LECTOR DECEPCIONADO

LECTOR DECEPCIONADO
Señor director:
Me dirijo a usted de la manera más atenta, para externar algunas observaciones acerca de su revista, y más concretamente, sobre las caricaturas y reportajes aparecidos en el ejemplar No 544, en donde atacan de manera directa al jefe de la Iglesia Católica: el Papa Juan Pablo II
Me tocó en lo personal, constatar la nítida información que reprodujo su revista acerca del conflicto electoral de Chihuahua 86, en el cual, como presidente de la Asociación Cívica Estudiantil luché junto con mis compañeros estudiantes porque se respetara el voto de la ciudadanía Desde entonces, muchos de nosotros nos convertimos en asiduos lectores de la revista a su respetable dirección
Ahora vemos, sin embargo, con profunda decepción, como Proceso no ha podido escapar a la mayor de las tentaciones del periodismo: la manipulación de la información
Siendo católicos la mayoría de los jóvenes chihuahuenses, de la decepción pasamos al coraje, al concluir, tras un análisis concienzudo, que la información que maneja Proceso acerca del viaje del papa Juan Pablo II a Sudamérica, está totalmente tendenciosa ya que pretende hacer aparecer al Papa como protector de las dictaduras de derecha
El reportero oculta que el Papa pidió directamente a Pinochet, en entrevista privada, la reinstauración de la democracia, y eso fue informado por las propias fuentes vaticanas Pretende asegurar que los diversos pronunciamientos del Papa en favor de los derechos humanos y de la dignidad humana y en contra de toda violación a los mismos, sólo se dirigen a los sistemas comunistas
Las caricaturas, por su parte, no se quedan atrás Pintar al Papa como un muñeco Pintar al mensajero de la paz y la esperanza, pintar a ese hombre que no se ha detenido a medir peligros sobre su propia carne para denunciar la injusticia, para proclamar la paz en medio de la violencia, para condenar las ideologías contrarias a la Fe que pretenden manipular las situaciones de crisis, para anteponer la Doctrina Social Católica, y con ella los Derechos Humanos, a toda dictadura, a ese hombre que con voz y presencia anima las esperanzas de verdadera liberación de los pueblos Pintar al Pontífice como un muñeco manejado por el dictador Pinochet es la forma más infamante que se le pudo ocurrir a Naranjo para contribuir con su granito de arena, a denostar a Juan Pablo II
Atentamente:
Luis Raúl Valenzuela Colomo
Chihuahua, Chih