Las razones de Heberto
La campaña demostró que el pueblo confía más en Cuauhtémoc
Heberto Castillo
La propuesta que hice a Cuauhtémoc Cárdenas y a la Corriente Democrática para lograr un solo candidato de nuestros partidos, es producto de una larga reflexión y se apoya en el estudio de la situación nacional y de las campañas que ambos hemos realizado por toda la República
En Zacatecas terminé el recorrido por todos los estados de la República y en Fresnillo hicimos un balance de las alternativas con que habíamos topado Los principales problemas que la población planteó en los mítines, en las reuniones, en las entrevistas por radio y por televisión fueron: la carestía de la vida, el desempleo, la inseguridad de los ciudadanos, la falta de vivienda y servicios municipales y ¡el gobierno priísta! Fue, en especial, sistemático el considerar al gobierno del PRI como un problema muy concreto y muy sentido por la población Muchos dijeron que a pesar de que el PRI era el problema mayor, no había manera de quitárselo de encima Los demás fueron planteados siempre preguntando como podría el gobierno del PMS resolverlos si el PRI en tantos años de gobierno no lo había hecho
La pregunta más insistente que me hicieron estudiantes, intelectuales, sacerdotes, empleados, campesinos y obreros, fue el por qué teniendo tantas coincidencias con los planteamientos de los candidatos Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Ibarra no podíamos lograr la unidad entre nosotros Muchos meses, desde el 4 de octubre, tuvimos que responder a esa pregunta diciendo que no era posible, a no ser que renunciara a ser candidato del PMS La razón de esta respuesta está en que los tres partidos que hasta el momento de escribir estas notas, viernes 3 de junio, habían registrado a Cuauhtémoc, no aceptaban otro candidato Adujeron siempre que el único candidato que apoyarían era Cárdenas, e incluso cuando propusimos las elecciones preliminares alguno de esos partidos dijo que las aceptaba siempre y cuando fuera Cárdenas el candidato Otro partido, el PARM, expresó reiteradamente que no reconocería el resultado de las elecciones En esas circunstancias era evidente que el único candidato que estaba en posibilidades de ser registrado por todos era Cuauhtémoc Cárdenas La compañera Rosario Ibarra ha dicho que no acepta participar en una alianza con la Corriente Democrática o con Cuauhtémoc Cárdenas De esta manera, decíamos a todos los que nos preguntaban, era imposible hallar un camino democrático para designar a un candidato único de la izquierda
Conforme avanzó la campaña y recorrimos el país charlando con los mexicanos que se acercaron a los mítines, más de 600,000, y con todos los que a través de la radio escucharon nuestro mensaje, alrededor de dos millones, fuimos formándonos la idea de que hay una población dispuesta a seguir muchos de nuestros planteamientos para resolver sus problemas
Pero también medimos de manera directa la desconfianza de la población a transitar nuevos caminos en cuanto a la defensa de la soberanía nacional y a la búsqueda de nuestra independencia económica Muchos consideraron peligrosas nuestras alternativas, de suspender el pago de la deuda, entregar la tierra para sembrarla o habitarla, defender la rectoría del Estado y el control estatal sobre los recursos básicos de la nación
Entendimos, por la respuesta popular y periodística que se daba al candidato de la Corriente Democrática, que aunque muchos de los planteamientos que él hacía eran iguales a los nuestros, por venir de una persona que había participado en el sistema y por su vinculación directa con el héroe nacional más preclaro de nuestro siglo, Lázaro Cárdenas, eran mucho mejor recibidos y en muchos casos aceptados plenamente por los mismos que a nosotros nos planteaban dudas por militar desde hace tantos años en la izquierda mexicana
Es necesario analizar las razones de nuestra decisión de proponer una alianza política a largo plazo con Cuauhtémoc y la Corriente Democrática, tomar en cuenta estos problemas que plantea la desconfianza sembrada en nuestro pueblo contra la izquierda mexicana
