio
Un nuevo salto, producto de resortes movidos por el mismo Salinas, lo llevó en 1986 a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología Más enterado de problemas políticos y sindicales quede contaminación ambiental, el ascenso de Camacho se entendió como obra de la incontrastable influencia de Salinas en el gabinete de Miguel de la Madrid
En la producción teórica de Camacho en la textura de los discursos centrales de Salinas —sobre todo el llamado “reto de la democracia”, pronunciado en Puebla— y en la discreta pero decisiva participación del titular de la Sedue en la negociación política con grupos conflictivos, entre ellos los dirigentes petroleros, se encuentran pistas para determinar la medida de la influencia de Camacho sobre su jefe y amigo
Un hábil manejo de la agenda diaria permite a Camacho Solís mantenerse con un pie aquí y otro allá La semana antepasada viajó a Baja California con el fin de supervisar un programa de desarrollo urbano, de donde se trasladó en seguida a San Diego California, para representar al partido oficial en el Octavo Encuentro Anual con Periodistas, organizado por el director de tesis de Salinas, Wayne Cornelius, un “mexicanólogo” de la Universidad de California con gran ascendiente sobre los jóvenes tecnócratas que se preparan a continuar seis años más en el gobierno
Sin duda exponente principal de las tesis políticas del salinismo, Camacho Solís no obstante se presentó a la reunión de San Diego como “partidario de la candidatura a la Presidencia de Carlos Salinas de Gortari” y no como representante del PRI, que tal era su calidad en el encuentro, a juzgar por el hecho de que acudió en sustitución de Córdoba Montoya, que haría en esa ciudad su esperada aparición pública
De la población norteamericana, Camacho Solís se dirigió a Ciudad Madero, Tamaulipas, para participar en la campaña de promoción del voto priísta En el feudo quinista, Salvador Barragán Camacho confirmó tácitamente el papel que Camacho Solís ha jugado en la contención del conflicto entre el gobierno y los líderes petroleros Barragán describió al titular de la Sedue como “un amigo que se preocupa porque existan lazos de amistad entre el gobierno y sus amigos los petroleros”
Camacho Solís ha sometido varios de sus trabajos a la opinión de Salinas El candidato presidencial, así, leyó el manuscrito original de “El futuro inmediato” y ofreció a Camacho “sugerencias sustantivas” También fue el caso de Control sobre el movimiento obrero, una obra publicada por El Colegio de México
En la segunda de estas obras, Camacho reflexiona:
“La larga permanencia de los actuales dirigentes (sindicales) los ha llevado, para subsistir, a descabezar a buen número de los verdaderos cuadros medios que en un momento dado podrían contar con el arraigo, la imagen y las posibilidades de revitalizar con fuerzas de masa su propia organización”
En un comentario sobre este fenómeno, según cuenta Camacho, Salinas lo comparó con “lo sucedido recientemente a los militares griegos (el libro es de 1977), quienes para conservar su hegemonía purgaron a su institución de los mejores jefes, por lo que al momento de la guerra con Turquía fueron derrotados completamente y repudiados por la tropa, la sociedad griega y las fuerzas internacionales que los obligaron a abandonar el poder”
Economistas Salinas y Camacho, éste sin embargo ha manifestado interés especial por los temas políticos (en la Universidad de Princeton cursó una maestría sobre asuntos públicos), que le redituará presumiblemente en el futuro inmediato
Este cerebro político del salinismo produjo, como otros allegados al candidato priista, obras de contenido crítico que seguramente no causaron alegría a corporaciones caras al sistema político mexicano
Camacho Solís cree, por ejemplo, que “las organizaciones obreras no son el movimiento obrero, sino que más bien ejercen control sobre el movimiento obrero” En vez de ser un “movimiento obrero”, las centrales obreras son “organizaciones de intermediarios políticos que actúan como grupos de presión y sobre todo como “feudos”, pero que además “contribuyen a mantener el orden social interno, obteniendo a cambios posiciones políticas, recompensas económicas o pasando simplemente a compartir el poder”
Camacho Solís describe las seis fases principales de este mecanismo de sometimiento: la resistencia patronal a la organización obrera; el control burocrático de la asamblea; la conciliación y el arbitraje gubernamental; la negociación, el cohecho y la cooptación; el enfrentamiento político y la represión
El actual secretario de Desarrollo Urbano y Ecología considera que una forma de “control” político sobre la masa trabajadora ocurre cuando el gobierno deja en absoluta libertad a los sindicatos, a veces hasta el grado de permitirles que trasgredan la ley “Si se trata de sindicatos ricos, como lo son algunas secciones petroleras, les concede total libertad para el manejo de sus fondos, e incluso pasa por alto actos ilícitos como la venta de plazas y las asociaciones que se realizan entre los líderes sindicales y las empresas privadas proveedoras de organismos descentralizados y las empresas públicas”, escribió en 1977 Camacho Solís, a quien se atribuye el acercamiento del candidato priísta con la dirigencia sindical de Pemex
CORDOBA MONTOYA, EL ENIGMATICO
Prácticamente desconocido en México hace ocho meses, pese a su relevante papel al lado de Salinas, José Córdoba Montoya —cuyo nombre original es Joseph Marie—, nacido en el sur de Francia de padres españoles, es un personaje enigmático que prefiere los escenarios cerrados, los entretelones de Palacio, donde tiene lugar el fascinante juego de la política y el poder, a la vanidad de los reflectores y la plaza pública
