Confundidos, los priístas se contradicen

Confundidos, los priístas se contradicen
Ante los bandazos de De la Vega, hasta la Corriente le exige que se defina
Gerardo Galarza
Diez meses después del surgimiento de la llamada Corriente Democrática (CD), el Comité Ejecutivo Nacional del PRI sigue dando tumbos en su postura frente a las actividades de ese grupo —intensificadas en las últimas semanas—, que de hecho lo han convertido en el asunto político nacional previo a la designación del candidato priísta a la Presidencia de la República
De las “invitaciones” a salir del PRI al rechazo de “quintas columnas” y “caballos de Troya”; de represalias —como en Michoacán— contra simpatizantes de la CD a las condenas, censuras y vituperios; de supuestos “pactos” privados a los reales desacuerdos públicos, Jorge de la Vega Domínguez se bambolea en las aguas de la Corriente
Sin brújula, semana a semana, el líder nacional priísta se desmiente, se contradice, y, junto con él, los priístas institucionales, quiénes no entienden el que sí y luego no y siempre sí, mientras los democratizadores mantienen sus demandas y se movilizan, pese a que han sido declarados “asunto concluido” por lo menos tres veces
Así, el miércoles 3 de junio, en Aguascalientes, De la Vega Domínguez declaró inexpulsables del PRI a Porfirio Muñoz Ledo y a Cuauhtémoc Cárdenas, pero el miércoles 10, en Monterrey, afirmó que el CEN que él encabeza estudia la expulsión de los miembros de la CD
Es tal la indefinición del líder priísta que sus propios correligionarios, tanto institucionales como democratizadores, le exigen asumir una postura clara y precisa sobre el asunto Los primeros, sobre todo legisladores pertenecientes a la CTM, lo habían exigido porque consideran que la falta de “línea” ha provocado confusión entre los priístas Ahora lo hicieron los democratizadores en una carta firmada por Cuauhtémoc Cárdenas, el jueves 11
El exgobernador de Michoacán, en su misiva de apenas tres párrafos, sostiene que no hay razón alguna para que los democratizadores sean expulsados de su partido y que las afirmaciones de De la Vega Domínguez no tienen otra intención que crear divisiones en el PRI e imponer actitudes contrarias a los documentos básicos del partido oficial
Luego de exponer que la carta la motivan las informaciones periodísticas sobre la posible expulsión de los miembros de la CD por incumplimiento de acuerdos en la XIII Asamblea priísta, a disposiciones del CEN o de los estatutos, Cuauhtémoc Cárdenas dice a De la Vega:
“Me permito solicitarle, muy respetuosamente, se nos indique con precisión qué acuerdos o disposiciones de las asambleas, del CEN o de los estatutos pudiera considerarse han sido transgredidos por algún o algunos de nuestros compañeros, a fin de conocer la base en la que pudiera apoyarse la sanción que aparentemente se pretende aplicar
“Estimo, sin embargo, que las opiniones que se han vertido respecto a posibles incumplimientos a los acuerdos o normas citadas, que tenemos la cabal certeza no se han producido, no tienen otra intención, a nuestro juicio, que crear divisiones en nuestro partido e imponer y mantener actitudes contrarias a nuestra Declaración de Principios y normas estatutarias”
Y ahí estaba en espera de respuesta
ENTRE FINTAS
No fue está la primera arremetida frontal, directa, de Cuauhtémoc Cárdenas contra la dirigencia nacional de su partido En marzo, luego de la asamblea priísta “de la unidad”, a la que asistieron los expresidentes José López Portillo y Luis Echeverría, el también exsubsecretario de la SARH envió una virulenta carta, en la que criticó el discurso de Jorge de la Vega en esa reunión, que descalificaba a los miembros de la CD
En esa ocasión, Cárdenas llamó —de hecho— traidor a De la Vega y pintó su raya: “Los excesos antidemocráticos y la intransigencia, normas de conducta de la más alta dirigencia partidaria, impiden toda colaboración digna y respetuosa con ella” y tuvo respuesta: fue “boletinado” por el CEN priísta, que utilizó la última frase como renuncia y prácticamente dejó a Cárdenas fuera del partido
