Miyazawa me engañó y lo engañaron

Miyazawa me engañó y lo engañaron
Los asesinatos entre policías exhiben los métodos de la Judicial
Miguel Cabildo y Raúl Monge
Había “luz verde” para aprehender al comandante Pablo Estanislao Aguilar Alcalá Pero la insubordinación y los excesos cambiaron el rumbo de un asunto que aparentemente estaba bajo control Ahora, se culpan unos a otros, mientras que los autores materiales del crimen se encuentran prófugos
Había “luz verde” para aprehender al comandante Pablo Estanislao Aguilar Alcalá Pero la insubordinación y los excesos cambiaron el rumbo de un asunto que aparentemente estaba bajo control Ahora, se culpan unos a otros, mientras que los autores materiales del crimen se encuentran prófugos
El procurador Renato Sales Gasque: “Miyazawa me desobedeció No acató mis instrucciones Cometió una deslealtad no sólo a mi persona, sino al propio Presidente de la República Miyazawa es un buen policía, pero me engañó y lo engañaron Su error fue haber perdido el control”
Jesús Miyazawa: “Nunca fui informado en detalle en relación con la mecánica de la investigación, ni de la manera como se implementaron las acciones y los dispositivos Siempre recibí información general Unicamente dicté la directriz a seguir El subdirector Luis Aranda Zorrivas fue quien detalló la táctica a seguir para obtener resultados”
Aranda Zorriva: “El director de la Policía Judicial tenía conocimiento de las investigaciones realizadas Dio `luz verde’ en el asunto Dijo que se procediera con el operativo para lograr la detención de Aguilar Alcalá, sin importar que se tratara de un comandante del Estado de México”
La historia es la siguiente: El viernes 13, agentes judiciales del Estado de México, capitaneados por el comandante Pablo Aguilar Alcalá, interceptaron el auto en que viajaba el agente judicial del DF, Alberto Oviedo Ruiz, y el joven Constantino Martínez Escalante Este último era hijo del jefe de la cuarta comandancia de la judicial capitalina, Sergio Martínez Robles
Sin motivo aparente, Aguilar Alcalá desciende, solo, de su vehículo, un Ford Topaz rojo; llega hasta el otro auto, desenfunda y dispara contra los ocupantes del Corsar gris La muerte de éstos fue inmediata
A raíz del doble homicidio, la judicial del DF toma cartas en el asunto Y más llevada por un deseo de venganza que de cumplir con las órdenes superiores, se lanza a la búsqueda del responsable de las muertes de su compañero y del primogénito de Martínez Robles, a quien, según la versión oficial, se le ordenó mantenerse al margen de la investigación En función de eso, no es, como pudiera pensarse, el principal sospechoso de la muerte del verdugo de su hijo, según la Procuraduría
Agentes de la segunda y cuarta comandancia participan en el operativo Pronto dan con el responsable —ayudado por un pitazo anónimo—: Pablo Aguilar Alcalá Lo localizan Lo secuestran, junto con dos de sus hombres Lo torturan y fallece El cuerpo es abandonado en la azotea de las instalaciones de la PJDF, en Topacio El crimen escapa al control de los altos mandos y se desata el escándalo que provoca la inmediata destitución de los jefes policiacos y la promesa de un cambio rotundo en la estructura de la PJDF
Los responsables del crimen, entre tanto, se encuentran prófugos
Proceso tiene en su poder las declaraciones de jefes y agentes de la Policía Judicial del Distrito Federal y del Estado de México, que rindieron ante el agente del Ministerio Público Forman parte de la averiguación previa número 2a/987/988 Esta fue consignada, sin detenidos, al juzgado 17 penal
Los principales actores del caso, que provocó la destitución masiva de los altos jefes policiacos y el anuncio de una enésima reestructuración de la Policía Judicial del DF, reconstruyen, cada uno con su verdad, los hechos que culminaron con la muerte por tortura del comandante de la Policía Judicial del Estado de México, Pablo Estanislao Aguilar Alcalá, cuyo cuerpo fue encontrado en un vehículo en el estacionamiento del edificio de la Policía Judicial del DF, en la calle de Topacio
Jesús Miyazawa Alvarez:
“La investigación tuvo su origen el 13 de mayo, al abrirse la averiguación previa 9a/3476/988, la cual se inició con motivo del suceso que ocurrió en Río San Joaquín y Mariano Escobedo, en la colonia Polanco En esos hechos perdieron la vida Constantino Martínez Escalante y Alberto Oviedo Ruiz Si mal no recuerdo, estos hechos dieron origen a la investigación por parte del personal a mi cargo, con el número de solicitud 9, clave M134, correspondiéndole al grupo de Homicidios