La prensa nacional pronto mostró esta misma desconfianza en los analistas que laboran en los diversos medios, cuando señalaban que la propuesta de la CD era más aceptable que la nuestra, porque no proponía cambios fundamentales al sistema, si no sólo retomar el rumbo de la Revolución Mexicana
Sistemáticamente señalaron esa hipótesis Pero, además, reiteradamente durante todos los meses que han transcurrido desde el 4 de octubre que iniciamos nuestra campaña, los periódicos reportaron menos gente en nuestros mítines de la que concurría Sólo hubo una que otra excepción La norma fue siempre disminuir nuestra presencia en el pueblo En cambio la presencia de los candidatos de PAN y de la CD siempre fue abultada Se dio el caso de reseñar actos en provincia en plazas cuyo cupo no es mayor de 20,000 personas afirmando que había 80, 90 y hasta 100,000 Y, en El Toreo, que tiene un cupo de 20,000 personas, se dijo insistentemente que se había realizado un acto del PAN con 40,000 personas Las razones de estas maneras distintas de tratar los actos, las desconocemos Pero sistemáticamente, día tras día, se metió en la mente de la gente esa idea y se reflejó una asistencia mayor para esos candidatos y una asistencia menor para el PMS El resultado después de ocho meses es que la mentira es verdad y que la presencia del PMS en el ánimo nacional no es la que corresponde a un partido formado por seis organizaciones revolucionarias
Además, la izquierda sin registro electoral se volcó en apoyo de la candidatura de la CD Compañeros todos de tradición en la lucha magisterial, estudiantil, de colonos, que de ninguna manera puede alguien calificar de falta de convicciones y de verticalidad Todo lo contrario Y aunque nuestra opinión fuera que estaban equivocados y que la alternativa no era apoyar a una candidatura registrada por partidos eternamente vinculados al sistema, la realidad, más terca, nos mostró con el tiempo que compañeros de esas organizaciones también consideraban que los planteamientos nuestros eran adelantados para las condiciones reales de desarrollo de la conciencia política de nuestro país
Muchas fueron las propuestas violentas que nos hicieron para que retiráramos nuestra candidatura acusándonos de caudillistas, soberbios, prepotentes y todas las demás cosas que nos han dicho tantas veces Pero fueron más las ocasiones en que compañeros de lucha, respetabilísimos, y a los que guardamos afecto y consideración, nos pidieron, de la mejor manera que encontraron, lo mismo, esto es que declináramos a favor de Cuauhtémoc Cárdenas
La respuesta popular en todo el recorrido fue siempre emocionante, multitudinaria, no hubo un solo estado de la República donde no hiciéramos concentración de masas muy superior a todas las que habíamos realizado antes en nuestra larga vida política El Partido Mexicano Socialista está en construcción en todos lados, enfrentando problemas diversos, producto natural de una integración de múltiples y muy variados modos de trabajar políticamente Una de las causas de los problemas internos en el partido sería, una idea muy difundida por la prensa, por el gobierno y por los enemigos de la derecha, la tendencia al caudillismo del candidato del PMS Y para nadie es un secreto que algunos compañeros lucharon tenazmente por que se diera una candidatura única desde el inicio de nuestra campaña, proponiendo indirectamente a Cuauhtémoc Cárdenas como candidato ya que, lo sabían bien todos ellos, no era posible otra candidatura única por las posiciones intransigentes de los tres partidos que lo habían postulado
Hubo, además, encuestas que revelaban presencia en los electores del ingeniero Cárdenas y del ingeniero Clouthier muy superiores a la del candidato del PMS, encuestas que por otro lado señalaban que el candidato del PRI obtenía más del doble de votos de sus dos contendientes más cercanos No son creíbles a pie juntillas esas encuestas, pero son hechos objetivos que el Partido Mexicano Socialista y su candidato debemos considerar