Como ha ocurrido a partir de agosto de 1986, muchos priístas se fueron con la finta de la expulsión decretada por el secretario de Información y Propaganda del CEN del PRI, Dionisio Pérez Jacomé, cuya acción fue repudiada por priístas indignados —como el líder del Senado, Antonio Riva Palacio, o el secretario de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, Jorge Montúfar, que no simpatizan con la CD— por el procedimiento adoptado por su dirigente nacional
A la carta de Cuauhtémoc siguió otra de Muñoz Ledo, en la que exigía “poner un alto a la degradación política y retomar el camino de la sensatez a fin de recuperar, en libertad, la congruencia y el respeto mutuo, la unidad del partido y la vigencia de la Revolución”
En ese entonces, como antes y después, la indecisión del CEN del PRI ha provocado la confusión entre los priístas, quiénes lo mismo defienden el derecho de los democratizadores a disentir aun cuando no los apoyen, que los critican o los insultan
Sin embargo, la semana pasada, los priístas institucionales instrumentaron, en la práctica, una campaña de declaraciones y exigencias para arropar o presionar la afirmación de su líder nacional, de que el CEN del PRI está estudiando la posibilidad de expulsión de los democratizadores, los que fueron calificados de “oportunistas”, “transformistas” —eufemismo de “chaqueteros”— “convencioneros”, “ilusos”, “desestabilizadores”, “nostálgicos del poder”, falsos redentores” e incongruentes por no haber puesto en práctica sus demandas cuando ocuparon cargos directivos nacionales, con dedicatoria especial para Muñoz Ledo, exlíder nacional del PRI Ahora ya no fueron simples declaraciones: para asegurarse de su publicación, los priístas pagaron dos desplegados periodísticos: el de la dirigencia estatal del PRI en Guerrero y el de la Liga de Economistas Revolucionarios
La ahora llamada Corriente Democrática o Democratizadora surgió a la luz pública el 14 de agosto de 1986, cuando un diario —Unomásuno— informó que un grupo de priístas notables se pronunciaban por la democratización interna de su partido y, especialmente, del proceso de designación de los candidatos priístas a puestos de elección popular, sobre todo la Presidencia de la República En esos momentos la atención política nacional se ubicaba en los comicios que se habían celebrado en Chihuahua, Durango y Oaxaca Luego se dio a conocer el Documento de Trabajo número uno de la CD, suscrito por priístas como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Carlos Tello Macías, Ifigenia Martínez, Janitzio Múgica, entre otros En ese documento plantearon sus tesis y demandas Cárdenas gobernaba a Michoacán
La aparición de la CD provocó apenas algún debate en las páginas de ese diario Ifigenia Martínez declaró que el presidente de la República tenía conocimiento de sus actividades y de sus posturas Muñoz Ledo dijo que no era un grupo de conspiradores, sino que tenía el propósito de fortalecer al PRI
El primer alto en su camino y, en la práctica, su popularización fue marcado por el entonces líder priísta, Adolfo Lugo Verduzco, quien durante un acto partidista en Chilpancingo dijo que cualquier manifestación interna debería hacerse por medio de cualquiera de los tres sectores oficiales, y sólo a través de ellos Vinieron las primeras condenas a los democratizadores Fidel Velázquez los llamó indisciplinados; “oportunistas” e “iluminados” los llamaron Rodolfo Landeros y Tulio Hernández, entonces gobernadores de Aguascalientes y Tlaxcala, respectivamente Los democratizadores hablaban contra el dedazo
El 9 de octubre, Jorge de la Vega sustituyó en el liderazgo del PRI a Adolfo Lugo Verduzco, quien se fue a gobernar a Hidalgo Poco después, la Corriente reaparecía, y con fuerza, en Michoacán, que ya era gobernado por Luis Martínez Villicaña Unos 1,300 priístas michoacanos, muchos de ellos todavía funcionarios públicos y dirigentes partidistas, firmaron una adhesión al Documento de Trabajo número uno La cargada contra los democratizadores había amainado con el cambio en el liderazgo priísta
Porfirio Muñoz Ledo había participado en un acto del IEPES en Tepic y, pese a sus acres críticas al presidencialismo, los priístas —confundidos— supusieron que el que se hubiera acogido y aceptado en un foro oficial del partido significaba una “línea” Fidel Velázquez, uno de los primeros impugnadores, ponderó que Muñoz Ledo hubiera usado los foros partidistas, como lo había señalado Lugo Verduzco
