LA POBREZA REAL DE LA POBLACION, MARCO DEL QUINTO INFORME DE GOBIERNO

LA POBREZA REAL DE LA POBLACION, MARCO DEL QUINTO INFORME DE GOBIERNO
Carlos Acosta
Sin el menor reparo en lo que pasa con las condiciones de vida de la población, las autoridades financieras del país echan las campanas a vuelo: ahora sí, dicen, todo marcha sobre ruedas en materia económica En informes, declaraciones, intervenciones públicas y en cuanta oportunidad se les presenta, los encargados de la economía nacional insisten: “La reactivación de la economía avanza sobre bases sólidas”
Salvo las dificultades con la inflación, que “es alta pero no alarmante”, todo se ha logrado Las secretarías de Hacienda y Programación, en sus informes más recientes, señalan que la producción manufacturera ha contribuido decisivamente a la recuperación económica y dado plena vigencia al Programa de Aliento y Crecimiento Dicha producción, después de caer 61% en 1986 y de registrar tasas negativas de hasta 83% en el primer bimestre de este año, ha resurgido favorablemente en los últimos meses: creció 21% en mayo y 9% en junio, en relación con los mismos meses del año anterior
Asimismo, la producción minerometalúrgica creció 92% en los primeros cinco meses del año; la industria de la construcción tuvo un crecimiento de 2% en el primer trimestre; a partir de febrero el empleo crece, con lo que se ha revertido el deterioro que tuvieron los niveles de empleo durante 1986: simplemente, en mayo la tasa de desempleo abierto disminuyó a 37%, que es la cifra más baja desde mayo del año pasado, y la industria maquiladora ha creado empleos en tasas superiores al 20% en los últimos meses
El mayor orgullo de las autoridades es el haber acumulado la más impresionante reserva —de más de 15,000 millones de dólares—, que aún tienen congelada pero a la que ya califican como la mejor herencia que gobierno alguno podría dejar a su relevo
Sin embargo, sin demérito del beneficio que puedan significar los logros en las cuentas gubernamentales, en la persistente búsqueda de los equilibrios en las finanzas públicas, esta administración se gana también el mérito de que, fuera de sus angustias contables, poco hace por entender los aspectos y consideraciones de tipo social En efecto, cifras y datos de instituciones gubernamentales, de funcionarios públicos y aun de militantes del partido oficial, indican que las condiciones de vida de la población han sufrido en los últimos cinco años, un deterioro sin precedente
Las últimas reuniones del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales (IEPES) del PRI, en las que “se viene reflexionando en forma sistemática sobre los grandes problemas de México de cara a los desafíos que enfrentamos”, revelan con dramatismo involuntario qué es lo que ha pasado, durante esta administración, con los salarios, el empleo, la educación y la salud, de los mexicanos, sobre todo los asalariados
En representación del economista Armando Labra, dijo el priísta Fernando Arizmendi, en una reunión del IEPES en Hidalgo, recientemente: de enero de 1982 a diciembre de 1986 el salario mínimo real ha perdido más del 52% frente al crecimiento de los precios La inflación, de hecho, ha nulificado la capacidad para comprar; el ingreso decreciente “no permite al consumidor popular comprar, ni permite al comerciante vender, ni al productor producir”
Del ingreso nacional, dice Arizmendi, los trabajadores percibían 465% en 1976; de entonces a la fecha, la proporción ha disminuido sistemáticamente para llegar al 34% en 1986 “Hoy la mano de obra de México es más barata que en cualquier colonia maquiladora del sureste asiático La reducción del salario real ha contraído en exceso el mercado interno, desalentando la inversión destinada atender las necesidades populares”
De las dificultades para la alimentación de las familias habló el priísta: “para obtener 22 alimentos básicos requeridos por una familia en 1982, un trabajador debía laborar 50 horas al mes; para adquirir lo mismo en otoño de 1986, hubo de ocuparse durante 85 horas Para comprar esa canasta destinó el 28% de su salario en 1982, mientras que en 1986 hubo que dedicar el 48%” También: “Hacia finales de 1986, el salario mínimo promedio nacional alcanzaba apenas para satisfacer el 57% de los gastos en alimentación de una familia promedio, excluyendo cualquier otro tipo de gastos”
En una reunión anterior, también del IEPES, en Sinaloa, el que fue secretario de Hacienda en la administración pasada, David Ibarra Muñoz, y hoy miembro de la CEPAL, también habló claro de lo que sucede con el manejo de la economía en esos años; “otro gravísimo problema de las crisis que padecemos, se refiere a la distribución de las cargas de ajuste económico Esta distribución, sea por los modelos que se nos intentan imponer desde afuera, sea por razones pragmáticas de poder relativo de los diversos sectores, sea por razones de crear las condiciones para poder crecer después; han estado terriblemente sesgadas y los mayores costos los han cubierto los trabajadores, las pequeñas y medianas empresas, los pensionistas
