BETETA, A TOLUCA, ROJAS, EN PEMEX; PICHARDO A CONTRALORIA; TODOS AMIGOS, Y DE LOS BARCOS NADA
Pedro José Alisedo
Durante su campaña electoral Miguel de la Madrid encargó al entonces secretario de Finanzas del CEN del PRI, Francisco Rojas Gutiérrez, que estudiara a fondo a Petróleos Mexicanos Pocos meses después, al integrar su equipo de gobierno, nombró a Rojas secretario de la recién creada Contraloría General de la Federación y al licenciado Mario Ramón Beteta director general de Pemex
La primera recomendación que De la Madrid hizo a Beteta fue: “Esté en contacto con el señor Rojas” y el nuevo secretario, a su vez, mantuvo en permanente interés en observar todo lo que sucedía en Pemex, asistiendo a las juntas del Consejo de Administración y siguiendo todos los quehaceres de la paraestatal
Dentro de esa observación de las labores de Pemex, la Contraloría encontró irregularidades en el arrendamiento de barcos petroleros a la empresa privada Flota Petrolera Mexicana, propiedad del autotransportista Isidoro Rodríguez La Contraloría, mediante oficios firmados por el director general de Responsabilidades y de Situación Patrimonial, licenciado Enrique del Val Blanco y el subsecretario “A”, licenciado Ignacio Pichardo Pagaza, alguno con copias dirigidas al secretario de la dependencia y el director de Pemex, manifestaba que los buques-tanque “Antonio Duvalí Jaime” y, “AJ Bermudéz” habían sido revaluados por Pemex y, en consecuencia, las tarifas de arrendamiento resultaban de casi el doble de lo que Pemex y otras empresas navieras mundiales pagaban a otros navieros
Así, a partir del 12 de febrero de 1986, la Contraloría y Pemex sostuvieron un intenso intercambio de oficios relacionados con el precio y las tarifas de los buques-tanque de Flopemex en julio de 1986, Proceso dio a conocer el problema y poco después, en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el PSUM pidió la intervención de la Comisión de Patrimonio y Fomento Industrial de la Cámara de Diputados, a la cual enviaron informes tanto Pemex como la Contraloría
La semana pasada (Proceso 535), el diputado pesumista Jorge Alcocer, basado en los informes proporcionados por la Contraloría a la Cámara de Diputados, pormenorizó la discusión entre esa Secretaría y Pemex en el último informe recibido en la Cámara de Diputados, Pemex se comprometía a revisar su esquema tarifario, incorporando las observaciones de la Contraloría
El viernes 30, en la reunión anual de evaluación de Pemex, ante el presidente Miguel de la Madrid, el director de la empresa, Mario Ramón Beteta, y el subdirector Comercial, Donaciano Tamez, manifestaron que había llegado ya a un acuerdo con la contraloría en el asunto de los buques-tanque de Isidoro Rodríguez y dieron por concluido el problema
Sin embargo, ese acuerdo final no fue dado a conocer a la Cámara de Diputados Por ello, el martes 3, la fracción parlamentaria del PSUM solicitó formalmente al presidente de la Comisión de Patrimonio y Fomento Industrial, Rodolfo Menéndez, que solicite a la Contraloría la documentación respectiva, para que, una vez conocido el desenlace los diputados emitan su opinión
El viernes 6, el presidente Miguel de la Madrid nombró al CP Francisco Rojas Gutiérrez director general de Pemex y al licenciado Ignacio Pichardo Pagaza secretario de la Contraloría A ambos, pues, les corresponderá responder a la Cámara de Diputados Y, cosas de la política mexicana, a partir de ese día, a Pichardo Pegaza le corresponderá la tarea de “controlar” el desempeño de su antiguo jefe al frente de Pemex
Principales contendientes por la gubernatura del Estado de México, Mario Ramón Beteta y Francisco Rojas son, al decir de ellos mismos, viejos conocidos Si el asunto de los barcos de Isidoro Rodríguez y sus pretensiones políticas les causaron enojos mutuos, no lo dejaron ver en la toma de posesión de Rojas como director de Pemex
