La clase política lo subordina todo a mantenerse en el poder

La clase política lo subordina todo a mantenerse en el poder
La Próxima sucesión será una reafirmación del presidencialismo Juan Sánchez Navarro
Francisco Ortiz Pinchetti
Empresario entre los empresarios, ideólogo y líder, cercano por su prominencia a los hombres del poder —su confidente muchas veces— Juan Sánchez Navarro sabe que la apertura democrática que reclama el país “ya no se dio” en este sexenio
En el punto clave de la sucesión, dice se repite la historia: será Miguel de la Madrid Hurtado, “por sí y ante sí”, quien designe a su sucesor, amo y señor durante seis años, presidente de 80 millones de mexicanos
Igual que Adolfo Ruiz Cortines Igual que Adolfo López Mateos, Igual que Gustavo Días Ordaz Igual que Luis Echeverría Alvarez Igual que José López Portillo “Será lo mismo”, asegura quien ha escuchado de labios de esos expresidentes la forma en que designaron, por sí y ante sí, a sus respectivos sucesores
“Pienso que la sucesión próxima se va a desarrollar por los cauces anteriores; es decir, por la afirmación del presidencialismo como factor político decisivo y a través de una opción personal”
Sánchez Navarro asegura “absolutamente” que la decisión de Miguel de la Madrid Hurtado “todavía no está tomada” y prevé que ello ocurrirá en fecha muy cercada a la del destape “Tal vez la noche anterior”, aventura
Y agrega: “Es una decisión delicadísima: todo el inmenso poder que significa tomarla, significa también de responsabilidad y de temor equivocarse, como le ocurrió a Díaz Ordaz”
Durante una entrevista con Proceso en su despacho de superlujo, frente al Bosque de Chapultepec, Sánchez Navarro cuenta aspectos de sus charlas con los expresidentes, de Ruiz Cortines en adelante, acerca de la sucesión
Dice que Ruiz Cortines engañó a todos y lastimó “profundamente” a los no elegidos; que López Mateos tuvo siempre en mente a Gustavo Díaz Ordaz; que Echeverría Alvarez ganó la Presidencia por su habilidad política frente al conflicto estudiantil de 1968, aunque luego Díaz Ordaz se arrepintió “terriblemente” de haberlo escogido; que en la decisión a favor de López Portillo contó su amistad de siempre con Echeverría Alvarez y la creencia de éste de que sería continuador de su política; y que López Portillo, en condiciones anímicas muy peculiares, optó por De la Madrid al considerarlo el hombre idóneo, por su equilibrio personal y su serenidad, para encarar la crisis que se precipitaba sobre el país
El empresario habla de las limitaciones de nuestra democracia, critica al estatismo “que ahora a la sociedad civil”, fustiga a “ciertos sectores” de la iniciativa privada que se han aliado al Estado a cambio de que la protección de éste les permita ganar muy buen dinero y clama por el surgimiento de una “burguesía empresarial” que sea la “directora esencial de la vida nacional” Reconoce, asimismo, que las relaciones del sector privado con el gobierno actual ” con buenas” y elogia medidas económicas que, a su juicio, pueden significar el “gran cambio hacia la modernización económica del país”
Advierte, sin embargo, que las posibilidades de la apertura económica que ahora se vislumbra “están definitivamente condicionas a una apertura política, a la democratización de la vida nacional”
EMPRESARIOS COMPLICES
Juan Sánchez Navarro, de 72 años de edad, ha encabezado las más importantes organizaciones empresariales de México Fue presidente de la Concanaco, la Concamin, el Comité Coordinador de Actividades Internacionales de la Iniciativa Privada, el Consejo Nacional de la Publicidad, el Centro de Estudios Económicos del Sector privado, el Centro Industrial de productividad, la Unión Social de Empresarios Mexicanos y el Consejo Coordinador empresarial, cuya creación promovió
Doctor en Filosofía y en Derecho por la Universidad de Madrid, profesor universitario por más de 30 años, ideólogo del sector empresarial mexicano, el actual vicepresidente y director de la Cervecería Modelo vibra al abordar los temas políticos El tema de la democracia es obsesivo en él
Reflexiona, la historia a la mano, sobre el retroceso democrático de México:
“En la época de la República Restaurada, inmediatamente después de la caída del impero de Maximiliano, es cuando se desarrolló mejor la democracia en el nuestro país Y sin embargo, Daniel Cosío Villegas, estudioso como pocos de esa época, decía que era ‘una democracia limitada’ Imagínese: si en aquellos tiempos en que había una Corte de Justicia y un Congreso que eran capaces de oponerse a las decisiones del Poder ejecutivo, en que había el juego de los tres poderes independientes, se consideraba que la democracia mexicana era limitada ¿qué podemos decir de lo que ocurre ahora?”
