La consulta constante unifica el discurso
Legorreta señala la reprivatización como ruta, para gobierno y sector empresarial
Carlos Acosta
En su primera conferencia de prensa, el martes 16, Agustín Francisco Legorreta refrendó lo que había dejado entrever, cuatro días antes, en su discurso de toma de posesión como máximo líder de los empresarios mexicanos: que no hablaría nunca en tono menor que el propio presidente de la República, ni mucho menos que el de un secretario de Estado
En efecto, el viernes 12, ante Miguel de la Madrid y acompañantes y toda la cúpula empresarial, el exbanquero habló como recién ungido con la banda tricolor:
“Tomo posesión de la Presidencia en momentos difíciles para el país y para todos los mexicanos, pues la crisis económica que se gestó desde los años setenta sigue siendo parte de nuestro diario acontecer” Y llamó a la perseverancia, la concordia y el trabajo; factores —dijo— que no permitirán enfrentar con decisión los males económicos que nos aquejan
Al martes siguiente, en su primer encuentro con la prensa, no varió el tono Por el contrario, sus palabras se entrelazaron con toda naturalidad en el discurso oficial, del que recogió términos, razonamientos, advertencias, justificaciones, señalamientos Todo No se veía el empresario dolorido y enojado de fines de 1982 Estaba, ahí en la palabra, un funcionario más del gabinete económico:
“Los problemas que vive el país son bárbaramente profundos y complejos y es necesario seguir por el camino de la austeridad Se van a requerir, lamentablemente, mayores sacrificios sociales para superarlos” Y justo como si hablara desde la silla de Gustavo Petricioli, dijo: “No existe la intención de aplicar un plan de choque en México (para combatir la inflación) Tanto el gobierno como el sector empresarial, hemos estudiado lo relativo a ese plan, que ha sido implementado en otros países Estos planes, si bien tienen un efecto positivo aparente en el corto plazo, a final de cuentas son una llamarada de petate No dura más que unos meses Después surgen las fuerzas subyacentes del proceso inflacionario Las cosas regresan no sólo a la situación anterior, sino que pierden hasta sus reservas centrales Siempre los extremos son malos Lo que debe privar en México es el justo medio”
Las mismas justificaciones: “Efectivamente, nuestro producto interno bruto no va a llegar a las metas planteadas originalmente de 2 a 3%, sino que será de 1 ó 15%, y debido al retraso de la llegada de los recursos externos”
Y las mismas explicaciones de la crisis: “Llevamos ya más de una década de crisis muy seria, resultado de políticas y acciones equivocadas”
* * * * *
Entre las organizaciones que integran el Consejo Coordinador Empresarial —Concamin, Canacintra, Coparmex, Concanaco, Asociación Nacional de Casas de Bolsa, Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, Consejo Nacional Agropecuario y Consejo Mexicano de Hombres de Negocios— se disputan y negocian cada dos años quién habrá de representar al empresario nacional y, por tanto, ser interlocutor directo del gobierno federal
La elección de Agustín Legorreta, aunque llegó solo a la presidencia del CCE, no fue fácil Ciertamente, por rotación le tocaba al sector asegurador y bursátil asumir la titularidad en el Consejo, sector que, continuador de la Asociación de Banqueros de México —de la cual Legorreta fue presidente— no había tenido ese privilegio En esta ocasión se trataba de escoger al hombre idóneo, con la estatura suficiente para representar al empresariado en los delicados momentos de fin de sexenio y de sucesión presidencial
La lucha interempresarial para suceder a Claudio X González fue abierta, aunque no tensa La Confederación Nacional de Cámaras Industriales, la representación más amplia y fuerte del grupo, creyó que era su momento, porque había que apuntalar la reconversión industrial en el próximo sexenio Su candidato fue Juan Sánchez Navarro, expresidente de Concamin y Concanaco y primer titular del CCE La Concanaco lanzó a Nicolás Madáhuar Cámara, expresidente de los comerciantes confederados Hubo fricciones La Concamin no lograba el consenso, pues dejó de ser confiable por problemas laborales mal resueltos por su último presidente