“Como en todos los casos, se procede a implementar acciones y dispositivos tendientes a la localización primeramente de testigos de los hechos, así como de los presuntos responsables, en este caso, de los del doble homicidio
El 19 de mayo del año en curso, en su acuerdo con los subdirectores operativos de la Policía Judicial, fui informado por el subdirector del sector sur, Luis Aranda Zorrivas, de que ya se contaba con elementos para localizar a uno de los presuntos responsables del doble homicidio Según Zorrivas, se habían recibido algunas llamadas anónimas por la vía telefónica, que aportaban datos en relación con la posible identidad del o los presuntos responsables del doble homicidio Más aún, que se habían checado las fuentes de información y que estaban arrojando datos positivos Sin embargo, Zorrivas no me aportó mayor información
“Recuerdo también que el propio 19 de mayo, a eso de las 22 horas, recibí un llamado de Aranda Zorrivas Escuetamente dijo que ya tenía a uno de los participantes detenido Al día siguiente, por la mañana, recibí información del propio subdirector en el sentido de que la persona que había disparado en contra de Martínez Escalante y Oviedo Ruiz era un comandante de la Policía Judicial del Estado de México, adscrito al grupo de San Agustín Este fue identificado como Aguilar Alcalá Zorrivas dijo que incluso ese mismo día dicho comandante iba a tener una reunión en Chalco, Estado de México, con otras personas de la propia Procuraduría Estatal
“Me informó, además, que en los hechos del 13 de mayo había intervenido el agente de la Policía Judicial del Estado de México de nombre Juan Sánchez, del grupo de San Agustín También me dijo que trataría de localizar al director de la Policía Judicial del Estado de México para informarle del dispositivo que realizaría en su jurisdicción personal de la Procuraduría del DF Al no encontrar a éste, tuvo que comunicarse con el procurador de Justicia del Estado de México, pero tampoco lo encontró
“Tuvo comunicación finalmente con su secretario particular, a quien informó del operativo de Chalco, pero sin detallarle el dispositivo Esto fue en el curso de la mañana
“El mismo 20 de mayo, como a las 18: 30 horas, me comuniqué al sector sur para saber las novedades Me informaron que había sido detenido Aguilar Alcalá Sin darme mayores detalles, porque yo ya tenía la declaración por escrito de Adolfo Alanís Castillo, en la que señalaba que la persona que había disparado era el comandante Pablo Aguilar Alcalá
“El día de hoy, 21 de mayo del año en curso, a eso de las 2:30, recibí un telefonema en mi domicilio de parte del comandante Aranda Zorrivas, quien me informó que Aguilar Alcalá había fallecido, al parecer de un paro cardiaco Le di instrucciones de que se comunicara al Ministerio Público mientras yo hacía lo propio con el director general de Averiguaciones Previas
“Desde mi domicilio, hablé directamente con Aranda Zorrivas para que me ampliara la información y le recomendé que el personal que había intervenido en la investigación y detención, esperara la comparecencia del agente del Ministerio Público y declararan en relación con los hechos”
A preguntas específicas del agente del Ministerio Público, Miyazawa Alvarez dijo lo siguiente: que nunca fue informado en detalle sobre la mecánica de la investigación, ni de la manera como se aplicaron las acciones y los dispositivos: que siempre recibió la información general; que únicamente dictó las directrices por seguir; que Aranda Zorrivas diseñó la táctica para obtener el resultado, acompañado del jefe de grupo; que nunca fue informado de las personas que intervinieron directamente en la detención, ni tampoco supo los nombres de los presuntos responsables del doble homicidio
Según las declaraciones de Miyazawa, no fue sino hasta que se entrevistó con Aranda Zorrivas cuando tuvo más datos Se enteró de que el subdirector tuvo a su cargo la aprehensión de Adolfo Alanís Castillo y que el grupo del comandante Jorge Lona Pérez tenía la encomienda de detener al comandante Aguilar Alcalá Dijo ignorar cuántos y quiénes participaron en el operativo Quién efectuó la detención de Alcalá y Alanís Castillo De qué manera Dónde lo detuvieron Dónde lo interrogaron
