EL HONOR Y LA VERDAD

EL HONOR Y LA VERDAD
Querido Julio:
El artículo de Proceso 603 que puso en entredicho a la directora de Radio UNAM (RU) me llenó de estupor
Por supuesto, aunque se me sepa capaz de virulencia cuando se trata de una injusticia, no tengo la impertinencia de censurar al querido colega que censuró a una presunta dispensadora de censuras Empero: 1¼ Como está de sobra conocida desde hace años mi igual lealtad hacia Proceso y hacia RU; 2¼ Como hablar de una censura puede resultar todavía más infamante para quien la acepta que para quien la imponga; 3¼ Como, a raíz de la agitación inquisitorial de herederos de Torquemada, corrió hace poco el rumor insistente de que el cambio de tema de más programas semanales en RU ha sido afectado por una censura interna o externa, he de manifestar en forma contundente que, en lo que me concierne personalmente, nunca jamás la dirección de RU ha censurado directamente o indirectamente uno de mis textos, ni antes ni después de su salida al aire Para cuantos conocen mi abrupta independencia de criterio, constará que, el recalcar este hecho, no estoy sirviendo más intereses que los del honor y la verdad, valores cuyo enaltecimiento tanto le importan a Proceso como a RU
Atentamente:
Tomás Gerardo Allaz