Sin embargo, Irma Cué, todavía secretaria general del PRI y ya con De la Vega, en Morelia arremetió nuevamente contra los democratizadores y los líderes estatales siguieron el ejemplo Había una razón: Cuauhtémoc Cárdenas había encabezado una reunión de información, en Morelia, para dar a conocer la tesis de la Corriente Eso molestó a Luis Martínez Villicaña y, se sabe ahora, a la dirigencia nacional priísta
En recientes declaraciones, luego de decirles a los miembros de la CD que hicieran lo que quisieran, De la Vega aseguró que Cárdenas y Muñoz Ledo habían roto “pactos de caballeros” con él: el primero había aceptado —dijo— no regresar a Michoacán a “moverle las aguas” al nuevo gobernador, y regresó; el segundo, entregó un texto que presuntamente iba a leer en Tepic y leyó otro “Eso me molestó”, dijo De la Vega
Muñoz Ledo, por su parte, había dicho que De la Vega participó en algunas reuniones privadas del grupo, antes de que éste fuera conocido públicamente y que él no había hecho ningún pacto Cárdenas, el lunes pasado, en una entrevista luego de que dictó una conferencia en la Universidad Tecnológica de México, rechazó que haya hecho pactos y aseguró que fue a Michoacán autorizado por De la Vega y “ojalá no se le olvide” Explicó que originalmente Carlos Tello anunció que asistiría a la reunión de Morelia y al no poder asistir, “le pregunté (a De la Vega) que quién aceptaría que fuera: Porfirio Muñoz Ledo o yo y contestó que yo Ojalá no se le haya olvidado” Rechazó que él o Muñoz Ledo sometan sus textos a consulta previa
De la Vega calificó como “una locura” las afirmaciones de Muñoz Ledo Lo único cierto conocido públicamente fue que De la Vega recibió, ya como líder, en varias ocasiones, a los miembros de la CD y hay constancia periodística de ello Cárdenas lo ha confirmado y ha informado que luego de la XIII Asamblea priísta la comunicación se rompió
RECHAZO COMPLETO
entre condenas y reuniones, los priístas revoloteaban sin rumbo Los democratizadores se negaban a responder ataques; no se vale —decían y dicen— descalificar ideas a través de la descalificación de las personas Que nos rebatan nuestros planteamientos Fidel Velázquez, eterno pugnador de la democratización del PRI, expulsaba, marginaba, criticaba a los miembros de la CD
La tormenta amainó un poco a principios de año Los democratizadores anunciaron que participarían en las mesas de discusión de la XIII Asamblea y el PRI los aceptó Así fue, pero las tesis de la CD fueron rechazadas, pese a que ellos mismos dijeron que en las discusiones habían sido bien aceptadas
En la asamblea priísta, sin nombrarlos, De la Vega arremetió en serio contra los democratizadores y los “invitó” a salir del PRI Dijo:
“Hay quiénes confunden la apertura democrática con el desorden, sin tomar en cuenta que éste beneficia a las oligarquías y a pequeños grupos o individuos que sólo sirven a intereses particulares Ante los procesos electorales que se avecinan, pueden surgir intentos para socavar nuestra cohesión y estructuraNo toleraremos que se invoque la democracia que practicamos para trastocar nuestra actividad partidista Todos los que de aquí en adelante no quieran respetar la voluntad de la inmensa mayoría de los priístas, que renuncien a nuestro partido y busquen su afiliación en otras organizaciones políticas En el PRI no tendrán cabida ni la quinta columna ni los caballos de Troya”
Todo parecía consumado Pero no fue así Si bien Muñoz Ledo aplaudió el discurso de De la Vega y no se dio por enterado Cárdenas dijo que aceptaban las resoluciones de la asamblea, pero seguirán exponiendo sus tesis Vinieron sus cartas contra la dirigencia nacional El “boletinazo” del CEN del PRI Luego, Cárdenas anunció que los miembros de la Corriente recorrerían el país para exponer sus tesis ante sus correligionarios priístas De la Vega había anunciado una gira nacional en pro de la unidad priísta, que ahora se ha convertido en gira de “auscultación”
De hecho, las giras han sido paralelas Los democratizadores han ido a donde se les ha invitado, inclusive a foros priístas Dan conferencias, visitan ejidos, realizan reuniones con priístas y no priístas, conceden entrevistas de prensa, asisten a foros académicos, realizan mítines constantemente Movidos
