QUE NUESTRO PARTIDO DEJE DE SER APENDICE DEL GOBIERNO: DOS LIDERES JUVENILES PRIISTAS
Gerardo Galarza
A poco más de tres meses de la satanización del Movimiento de Renovación Democrática (la llamada Corriente Democratizadora), en el seno del PRI ha surgido otro grupo inconforme que pugna por la modernización y democratización interna del partido para que realmente encabece las demandas populares, respete a sus verdaderos militantes, incorpore a nuevas fuerzas emergentes en la sociedad y actúe en todas las épocas y no sólo durante las campañas electorales
“Es necesario que nuestro partido deje de ser un apéndice del gobierno y se transforme en un ariete de las demandas populares”, dicen Alejandro Rojas Díaz Durán, coordinador nacional del Frente Juvenil Revolucionario (FJR), antes Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria, y Ramiro de la Rosa, secretario de Divulgación Ideológica de la organización de las juventudes priístas
Y creen que ahora se presenta una buena oportunidad para iniciar el “cambio estructural” de su partido con la democratización del procedimiento interno para la selección del candidato a la Presidencia de la República que, consideran, debería comenzar con el hecho de que quienes aspiren a la nominación lo hagan público, “se presenten, se exhiban, se expongan en la búsqueda del consenso Es hora de poner un hasta aquí al tapadismo al dedazo y al favoritismo y a cambio se celebre un proceso público y abierto”
De la Rosa, 21 años de edad, diez de los cuales ha militado en el PRI, es el joven que inesperadamente intervino en la minicomparecencia ante los priístas del secretario de Agricultura, Eduardo Pesqueira, y cuestionó políticas de esa dependencia Rojas Díaz Durán, 28 años y 14 como priísta, intervino ya oficialmente en la del secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Manuel Camacho Solís Ambos se quejan de la falta de respuesta a sus cuestionamientos: Camacho Solís “dijo que no quería entrar en debate, cuando las Jornadas de Análisis son precisamente para eso”
Y de las declaraciones pasarán a los hechos Luego de la XIII Asamblea Ordinaria del PRI —informan— “realizaremos una consulta popular nacional, real, no prefabricada, entre los jóvenes mexicanos —priístas o no, que quieran participar— para elaborar un perfil de programa de gobierno y, con base en él, un perfil de candidato del PRI a la Presidencia Creemos, como Jesús Reyes Heroles, que primero debe ser el programa y luego el candidato” Esa consulta, que se iniciará en marzo, está concebida para concluir en julio y sus resultados, tanto de programa como de candidato, los harán saber a la dirigencia nacional del PRI, a la que exigen la inclusión de los jóvenes en la toma de decisión interna del partido
“Es hora —sostienen— de poner un hasta aquí al patadismo, el dedazo y el favoritismo en la selección de candidatos priístas a puestos de elección popular” Rojas Díaz Durán dice que el tapadismo ha provocado la pérdida de credibilidad del PRI ante la sociedad civil y “estamos en contra de las falsas apariencias, en las que se supone que los mexicanos deciden a quien va a dirigir los destinos del país en un sexenio Así, el tapadismo provoca el abstencionismo, porque hay escepticismo
“Es necesario —dicen— que los verdaderos militantes priístas, debidamente representados de manera proporcional, sean quienes designen al candidato del PRI a la Presidencia de la República” Y dicen que una es la militancia partidista y otra la militancia en la administración pública Ese procedimiento debía ser público, abierto, dice Rojas Díaz Durán
Para la elección de candidato son importantes las características personales, pero no aquellas que tienen que ver con la simpatía, la imagen, las preferencias, los efectos Ese no es el camino —expresa Rojas Díaz Durán—, porque va a gobernar para todos los mexicanos no para un grupo Por ello, el candidato debe ser un hombre conocedor del sistema y del país, íntegro, honesto, que escuche, que se identifique con las causas revolucionarias y con una profunda convicción democrática
De la Rosa, estudiante de la Facultad de Derecho de la UNAM, premiado dos veces como el mejor alumno de primaria de toda la República, por la UNAM como el mejor alumno de bachillerato, admirador del CEU, tres veces campeón nacional de oratoria, premiado por el CREA, dirigente juvenil en diversos niveles y que llegó al PRI a los once años a través de campañas políticas, “porque seguramente se les hacía muy gracioso que un niño que decía discursos”, habla de las características que a su juicio debe tener el candidato de su partido Y sólo de ellas, ya que a lo largo de las entrevistas los dos dirigentes juveniles se negaron a pronunciar cualquier nombre propio, “porque luego se nos acusa de que hacemos campaña a favor de alguien o que buscamos golpear a algunos u otros”
Ennumera: primero, el candidato deberá contar con una militancia comprobada en el partido y en la administración pública de años y en diversos puestos; segundo, debe estar caracterizado por una lucha tenaz en defensa de las reivindicaciones de carácter nacional, porque no creemos en los ministros entreguistas, que los hay; tercero, por las condiciones en que va a vivir México, se requiere de un intelectual prestigio, pero que siempre haya estado vinculado con la problemática de los diferentes sectores sociales y políticos; cuarto, requiere ser también expresión, portavoz y generador de consenso entre las diversas fuerzas sociales y políticas para llamar a la unidad nacional, que se ha deteriorado bastante