Al terminar de recorrer los estados de la República nos enfrentábamos a un alternativa: mantener la propuesta del Partido Mexicano Socialista y de su candidato, a sabiendas de que tenemos garantizado el número de votos suficientes para permanecer en el Congreso con el mismo número de representantes o un poco más, o bien, sumar fuerzas con quien tenía muchos puntos de coincidencia con los planteamientos que hacíamos
No nos preocupaba antes, ni nos preocupa ahora, dejar de ser candidatos a la Presidencia de la República, porque aceptamos serlo para servir al proyecto de construcción de un partido revolucionario Ya en mayo de 1987 habíamos propuesta al ingeniero Cárdenas el retiro de nuestra candidatura si él salía del PRI y de alguna manera hacía alianza con nosotros Lo que nos preocupaba entonces y ahora es construir la alianza revolucionaria más amplia posible Ahora, en junio de 1988, se dan las circunstancias propicias para insistir en nuestra propuesta, pero con mayores elementos de juicio
Sabemos el poder de atracción popular que tienen Cuauhtémoc Cárdenas y la CD, y ellos saben el poder de atracción popular y la credibilidad política que tiene el Partido Mexicano Socialista Los posibles aliados conocen sus fuerzas en la realidad No son especulaciones Además, conocemos ambos los planteamientos programáticos hechos y entendemos que podemos proponer una alianza que vaya más allá del proceso electoral, que es lo más trascendente de nuestra propuesta El problema de quién se retira no es tan importante cuando el que esto escribe ha estado siempre decidido a servir a su causa y, por consecuencia, convencido de que una reunión en estos momentos ayuda a todas las fuerzas de izquierda en México a replantear alianzas y a entender que se pueden hacer de lado vanidades e intereses personales y que hacerlo beneficiaría políticamente a los que de esa manera actúan Pensé por ello que mi renuncia era conveniente si se daba para fincar las bases de una unidad, una alianza a largo plazo de la CD y de las fuerzas sin registro que en torno de Cárdenas se han integrado Es evidente que estas fuerzas obtienen apoyo de grandes multitudes que no han militado en partido de izquierda alguno, pero se mueven por intereses concretos, revolucionarios, de trabajadores, campesinos, colonos, amas de casa, profesores y estudiantes Poner en práctica una alianza con esas organizaciones significa participar en la lucha y tener la oportunidad de levantar el nivel de conciencia y movilización de todos ellos
Lo que había que hacer era proponer un programa breve que contuviera nuestras preocupaciones fundamentales y no sólo los puntos de plena coincidencia que hemos tenido toda la campaña
Hay cuestiones que estaban dibujadas ambiguamente en el planteamiento de la CD y de Cuauhtémoc Cárdenas Por eso es que en mi propuesta se encuentra, en primer lugar: “Ambas organizaciones se comprometen a eliminar el sistema presidencialista y el corporativismo, sustentos principales de la antidemocracia en el país, mediante un periodo de transición a la democracia, que deberá culminar en el establecimiento de un régimen de partidos, en el que el gobierno surja de la asamblea de representantes del pueblo, elegida democráticamente, y se someta a su autoridad”
Nuestra consigna de “más poder a la gente, menos al Presidente” tiene un fundamento democrático básico en nuestra propuesta, buscamos que se garantice la representación proporcional no sólo en el Congreso sino en todos los órganos representativos del Estado También, que los jueces, magistrados y ministros de justicia sean independientes del Ejecutivo y que las organizaciones sociales no puedan ser incorporadas a ningún partido ni que el Estado pueda entrometerse en su vida interna
Queremos dejar constancia en nuestra alianza, de nuestra preocupación por la actuación futura del ejército, decimos por eso: “La doctrina militar histórica de México, que se basa en la defensa del país, será retomada y las fuerzas armadas nunca más podrán ser usadas contra el pueblo”
Estamos dispuestos a ir a una alianza si nos comprometemos a que, de ganar las elecciones, el gabinete presidencial sea designado colectivamente con la participación directa de mi partido, el PMS