Sánchez Navarro pregunta:
“¿Podemos pensar acaso que el Poder Legislativo es independiente y que es un freno al Ejecutivo? ¿Sería aceptable la idea de que el Poder Judicial actúa con independencia frente al Ejecutivo? El problema de la democracia mexicana no se reduce al sufragio Su limitación se manifiesta en el ejercicio mismo del poder”
A su juicio, las flaquezas de la democracia mexicana tienen raíces históricas muy profundas “Esto —dice— nos lleva inevitablemente a la pregunta de siempre: ¿es posible la democracia en México?”
Esa, insiste, es la cuestión fundamental Reflexiona:
“Uno diría que la existencia del PRI demuestra que allá en el subconsciente de los hombres del sistema está la idea de que la democracia como pluralidad y como respeto a la disidencia no puede existir en México Y que para gobernar a México se necesita de un régimen autoritario, limitado también Ciertamente, tenemos un margen importante de libertad en México Es innegable Y eso nos coloca en la idea de que somos un poco una democracia; sin embargo, nos fallan otras cosas fundamentales”
¿Por ejemplo?
—Una de las condiciones de la democracia es la existencia de un sindicalismo libre De un sindicalismo libre que además fuera responsable y honesto, no integrado como ahora al poder Y necesitamos también una clase empresarial poderosa, fuerte, activa, creadora, honesta también
Abunda:
“No existe en México un elemento clave de la democracia moderna: la burguesía, entendida no en el sentido peyorativo del marxismo, sino como una clase social intermedio entre las élites superiores y las clases populares Una burguesía que sea directora esencial de la vida nacional”
—¿No existe en México un sector empresarial fuerte?
—No, no existe Nunca ha existido La verdad es que la burguesía mexicana ha sido débil Esto tiene también sus raíces históricas muy grandes El Estado ha sido, desde la colonia, y después en el México independiente, un Estado fuerte; pero, además del fuerte, un Estado grande, pero ha ido agrandándose con el tiempo y que ha penetrado en todas las esferas de la actividad de los particulares, al tiempo que ha hecho muy difícil la existencia de una sociedad civil poderosa, que es la que constituye el nervio central de la democracia
—¿Cuáles han sido las culpas del sector empresarial mexicano?
—En primer lugar, que frente a un estado fuerte y grande, ciertos sectores empresariales muy importantes empiezan a vivir a la sombre de ese Estado; se vuelven en cierta forma parte del Estado, sujetos a sus relaciones con él Y cuando digo sujetos quiero decir subordinados en esa relación: no tienen independencia frente al Estado Por eso creo que hay una debilidad interna del empresario nacional
—Sin embargo, se ha beneficiado de esa relación
—El Estado tiene contenta a la clase empresarial cuando la protege, cuando la defiende de la competencia internacional Los empresarios ganan muy buen dinero, pero no desarrollan todas las potencialidades del espíritu competitivo que es característica de las sociedades democráticas
—¿Puede hablarse de una complicidad? ¿Hay una corresponsabilidad del sector empresaria en la situación del país?