Efectuada el viernes 6 por la mañana, la junta del Consejo de Administración de Pemex, en la que se dio a conocer la renuncia de Beteta y el nombramiento de Rojas, fue una reunión de amigos, pues amigos dijeron ser Alfredo del Mazo, secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal y los funcionarios saliente y entrante Y como entre amigos no suele haber problemas, el asunto de los barcos no fue mencionado
Del Mazo, en su calidad de presidente del Consejo de Administración, no escatimó elogios ni para Beteta ni para Rojas Del primero dijo: “Estamos ciertos , quiénes conocemos la trayectoria del licenciado Beteta, que tendrá un éxito profundo y contundente en estas responsabilidades que ahora le encomienda nuestro partido para representarlo y que habrá de tener éxito como lo ha tenido en la magnífica conducción de esta institución, Petróleos Mexicanos”
De Rojas manifestó que el Presidente de la República “le encarga ahora hacerse cargo de la institución más importante del país, de la empresa pública de mayor relevancia nacional Es precisamente una muy señalada distinción que hace el presidente De la Madrid en la persona de don Francisco Rojas”
Y agregó: “Las nuevas manos en las que a partir de hoy queda esta empresa son manos firmes, serenas, capaces que sabrán conducir esta institución por el camino del éxito”
Beteta, a su vez, dio a conocer el texto de su renuncia, dirigida al “respetado y querido señor Presidente” En ella, agradece al Jefe del Ejecutivo la confianza depositada en él y se considera satisfecho por la labor desarrollada en Pemex Después, expresó, “de manera un poco anecdótica, la relación con don Francisco Rojas, que ahora me releva”
Reveló, entonces, que cuando el presidente De la Madrid lo nombró director de Pemex, “la primera persona con la que me pidió que estuviera en contacto fue el señor Rojas, porque durante la campaña el señor Rojas había recibido la encomienda del candidato De la Madrid de estudiar a fondo Petróleos Mexicanos” Agregó que “el señor Rojas” no había interrumpido ese proceso, pues desde la Contraloría “ha estado viendo Pemex desde fuera y desde dentro” Y concluyó: “Don Francisco, mi amigo Paco, le doy a usted la más cordial bienvenida a Pemex”
De entrada, el “amigo Paco”, en su discurso de toma de posesión, buscó acercarse a quiénes se enemistaron con Beteta: los trabajadores petroleros
Dijo, entre otras cosas: “Nada podríamos hacer sin el concurso responsable y entusiasta de los magníficos cuadros técnicos, de los esforzados trabajadores, de las planificaciones y de los administradoresnos apoyaremos en las coincidencias que hay en todos los integrantes de la industria; ellos nos ayudarán también para subsanar las diferenciasNo podemos poner en peligro su sanidad financiera ni introducir divergencias entre los miembros de la familia petrolera, por el contrario, el organismo tiene que ser cada día más rentable para el país y sus trabajadores, técnicos y administradores estar más unidos en el objetivo común de servir a México; eficiencia, eficacia, uso transparente, honesto de los recursos y unidad interna no son objetivos que se excluyanEscucharemos desde a los más modestos trabajadores hasta a los más distinguidos profesionales”
Finalmente, agradeció las palabras del secretario Del Mazo, “a quien me liga desde hace muchos años una estrecha amistad” y las del licenciado Beteta, “que me ha visto crecer en mi desarrollo como servidor público desde los más modestos empleos en la Secretaría de Hacienda” y ” ha sido él, junto con el presidente De la Madrid, quiénes en alguna forma han participado en forma relevante en mi formación a lo largo de todos estos años”
En la toma de posesión del nuevo director de Pemex estuvieron presentes los cinco representantes del sindicato petrolero en el Consejo de Administración y el secretario general del mismo, José Sosa Martínez Una semana antes habían desairado a Mario Ramón Beteta, al no asistir a la reunión de evaluación








