LA PUGNA ENTRE DUROS Y NEGOCIADORES INSTALADA EN LAS ASAMBLEAS DEL CEU
Homero Campa
Mientras el presidente Miguel de la Madrid plantea a la Secretaría de Educación la necesidad de crear un nuevo centro de enseñanza superior que responda a los requerimientos del país, el Consejo Estudiantil Universitario (CEU) terminó dividiéndose al discutir, en su asamblea de representantes, el jueves 12, la decisión del Consejo Universitario, tomada dos días antes de convocar a un Congreso General y decretar la suspensión de algunas de las medidas reglamentarias que originaron el conflicto en la UNAM
Precedida su sesión por una marcha estudiantil que llenó el Zócalo de la ciudad de México, el Consejo Universitario aprobó por abrumadora mayoría las propuestas que el rector presentó al pleno de este cuerpo colegiado
—Realizar un Congreso Universitario dentro de los marcos del orden jurídico vigente en esta casa de estudios, cuyas conclusiones asumirá el Consejo Universitario
—Los representantes ante el Congreso serán electos por voto libre, universal y secreto en sus respectivas comunidades
—Como etapa previa al Congreso, se realizará un foto en cada escuela, facultad, instituto o centro, en los que se harán propuestas que se lleven al Congreso Universitario
—Los foros serán organizados por los consejos técnicos e internos de cada dependencia, de acuerdo con las reglas mínimas establecidas por la comisión organizadora del Congreso
—La comisión organizadora estará formada por un total de 64 personas: 16 miembros designados por el Consejo Universitario; 16 estudiantes —seis de bachillerato, seis de licenciatura y cuatro de posgrado—; 16 miembros del personal académico —cuatro de bachillerato, ocho de licenciatura y cuatro de las dependencias de investigación—; más ocho representantes de los trabajadores administrativos y ocho de la Rectoría
—Los acuerdos serán tomados por consenso de por lo menos las tres cuartas partes de los miembros de la comisión
—La comisión organizadora precisará la agenda del Congreso, sus procedimientos y modalidades, y esto vendrá al pleno del Consejo Universitario
—De los 16 miembros de la Comisión del Consejo siete son miembros del CEU, que puede contar también con el apoyo del representante del STUNAM
También se aprobó, sin que estuviera contemplado en la propuesta inicial del rector, la propuesta suspensión de los reglamentos de Inscripciones, Pagos y Exámenes, aprobados en septiembre pasado Además, el reglamento de Estudios de Posgrado, pasó a la Comisión de Trabajo Académico del Consejo, para ser examinado
Terminada la sesión del Consejo —después de más de 14 horas y de que habló un centenar de oradores— los representantes del CEU celebraron lo que consideraron un triunfo del movimiento estudiantil; los tres reglamentos impugnados fueron suspendidos y se realizará el Congreso General Universitario, cuyas conclusiones “asumirá” el Consejo
La euforia los desbordó: Carlos Imaz y Antonio Santos se abrazaron entre risas de satisfacción Ordorika recibía felicitaciones de periodistas y consejeros
Antonio Santos y Alberto Monroy declararon, convencidos, que las demandas del CEU, hasta el momento, se habían cumplido, “sólo es cuestión de tener asambleas para determinar cómo se levantará la huelga”
El optimismo de los dirigentes del CEU duró muy poco En su Asamblea General de Representantes (jueves 12), 26 escuelas y facultades se manifestaron por continuar la huelga o levantarla tras de imponer ciertas condiciones a la Rectoría Sólo trece planteles estaban por suspenderla
La reunión fue acalorada, tensa Los dirigentes no podían restablecer el orden ante los gritos de los que estaban a favor o en contra de continuar la huelga Las intervenciones de Ordorika e Imaz, siempre aclamadas antes, recibieron ahora un trato distinto Grupos de estudiantes inconformes los abuchearon “¿Cuánto te pagaron?” fue uno de los gritos más escuchados
Aparentemente sólido, fuerte, el CEU mostró su debilidad después del triunfo A la vista de una división clara entre los negociadores con Rectoría y los “duros”, y en aras de la unidad, se propuso que la asamblea no fuera resolutiva, sólo informativa, que en cada escuela se discutiera para esclarecer las posiciones; este domingo debió haberse realizado la asamblea resolutiva, para decidir si continuaba o no la huelga
La división del CEU se dio también en las facultades que constituyen su núcleo principal; el miércoles 11, Filosofía y Letras y Ciencias Políticas estaban por levantar; Economía y Ciencias por continuar Al día siguiente —viernes 13— la Facultad de Ciencias —núcleo de los llamados “duros” con Guadalupe Carrasco a la cabeza —votó por levantar la huelga y en la Facultad de Filosofía y Letras se estudiaban las posibles condiciones que se podían exigir para hacerlo
En una reunión del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras se cuestionó a Antonio Santos: ¿Por qué los representantes del CEU reconocieron la legitimidad del Consejo Universitario, si tanto la habían cuestionado? ¿Por qué la actitud triunfalista al terminar la sesión? ¿Por qué Santos aceptó formar parte de una comisión sin consultar a los que lo eligieron? ¿Por qué aceptar una propuesta del Consejo en forma tan precipitada?
Santos reconoció que en la reunión del Consejo les “comieron el mandado”, y que el error consistió en no llevar una propuesta clara sobre la formación de la gran comisión
Los argumentos para mantener la huelga son, en general: sólo se suspendieron, no se derogaron (como se pedía) los tres reglamentos impugnados; la composición de la comisión organizadora garantiza a Rectoría el derecho de veto (tendrá cuando menos el 25% del total de miembros de la comisión, uno más y será suficiente para bloquear una disposición a favor del CEU, pues un acuerdo del Consejo establece un mínimo del 75% de votos para llevar a una resolución); no hay claridad en el término “asumir”; los foros locales estarán manejados por los consejos técnicos e internos, generalmente antidemocráticos y controlados por las autoridades; si con la huelga no se imponen algunas condiciones para el congreso, sin ella será más difícil
Los que están por levantar la huelga sostienen: en términos políticos, suspensión y derogación es lo mismo; al asumir el Consejo las conclusiones del Congreso Universitario y hacerlas ley, prácticamente es resolutivo; en la Comisión del Consejo, que define los mecanismos de elección de la comisión ampliada, el CEU tiene la mitad de los miembros Rectoría, como otros sectores , deben estar representados, pues no se trata de hacer un congreso estudiantil sino universitario; los lineamientos generales de cada foro local los dicta la Comisión del Congreso; las autoridades no podrán hacer más concesiones de las que ya hicieron; no aceptar la propuesta del Consejo es no reconocer un triunfo y jugarse, por casi nada, lo obtenido
Mientras tanto, el gobierno empieza a hablar de crear otra institución de enseñanza superior El miércoles 11, el presidente Miguel de la Madrid planteó a la Secretaría de Educación Pública la posibilidad y conveniencia de crear un nuevo centro de estudios superiores, que responda a la modernización del aparato productivo, a la reconversión industrial y a la demanda de profesionales capaces de manejar el cambio tecnológico