—No sería justa una definición general; pero hay sectores de la vida empresarial que tácitamente están en un entendimiento con el gobierno Un entendimiento que, de manera un poco tosca se podría expresar así: tú me proteges, me dejas vivir, me permites el desarrollo en grande de mis negocios, gano dinero y tú manejas la cosa pública
—¿Pueden identificarse esos sectores?
—Todos los que están ligados directamente en sus negocios con la actividad económica del Estado Directamente, digo, porque todos estamos en alguna forma ligados Directamente: sistema de concesiones, permisos, protecciones, etcétera
No obstante, el empresario de aquijotada figura y tono de conferenciante admite que se han dado “los primero pasos” hacia una apertura económica y que, en consecuencia, “ahora estamos mejor” que hace apenas cuatro años
“Lo estamos, evidentemente”, recalca “Si comparamos lo que ha hecho este gobierno, sumido en la crisis, con las políticas de los gobiernos de Echeverría y López Portillo, que son la expresión máxima del populismo y del estatismo, evidentemente el gobierno actual ha hecho un esfuerzo muy grande por librarse de las trabas que impiden a la sociedad civil desarrollar sus potencialidades”
CERRAZON POLITICA
Sánchez Navarro —”mexicano, hijo de padres mexicanos”, pone en su currículum— considera que “están bien” las relaciones del sector empresarial con el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado “Los empresarios han designado a gente de primera en muchos de sus organismos Hay naturalmente fricciones, diferencias de criterio, enfoques distintos, pero al final hay un entendimiento básico, que responde mucho al temperamento del presidente De la Madrid: cree más en el diálogo que en la confrontación”
Se atreve a decir algo “que quizá muchos de mis colegas no me aceptarían”: las decisiones que ha tomado el gobierno actual en materia económica “son de una trascendencia muy grande a largo plazo Es un cambio muy grande, cuyos resultados no se van a ver a la corta Si se mantienen estas ideas y estos cambios, el país tomará otro rumbo: me refiero a un país abierto a la economía internacional, a la competencia internacional, a la inversión, a una mayor participación de los particulares en la vida económica y una disminución en este campo del excesivo actuar del Estado
—En el campo político ¿hay una correspondiente apertura?
—No —ataja Ese es exactamente a mi juicio el punto central en el momento que vive el país El esfuerzo hecho en torno de una apertura económica, a una liberalización, no ha correspondido con el esfuerzo por una apertura de la democracia, es decir, del orden político
“El Estado, en este sentido, no se ha abierto Si acaso, se ha cerrado Ejemplos de ello: los casos de Chihuahua y Sinaloa Y dentro del propio partido oficial, la casi represión, diría yo, la tendencia al autoritarismo contra las voces de la disidencia los grandes líderes políticos del país no lo han permitido”
Al respecto, recuerda que hay quienes piensan que si el partido se abre, desaparece, o desaparece cuando menos como es actualmente “Y volvemos a lo mismo: ¿es necesario en México un partido autoritario y fuete como el PRI y que la democracia se manifieste en forma gradual y lenta a través de los tiempos? O, por el contrario ¿pensamos que ya está madura el país para un paso adelante hacia la verdadera democracia?”
—¿Usted qué responde?
—Pienso que el país ya está maduro Que el país, la sociedad civil está deseosa, ansiosa por participar más en la vida política nacional Y que el siguiente gobierno va a tener que llevar forzosamente a una apertura del sistema político
—En ese contexto ¿cómo observa la sucesión presidencial? ¿Hay cambios con respecto a las anteriores?