Miyazawa pidió que se le tomara declaración a Aranda Zorrivas, para que precisara, con el mínimo detalle, la manera como se estableció el operativo, qué personas intervinieron, qué sabía de la detención, de qué manera se realizó y detalles sobre la estancia de los detenidos, así como acerca de la muerte de Aguilar Alcalá, porque, como subdirector operativo del sector donde se logró la detención, “puede y debe estar informado de mayores detalles”
En la parte final de su declaración, el ahora exjefe de la Policía Judicial del Distrito Federal afirmó que Lona Pérez, a quien mandó detener, debía responder sobre los hechos relacionados con la muerte de Pablo Aguilar Alcalá Reiteró que sólo fue enterado de la detención de Alanís Castillo y Aguilar Alcalá y reafirmó que nunca fue informado con detalle de las acciones y operativos Que era todo lo que deseaba declarar
VERSION DE ARANDA ZORRIVAS
El mismo sábado 21, Luis Aranda Zorrivas compareció ante el agente del Ministerio Público Esto fue lo que declaró:
“El 13 de mayo, siendo como las 16:00, comía en casa de unos amigos, cuando me informó el jefe de unidad, de apellido Millán, que por la radio de la Procuraduría informaron que habían matado a dos elementos de la Policía Judicial y que los hechos habían ocurrido sobre el Circuito Interior, como a 60 metros de la YMCA Posteriormente me dieron los nombres de los occisos Di instrucciones a Millán para que hiciera una tarjeta informativa dirigida al director de la Policía Judicial
“Como a las 18:00 horas se me informó que se trataba de un agente de la Policía Judicial de la cuarta comandancia y del hijo del comandante Sergio Martínez Robles El lunes siguiente, como a las 14:00 o 18:00 se reportó conmigo Lona para informarme que se había recibido una llamada anónima,
proporcionando el número de placas de un vehículo presuntamente utilizado por los homicidas
“Supe de inmediato que se trataba de un vehículo oficial Lo corroboré luego con un contacto de las oficinas de Tránsito en Tlalnepantla Se trataba de una patrulla de la Policía Judicial del Estado de México, asignada a un comandante de nombre Aguilar Alcalá, adscrito a San Agustín
“Debo aclarar que la información sobre los hechos la recibía de la cuarta comandancia y que el martes di la orden para que se investigara la patrulla Tres elementos de la cuarta comandancia fueron asignados al caso No recuerdo sus nombres Di instrucciones para el jefe de grupo Lona, a fin de que se estableciera quién conducía ese vehículo el día de los hechos Aclaro que la investigación era únicamente para ubicar el vehículo y saber quién lo conducía Esa noche recibí la visita de Lona y de dos de los tres agentes comisionados
“Lona me informó que averiguaron que los tripulantes del Topaz color rojo habían disparado contra el agente de la Policía Judicial y el hijo del comandante de la cuarta comandancia El jueves 19 por la tarde, acompañado de Jorge Lona y Carlos López Esquerra, jefe de grupo de la segunda comandancia, planeamos el operativo que se llevaría a cabo el viernes por la tarde, para detener a Juan Sánchez y a Pablo Aguilar, no incluyendo en esos momentos a Adolfo Alanís, porque era el más tranquilo de los sujetos que habían intervenido
“A las 23:00 horas, Jorge Lona me informa personalmente de la detención de Adolfo Alanís Castillo Di instrucciones para que se le interrogara Lona me informó que la detención se hizo en la carretera Federal México-Texcoco y que con motivo de que en esos momentos no había instrucciones para detener a los sujetos, no se elaboró ningún oficio para solicitar la colaboración de la Policía Judicial del Estado Ignoro las circunstancias en que se llevó a cabo la detención
“El viernes 20 recibí una llamada de Lona a las 3:00 horas Me informó que la declaración que se asentó en actas de la Policía Judicial confirmaba la investigación: que el comandante de la Policía Judicial del Estado de México, Pablo Aguilar y Juan Sánchez, intervinieron en los hechos del 13 de mayo en el Circuito Interior Que esto lo manifestó el señor Alanís, que se encontraba detenido en las oficinas de Topacio
“Ese mismo día, a las 10:00 de la mañana, proporcionó toda la información al director de la Policía Judicial, quien me respondió que no importaba que se tratara de un comandante del Estado de México, y que se procediera al operativo ya formulado, a fin de proceder a la detención de los presuntos responsables
“Debo aclarar que un día antes, el director de la Policía Judicial ya tenía conocimiento de las investigaciones realizadas y que se tenía `luz verde’ en el asunto Esa información se la di el jueves por la noche en su propia oficina