La gira de De la Vega ha tenido como trasfondo las críticas y condenas de los gobernadores y los líderes priístas de los estados que ha visitado, contra la CD Pese a todo, algunos notables priístas, sin apoyar a la Corriente, han reconocido que los democratizadores no han violado los estatutos, que garantizan el derecho a expresarse y a reunirse Por lo general, De la Vega ha intentado eludir el tema de la CD en sus giras; pero el asunto se trata en cada conferencia de prensa que ofrece
En Jalisco, a una pregunta sobre las actividades de la CD, De la Vega dijo: “es asunto concluido” y lo ha repetido por lo menos otras dos veces Desde Tamaulipas, en plena “campaña por la democratización”, Muñoz Ledo respondió: “no es asunto concluido, sino apenas iniciado” y criticó la prepotencia burocrática
Hubo otro intento para acabar con la Corriente Sin más, la CTM y Fidel Velázquez comenzaron a hablar de democratización del PRI y a presentar como suyas algunas de las demandas de la CD No prosperó la táctica: sólo duró una semana ya que los democratizadores la aprovecharon y expresaron sus coincidencias con la CTM
Ante la intensidad de las actividades políticas de la CD, los priístas institucionales arreciaron críticas, pero todavía hubo algunos, destacados por cierto, como los secretarios de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, Jorge Montúfar Araujo y Juan Maldonado Pereda, el diputado Federal Antonio Tenorio Adame y el gobernador de Veracruz, Fernando Gutiérrez Barrios, que reconocieron derechos estatutarios a los democratizadores y hasta consideraron que algunos de sus planteamientos son dignos de tomarse en cuenta
En todo el embrollo, ningún secretario de Estado, mucho menos los considerados tapados, se ha referido implícita y explícitamente a las actividades de la CD o a sus miembros El único miembro del Poder Ejecutivo que se refirió a ellos, de acuerdo con las interpretaciones, fue el propio presidente de la República, en dos ocasiones
En Morelia, el presidente Miguel de la Madrid dijo que no se valía vivir de prestado de la historia Cuauhtémoc y Janitzio son hijos de personajes históricos: Lázaro Cárdenas y Francisco J Mújica Posteriormente, en Mérida, el presidente dijo también que no es válido, ni aún en tiempos preelectorales, agitar al país para ganar relevancia política
De la Vega llegó a Michoacán Ahí los priístas, encabezados por el gobernador Martínez Villicaña, le exigieron la expulsión de los miembros de la CD, por considerarlos “enemigos del sistema” De la Vega sólo dijo, a la prensa, que Cuauhtémoc Cárdenas seguía siendo miembro del PRI y habló de la conclusión del asunto
Un día después, en Aguascalientes, el líder nacional del PRI, categórico, afirmó que ni Cárdenas ni Muñoz Ledo serían expulsados del PRI para “no hacerles el caldo gordo” (en el proceso estatutario de expulsión los acusados tienen derecho a defenderse) También dijo que Cuauhtémoc no puede ser expulsado por ser hijo del general Lázaro Cárdenas, “intocable en este país” Entonces, las críticas disminuyeron nuevamente
El lunes 8 de junio, Cuauhtémoc rechazó tajantemente “sus” derechos de sangre “Yo no soy responsable de ser hijo del general Cárdenas Yo soy responsable de mis actos y de mis errores y los asumo Lo demás, pregúnteselo al licenciado De la Vega”
En la conferencia que dio en la Universidad Tecnológica de México, una institución privada, respondió a esta pregunta: “¿Qué pensaría el general Cárdenas de sus actividades para desestabilizar al PRI?” Dijo: “Saber lo que pensaría es imposible Yo no desestabilizo al PRI, intento fortalecerlo Soy priísta y seguiré siéndolo Y, otra cosa: el general Cárdenas nunca militó en el PRI Fue miembro del PNR y del PRM, pero a partir de 1946 ni militó ni tuvo credencial de partido político alguno”
QUE SE DEFINA