—No, yo veo que es muy parecido lo anterior He hablado con los expresidentes, desde Ruiz Cortines en adelante Y no noto diferencias: el régimen presidencialista es cada vez más poderoso y más fuerte O cuando menos tan poderoso ahora como hace 20 o 30 años Es parte central, precisamente, de lo que se necesita modificar; pero creo que la sucesión próxima será lo mismo: se va a desarrollar por los cauces anteriores; es decir, por la afirmación del presidencialismo como factor político decisivo, a través de una opción personal
Platica Sánchez Navarro —su silueta recortada sobre el ventanal del piso 19, impecable su traje azul-gris que en todos los casos por él conocidos de labios de sus propios protagonistas “es evidente que la decisión salió de la persona que encarnaba el Poder Ejecutivo” Dice: “el presidente ha sido, desde Ruiz Cortines, el factor decisivo en la sucesión Cada uno con sus propios matices; pero el fondo de la cuestión ha sido siempre la decisión del antecesor al sucesor”
—¿Ocurrirá lo mismo esta vez?
—No veo en el caso presente ninguna modificación Creo que será prácticamente lo mismo
Su experiencia le permite precisar los tres factores determinantes de la decisión presidencial, comunes en todos los casos que conoce:
“Primero: cuál era el hombre adecuado para el momento y las circunstancias que entonces vivía el país
“Segundo: el proyecto nacional; la idea que cada presidente tenía de lo que debería ser el futuro del país
“Tercero: cuál era el hombre que podría continuar su obra, que le permitiera tener un sitio en la historia y que en cierta manera lo protegiera de las naturales inquietudes que acontecen cuando un presidente sale y que lo puedan lastimar en su persona, en su imagen, en su reputación”
Resume Sánchez Navarro: “por lo que he podido conocer, esas son las tres circunstancias básicas que determinan la decisión presidencial Las tres cosas Siempre las he encontrado Las dos primeras me parecen muy legítimas; la tercera, muy humana: es parte del mal sistema, es lo malo del sistema”
Cuenta entonces cómo ocurrió cada caso:
“Ruiz Cortines (1952-1958) era un político muy sagaz, muy hábil El jugó con varios candidatos A todos un poquito les hacía creer que podían ser los elegidos Al final tomó la decisión por uno de ellos y eliminó a los demás, lo que por cierto les dejó profundamente lastimados
“En el caso de López Mateos (1958-1964) la situación fue distinta: él siempre tuvo en mente la figura de Gustavo Díaz Ordaz El mismo me lo dijo Y me dijo que esa convicción se afirmó cuando el viaje que hizo a Oriente, al cual por cierto le acompañé Durante ese viaje tuvo lugar la crisis de Cuba Díaz Ordaz, secretario de Gobernación, se había quedado al frente del gobierno Pudo haberse producido en México la ruptura del orden político, del orden social, de la paz pública; pero las decisiones enérgicas que tomó Díaz Ordaz —como meter en Perote a los grandes líderes de la izquierda— hizo posible que las cosas transcurrieran bien Y entonces López Mateos dijo: éste es el hombre Y confirmó su decisión”
“En el caso de Díaz Ordaz (1964-1970), el presidente pensó que Echeverría, que había actuado con habilidad personal en la crisis del 68, era el hombre que necesitaba el país Luego se arrepentiría tremendamente de su designación”
DIAZ ORDAZ Y ECHEVERRRIA
—¿Le habló Díaz Ordaz del papel de Echeverría en el 68?