“La detención de Pablo Aguilar y Juan Sánchez la iban a realizar agentes de la cuarta y segunda comandancias, respectivamente Por la vía telefónica, un elemento de la cuarta comandancia, del que no recuerdo su nombre, me informó que se había logrado la detención del comandante Aguilar Alcalá, y era un exagente de la Policía Judicial del Distrito Federal Por comentarios de agentes de la segunda comandancia, supe que había sido detenido en la caseta de cobro en la carretera México-Chalco Di instrucciones para que se le interrogara A las 18:00 me comuniqué con el capitán Jesús Miyazawa para confirmarle la detención de Pablo Aguilar No recibí ninguna indicación en especial Unicamente, que se procediera a su interrogatorio
“A las 20:00 horas recibí una llamada del jefe de grupo Lona, para informarme que hasta ese momento Pablo Aguilar no había proporcionado ningún dato positivo y que, por tal motivo, lo seguiría interrogando No me precisó el lugar donde se encontraban Pensé que estaban en las instalaciones de la Policía Judicial en las calles de Topacio No me cercioré de que ahí estuvieran
“A las 23:00 horas del día siguiente, se presentó en mi oficina el jefe de grupo Lona, quien me informó del deceso de Pablo Aguilar Pregunté la razón y me contestó que al parecer de un paro cardiaco Y que, además, el cadáver se encontraba en la azotea del edificio de la Policía Judicial en el interior del automóvil Topaz color rojo Ante tales circunstancias, de inmediato me comuniqué con el director de la Policía Judicial para informarle de lo sucedido Ordené a Lona que no se retirara de su oficina”
A preguntas del Ministerio Público, Aranda Zorrivas dijo: que sí tuvo a la vista a Adolfo Alanís un día después de su detención; que lo vio en su oficina; que las personas que lo llevaron ahí fueron agentes de la cuarta comandancia, entre quienes se encuentran Carlos Fajardo Nava, Arturo Sahagún Tinoco, así como otros cinco elementos de los cuales no recordó su nombre; que sí tuvo conocimiento de la detención de Pablo Aguilar, aunque aclaró que lo ubicó, pero hasta después de haber ocurrido los hechos Dijo que fue en una época agente de la Policía Judicial del Distrito Federal Asimismo, dijo que no subió a verificar el hallazgo porque ya se le había informado al director de la Policía Judicial y se había pedido la intervención del Ministerio Público
Precisó, asimismo, que nunca tuvo a la vista ni tuvo contacto con Pablo Aguilar y que no tuvo conocimiento de la detención de Gerardo Lobato y Gerardo Castro López En una ampliación, Aranda Zorrivas señaló que, con respecto al operativo para detener a Juan Sánchez, el responsable iba a ser Carlos López Esquerra, jefe de grupo de la segunda comandancia
A pregunta concreta del Ministerio Público acerca de la no detención del comandante Lona, Aranda Zorrivas dijo que pidió instrucciones por la vía telefónica al director de la Policía Judicial y éste le dijo que permaneciera en su oficina para que declarara en su oportunidad, hasta nueva orden
Según el relato de Aranda Zorrivas, Lona permaneció en su oficina, pero una vez que el Ministerio Público lo requirió, había desaparecido
¿UN CASO DE VENGANZA?
De acuerdo con la hipótesis de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, los hechos ocurridos el 13 de mayo, donde murieron el agente y el hijo del comandante Martínez Robles, tuvieron como origen un incidente de tránsito Lo que ocurrió después, con la muerte por tortura del comandante Aguilar Alcalá, según la citada dependencia, fue un caso de venganza personal Sales Gasque descartó algún otro móvil
Actores incidentales en ambos casos echan por tierra la hipótesis oficial Adolfo Alanís Castillo, agente de la Policía Judicial del Estado de México, quien fue consignado penalmente por el delito de encubrimiento, fue testigo presencial del doble homicidio que dio origen a la investigación que terminó en otra investigación, con la muerte de Aguilar Alcalá
Ante el Ministerio Público, Alanís, que también fue torturado, relató, groso modo, cómo sucedieron los hechos: “En la Ciudad de México, los tripulantes de un Topaz color gris nos hicieron el alto en dos ocasiones A la tercera nos interceptaron En forma violenta se nos cerraron
“El comandante Alcalá se bajó rápidamente y les ganó el viaje Hizo dos o tres disparos No me acuerdo Cuando regresó al carro, sólo expresó: `Ya me tenían hasta la madre’ De ahí nos regresamos al Estado Ya en la comandancia me separé de ellos y no los volví a ver”