La fuerza “pandálica” de la Concamin —llamada así por agrupar seguidores de un expresidente, Alfonso Pandal Graff— no goza de la simpatía entre los empresarios, ya que en su sentir esa organización no ha sido muy solidaria con el sector privado Los últimos líderes de los industriales confederados han quedado mal parados ante el empresariado Alfonso Pandal Graff negoció con José López Portillo que le diera la concesión de casi la mitad de los bosques de Oaxaca El siguiente, Jacobo Zaidenweber, siempre fue progubernamental y actualmente forma parte del Consejo Consultivo del IEPES del PRI Su sucesor, Silvestre Fernández Barajas, resolvió mal un problema laboral, al grado que para deshacerse de la huelga que le declararon los trabajadores de la Confederación, tuvo que correr a casi la mayoría Tuvieron que intervenir las Secretarías de Gobernación y del Trabajo para ayudarlo El actual presidente de la Concamin, Vicente H Bortoni, es a ojos de un nutrido grupo de empresarios como la representación del contratismo en el gobierno
El candidato de la Concanaco, Nicolás Madáhuar, era mejor visto que el que pudiera poner la Concamin Es, en opinión de los empresarios, en negociador firme, diplomático y, como mediano empresario, sin mayores intereses en y con el gobierno Aseguraba independencia pero no garantizaba control de los agremiados Una prueba de esto último fue que durante su paso por la presidencia del organismo, sucedieron las rechiflas de los comerciantes al presidente de la República y al secretario de Comercio, por sus afanes de mantener con vida, a toda costa, a la Conasupo
Entre los empresarios que habrían de definir la elección, contó mucho el comportamiento de Agustín F Legorreta Desde que nacionalizó la banca, permaneció prácticamente mudo respecto a ese asunto, no obstante que el gobierno le expropió el Banco Nacional de México, del cual era presidente y director general Su trabajo, con el que ha contribuido al desarrollo de la intermediación financiera no bancaria, es reconocido por los empresarios como silencioso, pero honesto y fructífero Es dueño de la segunda casa de bolsa más importante, la casa Inverlat, de Seguros América y de Arrendadora Inci Para empresarios consultados por el reportero Fernando Ortega, la presencia de Legorreta al frente del Consejo Coordinador Empresarial es el equivalente a decirle al país: “No nos acabaron; la estatización no se olvida” Será, dicen, el recuerdo constante, sin necesidad de muchas declaraciones, de esa “desgracia” Aunque hubo diferencias en el seno del CCE, Legorreta fue elegido como el vocero que habrá de mantener el equilibrio en las relaciones con el gobierno y expresar la posición de los empresarios en torno de la sucesión e influir en ella Y empezó a hacerlo en su discurso de toma de posesión y en la conferencia de prensa
También fue definitivo en su elección el hecho de ser él representante de los antiguos banqueros, “agredidos por la nacionalización”, pero hoy fortalecidos y recompensados con creces en el sector financiero Esperan de él que sea un “contenedor de los arrebatos de fin de sexenio” ya clásicos en el país De hecho, en su discurso dijo que México vive momentos difíciles que hacen recordar los años de 1976 y 1982, cuando se expropiaron terrenos en Sinaloa y Sonora y se nacionalizó la banca, respectivamente Nadie mejor que él para saberlo Cuando sucedió lo último él se encontraba en Europa gestionando créditos para México Regularmente acompañaba al secretario de Hacienda en sus viajes de negociación de préstamos
En general, el Consejo Coordinador Empresarial no ha sido una institución de choque, de enfrentamiento con el gobierno, pero sí un órgano de consulta indispensable para éste El único que ha adoptado posiciones francamente belicosas contra las autoridades fue Manuel J Clouthier, pero precisamente a causa de la nacionalización Antes de este hecho, sin embargo, el propio Clouthier era de los pocos que visitaba con familiaridad la residencia oficial de Los Pinos Se reunía con López Portillo