—Sí, cómo no Yo tenía algún cargo en los organismos empresariales Me mandó llamar el presidente para conocer mi opinión sobre el conflicto que ya se iniciaba Todavía no habíamos llegado a los grandes acontecimientos Díaz Ordaz me dijo que tenía la impresión de que había relaciones entre los líderes estudiantiles de México y los de otros países Me pidió que, por medio de mis conexiones en el mundo empresarial obtuviera para él alguna información al respecto, especialmente de Francia Acepté Y, en efecto, me enviaron de Francia un expediente que demostraba claramente las relaciones estrechas entre ambos movimientos
“Entonces Díaz Ordaz llamó a (Jesús) Reyes Heroles, que era director de Pemex Le hizo leer lo que yo le había llevado Reyes Heroles le dijo: ‘ya ve usted cómo yo tenía razón’ El presidente le pidió que hiciera público el asunto
“Me pasé dos o tres días muy cerca del presidente, en los Pinos, viendo el desarrollo de las cosas Un día me dijo: ‘fíjese, en dos personas del gabinete tengo una absoluta confianza: en Reyes Heroles y en el general (Marcelino ) García Barragán Nunca me mencionó ni a Echeverría ni a (Emilio) Martínez Manautou
“Sin embargo, Echeverría tuvo una inteligencia política muy clara: se puso un poquito al margen del asunto Estaba perfectamente informado de todo, le llevaba los informes al presidente; pero no se involucraba directamente, no entraba a la responsabilidad directa del asunto Y eso le hizo pensar al presidente que era un hombre que por su habilidad política podría manejar con tranquilidad al país Echeverría se mantuvo al margen para no quemarse Y no se quemó, a pesar de que tenía una función clave como secretario de Gobernación
“Corona del Rosal y Martínez Manautou, en cambio, entraron al juego en posiciones diametralmente distintas: mientras el primero adoptó una posición enérgica, el segundo participó activamente a través de los líderes estudiantiles Martínez Manautou sentía que su candidatura se podía afirmar precisamente por la presencia de esos jóvenes y de esas corrientes de opinión”
Díaz Ordaz se equivocó “El mismo me lo dijo, muchas veces: ‘lo único que lamento es la equivocación que he tenido para el país; es mi gran falla’ Asistí a una conversación con el expresidente Miguel Alemán y el expresidente Díaz Ordaz el día en que López Portillo tomó posesión Y no tiene usted idea: cuatro, cinco horas en que Díaz Ordaz se soltó con todo lo que tenía adentro Por razones de respeto al sistema se había mantenido seis años callado: pero ahí se desahogó”
—¿Qué decía?
—Todo lo que se pueda imaginar en torno de que se había equivocado Y con palabras no siempre muy adecuadas al lenguaje cortés —ríe Sánchez Navarro—, sino muy duras Era un hombre muy duro
—¿Lo lamentaba en lo personal o por el país?
—No, lo lamentaba por el país Me equivoqué de todas, todas, decía ¡cómo lo lamento!
Retorna Sánchez Navarro su relato caso por caso:
“Echeverría (1970-1976) fue un hombre convencido de sus ideales Un tipo casi místico Aunque con él no hablé nunca de esto, es claro que creyó que el hombre que podría seguir su propia política, que el consideraba magnífica para el país, era López Portillo Si a eso le agregamos su relación personal, su vieja amistad, es evidente que fueron ambos factores los decisivos para la designación
“López Portillo (1976-1982) se dio cuenta al final de su mandato que el país había entrado en una gran crisis Y que el hombre que con su equilibrio personal y su serenidad podría darle paz al país era Miguel de la Madrid En este caso también se obedeció a una de las claves de la sucesión que mencioné: escoger al hombre de las circunstancias
“La realidad es que el presidente De la Madrid ha resultado a mi juicio totalmente distinto de lo que fue López Portillo Un contraste tremendo Si pensamos en lo que fueron los dos últimos años de López Portillo y los comparamos con estos últimos años de De la Madrid, vemos que estamos en condiciones totalmente distintas Y no solamente por la crisis, sino por el manejo político y económico del país y la personalidad de uno y otro”
Para el anecdotario, cuenta que seis días antes de la “expropiación” bancaria se reunió con López Portillo en Los Pinos un pequeño grupo de empresarios
“Fuimos Agustín Legorreta, Antonio Ruiz Galindo, yo, alguien más Eramos cuatro o cinco Un domingo El presidente estaba vestido de deportista Muy activo, muy amable; pero nervioso El problema que abordamos ese día fue básicamente el de la deuda pública y las exigencias del Fondo Monetario Internacional con respecto a México López Portillo se manifestó muy violentó contra el Fondo Esa violencia suya nos hizo pensar que algo raro estaba pasando; pero de ninguna manera nos sospechamos que se trataba de lo que sabríamos seis días después”
OYE, PERO DECIDE SOLO
De Vuelta a la sucesión, Sánchez Navarro piensa que en el caso presente la decisión de Miguel De la Madrid estará determinada por razones circunstanciales y por el proyecto de nación que a su juicio deberá desarrollar el país en los próximos años
—Por su experiencia ¿cree que el presidente escucha a alguien en el asunto de la sucesión?
