SUICIDA PARA EL PRI, SEGREGAR A LOS DEMOCRATIZADORES: LUCAS DE LA GARZA

SUICIDA PARA EL PRI, SEGREGAR A LOS DEMOCRATIZADORES: LUCAS DE LA GARZA
Francisco Ortiz Pinchetti
MONTERREY Lucas de la Garza, secretario general de Gobierno de Nuevo León, lo dice directamente: la segregación de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Porfirio Muñoz Ledo dispuesta por la dirigencia nacional del PRI “es una actitud suicida, autoritaria y oscurantista”
La postura democratizadora adoptada por ellos, agrega, “es signo de esperanza en la renovación del partido y del país, independientemente de que tenga o no razón”
De la Garza, de 51 años de edad, aclara que él siempre ha sido partidario de la apertura y de la democratización, desde antes que surgiera la llamada corriente democratizadora dentro del PRI “A Porfirio y a Cuauhtémoc los conozco desde que teníamos 20 años”, cuenta “Son mis amigos, mis cuates; pero mi postura, y no es por hacerle al caballero solitario, no tiene particularmente que ver con la corriente democrática”
Dice que el movimiento encabezado por Cárdenas Solórzano y Muñoz Ledo es importante porque “se ha perdido en el seno del partido la lucha ideológica interna, que hasta los años 40 existía”
El hecho de que en el interior de un partido político existan opiniones encontradas, deseos de cambio, “es signo de vida política, de lucha dialéctica”
Hijo de Arturo de la Garza, que fue gobernador de Nuevo León entre 1943 y 1949, el hoy destacado funcionario estatal — segundo en jerarquías después del gobernante Jorge Treviño— fue en su juventud militante del Movimiento de Liberación Nacional También fue líder magisterial universitario y participante en diversos movimientos de la izquierda regiomontana En el gobierno de Alfonso Martínez Domínguez ocupó la secretaría de Planeación y Asentamientos Humanos
“Pienso que el país tiene tiempo estancado en materia de apertura política”, dice “Le ha faltado oxígeno”
Postula Lucas de la Garza que la democratización es un problema de voluntad política, más que de normas “El marco jurídico es necesario; pero no definitivo Lo definitivo es la voluntad política de airear la vida nacional, de promover una apertura, de democratizar verdaderamente al país Y eso empieza por el respeto al sufragio El sistema está urgido de legitimidad, de credibilidad No hay otra: esa legitimidad y credibilidad se gana en las urnas”
La cerrazón política, acusa, nos ha llevado al absurdo de que las grandes reivindicaciones políticas y sociales estén hoy en manos de la derecha “¿En qué país esas reinvindicaciones están en manos de multimillonarios como lo son aquí Canales, Coindreau, Clouthier? ¿Qué puede esa gente ofrecerle al pueblo de México?”
Por eso, es muy saludable a su juicio que en el seno del PRI se manifiesten corrientes que reivindican banderas, que reivindican principios “El PRI se ha vuelto un ente aformo desde el punto de vista ideológico: ahí caben de todos los sabores De ahí la importancia de rescatar los postulados originales del partido, abrir y democratizar su vida interna”
Entrevistado en su despacho del Palacio de Gobierno, advierte:
“Estoy de acuerdo con la existencia de esas corrientes, pero no por una razón afectiva Estoy de acuerdo por una razón de justicia Me parece que expulsar, segregar a la disidencia, es una actitud suicida, autoritaria y oscurantista Absurda Infantil Es la alarma del cuento infantil, de ahí viene el lobo malo para descalificar a quienes no piensan como uno Me parece que en el fondo hay un gran temor a la democracia”
Censura De la Garza las actitudes a ultranza asumidas después de los pronunciamientos hechos por Cárdenas Solórzano y Muñoz Ledo “La expulsión, la represión, la segregación de los disidentes es un fenómeno de subdesarrollo político”
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fue invitado especialmente al segundo informe de gobierno del gobernador Treviño, el pasado 15 de marzo Unos días antes, Cárdenas Solórzano había sido virtualmente expulsado por la dirigencia nacional priísta En una conferencia de prensa previa al Informe, De la Garza hizo por primera vez una pública defensa de su amigo y criticó abiertamente la actitud de su partido en contra de la disidencia
“Expulsar a los disidentes — resume ahora— es una locura”
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“Han hecho de la paz política un valor A mí me parece que es muy grave, por que la han convertido en valor a costa de la degradación política”
Y sobre la declaración del dirigente nacional del PRI, Jorge de la Vega Domínguez, en el sentido de que el de la corriente democrática es un “asunto liquidado”, el secretario general de Gobierno simplemente acota: “¿qué otra cosa puede decir?”