“Basten unas cuantas cifras —siguió Ibarra—: si tomamos el año de 81 como 100, los salarios mínimos reales serían, en 1985, de 66% y los salarios efectivamente pagados, apenas serían del 68% Los trabajadores en conjunto han bajado su participación en el producto que genera la economía anualmente, del 37 al 27% Y además han estado golpeados por otros lados; el gasto social del gobierno ha debido comprimirse para ajustar las finanzas públicas Esto nos plantea que estamos todavía en la crisis”
En mayo pasado, el coordinador de Coabasto del DDF, Demetrio Sodi de la Tijera, también en una reunión del IEPES, se refirió a las penurias del campo mexicano Enfatizó en un dato: existen en el país más de dos y medio millones de productores minifundistas que viven en la marginación, que producen fundamentalmente maíz y frijol y que su producción no les permite recibir siquiera el 40% del salario mínimo Estos dos y medio millones de productores, que con sus familias representan el 20% de la población nacional, no han recibido suficiente apoyo del Estado y han permanecido durante 50 años al margen del desarrollo nacional
Agregó: más del 50% de la tierra cultivable está en sus manos y es imposible pensar en la autosuficiencia alimentaria o en un desarrollo nacional efectivo sin lograr la incorporación de esta población a mejores niveles de vida
En Oaxtepec, Morelos, la economista María Elena Cordero, funcionaria de primer nivel de la Secretaría de la Contraloría General de la República, también en reunión del IEPES, abordó el problema del desempleo Dijo que entre 1976 y 1982 sólo se generaron 4 millones de nuevos empleos, es decir, un promedio de 700,000 por año Para los siguientes cinco años, las cifras del IMSS, dijo, indican que apenas se crearon 875,000 empleos, es decir, un promedio anual de 218,000 empleos El asunto es grave toda vez que la demanda anual de empleo supera los 800,000
En estos años, dijo Cordero, “la crisis tuvo un doble efecto: no sólo disminuyó el crecimiento del mercado de trabajo formal sino que ha presentado también desalojos masivos de trabajadores, cierre de empresas y una fuerte compresión de la estructura salarial”
En materia de salud, por otra parte, la presente administración también ha dejado mucho que desear El subsecretario de Salud, Jesús Kumate, informó en la reunión del IEPES del 10 de agosto en Querétaro, que el presupuesto público destinado a ese sector se redujo del 26 del PIB en 1982 a 17% en 1986, y que más de nueve millones de mexicanos no tiene acceso a los servicios de salud
No se anduvo por las ramas el funcionario: los servicios públicos de salud son insuficientes, ineficientes y deshumanizados La razón: la planeación ha sido defectuosa, el personal es poco productivo y poco se corrigen los viejos errores y vicios del sector
Respecto a la alimentación, la crisis económica ha causado también severos estragos María Elena Cordero, en la reunión priísta en Oaxtepec arriba mencionada, señaló que en los últimos años, los alimentos básicos, carne de res y leche, han disminuido “en términos de disponibilidad global y per cápita” Y con datos del Instituto Nacional del Consumidor, advirtió que se han experimentado cambios en los patrones de consumo de la población urbana de las área más sobrepobladas “Estos mecanismos —dijo— han sido la eliminación parcial o total de alimentos considerados como menos necesarios (carnes frías); la sustitución total de ciertos alimentos del mismo tipo pero de menor calidad (maciza por retazo); la sustitución por productos diferentes (sopa de pasta por carne); la reducción del consumo de productos básico y la supresión de una comida al día”
Apoyada en datos de estudios realizados por la FAO en México, Cordero señaló por último que el deterioro continuo en el nivel del salario ha ocasionado que los niveles nutricionales hayan caído, en estos años, hasta en 20%
Este contexto de deterioro continuo de las condiciones de vida de la población, es el que enmarcará el quinto informe de gobierno del presidente Miguel de la Madrid mañana, martes No es previsible, como dicta la costumbre, que se haga mayor referencia a ello en las tres horas y media que durará el acto
El mismo día que terminaron los preparativos para el informe el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional hizo pública su decisión de no asistir al informe Esgrimió para ello las siguientes razones: que quien rendirá el informe ante el Congreso de la Unión no será el Presidente la República, sino el dirigente de una facción; que el Presidente mantiene un silencio cómplice en el caso de dos presos políticos en Yucatán, a quienes injustamente se les tiene privados de libertad; que el próximo proceso electoral se hará sobre la base de una legislación aprobada sólo por los priístas; que el Presidente da un desmedido apoyo a su partido, en proporción que rebasa lo que es admisible en un gobernante; que los llamados presidenciales a la unidad nacional no se ven apoyados por hechos de gobierno y, que finalmente, porque “no se espera del informe ninguna decisión radical que lleve al pueblo a lograr la unidad nacional”
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