—Todos los presidentes, a su manera, escuchan O porque ellos preguntan o porque les dicen las cosas Unos toman en cuenta esas opiniones, otros no Lo que es invariable en todos los casos que conozco es que el presidente guarda la natural discreción para tomar una decisión personal
—¿Habría algunos personajes en especial a los cuales escucha?
—No creo Escucha lo mismo a amigos que a funcionarios o a gente que por su posición no puede aspirar a la Presidencia No creo que escuche especialmente a los expresidentes Al contrario En el caso presente, pienso que su decisión va a ser muy libre Oirá mucho y dirá poco Y cuando hable va a ser para mostrar cuál fue su decisión
—¿Tienen alguna participación las cúpulas empresariales, en cuanto a ser consultadas, sondeadas?
—Ninguna Si se llama sondeados al platicar con los grandes políticos del país, podría parecer que sí; pero la verdad es que llamar a los empresarios para consultarles, para que den su opinión de ninguna manera Cuando menos mi experiencia no ha sido esa Jamás
Porque los conoce bien, se le pregunta a Sánchez Navarro —presidente de cinco empresas y consejero de 17 más, en los ramos cervecero, minero, comercial y financiero— qué opinión le merece el político mexicano:
“Es muy astuto”, responde con toda seriedad “Tiene un gran conocimiento de los hombres, en lo que a sus debilidades se refiere, y de los aspectos en los cuales puede influir sobre ellos En términos generales, la clase política mexicana ha tenido como meta, como finalidad, el mantenerse en el poder Y ha subordinado a ese propósito todo lo demás”
Dice el empresario que el político mexicano ha carecido en casi todos los casos —”me refiero a los grandes políticos, claro”— de proyectos nacionales importantes “Su propósito es estar ahí, mantenerse ahí”, reitera Y opina que, en general también, “nuestra clase política ha estado por debajo de las necesidades nacionales”
Atribuye a la carencia de los políticos de “grandes ideas hacia el futuro, con afirmación y raíces en el pasado de México”, el que el país haya sufrido tanto en los últimos años “México está muy lejos de haber resuelto sus grandes problemas nacionales, que son de enorme magnitud, precisamente porque no ha habido una clase directora de la naturaleza que exige la nación mexicana”
Postula: “las crisis económicas no son más que manifestaciones de la debilidad interna de la sociedad nacional”
Por eso, insiste, lo prioritario es la democratización en el terreno político:
“Si la apertura democrática no se presenta en el próximo gobierno —en este ya no se dio— los logros económicos serán insustanciales, no sólo a la larga sino a la corta El separar lo político de lo económico es una tarea académica En la realidad de la vida social es un hecho que lo político y lo económico se presentan juntos, confundidos; pero lo político es primero Es lo primero: el ejercicio del bien común Primero lo político, luego vendrá lo económico Porque las grandes decisiones económicas son siempre decisiones políticas No podemos separar lo uno de lo otro No podemos pensar solamente en lo económico, porque estaremos fragmentando la realidad nacional”
Sánchez Navarro, autor de las más acabadas teorías del pensamiento empresarial mexicano, dice que en ese sentido la próxima sucesión presidencial, que se dará en la misma forma que las anteriores, “va a condicionar la suerte del país en muchos años, muchos años”
Lo dice así:
“Será definitiva México está maduro para la democracia Si quien suceda al presidente De la Madrid está en esa convicción, habrá cambios fundamentales en el orden político Los mexicanos no podemos esperar más”