El operativo para detener a Aguilar Alcalá es relatado por Gerardo Lobato Domínguez y Gerardo Castro López, agentes de la Policía Judicial del Estado de México
Lobato Domínguez dijo ante el Ministerio Público que el viernes 20 salieron temprano de la comandancia a bordo del vehículo de Aguilar Alcalá, para cumplir una misión de desalojo en Juchitepec; cumplido el objetivo, regresaron a Chalco, donde se detuvieron a almorzar Ahí se percataron de la presencia de una patrulla Dart K azul marino y de un Newyorker azul claro, con antena en la cajuela y vidrios polarizados, en cuyo interior estaban una mujer y un hombre, que iba al volante
Agregaron que al llegar a la caseta de cobro en Chalco, mientras pagaban, observaron que el Newyorker se les puso enfrente, obstruyéndoles el paso Era el mismo carro que habían visto antes Dos sujetos descendieron y metralleta en mano gritaron: “Arriba las manos, hijos de su pinche madre No se muevan”
El comandante Aguilar Alcalá gritó: `Tranquilos’ Uno de los sujetos lo jaló de los cabellos y lo bajó del auto a cachazos, mientras que el otro apuntaba con su arma a quienes lo acompañaban Se identificaron como agentes judiciales del Estado de México De nada sirvió Los agentes les dijeron: “Tranquilos, el pedo es con el comandante” Entre tanto, el Dart K les tapó la retaguardia
Gerardo Lobato, el comandante Aguilar Alcalá y Castro López fueron subidos al Newyorker, uno encima del otro, y mientras circulaban por la carretera escucharon que uno de sus captores mandaba la siguiente señaló: “Ya los treintaicinco Ya están a bordo Y vamos al ocho que tienen conocimiento”
En el recorrido, que duró quince minutos, Lobato Domínguez advirtió que hubo un momento en que circularon por un camino de terracería hasta llegar a un lugar donde los bajaron cubiertos con sacos En el lugar, un cuarto oscuro, los despojaron de sus pertenencias, los amordazaron y los ataron de pies y manos Horas más tarde, los sacaron de ese cuarto y los obligaron a subir a otro vehículo Sólo iban Lobato Domínguez y Castro López Del comandante no supieron más
Los dos judiciales del Estado de México fueron llevados a las instalaciones de la Policía Judicial, comprobaría más tarde Lobato Domínguez
De ahí, según su relato, salieron cerca de las cinco de la mañana del sábado 21, sin saber el paradero del comandante Aguilar Alcalá En el curso de ese mismo día se enterarían de que su compañero había sido encontrado muerto en su automóvil en el edificio de la Policía Judicial del DF, en la calle de Topacio
El relato de Gerardo Castro López se ajusta, más o menos, al de Lobato Domínguez, lo cual no deja lugar a dudas de lo sucedido
Las actas médicas son más que elocuentes Los judiciales mexiquenses presentaron lesiones causadas por golpes y huellas de ataduras en manos y pies El comandante Aguilar Alcalá sufrió lesiones en todo el cuerpo “La tortura llegó a una saña inaudita”, resumió el subprocurador de Procesos de la Procuraduría del DF, Jorge Reyes Tayabas
Ante esos hechos, el procurador Renato Sales Gasque tuvo que adoptar medidas drásticas, en una acción que fue interpretada por Miyazawa, por ejemplo, como “populista”, que no ayudaría a resolver los problemas
Destituyó a Miyazawa, al que considera uno de los mejores policías de México Lo reemplazó con un abogado, Jorge Obrador Capellini, con quien ya tuvo una primera diferencia:
Obrador Capellini piensa que fue un error histórico haber integrado a la Policía Judicial a los agentes de la desaparecida División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia, porque estimó que de ahí se derivan la práctica de la tortura y otros vicios, como la extorsión y la corrupción
Sales Gasque piensa todo lo contrario Dijo que la desaparición de la DIPD y la incorporación de sus agentes a la Procuradurías General de la República y de Justicia del Distrito Federal, ha sido el mejor acierto del presidente Miguel de la Madrid en materia de seguridad pública
El procurador habló de un acierto presidencial que hasta ahora no se ha reflejado en los hechos Prueba de ello es que para el candidato priísta a la Presidencia, Carlos Salinas de Gortari, el problema de la inseguridad en la capital de la República llega a tal grado que supera por mucho al de la inflación
A seis meses de dejar el cargo, durante los que, advirtió, no confiaría más en nadie, Sales Gasque se lanzó a la aventura de restructurar de nueva cuenta una corporación que él mismo admite que se encuentra ahora en el descrédito total