Hipocresía
Francisco Ponce
La broma, muy a la manera de Mario Vázquez, tendía a hacer desaparecer cualquier sombra de sospecha sobre si los deportistas mexicanos le entran al doping
En Caracas, durante los Juegos Panamericanos de 1983, encontraron exámenes positivos en atletas estadunidenses y cubanos Y varios norteamericanos prefirieron retirarse a ser examinados Cuando le preguntaron a Mario sobre sí algún mexicano podría ser encontrado responsable de ingerir estimulantes, repuso:
—Nuestros atletas ni siquiera saben hacer eso
La frase resultó un tanto despectiva, pero en realidad estaba encaminada a exculparlos definitivamente del doping Y, en verdad, ningún análisis de los atletas nacionales resultó positivo
Y esta idea la defienden todos los dirigentes, entrenadores y deportistas del sector amateur El mismo Pacual Ortiz Rubio ha reiterado que en el deporte de aficionados nadie tiene la práctica del uso de esteroides anabólicos o cualquiera otra sustancia para mejorar el rendimiento competitivo
Pero ahora se manejó un caso que, en lugar de provocar indignación, prácticamente da risa: Pilar Ramírez jamás acusó a sus compañeras gorditas del equipo de nado sincronizado, de doparse Sencillamente comentó a un colega que Sonia Cárdenas y Beatriz Paredes, para adelgazar, iban a ver a un médico que, bajo tratamiento, les recetaba anfetaminas Pero el despliegue periodístico se orientó a que Pilar las estaba acusando de doping Nada más falso
Lo lamentable del asunto es que a Pilar —octavo lugar en dueto, con Claudia Novelo, en los juegos de los Angeles— se le comenzaron a cargar pecados Tantos, que le llegó la excomunión: suspendida —nadie sabe si es por un año o más—por la Federación Mexicana de Natación según anunció José Luis Espinosa, el miércoles 11 de febrero
Algo más: fue nada más verbal, porque hasta este fin de semana, ni la propia Confederación Deportiva Mexicana había recibido documento alguno
Aun así, la Codeme —y aquí Pascual seguramente utilizará buen juicio— debe analizar y entender el asunto conciliatoriamente Como se mostró en el conflicto universitario —el presidente De la Madrid lo recomienda—, hay que establecer el diálogo, ser flexible, tener la capacidad de cambio hacia adelante, etcétera
Evitar el autoritarismo con el que actuó la propia FMN, pues ni siquiera llamó a Pilar para que explicara sus supuestas declaraciones
Y algo peor: como Pilar pertenece al equipo de acuática Nelson Vargas —quien como director de Desarrollo de la Subsecretaría del Deporte tuvo muchas fricciones con la Codeme y con Pascual—, hay quiénes mañosamente pretenden involucrar a Nelson como consejero de la competidora
Se trata de la vida atlética de una deportista de nombre internacional Y, después de todo ¿por autoritarismo e incomprensión es válido intentar acabar con la trayectoria de una de nuestras pocas competidoras de talla mundial?
Cuestión, pues, de prioridades