La misma, idéntica querencia de su maestro Jacques Attali, la eminencia gris del presidente Francois Mitterrand, que ejerció sobre este economista una fascinación irresistible Con Attali, jefe de asesores económicos en la fallida campaña de Mitterrand a la Presidencia francesa en 1974, colaboró Córdoba, para después desempeñarse como asesor del director de Investigaciones del Ministerio de la Reforma Agraria en Argelia, en el marco de la cooperación franco-argelina
Córdoba Montoya es definido en círculos dirigentes del Partido Socialista Francés como “un universitario brillante, con buenos contactos, miembros de una nueva generación social demócrata europea, políticamente un tecnócrata rosa pálido, con gran sentido práctico”, según informes recogidos por la corresponsal de Proceso en París, Anne Marie Mergier
A Córdoba Montoya se le considera, ciertamente, un apasionado de la problemática económica del Tercer Mundo, “pero de manera más intelectual que social” Al parecer le interesa más la maquinaria del poder político y económico que los problemas humanos derivados de aquella, según los informes obtenidos en el Partido Socialista Francés
Los informantes parisienses no pudieron establecer hasta qué punto influirían en las relaciones franco-mexicanas los nexos maestro-alumno entre la eminencia gris del presidente francés y la eminencia gris del candidato priísta, pero tendieron a considerar que en los vínculos París-México la influencia de estos dos personajes serían decisivos
Si en cambio supieron precisar en París que Córdoba sirvió de enlace en un viaje que recientemente realizó a México Jacques, Attali, de incógnito, para cumplir instrucciones del presidente Mitterrand También signo de la influencia de Córdoba Montoya en París es considerado el hecho de que Attali haya recibido hace poco a Angel Gurría, director de Crédito de la Secretaría de Hacienda y uno de los principales negociadores de la deuda externa de México
Su relación con la socialdemocracia francesa podría ser útil a Salinas para establecer nexos con otros personajes de la misma línea política Por lo pronto, en la entrevista que Salinas de Gortari sostuvo con el jefe del gobierno socialdemócrata español, Felipe González, el único de sus colaboradores que lo acompañó fue precisamente Córdoba Montoya
En cuanto llegó a México, 1979, Córdoba Montoya inició una carera literalmente meteórica Asesor unos cuantos meses del Director de Política de Ingresos de Hacienda, Francisco Gil Díaz —considerado el gurú de los Chicago Boys mexicanos—, se vinculó muy pronto a Salinas, 1980, con quien estableció una relación especial Tan especial y estrecha ha sido la relación, que Córdoba Montoya ha sido desde entonces el asesor eminente de Salinas
Personaje de influencia decisiva en la formulación de la política económica aplicada por Salinas de Gortari, Córdoba Montoya es el autor de un proyecto de “reforma monetaria” que sustituiría los “pesos viejos” por “pesos nuevos” en una relación de uno a cien, a semejanza de prácticas desarrolladas por Argentina, por ejemplo, en años pasados Su participación en los catorce planes económicos puesto en marcha bajo la responsabilidad de Salinas de Gortari en los cinco últimos años es considerada igualmente determinante
Aunque Córdoba Montoya expuso algunas de sus tesis en órganos periodísticos (Excélsior, I-X-86), atrajo la atención sobre sí cuando replicó motu propio a Ifigenia Martínez, crítica severa de la conducción económica, en varios artículos de primera plana publicados en el diario La Jornada El significativo título de una contrarréplica de la actual candidata a senadora echó algunas luces sobre este enigmático personaje: “Aparece la eminencia gris”, encabezó Ifigenia (8, 11 y 20 de junio de 1987)
Escasos y contradictorios datos oficiales se saben de este poderoso personaje, que se desenvuelve con aplomo en los gabinetes y con fastidio en los actos de masas (no en balde la oficina de Córdoba Montoya asombra, a quienes la conocen, por su exquisitez y refinamiento) Según el vocero del PRI, Miguel López Azuara, el asesor especial de Salinas obtuvo la carta de naturalización el 10 de mayo de 1985, pero en la más reciente edición del Diccionario Biográfico del Gobierno Mexicano (1987) costa que ingresó en el PRI en 1980, apenas unos meses después de su llegada a México Asesor del director del IEPES a finales de 1981, Córdoba Montoya hizo política interna, según este documento oficial, unos cuantos años antes de que la Constitución lo autorizara
El mismo Diccionario contribuye a explicar un movimiento poco común en la burocracia: dejar temporalmente el cargo para volver a él después Designado director de Política Económica y Social en 1982 (cargo que Salinas desempeñó cuando De la Madrid era titular de SPP), Córdoba Montoya, soltero de 38 años cumplidos a principios de este junio, dejó el puesto en 1983 para convertirse en jefe de asesores de Salinas y dos años después, ya naturalizado mexicano, retornar a aquella influyente posición La causa de este retiro temporal pudo ser que, como informó este semanario (Proceso 572 y 573), en 1983 la Secretaría de Gobernación envió una circular a todas las dependencias oficiales con el recordatorio de que en igualdad de circunstancias, los mexicanos serán preferidos a los extranjeros en materia de empleos, cargos y comisiones del gobierno
Aunque poco de la cara, Córdoba Montoya es sin duda uno de los rostros del salinismo