El joven líder priísta opone: la militancia no se consigue en la administración pública, sino en el partido y ha habido Presidentes que apenas si han sido consejeros del IEPES y qué bueno, pero es necesario que conozcan en realidad al partido y sepan cómo funciona y cuáles son los problemas de un comité seccional, municipal, distrital Tampoco es militancia —señala— participar sólo en campañas políticas, como ocurre con quienes son allegados de un candidato y llegan a la campaña presidencial a desplazar a gente que tiene años de actividad en el partido Militancia significa estar y hacer en el partido en los tiempos que no son de campaña Dice que en el Diccionario Biográfico, editado por la Presidencia de la República, de unos 1,500 puestos de primer nivel, apenas el 15% de los funcionarios tiene militancia probada “yo he checado uno por uno”, y parece que hay algunos que ni siquiera están afiliados al PRI
Rojas Durán y De la Rosa informan también que el FJR invitará a diversos secretarios de Estado a dialogar y debatir con los jóvenes priístas los grandes problemas nacionales, como parte de su consulta Los invitaremos para que expliquen claramente y respondan el porqué de la represión contra los jóvenes a través de las razzias, el manejo de la deuda externa, el porqué la solicitud de nuevos créditos, los recortes presupuestales, el desempleo, la situación del campo, los problemas de la educación y la Universidad, la “reconfusión” industrial, la falta de vivienda y de salud Todo y todos y “ojalá acepten debatir con los jóvenes”
Son y serán priístas “No somos vergonzantes, somos priístas Estamos en el PRI porque creemos en él Creemos que nuestro partido sostiene el proyecto nacional contenido en la Constitución y nosotros creemos que esa es la mejor opción Pero creemos que ha habido equivocaciones, desviaciones en el camino para conseguir ese proyecto El partido tiene que modernizarse para enfrentar el reto del Siglo XXI Debe, mediante su modernización y democratización interna, buscar incorporar a las nuevas fuerzas sociales emergentes y encabezar sus demandas, so pena de ser rebasado”
Luego sostienen que una de esas nuevas fuerzas sociales son precisamente los jóvenes “En México, los jóvenes somos mayoría Si el PRI es el partido mayoritario en México, los jóvenes deben ser mayoría en el partido Dentro de trece años, el promedio nacional de edad será de 26 años y más del 50% de la población estará entre los 23 y 38 años de edad” Y agregan: “Pero eso no quiere decir que los jóvenes deban ser vistos como clientela electoral, sino como lo que son, una fuerza ideológica, un puente entre las demandas y la solución de los problemas nacionales”
Por eso exigen que su partido cree un cuarto sector: el juvenil, con iguales derechos y obligaciones que los tres tradicionales “Desde los 18 años tenemos derechos y obligaciones igual que cualquier otro ciudadano, no somos de segunda división y tampoco parte de una lucha generacional Los jóvenes deben estar representados proporcionalmente a su fuerza en el interior del partido y la toma de decisiones Se nos debe escuchar”
Creen que el PRI necesita un “cambio estructural” en sus métodos y procedimientos internos y externos Es necesaria una redefinición en su forma de actuar, dicen “Carlos A Madrazo, el primer líder juvenil del PRI, decía que hay dos clases de políticos: los que impulsan y los que detienen Es necesario que se definan de qué lado están”
Rojas Díaz Durán y De la Rosa niegan que su actividad debilite al PRI, “al contrario, lo que buscamos es fortalecerlo Tampoco provocamos división Como decía Reyes Heroles, la unidad no es uniformidad; la unidad se da en lo esencial y hay que reconocer que existen diversas fuerzas y corrientes y ponernos de acuerdo en lo fundamental, incluso con no priístas Es cierto que debe haber disciplina a la línea del partido, pero esta no debe ser impuesta sin surgir de la discusión y acatar la decisión mayoritaria”
Al igual que los miembros del MRD, los jóvenes priístas señalan que sus actividades están dentro de lo que marcan los estatutos de su partido y sólo ejercen un derecho que ahí está contenido Informan que han hablado, luego de la minicomparecencia de Pesqueira Olea, con el dirigente nacional del PRI, Jorge de la Vega, y le han expresado sus inquietudes No le temen a la satanización que pudiera haber en su contra Dicen que seguirán con sus planes y aun cuando el próximo candidato fuera designado mediante métodos tradicionales, como el del tapado o el dedazo, ellos le harían saber que los jóvenes priístas le exigirán que cumpla con el proyecto nacional de su partido
Recuerdan que, hace 50 años, Carlos A Madrazo, líder juvenil del PRI y más tarde dirigente nacional, decidió apoyar la precandidatura del general Francisco J Mújica a la Presidencia de la República y cuando el entonces PRM apoyó a Manuel Avila Camacho “se llevó consigo a 15,000 jóvenes” De ese entonces se debe recuperar la idea del general Lázaro Cárdenas de que quienes aspiren a la nominación lo digan públicamente; en esa época los aspirantes renunciaron a sus cargos e hicieron precampaña