Pero no estamos de acuerdo en que la alianza se limite sólo al proceso electoral: planteamos que las dos organizaciones, el PMS y la CD, de no lograr el triunfo, se mantendrán en la oposición y dedicarán todos sus esfuerzos a fortalecer la gran alianza de fuerzas democráticas, a organizar y a impulsar las luchas del pueblo Por ello, expresamente, señalamos que ninguno de los dirigentes del Partido Mexicano Socialista y de la CD podrán aceptar cargo de responsabilidad política dentro de un gobierno distinto al nuestro
En Zacatecas, primero, y luego en Fresnillo, concluimos que la mejor alternativa que podíamos ofrecer a los cientos de miles de mexicanas y de mexicanos que nos han apoyado en esta campaña, era la unidad o la alianza de la CD y el Partido Mexicano Socialista Una alianza entre organizaciones iguales con iguales derechos, ambas con candidatos que han trabajado a lo largo y ancho del país por convencer al pueblo de que vote por ellos, pero también por lograr organizaciones campesinas, obreras, de colonos, unitarias que permitan a todos los grupos regionales a incorporarse respetando a sus dirigentes naturales y sus campos de acción, para avanzar en la conquista de los derechos constitucionales de todos Una alianza que no debe concluir una vez conocidos los resultados electorales, sino que sirva para impulsar la posible creación de un gran partido o de una gran alianza entre las fuerzas revolucionarias y democráticas de México
El tiempo para hacerlo se terminaba Había que actuar de inmediato Había comunicado esta decisión al Comité Ejecutivo del partido en Oaxtepec el 21 de mayo, pero ese comité, entiendo que por atención a mi persona, no había decidido al respecto Hicimos declaraciones en los mítines de Aguascalientes y de Zacatecas que ya apuntaban esta alternativa, pero sólo logramos inquietar a algunos compañeros y la gobierno de la República, que seguramente observa esta decisión como peligrosa para el triunfo de su candidato
Por ello, al regresar a Zacatecas, pedimos se convocara al Comité Ejecutivo del PMS para presentar una propuesta concreta de alianza señalando que de ser aceptada por Cárdenas y la CD, de inmediato renunciaría a mi candidatura y el PMS registraría como su candidato a Cuauhtémoc Cárdenas
Creo que los compañeros del partido entenderán que el motivo para tomar esta determinación es la idea de que, de esta manera, se abren las perspectivas de un triunfo electoral de nuestra alianza el 6 de julio Además, se abre la puerta a una unidad de la izquierda más amplia y tal vez se logre convencer a los compañeros del Partido Revolucionario de los Trabajadores de que las condiciones de crisis económica, política y social que vive nuestra patria exigen hacer a un lado diferencias menores y avanzar en la construcción de esa sociedad sin privilegios ni discriminaciones que toda la izquierda desea y, por eso, considerar la posibilidad de que busquemos la manera de realizar una alianza más permanente para defender nuestros puntos programáticos comunes en este periodo electoral y después de que este concluya
Se dirá por algunos adversarios que fuimos obligados por el Partido a renunciar; también que esta medida debió ser tomada antes y que no están todos los que debieran estar en esta alianza
Por nuestra parte estamos abiertos a lograr la más amplia unidad con todos los que estén de acuerdo en los puntos que expresamos en nuestra propuesta y, en especial, en acabar con el presidencialismo, el corporativismo, la intromisión del Ejército en los asuntos de las organizaciones populares y en convenir alianzas que trasciendan las elecciones
Por mi parte reitero a todos aquellos que me han distinguido con su amistad y con su simpatía: no desmayaré en la construcción de un instrumento de lucha de nuestro pueblo El malestar que sin duda causa esta medida en el gobierno puede provocar actos en mi contra, de todo tipo, que estoy dispuesto a soportar
En este esfuerzo por lograr la organización del pueblo para su liberación definitiva, no me hará desmayar ninguna represión, ninguna advertencia, ninguna calumnia Vamos adelante, hay que construir ahora, con todo nuestro esfuerzo, una opción revolucionaria para el pueblo de México