También a pregunta de su auditorio, reconoció haber sido beneficiado por el dedazo presidencial con su candidatura al gobierno de Michoacán “Lo reconozco Fui beneficiado, pero a mi pesar Dos años antes expuse públicamente que deseaba ser gobernador y que asumía públicamente mi precandidatura Recorrí el estado, exponiendo mis puntos de vista y buscando convencer a los michoacanos No pude evitar el dedazo, aunque lo intenté Pero tengo la conciencia tranquila, porque creí que cuando fui designado contaba con el consenso de los michoacanos En mis informes de gobierno invité a quiénes querían sucederme para que lo expresaran públicamente; no lo conseguí” Un aplauso rubricó las palabras de Cárdenas
Ese mismo día, las críticas contra la Corriente habían arrecido Gobernadores —entre ellos algunos que recularon—, líderes de los sectores priístas de diverso nivel y legisladores, comenzaron a exigir una definición del CEN priísta sobre la CD, hasta con declaraciones escritas entregadas a la prensa, como en el caso del senador Raúl Salinas Lozano, y de desplegados periodísticos, como los de los priístas de Guerrero y Yucatán y el de la Liga de Economistas Revolucionarios
Fue la semana de la cargada contra la CD, pero sobre todo contra Porfirio Muñoz Ledo Las declaraciones de De la Vega sobre Cuauhtémoc Cárdenas todavía les pesaron a los priístas, quiénes no acaban de salir de la confusión
Gonzalo Martínez Corbalá dijo que Muñoz Ledo vulnera al sistema; los dirigentes priístas de Chihuahua, luego que lo recibieron, lo llamaron traidor; Fidel Velázquez: los traidores y los renegados no tienen cabida en el PRI; Miguel Angel Barberena: indisciplinados y convenencieros; Edmundo Flores: Muñoz Ledo se queja porque sabe que el dedazo no apuntará hacia él, Alfonso Martínez Domínguez: la CD no tiene ningún futuro; Rodolfo Echeverría Ruiz: por indisciplinados están fuera del PRI; Emilio M González: ¿qué significan? son nada; Salvador Robles Quintero: no opino sobre chismes de lavadero
Más Antonio Riva Palacio: en el PRI no hay más corriente que la revolucionaria; Rigoberto Ochoa Zaragoza: actúan al margen de la disciplina; Raúl Salinas Lozano: los miembros de la CD, y en especial Porfirio Muñoz Ledo, deben ser expulsados; Patrocinio González Blanco: no existen; Luis M Farías: es hora de tomar una decisión; Heladio Ramírez López: no se pueden tolerar actitudes de indisciplina abierta; José Francisco Ruiz Massieu: la CD falta a su deber con el PRI; Beatriz Paredes: la CD no tiene validez Salinas Lozano, exsecretario de Industria y Comercio y padre de Carlos Salinas de Gortari, insistió en la expulsión el viernes 12, principalmente contra Muñoz Ledo
Los dirigentes priístas de Guerrero dijeron en su desplegado que la CD ha violado la disciplina partidista y la lealtad a los líderes; los miembros de la Liga Economistas Revolucionarios pagaron una inserción con los discursos de los diputados Sócrates Rizzo y Luis Donaldo Colosio, en los que arremeten en serio contra la CD, en general, y contra Muñoz Ledo, en particular
Consideran que las actividades de la CD y de sus miembros como “oportunistas”, “demagógicas”, “desleales”, mesiánicas”, “populistas” y solicitan su expulsión o, cuando menos, su suspensión Cuestionan duramente las tesis de los democratizadores y reproducen párrafos de discurso de Muñoz Ledo como líder priísta, en los que defendió los procesos de elección de su partido, que ahora cuestiona Dicen que los democratizadores fueron escuchados en el PRI y no lograron convencer a nadie y saben “que la oposición es más rentable en popularidad”
Los dirigentes priístas de Yucatán también publicaron un desplegado, en el que acusan a la CD de crear confusión y desorientación; de apoyarse en resentimientos “que la práctica de la política deja tras de sí”, y exigen a la dirigencia nacional “actuar con firmeza y prontamente, sin vacilación alguna y sin contemplaciones” El gobernador Víctor Cervera Pacheco exigió la expulsión de Cárdenas y Muñoz Ledo
Esas fueron algunas expresiones contra la CD, entre muchas, que arroparon a De la Vega Domínguez para, desmintiéndose, asegurar que el PRI estudia la expulsión de los democratizadores
Cuauthémoc Cárdenas respondió al líder de su partido con la carta en la que exige precisiones y definiciones La carta, pública, fue entregada en la oficina de la presidencia del CEN del PRI Más tarde, a las 13:30 del jueves 11, Jorge de la Vega fue recibido por el presidente de la República, fuera de la agenda oficial No trascendió lo tratado
Lo único cierto es que el asunto de la CD no ha concluido