En lo personal, Legorreta considera que su llegada al Consejo no es ni capricho de los empresarios ni sugerencia de extraños al sector: “Mi origen es banquero, financiero, y llego al CCE simple y sencillamente por méritos en campaña En mi trayectoria me he desempeñado en organizaciones empresariales Estoy aquí porque le tocaba a los empresarios de las casas de bolsa presidir el Consejo”
* * * * *
Al arribar al CCE, Legorreta no encuentra dificultades para comunicarse con su interlocutor, el gobierno, ni necesidad de adoptar posturas duras, de enfrentamiento No hay razón para ello: ambos hablan el mismo lenguaje, piensan igual, tienen las mismas expectativas Lo que hizo en la entrevista de prensa fue reproducir de manera nítida el discurso privatizador del gobierno y refrendar los elogios mutuos, la convicción de que el gobierno y empresarios comparten el mismo camino
Ello, porque así están convencidos y porque el trabajo conjunto los impulsa Dejó constancia del hecho cuando se le preguntó sobre las visitas que los empresarios hacen a los precandidatos a la Presidencia de la República: “No puedo decir que estemos haciendo eso Simplemente se trata de contactos periódicos que tenemos con los funcionarios del área económica, para intercambiar experiencias Todos los años lo hacemos”
También dejó constancia del trabajo conjunto cuando le preguntaron sobre los riesgos de regresar a políticas económicas “populistas” Dijo: “Tenemos confianza de que no se optará por el dispendio ni se caerá en el populismo con motivo de la sucesión presidencial Así nos lo ha asegurado el presidente de la República —quien no hay semana que no reciba a un representante del sector—, y algunos secretarios de Estado, principalmente del gabinete económico, con quiénes nos entrevistamos con frecuencia”
Por ello mismo, dijo con seguridad, está descartado el regreso a las acciones populistas, equivocadas, que tienen al país en crisis “El futuro presidente mantendrá políticas económicas de corte ortodoxo El pasado no ha demostrado cuán rápido podemos echar a perder a un país cuando se adoptan estrategias populistas”
Su discurso reprivatizador retrató de cuerpo entero las convicciones gubernamentales, sus hechos inclusive “Debemos entender el proceso de la reprivatización como parte de un proceso más amplio, integral, que busca la modernización del país Son más eficientes los privados que el gobierno”, dijo y ejemplificó: “Francia y España, para hablar de dos países socialistas, están reprivatizando partes sustanciales de su aparato productivo Cayeron en la cuenta, tarde, de que para lograr mayores niveles de vida no se requiere más que producción y eficiencia, aspectos que procuran los empresarios”
Y como si hablara desde las oficinas de Programación o de la Semip: “el gobierno debe vender todo aquello que no sea estratégico Los privados lo hacemos mejor”
En ese marco encontró el momento ideal para hablar de la reprivatización de la banca “Sería un paso importante para el país que fuéramos hacia ese camino La estatización —no fue nacionalización—, como hemos visto, no vino a cambiar nada En el fondo complicó la crisis y por lo tanto ha hecho más difícil salir de ella”
Si el presidente De la Madrid elogió el día del cambio en la presidencia del CCE, la labor de los empresarios “patriotas” y “nacionalistas” por su contribución a la formación de una “nación fuerte y vigorosa”, Legorreta, en su conferencia de prensa, le devolvió con creces la flor:
A pregunta expresa de Proceso, dijo que Miguel de la Madrid es un revolucionario, “dado que está intentando un cambio estructural que por lo menos es una salida que tiene México a mediano y largo plazo Las medidas de coyuntura nos van a arreglar los problemas de un mes, dos meses Pero lo que el país necesita es encontrar un sistema viable El anterior, por múltiples causas, se había agotado La actual administración está buscando un cambio estructural y en este sentido está revolucionando al país, y está es, a mi juicio, la garantía de que México tendrá un porvenir importante”








